Es un
precioso anillo-sello de oro del antiguo Egipto faraónico, concretamente del
Imperio Nuevo, y se halla conservado en el Museo de El Louvre en París.
Evidentemente, pertenecería a una persona poderosa por el gran valor que tenía
en aquella época. Un “bisel” ovalado delimita la cara de la pieza en donde se
encuentra la inscripción en lengua jeroglífica como único adorno, e incluso
mensaje, añadiría yo. El dios Ptah es el protagonista de la sortija, pues era
un dios muy popular en Egipto; con numerosas atribuciones, entre ellas: patrón
de artesanos, arquitectos, escultores, e incluso de la sabiduría y la magia. En
definitiva un dios creador. Se le representaba como un pequeño hombre con barba
recta y un sudario, con un casco en la cabeza y un cetro denominado “uas” como
símbolo de poder y fuerza, que por cierto, me recuerda mucho a las estatuillas
que se entregan en la ceremonia de los Óscar.
Si ahora vamos a los jeroglíficos del
anillo, todos impresos en huecorrelieve, percibimos a una golondrina parada
mirando hacia la derecha, la cual nos indica que por ahí tenemos que empezar a
leer, nos encontramos tres signos: una mecha de lino trenzado, un soporte
sólido o una base de estatua rectangular y un pequeño semicírculo, pues así
escribían los egipcios al dios Ptah. La golondrina siempre tiene un significado
bueno que podríamos traducir como grande, curiosamente el gorrón es todo lo
contrario para los habitantes del país del Nilo, ya que es algo pequeño, o
dañino incluso. Volvemos a ver de nuevo ese pequeño semicírculo que en este
caso hace alusión al género femenino, y una azada que es un ideograma del verbo
amar. Si lo juntamos todo se nos queda la frase: “Ptha, gran amor o grande de
amor”.
R.R.C.
