miércoles, 25 de marzo de 2026

MOSAICO ROMANO CAVE CANEM


     Es uno de los mosaicos romanos del tipo Opus tessellatum, es decir, formado por cubos de piedra consolidados con mortero, que en muchos casos eran de un cm cuadrado, a veces menores (opus vermiculatum), cuando se trataba de representar una escena con mayor meticulosidad, además, podían ser de distintos materiales (piedra, mármol o vidrio) y colores.

     En el mosaico que aparece en la imagen, vemos un típico perro guardián de las villas y casas de la antigua Roma, con el aviso para visitantes de que era un perro peligroso y podía morder “CAVE CANEM” que podemos considerar una locución latina, es decir, una expresión muy parecida a como se diría en español: “cuidado con el perro” y que todavía se sigue empleando sin cambio alguno. En este punto me gustaría añadir una anécdota ocurrida en el momento que paseaba por las calles de Cancún, cuando un cartel advertía: “cuidado con la iguana” que actualizada al lugar, resulta la misma locución. Este mosaico se encuentra en la famosa ciudad de Pompeya, cercana a Nápoles, concretamente en la entrada de la Casa del Poeta Trágico, próxima al foro. Resulta evidente que en Roma ejercían, entre otras funciones, la de vigilantes del hogar, pues nos hemos encontrado más mosaicos de estas características, y también aparecen perros en pinturas y esculturas.

      R.R.C. 

ESTATERO DE DELFOS

 

     El estatero de la imagen es una preciada moneda de plata buscada por coleccionistas, por su escasez y también por su calidad. Martillada entre los años 336-334 a. C. en la polis griega de Delfos, con un peso superior a los 12 g y un diámetro que no alcanza los 2.5 cm teniendo en cuenta que su forma circular es un tanto irregular. En su momento tuvo una circulación corriente, como las demás monedas dedicadas al comercio.

    El anverso se encuentra prácticamente ocupado por la hermosa cabeza de la diosa Deméter, “la diosa madre”, de la agricultura y de la fertilidad de la tierra que los romanos asimilaron a Ceres. Entre sus símbolos figura la espiga de trigo, así que aparece adornado su cabello con una espiga de este importante cereal, además de estar cubierta con un velo. Se encuentra mirando hacia la izquierda y no aparece leyenda alguna, que se reserva para la otra cara.

     En el reverso, vemos al dios Apolo Vitio, con la cabeza laureada y vestido con un quitón, mirando hacia la izquierda, apoyando la barbilla en su mano derecha y el codo en su cítara (instrumento musical de cuerda), mientras que en su mano izquierda sujeta una larga rama de laurel. En posición sedente sobre un ónfalo, que es un armatoste de piedra griego, más concretamente de Delfos, que simbolizaba el “ombligo del mundo” e incluso, el centro del universo. A la izquierda de este dios nos encontramos con un minúsculo trípode. A su alrededor localizamos la leyenda dividida en tres partes: ΑΜΦΙ-ΚΤΙΟ-ΝΩΝ, que podríamos traducir "de los Anfictiones", o sea, un organismo religioso y político resultante de una unión de las ciudades-estado griegas, para reconstruir el templo de Apolo dañado por un terremoto en el 373 a. C´

      R.R.C.


lunes, 23 de marzo de 2026

Entre unos y otros el “suelo sin barrer”

 

     El título de este post es una pequeña variante de un dicho español para referirse a un grupo inoperante de personas, que, a pesar de poder realizar una tarea cualquiera de ellos, nadie la hace: también nos podemos encontrar frases similares si sustituimos suelo por “casa” o “habitación”. La imagen, que utilizo para ilustrar esta entrada, es un mosaico hallado en el barrio del Aventino, que decoraba una villa, y está firmado por un tal Heraklito, “Eraclito fece” en latín, y decoraba una villa romana del siglo II d. C. cuando gobernaba el emperador Adriano. En la actualidad se conserva en el Museo Vaticano.

     Es un mosaico del tipo Opus Tessellatum, que ya explicaré en otro momento junto con los diferentes tipos que se emplearon, pues utiliza teselas en forma de cubos de tamaño variable, pero que suelen ser de un cm cuadrado aproximadamente, de distintos colores y materiales, convirtiéndose en uno de los modelos de mosaico más empleados. Se colocaban sobre un lecho de mortero, encima de suelos y paredes, e incluso en el techo. Representaban escenas mitológicas, de caza, gladiadores, de la vida cotidiana… en las casa de las personas más pudientes, ya que era una forma decorativa muy cara. No obstante, han llegado muchísimos mosaicos romanos hasta nuestros días, algunos de ellos de una calidad excelente.

     Siguiendo al historiador Plinio el Viejo, Sosos de Pérgamo fue uno de los primeros artistas en representar los mosaicos de "Suelo sin barrer" o “la casa sin barrer” (Asarotos oikos en griego antiguo). Aparece en el suelo de una habitación un mosaico de 4X4 m  repleto de restos de un banquete de lo que se consumió y aparece sin barrer. Lógicamente, es un trampantojo, un engaño a la vista, ver los restos de comida como si no se hubiesen barrido, cuando el suelo estaba perfectamente limpio. Nos encontramos con desechos de cabezas de pescado, cáscaras, espinas, caracoles, frutas… inclusive, y esto es la nota anecdótica, con un ratón acechando media cáscara de nuez.


     Todos estos mosaicos, además de su valor artístico y decorativo, nos transmiten una información muy valiosa sobre los gustos culinarios de los romanos, sobre todo de aquellos que pudieran permitírselo. Cuando en un banquete caía algo al suelo no lo solían recoger, pues consideraban que esos restos eran para los que se encontraban en el inframundo y, por tanto, no era una buena idea por las desgracias que podrían acarrear a los vivos, puesto que eran muy supersticiosos. Bueno, ya vendrían los esclavos domésticos con la escoba después del festín.

      R.R.C.


jueves, 19 de marzo de 2026

LA SANGRE DE CRISTO DERRAMADA POR MUCHOS O POR TODOS

 

     Ahora que se acerca la Semana Santa, puede ser un buen momento para hacer la siguiente reflexión, que me planteó mi cuñado José Luís. En una carta remitida por el papa Benedicto XVI a monseñor Robert Zollistscha,  arzobispo de Friburgo, y Presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el 14 de abril de 2012, exponía una aclaración significativa sobre las palabras que se utilizaban en el principal momento de la misa, es decir, durante la consagración del pan y el vino, y especialmente sobre este último cuando el sacerdote dice lo siguiente:

TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL,

PORQUE ESTO ES MI CUERPO,

QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

Igualmente, consagra el vino con las palabras:

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,

PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,

SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,

QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS

Y POR TODOS LOS HOMBRES

PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

En latín, al consagrar el cáliz manifiesta: “hic est enim calix Sanguinis mei novi et aeterni testamenti, qui pro vobis et pro multis effundetur in remissionem peccatorum…”

     Nos tenemos que remontar al Concilio Vaticano II para encontrar estas palabras de la consagración del cáliz, que consideraron una forma de santificación más universal de lo que anteriormente se decía, cuando se empleaba la palabra “muchos” se optó por sustituirla por la palabra “todos”, y así evitar confusiones, ya que se podía interpretar que “muchos” no eran “todos”. Por lo que, el mensaje de Cristo redentor de la humanidad, no era para “todos”. Sin embargo, si nos vamos a los textos bíblicos, especialmente la Vulgata Latina de san Jerónimo, que es la Biblia oficial de la Iglesia católica, y otras biblias nos encontramos la locución “pro vobis et pro multis” que traducido al español obtenemos “por vosotros y por muchos”. El primer término no presenta ningún género de duda, pues se refiere a los apóstoles presentes en la Última Cena. Y en este contexto “por muchos” bien se puede interpretar por todos, máxime si tenemos en cuenta el mensaje universal de Jesús y otros testimonios bíblicos.

     Pero una cosa es el punto de vista filológico que se tiene que atener a la literalidad del texto “pro vobis et pro multis”. Y otra muy distinta la interpretación teológica, en la cual, muchos no sería en oposición a todos, si no a la humanidad entera, pero no de una manera automática, ya que se le deja al hombre la oportunidad de elegir entre seguir a Cristo o no, pues el Padre lo creó libre. En la Última Cena, Jesús hablaría en arameo, su lengua materna, los especialistas en este idioma en arameo [saggi`îm], no tiene un sentido restrictivo, o sea, de opuesto a todos, más bien al contrario. Incluso en hebreo (rabbîm) se traduce como muchos, pero al mismo tiempo puede tener un sentido de incorporar a la humanidad en su conjunto. En definitiva, parece razonable que ambos términos se puedan entender de una forma semejante, pero teniendo claro que manteniendo la literalidad del texto debemos emplear “por muchos”.

     En la Creación de Adán que Miguel Ángel nos presenta de una manera tan magistral en el centro del techo de la Capilla Sixtina, observamos como Dios crea al hombre y tendiendo su dedo le transmite la vida, no cabe duda que son las manos más expresivas de la pintura con esa energía que radia del dedo de Dios. Mientras tanto, Adán solo tiene que levantar su falange del dedo índice para tocar a su creador, pero esa es una decisión que el hombre debe tomar en aras de su libertad.

NOTA: Como curiosidad, en el Antiguo Egipto faraónico no existía distinción entre infinito y un millón. Ambos se representaban en jeroglífico con una figura humana arrodillada y con los brazos levantados, que era el dios Heb.



       R.R.C.


martes, 3 de marzo de 2026

ÁUREO DE LUCIO Y JUNIO BRUTO


      Nos encontramos ante una rara moneda de la que se conservan unos nueve ejemplares, un áureo romano martillado en el año 43-42 a. C., de poco más de 8 g de peso y unos 20 mm de diámetro, el cual nos transmite el mensaje de que Junio Bruto (el asesino de Julio César) era descendiente directo de Lucio Bruto, primer cónsul y fundador de la República romana allá por el 509 a. C., una vez que depuso al último rey de Roma Tarquino el Soberbio, con el objeto de derribar la tiranía. Algo similar movió a su descendiente Junio Bruto con su participación en el año 44 antes de nuestra era cuando se acuchilló en el Senado al Dictador Julio César.

     En el anverso observamos la efigie Lucio Bruto, con barba y mirando hacia la derecha, rodeado por la corona cívica elaborada con ramas de roble con sus hojas y bellotas incluidas, que se le otorgaba a todos aquellos soldados que salvaban la vida a otros compañeros en el campo de batalla, o a fundadores de ciudades y, aunque no era la más alta distinción militar, sí tenía una gran importancia. La leyenda que incorpora una abreviatura que dice: L•BRVTVS•PRIM•COS (LUCIO-BRUTUS-PRIMUS-CONSUL), es decir, “LUCIO BRUTO PRIMER CÓNSUL”.

     En el reverso vemos el retrato de su descendiente, que presenta un parecido innegable que garantiza la continuidad, el orgullo y las virtudes heredadas de su antepasado. Rodeado también de la corona cívica, presenta la inscripción abreviada: M•BRVTVS•IMP COSTA•LEG (MARCO-BRUTO-IMPERATOR-COSTA-LEGATUS), o sea, MARCO BRUTO EMPERADOR COSTA LEGADO –de Roma-, concretamente lugarteniente de Bruto en Asia entre los años 43 y 42 a. C.

       R.R.C.        

sábado, 14 de febrero de 2026

Cristo Resucitado con la Cruz del escultor Miguel Ángel

 

     Esta figura de mármol de Carrara de gran belleza y unos dos metros de altura, después de varios siglos olvidada, ya que el mismo Miguel Ángel la rechazó por un pequeño defecto no atribuible al escultor, resplandece en toda su majestuosidad en un blanco lleno de luz, y la perfección habitual en este gran genio del Renacimiento. Actualmente, se halla expuesto en Palermo de manera provisional en un ambiente oscuro que resalta aún más su alba y luminosidad. También nos llama la atención sus órganos sexuales al descubierto, aunque con la Contrarreforma fueron tapados. Miguel Ángel a ese asunto nunca prestó demasiada atención, basta recordar, que los personajes de la capilla Sixtina estaban desnudos, hasta que Daniele da Volterra recubrió los genitales de la escena Juicio Final.


      Hubo que esperar hasta el año 2000, que se llevó a cabo una restauración de la estatua, en la que se percibió una veta negra del mármol que recorre parte de rostro de Jesús, un sitio demasiado vistoso para que se pudiese ocultar, motivo por el que fue rechazada por el propio artista, muy perfeccionista y exigente consigo mismo, lo cual le llevó a abandonar su tarea. Fueron otros autores barrocos posteriores los que finalizaron el trabajo.


     Realizada entre 1514-16, en toda la figura de Cristo portando una impactante cruz, se observa el estilo del maestro: su gusto por la belleza, la perfección y la espiritualidad de su creación. Emplea la técnica del contrapposto, que tomó del mundo griego clásico para darle un mayor dinamismo, rompiendo así la frontalidad y la rigidez de la escultura; además de un dominio absoluto de su estudio anatómico y expresividad del rostro, con pequeños toques de claroscuro sobre su barba y cabellos.

       R.R.C.


domingo, 25 de enero de 2026

TANTO MONTA

 

     Gordio (Γόρδιον) era la antigua capital del reino de Frigia en la actual Turquía situada en la península de Anatolia, ubicada a unos cien km de Ankara. Los reyes de esta monarquía se llamaban Gordias, o bien Midas, muy conocido este último por su amor al oro. Un oráculo advirtió a los habitantes de Frigia, que ante un vacío de poder le dieran el mando al primero que llegase a su templo en una carreta. Fue un campesino llamado Gordias el aventajado en hacerlo, en una carreta tirada por bueyes, el cual fundó la capital del reino  llamándola Gordio (no fue muy original con el nombre, que digamos). Todo esto se puede situar hacia el siglo IX a. C. según la mitología griega. Su carreta se guardó en la acrópolis conservando su enrevesado y complicado nudo. A partir de aquí, la tradición o leyenda, como quieran, era necesario desatarlo para poder conquistar Asia. Cuando a Alejandro Magno le plantearon el problema intentó deshacerlo, y al ver que sus esfuerzos fueron infructuosos echó mano de su espada y de un golpe lo partió, afirmando que “Es lo mismo cortarlo que desatarlo”, según nos transmite el historiador romano Quinto Curcio Rufo del siglo I d. C.

     En la España franquista se puso de moda el eslogan: “Tanto monta monta tanto Isabel como Fernando”, tanto (perdonen la redundancia) en las clases de historia que nos daban a los alumnos en escuelas e institutos, como en la asignatura Formación del Espíritu Nacional, que trataba de inculcarnos las bondades y ventajas del régimen, del que se vino a llamar “Democracia Orgánica” (sonaba bien). La frase publicitaria la interpretábamos como que los Reyes Católicos tenían el mismo poder, que no estaba ninguno por encima del otro, en esta monarquía dual que recordaba a la antigua Esparta que tenía dos reyes a la vez. Aunque sin negar lo anterior, la verdadera explicación es otra.

     El lema original es solo de Fernando el Católico y no de su esposa Isabel. Lo  podemos ver en la imagen que ilustra esta entrada, tomada por mí en la Sala del Trono del  Alcázar de Segovia. Si dirigimos nuestra vista al dosel, nos encontramos con la célebre consigna:TANTO MONTA” que habría que deducir, al igual que la de Alejandro: “da igual cortar como desatar", es decir, lo importante es conseguir el objetivo marcado, no la forma de hacerlo que, por cierto, recuerda bastante a “El fin justifica los medios” atribuida a Maquiavelo. Por otra parte, el yugo y las flechas fueron utilizados como blasón desde los Reye Católicos, y en adelante por los soberanos españoles encarnando la unidad de España. El yugo era el símbolo de Isabel, ya que en su momento, su nombre comenzaba con Y igual que yugo (Ysabel), y las flechas correspondían a Fernando, pues ambas palabras empiezan por F. El yugo, y la cuerda rota que aparecen, también hacen alusión al Nudo Gordiano, pues recuerda la yunta de los bueyes y el desgarro del mismo. Sin embargo, cuando las flechas aparecen unidas son inquebrantables.

 

NOTA: A la derecha del escudo con el águila vemos el yugo y las flechas, mientras a la izquierda del mismo observamos la cuerda rota.    

  R.R.C.