Este precioso
anillo-sello de oro que perteneció al rey Tutankamón, se encuentra actualmente
en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Tiene una antigüedad de más de
3300 años, cuando gobernaba la XVIII dinastía egipcia, a pesar de ello, muestra
un estado de conservación admirable, aunque podemos observar que tiene señales
de uso. De forma ovalada con un bisel que delimita los signos jeroglíficos, se
exhiben armoniosamente distribuidos. Pasemos a ellos.
En el centro del anillo, vemos el Nombre de Trono del faraón o Nesut-Bity, que una vez traducido al español quedaría como sigue: “El Señor de las manifestaciones es Ra” y en el antiguo Egipto sonaría: Neb-jepeu-ra, leído de abajo hacia arriba. Bien, a ambos lados del nombre real aparecen unos signos de esta bella lengua puesta por escrito, que nos indican que era el amado del dios Amón, a la vez que del dios Atón, y que estaba considerado como el Señor de la vida y de la eternidad (podemos observar una pequeña cruz ansada que cuelga del disco solar de la derecha, y que para los egipcios simbolizaba “la vida”). A ambos lados del círculo central superior (el dios Ra) aparecen dos cobras protectoras del monarca. En consecuencia, el valor simbólico y mágico de esta joya resulta innegable. Por último, en las piezas de joyería de las clases altas de la época, no solo se buscaba el equilibrio, la proporción y la estética, también se pretendía difundir un mensaje y librar a su dueño de la mala suerte.
R.R.C.