sábado, 4 de abril de 2026

MONEDA DE ADRIANO Y CERES

 

     Nos hallamos ante un sestercio romano de bronce acuñado entre el 121-3 del emperador de origen español Adriano, con un peso superior a los 25 g y un diámetro que no alcanza los 26 mm, pero ofrece la dificultad añadida de no ser completamente circular, aunque su estado de conservación es bastante bueno. En su faz vemos el busto del mandatario mirando hacia la derecha, laureado, drapeado, con barba, un robusto cuello y rodeado por la leyenda abreviada: IMP CAESAR TRAIAN HADRIANVS AVG, que una vez desarrollada quedaría como sigue: IMPERATOR CAESAR TRAIANVS HADRIANVS AUGUSTUS (EMPERADOR CÉSAR TRAJANO ADRIANO AUGUSTO, traducido al español).

     En el reverso de la pieza nos encontramos con la diosa de la agricultura,  las cosechas… Ceres, en el centro del campo monetario, de pie, vestida con una larga túnica, y sosteniendo una larga antorcha con su mano izquierda y una espiga en su derecha. A ambos lados observamos una S y una C (SENATUS CONSULTUM), que nos indica que se hizo con la autorización del Senado romano. Alrededor de la moneda observamos la leyenda: PM TR P COS III, que una vez extendida queda: PONTIFEX MAXIMUS TRIBUNICIA POTESTAS CONSUL III (PONTÍFICE MÁXIMO CON POTESTAD TRIBUNICIA CÓNSUL POR TERCERA VEZ, traducido al español). Una grafila de puntos limita ambas caras. Por último, una preciosa pátina verdosa muy homogénea realza la belleza de la moneda.

       R.R.C.


miércoles, 1 de abril de 2026

DENARIO DE ANTONIA AUGUSTA

 

     Es un denario de plata martillado en Roma, cisca el año 39 d.C., con poco más de 3.5 g de peso y un diámetro próximo a los 2 cm. No es completamente circular, aunque está bien centrado. En su anverso vemos el busto de Antonia Augusta, tal y como nos indica la leyenda inscrita tras y frente a ella. Drapeado, de perfil, y mirando hacia la derecha, con una larga trenza y portando una corona de cebada, También advertimos una grafila de puntitos que la envuelve. Recordar que es hija de Marco Antonio y Octavia, hermana del primer emperador. En el reverso leemos: CONSTANTIAE AVGVSTI, una inscripción habitual en esa cara de las monedas en época del emperador Claudio, y que podríamos traducir como “A la constancia de Augusto” en este caso referida a Claudio, el emperador reinante. El personaje femenino que aparece de pie con una antorcha en su mano derecha y una cornucopia en la izquierda sería la diosa Ceres, con un largo manto de pliegues que la cubre hasta los pies, el cual contribuye a dar un mayor volumen a la imagen. Una bonita pieza.

     R.R.C.


martes, 31 de marzo de 2026

MEDALLÓN-MONEDA DE BLAS DE LEZO

     El conocido refrán de “no vender la piel del oso antes de cazarlo” no puede ser más oportuno y certero que lo mostrado en esta pieza. Fue mandada a acuñar por el almirante británico Vernon, en la primera mitad del siglo XVIII con el objetivo de promocionarse entre la sociedad británica, e incluso de proponerse para Primer ministro, si se presentara el caso. Sorprende la diferente cantidad que existen de estos medallones, unos doscientos cincuenta aproximadamente (1), para transmitir el mismo mensaje de victoria total sobre los españoles en el Caribe en general, y sobre el almirante Blas de Lezo en particular, que estaba defendiendo la plaza de Cartagena de Indias en la actual Colombia, por la que intentarían meterse los ingleses para la conquista de Sudamérica, en donde hoy se hablaría inglés y no español. Podemos proferir de moneda porque cumple las características habituales de las mismas: es circular con listel en el borde para proteger su campo, es decir donde aparecen las figuras y el nombre de Blas de Lezo un tanto desgastado (está claro que emplearon un material de baja calidad, aunque algunas se elaboraron en plata); una leyenda (en inglés, por supuesto) que la rodea; que por cierto, no supieron escribir bien su nombre, que lleva una sola s y no dos. En fin, lo que verdaderamente importa es que vemos de pie a Vernon, mientras don Blas aparece arrodillado y humillado ante él, haciendo entrega de su espada de mando al británico, cosa que nunca hubiese podido ocurrir si hubieran sabido que era cojo y llevaba una pata de palo, además de que él hubiese preferido morir a rendirse y entregar la ciudad que tanto amaba a los británicos.

     La diferencia de tropas entre españoles y británicos era abismal: lo increíble es que con tan sólo seis barcos y tres mil hombres, derrotó al almirante británico que disponía de 180 barcos y 25 000 combatientes. A los veinticinco años ya había perdido en diversos combates distintas partes de su cuerpo (un ojo, un brazo y una pierna), por lo que le llamaban “Medio-hombre”. La desigualdad de fuerzas era tan grande, que los ingleses ya habían emitido moneda para conmemorar la victoria de esta batalla antes de que se produjese. Una nota chocante es que en una de sus monedas puso la conocida inscripción en inglés de VENI VIDI VICE (vine, vi, vencí) de Julio César, con la “pequeña” diferencia, de que este último lo escribió después de derrotar a Farnaces II, rey del Ponto, en la batalla de Zela en el año 47 a. C. 

     Así que, con un ojo, un brazo, una pierna y dos cojones, le bastó para infligir la mayor derrota que la marina británica ha sufrido en toda su historia, en el mes de abril de 1741. Por cierto, Vernon, en su humillante huida dedicó estas palabras a su oponente español: ¡Qué Dios te maldiga, Lezo! Bueno, que le vamos a hacer.

RÉPLICA ACTUAL

(1)   No solo dedicadas a Cartagena de Indias, únicamente un máximo de 30 de ellas, mientras que un 70%  de las mismas pertenecen a Portobello en Panamá. Por último, los rostros suelen ser muy caricaturescos.

NOTA. Las leyendas que presentan estas monedas, una vez traducidas del inglés, dicen: "El orgullo de España humillado por el almirante Vernon"; "Los verdaderos héroes británicos tomaron Cartagena, 1 de abril de 1741"; “Vernon conquista Cartagena”. Tenemos que recordar que Inglaterra en estas fechas se regía por el calendario juliano, el cual levaba 11 días de adelanto  con respecto al gregoriano. Tras la derrota británica, Blas de Lezo habría escrito que "para venir a Cartagena no basta ser inglés". En fin.

          R.R.C.

lunes, 30 de marzo de 2026

CARTUCHO DE RAMSÉS II PINTADO

 

     El pato de la imagen que denominamos SA, en este caso se traduce por “hijo”, junto al disco solar que vemos sobre él, se identifica con Re y se leería: "El hijo de Ra”. A continuación, en el interior del cartucho (esa línea ovalada cerrada con un nudo en la base), es el Nombre de Nacimiento de Ramsés II: “Engendrado por Re, amado de Amón”. Recordemos que los faraones de Egipto recibían hasta cinco nombres con distinta significación. La figura antropomorfa que vemos sentadas es el dios Re (con la cruz de la vida en sus rodillas y el disco solar sobre su cabeza). Las tres pieles de zorro unidas por la parte superior que aparecen detrás de Re significan: “naciendo de”, se transcriben “MS” y se lee MES; el doble signo de la tela doblada es una redundancia de la letra S. Frente al dios advertimos un signo que representa un canal con agua y se transcribe MR suena MER y lo traducimos por "amado". La línea quebrada que aparece sobre el canal con agua; el tablero con fichas; y una caña florida que vemos al final, se leen Imen, o sea, Amón. Luego ya tenemos el nombre de cuna completo de este importantísimo faraón, trazado con pinturas de diversos colores sobre estuco. Por último, una vez más observamos la belleza de la lengua jeroglífica egipcia puesta por escrito.

NOTA: Al no existir las vocales en esta lengua, se ha llegado al acuerdo internacional de utilizar una e para poder pronunciar las consonantes, aunque a la hora de traducirla a al español, por ejemplo, la sustituyamos por una a, o bien una o, como habéis podido verificar en el texto.

       R.R.C.


miércoles, 25 de marzo de 2026

MOSAICO ROMANO CAVE CANEM


     Es uno de los mosaicos romanos del tipo Opus tessellatum, es decir, formado por cubos de piedra consolidados con mortero, que en muchos casos eran de un cm cuadrado, a veces menores (opus vermiculatum), cuando se trataba de representar una escena con mayor meticulosidad, además, podían ser de distintos materiales (piedra, mármol o vidrio) y colores.

     En el mosaico que aparece en la imagen, vemos un típico perro guardián de las villas y casas de la antigua Roma, con el aviso para visitantes de que era un perro peligroso y podía morder “CAVE CANEM” que podemos considerar una locución latina, es decir, una expresión muy parecida a como se diría en español: “cuidado con el perro” y que todavía se sigue empleando sin cambio alguno. En este punto me gustaría añadir una anécdota ocurrida en el momento que paseaba por las calles de Cancún, cuando un cartel advertía: “cuidado con la iguana” que actualizada al lugar, resulta la misma locución. Este mosaico se encuentra en la famosa ciudad de Pompeya, cercana a Nápoles, concretamente en la entrada de la Casa del Poeta Trágico, próxima al foro. Resulta evidente que en Roma ejercían, entre otras funciones, la de vigilantes del hogar, pues nos hemos encontrado más mosaicos de estas características, y también aparecen perros en pinturas y esculturas.

      R.R.C. 

ESTATERO DE DELFOS

 

     El estatero de la imagen es una preciada moneda de plata buscada por coleccionistas, por su escasez y también por su calidad. Martillada entre los años 336-334 a. C. en la polis griega de Delfos, con un peso superior a los 12 g y un diámetro que no alcanza los 2.5 cm teniendo en cuenta que su forma circular es un tanto irregular. En su momento tuvo una circulación corriente, como las demás monedas dedicadas al comercio.

    El anverso se encuentra prácticamente ocupado por la hermosa cabeza de la diosa Deméter, “la diosa madre”, de la agricultura y de la fertilidad de la tierra que los romanos asimilaron a Ceres. Entre sus símbolos figura la espiga de trigo, así que aparece adornado su cabello con una espiga de este importante cereal, además de estar cubierta con un velo. Se encuentra mirando hacia la izquierda y no aparece leyenda alguna, que se reserva para la otra cara.

     En el reverso, vemos al dios Apolo Vitio, con la cabeza laureada y vestido con un quitón, mirando hacia la izquierda, apoyando la barbilla en su mano derecha y el codo en su cítara (instrumento musical de cuerda), mientras que en su mano izquierda sujeta una larga rama de laurel. En posición sedente sobre un ónfalo, que es un armatoste de piedra griego, más concretamente de Delfos, que simbolizaba el “ombligo del mundo” e incluso, el centro del universo. A la izquierda de este dios nos encontramos con un minúsculo trípode. A su alrededor localizamos la leyenda dividida en tres partes: ΑΜΦΙ-ΚΤΙΟ-ΝΩΝ, que podríamos traducir "de los Anfictiones", o sea, un organismo religioso y político resultante de una unión de las ciudades-estado griegas, para reconstruir el templo de Apolo dañado por un terremoto en el 373 a. C.

      R.R.C.


lunes, 23 de marzo de 2026

Entre unos y otros el “suelo sin barrer”

 

     El título de este post es una pequeña variante de un dicho español para referirse a un grupo inoperante de personas, que, a pesar de poder realizar una tarea cualquiera de ellos, nadie la hace: también nos podemos encontrar frases similares si sustituimos suelo por “casa” o “habitación”. La imagen, que utilizo para ilustrar esta entrada, es un mosaico hallado en el barrio del Aventino, que decoraba una villa, y está firmado por un tal Heraklito, “Eraclito fece” en latín, y decoraba una villa romana del siglo II d. C. cuando gobernaba el emperador Adriano. En la actualidad se conserva en el Museo Vaticano.

     Es un mosaico del tipo Opus Tessellatum, que ya explicaré en otro momento junto con los diferentes tipos que se emplearon, pues utiliza teselas en forma de cubos de tamaño variable, pero que suelen ser de un cm cuadrado aproximadamente, de distintos colores y materiales, convirtiéndose en uno de los modelos de mosaico más empleados. Se colocaban sobre un lecho de mortero, encima de suelos y paredes, e incluso en el techo. Representaban escenas mitológicas, de caza, gladiadores, de la vida cotidiana… en las casa de las personas más pudientes, ya que era una forma decorativa muy cara. No obstante, han llegado muchísimos mosaicos romanos hasta nuestros días, algunos de ellos de una calidad excelente.

     Siguiendo al historiador Plinio el Viejo, Sosos de Pérgamo fue uno de los primeros artistas en representar los mosaicos de "Suelo sin barrer" o “la casa sin barrer” (Asarotos oikos en griego antiguo). Aparece en el suelo de una habitación un mosaico de 4X4 m  repleto de restos de un banquete de lo que se consumió y aparece sin barrer. Lógicamente, es un trampantojo, un engaño a la vista, ver los restos de comida como si no se hubiesen barrido, cuando el suelo estaba perfectamente limpio. Nos encontramos con desechos de cabezas de pescado, cáscaras, espinas, caracoles, frutas… inclusive, y esto es la nota anecdótica, con un ratón acechando media cáscara de nuez.


     Todos estos mosaicos, además de su valor artístico y decorativo, nos transmiten una información muy valiosa sobre los gustos culinarios de los romanos, sobre todo de aquellos que pudieran permitírselo. Cuando en un banquete caía algo al suelo no lo solían recoger, pues consideraban que esos restos eran para los que se encontraban en el inframundo y, por tanto, no era una buena idea por las desgracias que podrían acarrear a los vivos, puesto que eran muy supersticiosos. Bueno, ya vendrían los esclavos domésticos con la escoba después del festín.

      R.R.C.