AVITELLIVS GERMANICVS IMP AVG P M TR
P podemos leer en la
leyenda de la faz con grafila de este sestercio de oricalco, del efímero
emperador, ya que tan solo gobernó unos meses, Vitelio, acuñada en el año 69 d.
C. En esta cara vemos su efigie de perfil, con cabeza laureada y drapeado. La
inscripción desarrollada y traducida queda como sigue: AULUS* VITELLIVS GERMANICVS IMPERATOR AUGUSTUS PONTIFEX MAXIMUS
TRIBUNICIA POTESTAS, es decir, AULO VITELIO GERMÁNICO EMPERADOR AUGUSTO
PONTÍFICE MÁXIMO TRIBUNICIA POTESTAD.
En el reverso observamos las siglas SC
(SENATUS CONSULTUM – senadoconsulto-) en el exergo de la
moneda, o sea, que se imprimió con la autorización del Senado. Los dos
personajes de pie que contemplamos son los dioses: HONOS ET VIRTVS. Honos, a nuestra izquierda, con un cetro en su
mano derecha y la cornucopia o cuerno de la abundancia, apoyado sobre él, lo
sostiene con su mano izquierda. La diosa Virtus aparece con la cabeza cubierta
sobre un casco, muy apropiado para su vestimenta militar. Sostiene un cetro con
su mano izquierda y un parazonio con la derecha (aunque puntualmente), ya que según nos informa la RAE: Espada ancha y sin punta, que como señal de
distinción llevaban sujeta con una correa en el lado izquierdo de la cintura
los jefes de las milicias griegas y sobre todo romanas. Es natural que
estas divinidades romanas aparezcan emparejadas, pues representaban el honor y
el coraje, por ese orden. Personificaban las cualidades indispensables para ser
un buen ciudadano.
Por último, una moneda similar a la
expuesta, sería este sestercio del emperador Galba de casi 28 g de peso y poco
más de 3.5 cm de pabellón, acuñada también a martillo con pocos meses de
diferencia. Es la que vemos a continuación:
*Aulus en
latín, Aulo en español, es el nombre de pila o nombre personal, lo que se conoce como praenomen, el
cual era muy habitual en toda la historia de Roma, desde el principio hasta el
final del Imperio, en las distintas clases sociales: patricios y plebeyos. Entre sus significados figura el de
“hijo adoptivo”, y se abreviaba con la letra A mayúscula. Precisamente, este emperador se llamaba Aulo Vitelio.
NOTA: Aunque habitualmente se les llama
bronces en general a diversas monedas romanas incluidos los sestercios, durante
los dos primeros siglos de Imperio, al menos hasta finales del siglo II,
realmente eran de este material llamado
oricalco, un compuesto de cobre y zinc que daba un aspecto durado
parecido al oro que gustaba mucho a los romanos, según Cicerón, e incluso lo confundías con el metal
precioso. El oricalco estaba compuesto por cerca de un 80% de cobre y un 20% de
zinc, además de plomo, estaño y otros en trazas.
R.R.C.

