jueves, 19 de marzo de 2026

LA SANGRE DE CRISTO DERRAMADA POR MUCHOS O POR TODOS

 

     Ahora que se acerca la Semana Santa, puede ser un buen momento para hacer la siguiente reflexión, que me planteó mi cuñado José Luís. En una carta remitida por el papa Benedicto XVI a monseñor Robert Zollistscha,  arzobispo de Friburgo, y Presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el 14 de abril de 2012, exponía una aclaración significativa sobre las palabras que se utilizaban en el principal momento de la misa, es decir, durante la consagración del pan y el vino, y especialmente sobre este último cuando el sacerdote dice lo siguiente:

TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL,

PORQUE ESTO ES MI CUERPO,

QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

Igualmente, consagra el vino con las palabras:

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,

PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,

SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,

QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS

Y POR TODOS LOS HOMBRES

PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

En latín, al consagrar el cáliz manifiesta: “hic est enim calix Sanguinis mei novi et aeterni testamenti, qui pro vobis et pro multis effundetur in remissionem peccatorum…”

     Nos tenemos que remontar al Concilio Vaticano II para encontrar estas palabras de la consagración del cáliz, que consideraron una forma de santificación más universal de lo que anteriormente se decía, cuando se empleaba la palabra “muchos” se optó por sustituirla por la palabra “todos”, y así evitar confusiones, ya que se podía interpretar que “muchos” no eran “todos”. Por lo que, el mensaje de Cristo redentor de la humanidad, no era para “todos”. Sin embargo, si nos vamos a los textos bíblicos, especialmente la Vulgata Latina de san Jerónimo, que es la Biblia oficial de la Iglesia católica, y otras biblias nos encontramos la locución “pro vobis et pro multis” que traducido al español obtenemos “por vosotros y por muchos”. El primer término no presenta ningún género de duda, pues se refiere a los apóstoles presentes en la Última Cena. Y en este contexto “por muchos” bien se puede interpretar por todos, máxime si tenemos en cuenta el mensaje universal de Jesús y otros testimonios bíblicos.

     Pero una cosa es el punto de vista filológico que se tiene que atener a la literalidad del texto “pro vobis et pro multis”. Y otra muy distinta la interpretación teológica, en la cual, muchos no sería en oposición a todos, si no a la humanidad entera, pero no de una manera automática, ya que se le deja al hombre la oportunidad de elegir entre seguir a Cristo o no, pues el Padre lo creó libre. En la Última Cena, Jesús hablaría en arameo, su lengua materna, los especialistas en este idioma en arameo [saggi`îm], no tiene un sentido restrictivo, o sea, de opuesto a todos, más bien al contrario. Incluso en hebreo (rabbîm) se traduce como muchos, pero al mismo tiempo puede tener un sentido de incorporar a la humanidad en su conjunto. En definitiva, parece razonable que ambos términos se puedan entender de una forma semejante, pero teniendo claro que manteniendo la literalidad del texto debemos emplear “por muchos”.

     En la Creación de Adán que Miguel Ángel nos presenta de una manera tan magistral en el centro del techo de la Capilla Sixtina, observamos como Dios crea al hombre y tendiendo su dedo le transmite la vida, no cabe duda que son las manos más expresivas de la pintura con esa energía que radia del dedo de Dios. Mientras tanto, Adán solo tiene que levantar su falange del dedo índice para tocar a su creador, pero esa es una decisión que el hombre debe tomar en aras de su libertad.

NOTA: Como curiosidad, en el Antiguo Egipto faraónico no existía distinción entre infinito y un millón. Ambos se representaban en jeroglífico con una figura humana arrodillada y con los brazos levantados, que era el dios Heb.



       R.R.C.


martes, 3 de marzo de 2026

ÁUREO DE LUCIO Y JUNIO BRUTO


      Nos encontramos ante una rara moneda de la que se conservan unos nueve ejemplares, un áureo romano martillado en el año 43-42 a. C., de poco más de 8 g de peso y unos 20 mm de diámetro, el cual nos transmite el mensaje de que Junio Bruto (el asesino de Julio César) era descendiente directo de Lucio Bruto, primer cónsul y fundador de la República romana allá por el 509 a. C., una vez que depuso al último rey de Roma Tarquino el Soberbio, con el objeto de derribar la tiranía. Algo similar movió a su descendiente Junio Bruto con su participación en el año 44 antes de nuestra era cuando se acuchilló en el Senado al Dictador Julio César.

     En el anverso observamos la efigie Lucio Bruto, con barba y mirando hacia la derecha, rodeado por la corona cívica elaborada con ramas de roble con sus hojas y bellotas incluidas, que se le otorgaba a todos aquellos soldados que salvaban la vida a otros compañeros en el campo de batalla, o a fundadores de ciudades y, aunque no era la más alta distinción militar, sí tenía una gran importancia. La leyenda que incorpora una abreviatura que dice: L•BRVTVS•PRIM•COS (LUCIO-BRUTUS-PRIMUS-CONSUL), es decir, “LUCIO BRUTO PRIMER CÓNSUL”.

     En el reverso vemos el retrato de su descendiente, que presenta un parecido innegable que garantiza la continuidad, el orgullo y las virtudes heredadas de su antepasado. Rodeado también de la corona cívica, presenta la inscripción abreviada: M•BRVTVS•IMP COSTA•LEG (MARCO-BRUTO-IMPERATOR-COSTA-LEGATUS), o sea, MARCO BRUTO EMPERADOR COSTA LEGADO –de Roma-, concretamente lugarteniente de Bruto en Asia entre los años 43 y 42 a. C.

       R.R.C.        

sábado, 14 de febrero de 2026

Cristo Resucitado con la Cruz del escultor Miguel Ángel

 

     Esta figura de mármol de Carrara de gran belleza y unos dos metros de altura, después de varios siglos olvidada, ya que el mismo Miguel Ángel la rechazó por un pequeño defecto no atribuible al escultor, resplandece en toda su majestuosidad en un blanco lleno de luz, y la perfección habitual en este gran genio del Renacimiento. Actualmente, se halla expuesto en Palermo de manera provisional en un ambiente oscuro que resalta aún más su alba y luminosidad. También nos llama la atención sus órganos sexuales al descubierto, aunque con la Contrarreforma fueron tapados. Miguel Ángel a ese asunto nunca prestó demasiada atención, basta recordar, que los personajes de la capilla Sixtina estaban desnudos, hasta que Daniele da Volterra recubrió los genitales de la escena Juicio Final.


      Hubo que esperar hasta el año 2000, que se llevó a cabo una restauración de la estatua, en la que se percibió una veta negra del mármol que recorre parte de rostro de Jesús, un sitio demasiado vistoso para que se pudiese ocultar, motivo por el que fue rechazada por el propio artista, muy perfeccionista y exigente consigo mismo, lo cual le llevó a abandonar su tarea. Fueron otros autores barrocos posteriores los que finalizaron el trabajo.


     Realizada entre 1514-16, en toda la figura de Cristo portando una impactante cruz, se observa el estilo del maestro: su gusto por la belleza, la perfección y la espiritualidad de su creación. Emplea la técnica del contrapposto, que tomó del mundo griego clásico para darle un mayor dinamismo, rompiendo así la frontalidad y la rigidez de la escultura; además de un dominio absoluto de su estudio anatómico y expresividad del rostro, con pequeños toques de claroscuro sobre su barba y cabellos.

       R.R.C.


domingo, 25 de enero de 2026

TANTO MONTA

 

     Gordio (Γόρδιον) era la antigua capital del reino de Frigia en la actual Turquía situada en la península de Anatolia, ubicada a unos cien km de Ankara. Los reyes de esta monarquía se llamaban Gordias, o bien Midas, muy conocido este último por su amor al oro. Un oráculo advirtió a los habitantes de Frigia, que ante un vacío de poder le dieran el mando al primero que llegase a su templo en una carreta. Fue un campesino llamado Gordias el aventajado en hacerlo, en una carreta tirada por bueyes, el cual fundó la capital del reino  llamándola Gordio (no fue muy original con el nombre, que digamos). Todo esto se puede situar hacia el siglo IX a. C. según la mitología griega. Su carreta se guardó en la acrópolis conservando su enrevesado y complicado nudo. A partir de aquí, la tradición o leyenda, como quieran, era necesario desatarlo para poder conquistar Asia. Cuando a Alejandro Magno le plantearon el problema intentó deshacerlo, y al ver que sus esfuerzos fueron infructuosos echó mano de su espada y de un golpe lo partió, afirmando que “Es lo mismo cortarlo que desatarlo”, según nos transmite el historiador romano Quinto Curcio Rufo del siglo I d. C.

     En la España franquista se puso de moda el eslogan: “Tanto monta monta tanto Isabel como Fernando”, tanto (perdonen la redundancia) en las clases de historia que nos daban a los alumnos en escuelas e institutos, como en la asignatura Formación del Espíritu Nacional, que trataba de inculcarnos las bondades y ventajas del régimen, del que se vino a llamar “Democracia Orgánica” (sonaba bien). La frase publicitaria la interpretábamos como que los Reyes Católicos tenían el mismo poder, que no estaba ninguno por encima del otro, en esta monarquía dual que recordaba a la antigua Esparta que tenía dos reyes a la vez. Aunque sin negar lo anterior, la verdadera explicación es otra.

     El lema original es solo de Fernando el Católico y no de su esposa Isabel. Lo  podemos ver en la imagen que ilustra esta entrada, tomada por mí en la Sala del Trono del  Alcázar de Segovia. Si dirigimos nuestra vista al dosel, nos encontramos con la célebre consigna:TANTO MONTA” que habría que deducir, al igual que la de Alejandro: “da igual cortar como desatar", es decir, lo importante es conseguir el objetivo marcado, no la forma de hacerlo que, por cierto, recuerda bastante a “El fin justifica los medios” atribuida a Maquiavelo. Por otra parte, el yugo y las flechas fueron utilizados como blasón desde los Reye Católicos, y en adelante por los soberanos españoles encarnando la unidad de España. El yugo era el símbolo de Isabel, ya que en su momento, su nombre comenzaba con Y igual que yugo (Ysabel), y las flechas correspondían a Fernando, pues ambas palabras empiezan por F. El yugo, y la cuerda rota que aparecen, también hacen alusión al Nudo Gordiano, pues recuerda la yunta de los bueyes y el desgarro del mismo. Sin embargo, cuando las flechas aparecen unidas son inquebrantables.

 

NOTA: A la derecha del escudo con el águila vemos el yugo y las flechas, mientras a la izquierda del mismo observamos la cuerda rota.    

  R.R.C.


martes, 20 de enero de 2026

ANILLO-SELLO DE PTAH

 

     Es un precioso anillo-sello de oro del antiguo Egipto faraónico, concretamente del Imperio Nuevo, y se halla conservado en el Museo de El Louvre en París. Evidentemente, pertenecería a una persona poderosa por el gran valor que tenía en aquella época. Un “bisel” ovalado delimita la cara de la pieza en donde se encuentra la inscripción en lengua jeroglífica como único adorno, e incluso mensaje, añadiría yo. El dios Ptah es el protagonista de la sortija, pues era un dios muy popular en Egipto; con numerosas atribuciones, entre ellas: patrón de artesanos, arquitectos, escultores, e incluso de la sabiduría y la magia. En definitiva un dios creador. Se le representaba como un pequeño hombre con barba recta y un sudario, con un casco en la cabeza y un cetro denominado “uas” como símbolo de poder y fuerza, que por cierto, me recuerda mucho a las estatuillas que se entregan en la ceremonia de los Óscar.

     Si ahora vamos a los jeroglíficos del anillo, todos impresos en huecorrelieve, percibimos a una golondrina parada mirando hacia la derecha, la cual nos indica que por ahí tenemos que empezar a leer, nos encontramos tres signos: una mecha de lino trenzado, un soporte sólido o una base de estatua rectangular y un pequeño semicírculo, pues así escribían los egipcios al dios Ptah. La golondrina siempre tiene un significado bueno que podríamos traducir como grande, curiosamente el gorrón es todo lo contrario para los habitantes del país del Nilo, ya que es algo pequeño, o dañino incluso. Volvemos a ver de nuevo ese pequeño semicírculo que en este caso hace alusión al género femenino, y una azada que es un ideograma del verbo amar. Si lo juntamos todo se nos queda la frase: “Ptha, gran amor o grande de amor”.

      R.R.C.  


domingo, 18 de enero de 2026

Los idus o las idus


     Muy sencillo, las dos formas son correctas, ya que en español este término latino es un sustantivo masculino plural, por lo tanto si estamos escribiendo un texto en español, lo habitual es que utilicemos el masculino, aunque la Real Academia admite como buena la forma femenina del término, especialmente si se trata de un escrito académico, podríamos escribir las idus, puesto que en latín era un sustantivo femenino y nominativo plural de la cuarta declinación. Hay que recordar que nominativo, vocativo y acusativo plural de esta declinación se escriben ídem, y que asimismo sustantivos masculinos y femeninos se declinan igual. Mientras, los neutros de la cuarta mantienen las mismas reglas que los de las otras, luego son más fácilmente identificables. No obstante, el género masculino es el mayoritario en esta declinación, pero existen diferentes palabras que son femeninas, como el caso que nos ocupa. Además, el resto de las fechas que tenían nombre, esto es, las calendas y las nonas eran femeninas tanto en latín como en español. 

     Qué duda cabe, que si en latín hubiese existido el artículo, todo hubiera sido más fácil, ya que nos habría informado del genero del nombre al que precedía. Por último, los idus eran los días 15 de los meses de marzo, mayo, julio y octubre; del resto del año el día 13, por tanto siempre caían a mediados de mes. En latín arcaico se escribía “eidus” que según Varrón procedía del etrusco, y que hacía alusión a una noche luminosa por la luz de la luna. El asesinato de César en los idus de marzo ha popularizado esta palabra. En fin… cada cual que la escriba como quiera.

        R.R.C.

lunes, 12 de enero de 2026

“PARTIDA” DE NACIMIENTO DE UN NIÑO SUMERIO

 

     En la antigua ciudad sumeria de Nippur, se halló esta pequeña tablilla de arcilla grabada en escritura cuneiforme de unos nueve cm de largo, junto a otra pieza en la que aparece marcado el pie de un recién nacido. Ambas equivaldrían a un auténtico certificado de nacimiento que podría tener unos 4000 años de antigüedad. La tablilla incorpora unos datos que nos recuerdan bastante a los de la ficha de un bebé actualmente, como su sexo, su nombre (o apellidos) y el de sus padres, y lo que podríamos considerar la firma del niño: la huella de su propio pie en arcilla fresca, al igual que ahora que se hace con tinta. En el presente, la podemos ver expuesta en el Museo de la Universidad de Pensilvania. Lógicamente, hay otros certificados similares conservados en otros lugares, lo cual nos indica lo importante que era para los sumerios este tipo de documentos, y así poder mantener una administración adecuada, ya que no hay que olvidar que los sumerios constituyeron la primera civilización urbana de la historia en la Antigua Mesopotamia, entre los ríos Tigris y Éufrates, precisamente lo que significa el nombre. Fueron los creadores de las primeras ciudades-Estado, y los primeros códigos legales para garantizar la estabilidad de sus habitantes.

           R.R.C.