lunes, 14 de marzo de 2016

CARTUCHOS JEROGLÍFICOS EGIPCIOS II


     He titulado así esta nueva entrada del blog, porque ya existe otra anterior referida a la misma cuestión, es decir, a la traducción e interpretación de cartuchos jeroglíficos egipcios. En esta ocasión, iniciaré el contenido de la misma con la traducción del párrafo previo (señalado con el nº 8) al cartucho indicado con el nº 9 y referido a la reina Nefertari, que no explicaré aquí, ya que se encuentra esclarecido en la otra entrada a la que he hecho referencia.
Nº 8 Empezando de arriba a abajo: los signos del ojo (que fonéticamente equivale a ir) y del asiento (que fonéticamente equivale a st o htm y como ideograma a la diosa Isis), se combinan para formar el ideograma de Osiris. El hombre sedente con tocado y perilla es el determinativo del dios mencionado. A continuación, observamos un junco (NeSUT) que podríamos traducir por: “el que pertenece a la caña”, es decir, el faraón (en este caso, como rey del Alto Egipto). La poza con agua (hm) más el semicírculo (t): HeMeT: se traduce por esposa. Entre consonantes, intercalamos una e por convención, no sabemos cómo las pronunciarían los egipcios. La golondrina (ur) y el semicírculo, como ya sabemos, suena t, y es indicativo de femenino, así, tenemos UReT, que significa: “la gran”. El cuenco que vemos en la columna siguiente se lee neb y se traduce por: señor, pero el semicírculo siguiente, como indicativo femenino, lo convierte en señora. Y los dos gruesos trazos paralelos representan el ideograma de tierra ta, repetido dos veces se lee: TAUY, la uy indican dual: "dos tierras". Luego, la traducción que obtenemos es: “Osiris (título honorífico que reciben los difuntos).La gran esposa del Rey, Señora de las dos tierras”. A continuación, señalado con el nº 9 nos encontramos con el cartucho de Nefertari, explicado en la entrada titulada: CARTUCHOS JEROGLÍFICOS EGIPCIOS.
Nº 1 Se trata del cartucho del faraón Ramsés II, este es el nombre griego por el que es conocido este gran faraón. En la parte superior vemos el sol (Ra), a continuación la diosa Maat (la justicia), acompañada de la cabeza de chacal que se transcribe: USeR (poderoso-a), y en la parte inferior aparece el Sol de nuevo (Ra), una azuela con taco que suena SeTePe (elegido), y la línea quebrada (N) es un signo unilítero que complementa a uno trilítero (la azuela con taco), y no se traduce. Luego se trata del Nesut-Bity (Nombre de Trono) del faraón Ramsés II, y lo podríamos descifrar como: “La poderosa justicia de Ra, el elegido de Ra”. Aunque se traduce después, la divinidad siempre se pone delante por respeto.
Nº 2 Aquí vemos el cartucho del faraón Ramsés III, los tres signos superiores ya están aclarados en el cartucho anterior. Una especie de rectángulo (MeR), se traduce por “amado”. El junco en flor (que recuerda una pluma), el tablero con fichas y la línea quebrada, obtendríamos el sonido (IMeN), es decir, Amón; y como ya dije anteriormente, la línea quebrada ya está incluida en el signo anterior y no se transcribe. Luego tenemos: MAAT-USER-RA-MER-IMEN, su Nesut-Bity en jeroglífico y traducido al español: “Poderosa justicia de Ra, amado de Amón”.
Nº 3 Es el Nesut-Bity del faraón Tutmosis III. Es un cartucho muy simple, ya que se limita a solo tres signos: el disco solar Ra, el tablero con ficha MeN, que en este caso traducimos por “estable” y el famoso escarabajo egipcio JePeR, que aunque tiene varios significados, aquí lo podríamos interpretar como: “manifestación”. Luego el nombre egipcio de este faraón sería: MEN-JEPER-RA, o sea, “La estable manifestación de Ra”.
Nº 4 El Nesut-Bity del faraón de la IV Dinastía Micerino, el de la tercera pirámide de Guiza. En la parte superior vemos el disco solar (Ra), a continuación el tablero con ficha ya explicado, y dos brazos levantados (Ka), que lo podemos traducir por “espíritu”, o “fuerza vital”, y el hecho de que se repita tres veces hay que interpretarlo como plural. Luego se lee MEN-KAU-RA, y se traduce como: “Eterno como los espíritus de Ra”.
Nº 5 El Sa-Ra del constructor de la segunda gran pirámide, el faraón Kefren. En la parte superior vemos el dios (RE,o RA), debajo una colina por donde asoma el Sol (JA), que lo podemos traducir por: “se levante” y, por último, la serpiente cornuda (F) y la interpretamos como: “él”. Luego traducimos este cartucho así: “Que él se levante, Re”.
Nº 6 El Nesut-Bity del constructor de la gran pirámide Keops. Los dos polluelos de codorniz se transcriben como: U, el círculo con bandas paralelas en español se lee J y la serpiente cornuda, como ya sabemos, suena F. Luego se lee: JUFU y lo podríamos traducir como: “ÉL (f) ME (U) PROTEJA (JU).”
Nº 7 Este cartucho pertenece a la reina Cleopatra y es diferente a todos los demás, ya que era una soberana griega y no se trataba como a los faraones egipcios, pues el escriba se limitaba a transcribir su nombre fonéticamente con signos jeroglíficos, por lo tanto, no puede ser traducido como el cartucho de un faraón. Es como si nuestro nombre lo escribiéramos utilizando los signos de esta bella escritura. Así que, si transcribimos de izquierda a derecha tenemos: K-L-I-O-P-A-D-R-A-T, en español Cleopatra.

NOTA IMPORTANTE: El faraón podía tener hasta cinco nombres y en esta entrada se han utilizado dos de ellos. Son los siguientes:
     4º.- NOMBRE DE NESUT-BITY. Lo podríamos traducir como: “Rey del Alto y Bajo Egipto”. Este es el título que recibían los faraones cuando accedían “al trono de las dos tierras”. Una caña representaba el sur y una abeja el norte de Egipto. “El que pertenece a la caña” y “el de la abeja” aparece  inscrito en un cartucho; así llamaron los soldados de Napoleón desplazados a esta zona, a este rectángulo ovalado que encerraba y delimitaba el nombre del monarca.

     5º.- NOMBRE DE SA-RA. Significa el “hijo de Ra”, digamos que es su nombre de cuna, y también aparece escrito en un cartucho (shen). Es obvio que relaciona directamente al monarca con la divinidad solar Ra.

NOTA: Selección y composición de imágenes del autor.
NOTA II: SI LO DESEAS PUEDES ESCRIBIR TU NOMBRE CON CARACTERES JEROGLÍFICOS EN UN CARTUCHO PINCHA AQUÍ

     R.R.C.
APÉNDICE:
                                       CARTUCHO DE PTOLOMEO III
  
     Este magnífico cartucho egipcio grabado en piedra con una elegancia y precisión admirables, recoge el Nombre de Trono del rey Ptolomeo III, que reinó allá por la segunda mitad del siglo III a. C. La mitad izquierda se limita a recoger su nombre griego escrito con caracteres jeroglíficos. Así, vemos los siguientes signos equivalentes a: p-t-o-l-m-y-s. Ptolomeo, traducido al español. Sin embargo, en la parte derecha del cartucho, los jeroglíficos se emplean a la antigua usanza, es decir, presentan un significado que podemos interpretar como: deseo de vida eterna para el monarca y amado del dios Ptha (Señor de la magia, entre otras atribuciones). En fin: “Ptolomeo, que viva eternamente, amado de Ptha”.
NOTA: El trazo que observamos sobre el león y que simboliza un lazo, es un signo bilítero que equivale a las vocales ua; no obstante, si tomamos como referencia los cartuchos de este soberano o Cleopatra, por ejemplo, lo podríamos considerar simplemente como una o.
       R.R.C.

miércoles, 2 de marzo de 2016

La carta del Rey

     
     Las bodas reales siempre se han caracterizado por ser una cuestión de Estado, y rara vez se han producido por amor de los contrayentes; aunque esta ley no escrita, también ha tenido sus excepciones a lo largo de la historia, como es el caso del matrimonio que nos ocupa: el de Carlos III rey de Nápoles y Sicilia, y posteriormente de España (al no dejar su hermano Fernando VI sucesor), y el de María Amalia de Sajonia en el año 1738. Él contaba con 21 años de edad, y ella con apenas 14. Se casaron por poderes en el Palacio de Dresde, y más tarde, esta vez sí, con los contrayentes presentes en Nápoles. Por supuesto que el matrimonio no se libró de tener un interés político y, por lo tanto, de ser un enlace de conveniencia. Pero además, fue un desposorio por amor a primera vista. Prueba de ello es, que cuando falleció la reina 22 años después, el rey manifestó que era el primer disgusto serio que su esposa le había dado en toda su vida. Carlos III contaba con 44 años cuando ocurrió este desgraciado acontecimiento, y nunca más se volvió a casar. Si empezamos ahora por el principio de esta unión, y leemos la carta que Carlos envió a sus padres informándoles de cómo le había ido la noche de bodas, comprenderemos que la pareja estaba completamente enamorada. Ya sé que no es algo habitual contar a los progenitores las hazañas de la noche posterior al matrimonio, pero en fin, en esta ocasión así pasó. La carta en cuestión:
         
     Mi muy querido Padre y mi muy querida Madre, me alegraré de que VV.MM. sigan bien, yo y mi mujer estamos perfectamente, gracias a Dios. He recibido una carta de VV.MM. del 15 del mes pasado, por la que he visto como gracias a Dios VV.MM. habían recibido dos de mis cartas.
     Suponían que cuando recibiera esta carta ya estaría alegre mi corazón y habría consumado el matrimonio; que no me extrañara de que VV.MM. me hablaran así, que a veces las jovencitas no son tan fáciles y que yo tendría que ahorrar mis fuerzas con estos calores, que no lo hiciera tanto como me apeteciera porque podría arruinar mi salud y me contentara con una vez o dos entre la noche y el día, que si no acabaría derrengado y no valdría para nada, ni para mí ni para ella, que más vale servir las señoras poco y de continuo que hacer mucho una vez y dejarlas por un tiempo.
(…)
(…)
     El día en que me reuní con ella en Portella, hablamos amorosamente, hasta que llegamos a Fondi. Allí cenamos y luego proseguimos nuestro viaje sosteniendo la misma conversación hasta que llegamos a Gaeta algo tarde.  Entre el tiempo que necesitó para desnudarse y despeinarse llegó la hora de la cena y no pude hacer nada, a pesar de que tenía muchas ganas.
     Nos acostamos a las nueve y temblábamos los dos pero empezamos a besarnos y enseguida estuve listo y empecé y al cabo de un cuarto de hora la rompí, y en esta ocasión no pudimos derramar ninguno de los dos; solo diré  que acerca de lo que  me decían de que como ella era joven y delicada no dudaban de que me haría sudar, diré que la primera vez me corría el sudor como una fuente pero que desde entonces ya no he sudado.
      Más tarde, a las tres de la mañana, volví a empezar y derramamos los dos al mismo tiempo y desde entonces hemos seguido así, dos veces por noche, excepto aquella noche en que debíamos venir aquí, que como tuvimos que levantarnos a las cuatro de la mañana sólo pude hacerlo una vez y les aseguro que hubiese podido hacerlo muchas más veces pero que me aguanto por las razones que VV.MM. me dieron.
     Diré también  que siempre derramamos al mismo tiempo porque el uno espera al otro y también que es la chica más guapa del mundo y que tiene el espíritu de un ángel y el mejor talante y que soy el hombre más feliz del mundo teniendo a esta mujer que tiene que ser mi compañera el resto de mi vida.
      VV.MM. me decían que aguardaban con impaciencia averiguar si pueden tener nietos pero que  tenían miedo de que no sea enseguida, ya que ella no tiene todavía el periodo. Diré a VV.MM. que todavía no lo tiene, pero que según todas las apariencias, no tardará en tenerlo porque empezó hace ya 4 noches a dejar algunas manchas de esa materia que dicen que precede a lo de tener el periodo; lo cual espero en Dios, en la Virgen y en San Antonio.
     Mi mujer me ruega que la ponga con la mayor sumisión a los pies de VV.MM.
     Señora, ruego a V.M. que abrace de mi parte a todos mis hermanos y hermanas = Nápoles, a 8 de julio = El más humilde y más obediente de los hijos. Carlos.

     R.R.C.

martes, 1 de marzo de 2016

LA COPA DEL FARAÓN


     Esta preciosa copa procedente del Antiguo Egipto fue localiza en la ciudad de Tebas, la actual Luxor, concretamente en la tumba de las tres esposas extranjeras que tenía el faraón guerrero Tutmosis III. Presenta unas medidas de 10.5 cm de altura por 8 de diámetro. El material elegido para su elaboración fue travertino, una especie de alabastro, y tanto la base como el borde de la copa se encuentran forrados por una delgada lámina de oro y, finalmente, una inscripción en la preciosa lengua jeroglífica ofrece como resultado una pieza tan espectacularmente bella como una flor de loto.
     
     En Egipto con el retorno de la crecida del Nilo empezaba una nueva estación en el mes de julio*, y con ella, se celebraban los ritos del nuevo año en todo el país; aprovechando el acontecimiento se le ofrecían multitud de regalos al faraón, deseándole un feliz año nuevo. Esta copa presenta todas las características que inducen a suponer, que se trataba de uno de esos regalos que se le ofrecían al monarca en tan señaladas fechas, tal y como nos indica la siguiente inscripción:
    
     En la parte central observamos el cartucho en donde se encierra el nombre del faraón en jeroglífico,** y que podríamos traducir como: “La manifestación estable de Ra”. Bajo él, nos encontramos con la famosa cruz egipcia y un pan de molde triangular que significan: “que sea dotado de vida”. Y, en la parte superior, aparecen una hoja de palma que es un ideograma de año, que al ir acompañada del otro signo en forma de instrumento musical que significa bueno o bello, los podríamos interpretar por el deseo de:“FELIZ AÑO NUEVO”. En fin, deseos de vida y felicidad para su rey Tutmosis III.

*Solo tenían tres estaciones de cuatro meses. Con esta que hacía referencia a la inundación como consecuencia del desbordamiento del Nilo, ponía fin a las “viejas lunas” para iniciar un nuevo año.
** El Nesut-Bity, es decir, su nombre de trono, como rey del Alto y Bajo Egipto y se transcribe: Men- jeper- Ra. Pero es más conocido por su nombre en griego: Tutmosis III.

     R.R.C.

lunes, 1 de febrero de 2016

Afrodita de Cnido de Praxíteles

     
     Desgraciadamente no se conserva la original de una de las estatuas más bellas de todos los tiempos, del genial escultor ateniense del siglo IV antes de J.C Praxíteles, autor de numerosas obras, entre la que destacaría la estatua de “Hermes con Dionisos niño” ya comentada en este blog. De las numerosas copias que se hicieron de la diosa que estamos tratando (unas cincuenta han llegado hasta nosotros), ninguna de ellas le hace justicia al original, ya que ésta, era de mármol de Paros, y la fina capa de pintura que se le daba, el cabello por ejemplo, lo llevaba dorado, no permitía cubrirla de escayola como las de bronce, y así poder obtener un molde de la misma que la pudiese reproducir con la mayor exactitud posible. El hecho de ser una obra tan imitada, nos indica la importancia que se le concedió en su momento y la admiración que levantó tanto en su época, como en siglos venideros. Acudió gente de todas partes a admirar su belleza en el emplazamiento original; un pequeño templo redondo, en donde los visitantes podían rodearla completamente y observarla en su totalidad, aunque, lógicamente, al igual que otras obras del autor, tenía su punto de vista principal, el cual, era frontal, con la cabeza vuelta ligeramente hacia la izquierda. Se sabe que la escultura original desapareció tras un incendio en Constantinopla en el año 532, llevada hasta esa ciudad por el emperador romano Teodosio en el siglo IV después de J.C.
     
     Aunque ya se había realizado algún que otro desnudo femenino anterior, ninguno del tamaño y envergadura de éste. Hubo que esperar a que algunos escultores del siglo IV antes de Cristo, se atrevieran a representar el cuerpo de una mujer completamente desnuda, y máxime, si tenemos presente que era el de una diosa que se podía contemplar por todas partes. El motivo perfecto lo encontraron en el hecho cotidiano de entrar o salir del baño, y elegir este instante de desnudez, para su representación artística. También sabemos, que Praxíteles tenía una amante que destacaba por su gran belleza, llamada Friné, que posaba para él y le sirvió de modelo en la ejecución de esta obra.
     
     Los griegos consideraban que la mayor expresión de belleza era el cuerpo humano desnudo. Se podría poner como ejemplo de ello el “Doríforo” (el portador de una lanza) de Policleto, realizado un siglo antes, y ya comentado en otra página del blog. Sin embargo, hubo que esperar unos cien años para encontrar un prototipo de belleza femenino, y que saliese del cincel de Praxíteles esta preciosa Venus que se disponía a tomar un baño. Pero a diferencia de los modelos masculinos, el autor renunció a presentarla completamente desnuda, ya que nos esconde su sexo femenino, con ese gesto púdico de cubrirse con su mano derecha, dando la sensación, de que se ha visto descubierta por un personaje inesperado, al que no deseaba exponerse en ese preciso momento.


      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.  

martes, 19 de enero de 2016

"Reflejos bus" de Motto Portillo


     Nos encontramos frente a una pintura hiperrealista de 92 x 60 cm. El acrílico sobre lienzo es la técnica empleada en esta obra de reciente creación del artista Francisco Motto. Nacido en Madrid en 1945 muy pronto se trasladó con sus padres a Monzón  en la provincia de Huesca. Él mismo afirma que se inició en la pintura de la mano de su madre e inició cursos de dibujo lineal y artístico en Barcelona, pero primordialmente se considera un autodidacta. Luego participó a lo largo de su vida en varias exposiciones de pintura. Ha trabajado mucho por encargo, motivo por el cual, muchas de sus obras forman parte de colecciones privadas. No obstante, después ha preferido exponer sus cuadros en exposiciones públicas, por la necesidad que siente de compartir con los demás sus interioridades artísticas. En cuanto a la temática que aborda, predomina el paisaje urbano, como es el caso que nos ocupa, interiores, y siguiendo sus propias palabras, el difícil tema de los retratos.
     
     El lienzo que vemos es un paisaje urbano de lo más actual, en el cual, la perspectiva lineal es una de las máximas preocupaciones del autor. Respecto al color, observamos una gama rica en matices, luces y contraluces, con numerosos reflejos y un sol casi cegador que inunda toda la obra, en la que nos muestra una gran riqueza de detalles técnicos. La mirada del espectador queda cautivada por este moderno autobús de línea, aparcado en la plaza Federico Moyua de Bilbao, especialmente por la cantidad de reflejos que nos depara su cristal delantero, en el que podemos identificar con un realismo increíble el palacio Chávarri construido a finales de siglo XIX. Además, nos permite apreciar toda su belleza. Es la luna de este autobús, el elemento escogido por el pintor para exponer al espectador lo que realmente le interesa, pues el mencionado palacio, destaca sobre el resto de edificaciones de la plaza.
     
     Resultan admirables los reflejos distorsionados, como consecuencia de la curvatura del cristal, del paisaje urbano nítido y diáfano, en donde las líneas rectas se transforman en sutiles curvas y todo ello ejecutado con unas perspectivas rigurosas. Este lienzo, como otros muchos del autor, se basa en una instantánea fotográfica que él mismo tomaba. Más tarde, en su taller, reelaboraba la obra hasta conseguir un acabado, yo diría, que de varios megapíxeles, tanto por la cantidad como por la claridad de objetos que nos deja ver. No es un cuadro complejo, pero presenta una gran complejidad su ejecución. Creo, no equivocarme recordando a Hauser, si afirmo: que en éste y otros cuadros del autor, el arte se hace accesible, con menos pretensiones; para el común de los mortales.
      R.R.C.

*Suele denominarse acrílica a cualquier pintura en la que el pigmento esté integrado en una resina sintética. Se asocia al arte contemporáneo a partir de la década de 1950 principalmente en E.E.U.U

domingo, 17 de enero de 2016

El zapato de Cenicienta

   
      En un breve período de tiempo se ha construido este enorme zapato de cristal de 17 metros de alto y 11 de ancho, cerca del puerto y con vistas al mar en la ciudad taiwanesa de Chiayi. Está prevista la inauguración de esta estructura prefabricada de acero y vidrio para el 8 de febrero de este año, para hacerla coincidir con el nuevo año chino. Aunque parte de la prensa ha llegado a publicar que se trataba de una iglesia católica, parece no tener fundamento esta explicación, además, no se parecería en nada a un templo de esta confesión religiosa, y menos todavía, a las modestas construcciones de este culto que se pueden ver en la isla. El error se debe al nombre dado a esta modernísima arquitectura: "Iglesia del tacón alto de Cenicienta".
    
     Parece ser que se trata de un homenaje a las mujeres de mediados del siglo pasado, que tuvieron que soportar una epidemia producida por el arsénico que contenía el agua, lo que les provocó una enfermedad en los pies que se los oscurecía, y en algunos casos se los tenían que amputar por la gangrena. Por otra parte, se pretende hacer un llamamiento a las parejas próximas a contraer matrimonio para que utilicen sus instalaciones como marco para sus fotos nupciales.
     
     Esta curiosa construcción con forma de zapato de tacón compuesta por 320 paneles de vidrio azul, ha costado unos 633.000 euros, y se ha llevado a cabo con una gran rapidez (entre dos y cuatro meses, según la fuente consultada). En su interior, se recogerán exposiciones con el objetivo de agradar a un público femenino y a familias en general. También se quiere lanzar un mensaje de optimismo y esperanza.

      R.R.C.

sábado, 2 de enero de 2016

"La Villa Saboya" de Le Corbusier

     Construida en Poissy entre 1929 y 1931, muy cerca de la capital francesa, por el gran urbanista y arquitecto de origen suizo, hijo de un relojero (del que parece heredar su gusto por la precisión y la matemática), Charles- Édouard Jeanneret, más conocido con el nombre de Le Corbusier. Como gran humanista que es, rescata al hombre de la deshumanización al que lo estaba llevando el rápido proceso industrial que se estaba desarrollando en el siglo XX. Esta construcción nos muestra este espíritu preocupado por los problemas humanos, olvidados en gran medida por el progreso tecnológico.
     Estamos presenciando uno de los mejores ejemplos de la arquitectura racionalista, e incluso del cubismo, como podemos comprobar en la simplicidad de sus formas, la vuelta a los volúmenes elementales, en este caso: al cubo, y a la claridad de líneas constructivas frente al decorativismo del momento. Además, esta casa es la que mejor representa los cinco principios básicos que resumen toda su obra, a saber:
     1º. Los pilares. Con ellos la casa queda libre y aislada del suelo. Así se eliminan la humedad y los sitios oscuros, o escasos de luz.
     2º. Los techos jardín. De esta forma a la parte superior de la edificación, se le puede dar otros usos, tales como: solárium, pista de tenis, piscina, jardín, etc.
     3º. Ventana longitudinal. Con la utilización del hierro y el hormigón, los muros pierden su antigua función de sostener el edificio y se pueden hacer ventanas alargadas que iluminan mucho más el interior de la construcción.
     4º. La planta libre. La existencia de pilares, permite que cada piso pueda ser distribuido de distinta manera. El inferior puede presentar una distribución diferente al superior.
     5º. Fachada libre. Ahora, la fachada se puede diseñar en función de las necesidades de cada piso.
     Lógicamente, estos enunciados nos valdrían tanto para una casa, como para un bloque de pisos, por ejemplo, los que construyó en Marsella a mediados del siglo XX conocidos como “Unidad de habitación”.
     Un pudiente hombre de negocios francés, Pierre Savoye, fue quién realizó el encargo al estudio de Le Corbusier, dándole libertad total para la elaboración del plano y la ejecución de la obra. En palabras del arquitecto, fue construida en la máxima simplicidad, para unos clientes desprovistos de ideas preconcebidas. En su interior, podemos observar un auténtico despliegue de formas. Rampas comunican las plantas baja y primera. Por otra parte, en el color blanco de la fachada buscaba la claridad del espíritu. El color “blanco moral”, como él mismo lo describía, representaba la negación de lo innecesario, de lo trivial, de lo inútil en definitiva.
     El arquitecto estadounidense y representante de la arquitectura organicista Frank  Lloyd Wright*, describió la Villa Saboya como una caja con zancos. Otros autores, la han equiparado con un objeto volador posado en medio de un paraje, e incluso hay quién la ha llegado a considerar un templo griego modernizado.
     A la postre, le podemos poner algún que otro inconveniente. La casa no fue nunca lo habitable que se hubiese esperado de ella, pues la calidad de la construcción se mostró del todo insuficiente. En 1936, la esposa de Pierre Saboye le escribe al arquitecto confirmándole que: “Llueve en la entrada”, “llueve en la rampa. El muro del garaje está absolutamente empapado. En mi baño llueve todos los días, el agua se filtra por la ventana del techo”. En fin, la delgadez de los muros, es todavía hoy un problema sin resolver. En 1958 la casa pasó a ser propiedad del Estado francés y fue declarada monumento histórico en 1965, cuando el arquitecto aún estaba vivo.
*Autor de “La casa de la cascada” de estilo orgánico construida en 1937 en Pensilvania. También comentada en otra entrada de este blog.

      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.