jueves, 9 de abril de 2026

TORO ALADO EN TRAFALGAR SQUARE

 

     Nos podríamos preguntar: ¿qué hacía  Lamassu en este plinto del centro de Londres? Puesto que es así como se les conocía a estas esculturas en la antigüedad y que, lamentablemente, lo han retirado, ya que era muy admirado, comentado y fotografiado, al menos cuando yo lo visité. Fue elaborado por el artista  Michael Rakowitz, en homenaje a una deidad similar destruido por el fanatismo religioso en el actual Iraq. Cuando corría el año 2015 y empleando para ello más de diez mil latas, por supuesto vacías, de sirope (un líquido dulce, aunque en este caso eran de mermelada de dátiles), alcanzando los seis mil kilogramos de peso y una altura de 4.5 metros.

     Es, por tanto, una réplica a escala 1/1 de una divinidad protectora asiria, pero también fue representada en otras culturas mesopotámicas. Exhibe cabeza humana con una llamativa tiara con tres pares de cuernos, cuerpo de toro y alas de águila; y vistos de frente aparentan estar parados, mientras vistos de perfil parece que están andando. El artista se inspiró en la  Puerta de Nergal en Nínive (antigua capital del Imperio asirio), circa 700 a. C. Estos  Lamassu, también presentaban cuerpos de león y eran guardianes de los palacios y templos asirios; asimismo como de la población en general, pues se instalaban en las entradas de las ciudades. En la actualidad los podemos visitar en exposiciones tan conocidas como las del museo Británico en Londres, el museo del  Louvre en París, el  museo Metropolitano en Nueva York, o el museo de Pérgamo en Berlín.

NOTA: Mi entrada nº 700 de este blog  (Geografía, Historia y Arte).

        R.R.C.