domingo, 25 de enero de 2026

TANTO MONTA

 

     Gordio (Γόρδιον) era la antigua capital del reino de Frigia en la actual Turquía situada en la península de Anatolia, ubicada a unos cien km de Ankara. Los reyes de esta monarquía se llamaban Gordias, o bien Midas, muy conocido este último por su amor al oro. Un oráculo advirtió a los habitantes de Frigia, que ante un vacío de poder le dieran el mando al primero que llegase a su templo en una carreta. Fue un campesino llamado Gordias el aventajado en hacerlo, en una carreta tirada por bueyes, el cual fundó la capital del reino  llamándola Gordio (no fue muy original con el nombre, que digamos). Todo esto se puede situar hacia el siglo IX a. C. según la mitología griega. Su carreta se guardó en la acrópolis conservando su enrevesado y complicado nudo. A partir de aquí, la tradición o leyenda, como quieran, era necesario desatarlo para poder conquistar Asia. Cuando a Alejandro Magno le plantearon el problema intentó deshacerlo, y al ver que sus esfuerzos fueron infructuosos echó mano de su espada y de un golpe lo partió, afirmando que “Es lo mismo cortarlo que desatarlo”, según nos transmite el historiador romano Quinto Curcio Rufo del siglo I d. C.

     En la España franquista se puso de moda el eslogan: “Tanto monta monta tanto Isabel como Fernando”, tanto (perdonen la redundancia) en las clases de historia que nos daban a los alumnos en escuelas e institutos, como en la asignatura Formación del Espíritu Nacional, que trataba de inculcarnos las bondades y ventajas del régimen, del que se vino a llamar “Democracia Orgánica” (sonaba bien). La frase publicitaria la interpretábamos como que los Reyes Católicos tenían el mismo poder, que no estaba ninguno por encima del otro, en esta monarquía dual que recordaba a la antigua Esparta que tenía dos reyes a la vez. Aunque sin negar lo anterior, la verdadera explicación es otra.

     El lema original es solo de Fernando el Católico y no de su esposa Isabel. Lo  podemos ver en la imagen que ilustra esta entrada, tomada por mí en la Sala del Trono del  Alcázar de Segovia. Si dirigimos nuestra vista al dosel, nos encontramos con la célebre consigna:TANTO MONTA” que habría que deducir, al igual que la de Alejandro: “da igual cortar como desatar", es decir, lo importante es conseguir el objetivo marcado, no la forma de hacerlo que, por cierto, recuerda bastante a “El fin justifica los medios” atribuida a Maquiavelo. Por otra parte, el yugo y las flechas fueron utilizados como blasón desde los Reye Católicos, y en adelante por los soberanos españoles encarnando la unidad de España. El yugo era el símbolo de Isabel, ya que en su momento, su nombre comenzaba con Y igual que yugo (Ysabel), y las flechas correspondían a Fernando, pues ambas palabras empiezan por F. El yugo, y la cuerda rota que aparecen, también hacen alusión al Nudo Gordiano, pues recuerda la yunta de los bueyes y el desgarro del mismo. Sin embargo, cuando las flechas aparecen unidas son inquebrantables.

 

NOTA: A la derecha del escudo con el águila vemos el yugo y las flechas, mientras a la izquierda del mismo observamos la cuerda rota.    

  R.R.C.


martes, 20 de enero de 2026

ANILLO-SELLO DE PTAH

 

     Es un precioso anillo-sello de oro del antiguo Egipto faraónico, concretamente del Imperio Nuevo, y se halla conservado en el Museo de El Louvre en París. Evidentemente, pertenecería a una persona poderosa por el gran valor que tenía en aquella época. Un “bisel” ovalado delimita la cara de la pieza en donde se encuentra la inscripción en lengua jeroglífica como único adorno, e incluso mensaje, añadiría yo. El dios Ptah es el protagonista de la sortija, pues era un dios muy popular en Egipto; con numerosas atribuciones, entre ellas: patrón de artesanos, arquitectos, escultores, e incluso de la sabiduría y la magia. En definitiva un dios creador. Se le representaba como un pequeño hombre con barba recta y un sudario, con un casco en la cabeza y un cetro denominado “uas” como símbolo de poder y fuerza, que por cierto, me recuerda mucho a las estatuillas que se entregan en la ceremonia de los Óscar.

     Si ahora vamos a los jeroglíficos del anillo, todos impresos en huecorrelieve, percibimos a una golondrina parada mirando hacia la derecha, la cual nos indica que por ahí tenemos que empezar a leer, nos encontramos tres signos: una mecha de lino trenzado, un soporte sólido o una base de estatua rectangular y un pequeño semicírculo, pues así escribían los egipcios al dios Ptah. La golondrina siempre tiene un significado bueno que podríamos traducir como grande, curiosamente el gorrón es todo lo contrario para los habitantes del país del Nilo, ya que es algo pequeño, o dañino incluso. Volvemos a ver de nuevo ese pequeño semicírculo que en este caso hace alusión al género femenino, y una azada que es un ideograma del verbo amar. Si lo juntamos todo se nos queda la frase: “Ptha, gran amor o grande de amor”.

      R.R.C.  


domingo, 18 de enero de 2026

Los idus o las idus


     Muy sencillo, las dos formas son correctas, ya que en español este término latino es un sustantivo masculino plural, por lo tanto si estamos escribiendo un texto en español, lo habitual es que utilicemos el masculino, aunque la Real Academia admite como buena la forma femenina del término, especialmente si se trata de un escrito académico, podríamos escribir las idus, puesto que en latín era un sustantivo femenino y nominativo plural de la cuarta declinación. Hay que recordar que nominativo, vocativo y acusativo plural de esta declinación se escriben ídem, y que asimismo sustantivos masculinos y femeninos se declinan igual. Mientras, los neutros de la cuarta mantienen las mismas reglas que los de las otras, luego son más fácilmente identificables. No obstante, el género masculino es el mayoritario en esta declinación, pero existen diferentes palabras que son femeninas, como el caso que nos ocupa. Además, el resto de las fechas que tenían nombre, esto es, las calendas y las nonas eran femeninas tanto en latín como en español. 

     Qué duda cabe, que si en latín hubiese existido el artículo, todo hubiera sido más fácil, ya que nos habría informado del genero del nombre al que precedía. Por último, los idus eran los días 15 de los meses de marzo, mayo, julio y octubre; del resto del año el día 13, por tanto siempre caían a mediados de mes. En latín arcaico se escribía “eidus” que según Varrón procedía del etrusco, y que hacía alusión a una noche luminosa por la luz de la luna. El asesinato de César en los idus de marzo ha popularizado esta palabra. En fin… cada cual que la escriba como quiera.

        R.R.C.

lunes, 12 de enero de 2026

“PARTIDA” DE NACIMIENTO DE UN NIÑO SUMERIO

 

     En la antigua ciudad sumeria de Nippur, se halló esta pequeña tablilla de arcilla grabada en escritura cuneiforme de unos nueve cm de largo, junto a otra pieza en la que aparece marcado el pie de un recién nacido. Ambas equivaldrían a un auténtico certificado de nacimiento que podría tener unos 4000 años de antigüedad. La tablilla incorpora unos datos que nos recuerdan bastante a los de la ficha de un bebé actualmente, como su sexo, su nombre (o apellidos) y el de sus padres, y lo que podríamos considerar la firma del niño: la huella de su propio pie en arcilla fresca, al igual que ahora que se hace con tinta. En el presente, la podemos ver expuesta en el Museo de la Universidad de Pensilvania. Lógicamente, hay otros certificados similares conservados en otros lugares, lo cual nos indica lo importante que era para los sumerios este tipo de documentos, y así poder mantener una administración adecuada, ya que no hay que olvidar que los sumerios constituyeron la primera civilización urbana de la historia en la Antigua Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, precisamente lo que significa el nombre. Fueron los creadores de las primeras ciudades-Estado, y los primeros códigos legales para garantizar la estabilidad de sus habitantes.

           R.R.C.


lunes, 10 de noviembre de 2025

La goma de borrar

 

     In illo tempore (hace ya mucho tiempo), cuando estudiaba primaria en una escuela de mi pueblo, que, además de educar también se enseñaban conocimientos básicos y muy prácticos para la vida cotidiana, e incluso entrábamos en contacto con el latín antes de los 10 años, cuando en los sábados por la tarde, ya que la única que teníamos libre era la del jueves, rezábamos el Santo Rosario y cantábamos otras oraciones como La Salve en latín. Algunos compañeros míos utilizaban este tipo de goma de borrar. Yo, solo la usé una vez porque me la dejó mi compañero de pupitre (mi goma era de un solo color y más barata), me llevé una gran desilusión al comprobar que lo único que conseguí fue agujerear la hoja de papel de mi cuaderno de deberes, en el momento que intenté borrar una palabra escrita a bolígrafo con la parte azul de la goma, pues el trozo rojo más grande, se decía que era para usarla con lo anotado a lápiz.

     Pues bien, la tinta no se puede borrar en un papel típico de esos cuadernos porque lo traspasa, ahora se emplea el types para pintar de blanco el error cometido con tinta, ya que es imborrable. ¿Entonces, qué sentido tenían los dos extremos de diferente color y uno más grande que otro? No nos lo explicaron, y de hecho durante décadas se pensó que la parte roja suave al tacto era para borrar lápiz, que se manejaba más que la tinta que se operaba menos. De ahí la diferencia de tamaño y dureza. Luego cuando utilizábamos la parte roja para borrar a lápiz, hacíamos lo correcto. Si nos fijamos en la parte superior izquierda veremos un lápiz, y sobre la parte azul más dura y rústica un portaminas, con una punta de grafito más fina, penetrante y a la cual no se le engrosa la punta, que servía para eliminar trazos en papeles gruesos como la cartulina o las láminas manejadas por artistas, por ejemplo, ya que está compuesta por partículas abrasivas que permiten el raspado sin destrozar la página en planos o dibujos técnicos, no para eliminar la tinta como nos hicieron creer.

      R.R.C.


viernes, 7 de noviembre de 2025

Grafiti "Franja de Gaza"

 

       La imagen que contemplamos se encuentra en las paredes laterales de un edificio que avisté en Praga, capital de la República Checa. Fue pintada por un artista italiano con el pseudónimo de Blu en 2008 con el título: “Franja de Gaza”. Sobre la banda de Moebius vemos que se desplazan una serie de excavadoras (buldózer) de diferentes clases, que se intercalan con otros tantos carros de combate como persiguiéndose unos a otros, de un fuerte color verde oliva que contrasta con amarillo de las primeras (colores habituales en esta maquinaria pesada), en la que el hierro es su componente principal. Mientras que unos sirven para construir, sobre todo infraestructuras, como carreteras, puentes, túneles, trasvases, etc., los otros sirven para destruir lo que ya han hecho los anteriores. Por lo tanto, se van alternando sobre una banda infinita los vehículos que simbolizan la construcción para el bienestar de la sociedad, con aquellos que simbolizan todo lo contrario: la destrucción de lo ya construido y de la propia sociedad. Y esta es la historia interminable; todo lo construido será destruido por una nueva guerra, y volver a empezar. Al menos así ha venido siendo hasta ahora y las esperanzas de que esto cambie son remotas.

     Por otra parte, la conocida cinta de Moebius es una construcción físico-matemática que presenta numerosas y curiosas propiedades como que solo tiene un borde y una cara, lo cual da lugar a su infinitud, pues nunca se termina lo que transcurre por ella, es decir, el hombre nunca dejará de construir y destruir lo construido. Por último, esta banda es el signo que utiliza las matemáticas para referirse a infinito, y no un 8 acostado como piensa mucha gente.

NOTA: En vista de los acontecimientos ocurridos en la Franja de Gaza, reescribo este grafiti que ya estaba publicado en el blog bajo otro título.

   R.R.C.


jueves, 6 de noviembre de 2025

DIAMANTE EN BRUTO

Es posible que un diamante sea la cosa más antigua que una persona pueda tener en la mano. Su origen se remonta a cientos de millones de años, cuando en el interior de la Tierra, a profundidades que superan los 100 Km se unieron dos fuerzas elementales: el calor y la presión, que al unísono, actuaron sobre carbón común dando lugar a un proceso de cristalización que culminó en la formación del rey de las gemas. Alcanzó la corteza y la superficie terrestre transportado por el fuego de las erupciones volcánicas; de esta manera, la naturaleza lo ha puesto en las manos del hombre, que sólo se ha tenido que preocupar de quitarle lo que le sobra y admirar la belleza, el fuego y la luz que se encuentra en el interior de cada una de estas piedras.
El diamante se conoce desde antiguo, pero el hombre no sabía qué hacer con él; precisamente procede del griego adamas que significa indomable, invencible. Prácticamente hasta el siglo XIX no se pudo tallar con arreglo a unas proporciones minuciosamente estudiadas para que estas piedras se manifiesten en todo su esplendor. No obstante, desde algunos siglos anteriores ya empezaron a utilizarse como adornos, pero era un privilegio de la realeza y de los hombres. Hay que esperar a 1477 para que el Archiduque Maximiliano de Austria le regale a una mujer, María de Borgoña, una sortija de diamantes.
Un diamante es un elemento químico, el sexto de la tabla periódica, carbono puro cristalizado en el sistema cúbico, si estuviese en el hexagonal sería grafito, la punta de nuestros lápices, que en nada se parece al diamante, salvo que ambos son átomos de carbono cristalizado en estado sólido.
R.R.C.