miércoles, 17 de octubre de 2012
La Familia de Carlos IV de Goya
Los personajes se distribuyen formando tres grupos, de los que Goya queda al margen. De izquierda a derecha aparecen don Carlos María Isidro, el autor (en último plano), el príncipe Fernando (luego Fernando VII), doña María Josefa, la prometida del príncipe (con el rostro vuelto por ignorarse todavía quién sería), doña María Isabel, la reina María Luisa (tiene en este momento 48 años, la vejez en esa época y ha tenido doce partos), don Francisco de Paula, hijo de los reyes (según comentaban algunos, con un parecido indecente a Manuel de Godoy, el Primer Ministro), el rey Carlos IV (es un anciano de rostro bondadoso y algo pánfilo, un ser débil pese a que está casi enterrado por símbolos de poder, esas condecoraciones que le cubren el cuerpo), don Antonio Pascual, doña Carlota Joaquina, don Luis y su mujer, doña María Luisa, con su hijo Carlos Luis en brazos.
Aquí se confirma el profundo cambio experimentado en la pintura de Goya, reduciendo todo aquello que es superfluo en un retrato y concentrándose en el estudio de los caracteres individuales. Utilizando con gran sabiduría las luces, que de las sombras del fondo pasan al centelleo rutilante del colorido de los trajes en primer plano, crea esa falta de profundidad tan característica. La línea compositiva es frontal, muy neoclásica, pero sabiamente interrumpida por la reina y sus dos hijos menores que se destacan en el centro; para romper este posible alineamiento ha utilizado una línea sinuosa para los pies de los personajes que, ocultándose unos detrás de otros, destruyen la frontalidad. Una vez más, Goya ha querido unir su nombre al de Velázquez, uno de los pintores que más admiró, imitando a las Meninas en la introducción de su persona como protagonista de la obra.
Por otra parte, habría que considerar el aspecto crítico tan unido a esta obra: los rostros, de gran realismo, dejan traslucir sus caracteres individuales, pero es la posición de la reina, eje de toda la composición, desplazando a la figura del rey a pesar de estar situado éste en un plano anterior, donde se resume la genialidad de Goya, que, interpretando el sentir popular, ha sabido concentrar todos los elementos en una sola dirección, que es la figura de la reina, sin romper con el protocolo.
Concluyendo, este cuadro es un libro de historia de España, un ensayo académico sobre las postrimerías de la monarquía absoluta borbónica. Es una vieja forma de mostrar la fuerza de la realeza, alineando padres, hijos, nietos, avisando que los reyes no se mueren porque tienen sucesores. Es una obra maestra de la pintura histórica y del retrato psicológico.
Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.
lunes, 15 de octubre de 2012
El camafeo y anillos antiguos
Antiguamente, en la cultura greco-romana y también en la persa se elaboraron en grandes cantidades, lo que indica, que eran muy apreciados por las clases adineradas. En la Edad Media fueron olvidados, para volver a renacer a partir del siglo XV, especialmente en Francia. En la actualidad han caído en desuso, digamos, que no están de moda, pero se siguen elaborando y tienen su público.
Como ejemplo de lo expuesto, podemos ver un camafeo hecho en París a finales del siglo XVIII, en el que aparece el rey Ptolomeo II de Egipto asimilado a Alejandro Magno, realizado por el orfebre Josias Belle en calcedonia gris y con una montura en oro esmaltado.
R.R.C.
La primera vez que la vi me recordó la chapa
de un botellín de cerveza o de un refresco, por esa forma redondeada y polilobulada
que presenta. Es un anillo sello bizantino de un tal Leoncio, como podemos leer
en la segunda línea de la inscripción griega que muestra su bisel. La
traducción que nos ofrece el Museo Metropolitano de Nueva York, propietario y
exhibidor de la pieza, dice como sigue: "Señor ayuda a Leoncio, Patricio y
Conde de Obsikion imperial custodiado por Dios". El oro fue el
material que se utilizó para realizarla alrededor del año 1000, la cual
presenta una circunferencia interior de 5,3 cm de diámetro.
R.R.C.
Apéndice. Añadido el 28-5-2021
EL ANILLO DE CALÍGULA
Este
impresionante anillo de oro y zafiro hecho en una sola pieza se le atribuye
tradicionalmente al emperador Calígula, aunque según entendidos en la materia
no concuerda mucho con los típicos de su época. Por lo tanto, tiene una
antigüedad de casi 2000 años si aceptamos que perteneció a este emperador. Por
otra parte, el rostro femenino que aparece tallado en el zafiro del anillo parece
que se trata de su cuarta esposa Cesonia, al menos hay bastante consenso al
respecto. Según los historiadores clásicos ambos tenían una extravagancia y
desenfreno sexual similar, llegando a ser presentada desnuda por el propio
emperador a sus amistades más próximas. Ambos disfrutaban de la exhibición.
El maestro artesano que elaboró esta joya
demostró una habilidad y paciencia enorme, máxime, si tenemos en cuenta la
dureza del material que empleó para realizar el anillo, nada menos que zafiro
que tiene dureza 9 en la escala de Mohs, tan solo por debajo del diamante que
es el mineral natural más duro que se conoce. No hay que confundir dureza
(resistencia de un cuerpo a ser rallado por otro) con fragilidad, es decir,
facilidad para romperse. Sobre un peinado alto muy elaborado del personaje,
coloca una lujosa corona redonda. Su rostro de perfil claramente definido con: ojo, nariz, boca
entreabierta y mentón prominentes. Con rotundos pliegues en su vestimenta
finaliza la efigie de la representada.
Para poder trabajar así el zafiro debió de
utilizar alguna herramienta con diamante, ya que es el único elemento que podía
rayarlo y ya se conocía en aquella época. No obstante, no lo podían tallar por
su extremada dureza. En fin, una de esas obras que nos ha legado el mundo
antiguo y que todavía hoy nos siguen maravillando por la dificultad que entraña
su ejecución. Impresionante.
R.R.C.
domingo, 14 de octubre de 2012
El Busto de Nefertiti
sábado, 13 de octubre de 2012
La Máscara de Tutankamón
El 4 de noviembre de 1922 el arqueólogo británico Howard Carter realizó uno de los principales descubrimientos de la egiptología y de la arqueología en general, la tumba del joven faraón Tutankamón, en el Valle de los Reyes, situado cerca de la antigua ciudad de Tebas, la actual Luxor. Aparece indicada con el número KV62, no es ni la más grande, ni la más lujosa, ni por supuesto, la más espectacular. Pero sí es casi la única* que se ha descubierto intacta, sellada, tal como los antiguos egipcios la dejaron. Cuando Lord Carnavon, el aristócrata inglés que financiaba los trabajos de Carter, preguntó a éste lo que veía en el interior de la tumba por primera vez, contestó: “cosas maravillosas”. Entre las que más tarde se encontraría la máscara funeraria que portaba el faraón sobre su cabeza, que a su vez, estaba dentro de un impresionante sarcófago de oro puro de 110 kg de peso; éste, en otro de madera dorada; y ambos, en un tercero exterior de madera recubierto con láminas de plata. Los tres se encontraban depositados dentro de un gran ataúd de cuarcita. Carter y su equipo catalogaron los, aproximadamente, 5.000 objetos que encontraron en las cuatro pequeñas cámaras, terminando su trabajo diez años después. Todo este material se conserva en la actualidad en la planta superior del Museo de El Cairo.
Por último, recordar que Tutankamón (su nombre significa el símbolo vivo de Amón) reinó poco tiempo, con nueve años llegó al poder y murió a los dieciocho, posiblemente de una herida infectada por una caída de su carro de caza, o algún problema genético que arrastraría desde su nacimiento. Su fama no sería la misma de no haberse descubierto su tumba sin saquear, como casi todas las demás. Pensemos por un momento como serían los tesoros depositados en la tumba de Seti I, varias veces más grande y lujosa que la del joven faraón, del que apenas se sabía nada antes del descubrimiento. Y, ya concluyo. Si se tiene la posibilidad, como yo he tenido, de poder contemplar de cerca en su urna de cristal esta maravilla de la orfebrería y del arte universal, olvidemos todo lo anterior y disfrutemos del momento, ya recapacitaremos después.
miércoles, 10 de octubre de 2012
El salero de Francisco I
El salero más famoso y conocido del mundo está hecho en oro, madera de ébano y esmaltes, con unas medidas de 26x33.5 cm y de estilo renacentista italiano. Fue elaborado por Benvenuto Cellini en 1540 -43. Esta obra maestra con personajes de bulto redondo fabricada para el Rey Francisco I de Francia, puede ser admirada hoy en el Museo de Historia del Arte de la ciudad de Viena. Se trata de una joya de excelente cincelado a mano representativa del mar y la tierra, en base a los vientos y las estaciones con una elaborada alegoría iconográfica que el propio Cellini destaca en sus escritos. Este salero, por su gran tamaño, puede ser considerado en realidad como un centro de mesa, que el mismo rey le confió para ser utilizado en los banquetes de la corte real.
Lleva superpuestas estatuillas de personajes medio recostados, uno de los cuales: Neptuno (en el papel de Júpiter en palabras del autor), en actitud fiera, orgullosa, arrogante…, y armado con un tridente representa al mar. Es el dispensador de sal que sale por uno de sus brazos, y está acompañado por cuatro caballos marinos. A su izquierda, aparece un barco ricamente trabajado destinado a contener la sal. El agua estaba representada con sus olas esmaltadas del color apropiado. Enfrente, una mujer que simboliza la tierra es el dispensador de pimienta, que salía por uno de sus pechos. Fijémonos en el hecho de que sus piernas se entrelazan, sugiriendo la unión entre Tierra y Mar, además de insinuar una actitud un tanto sensual, lo cual resultaba una metáfora muy apropiada según el propio Cellini. Asimismo, con su mano derecha recoge el cuerno de la abundancia. En primer plano se exhibe un arco de triunfo romano de tres vanos muy ricamente decorado, recorrido por cuatro columnas orden jónico, con una gran escultura femenina desnuda que parece despertar sobre su techumbre, sirve para recoger la pimienta. El pie o base en forma de zócalo ovalado se encuentra adornado con ocho pequeños huecos ornamentados con cuatro figuras simbólicas: la Aurora, el Día, el Crepúsculo y la Noche. Para cuya realización Cellini se inspiró en la tumba de los Médicis de Miguel Ángel. Los vientos separan esas figuras. En otras cuatro figurillas están representadas las cuatro estaciones: la primavera, el verano, otoño e invierno respectivamente. Las aristas de los huecos, así como otras partes de este zócalo, se encuentran guarnecidas de filetes en madera de ébano, con el objeto de que las figuras resalten notablemente.
Todo aparece representado como en una nave con una gran minuciosidad, detalle y riqueza. El gran artista italiano Cellini, con su destreza y calidad técnica, convirtió una pieza de orfebrería en una verdadera escultura de gran belleza.
El propio Cellini cuenta la reacción del Rey cuando le presentó este precioso dispensador de sal y pimienta, y qué hizo a continuación: “Cuando puse esta obra ante los ojos del rey, dio un grito de estupor y no se cansó de contemplarla. Luego me dijo que me la llevase a casa y que ya me diría oportunamente lo que se había de hacer con ella. Me la llevé, pues, a casa; invité a comer a mis íntimos; fue una comida estupenda y muy divertida; en el centro de la mesa estaba el salero, presidiendo; fuimos los primeros en utilizarlo."
Estatuilla de los amantes de Ain Sakhri
Esta es la escultura más antigua conocida de una pareja haciendo el amor humano. Ahí está la pareja de amantes, precursores de John Lennon y Yoko Ono, fundidos en un abrazo inequívoco. La forma natural de un adoquín de calcita ha sido utilizada para representar el contorno de las figuras. Presenta una altura de 10,8 cm, una anchura de 6,2 cm y una profundidad de 3,8 cm. Conservada en el Museo Británico de Londres, fue encontrada en 1933 por un beduino en Cisjordania, no lejos de Belén, procede de la cueva de Ain Sakhri. Este sitio fue ocupado en un período inicial por una aldea de cultura Natufiense, cuando la gente de esta región vivía de la caza. La escultura puede haber tenido un significado especial, quizás representando ideas sobre la fertilidad, o bien lo que refleja es una nueva comprensión del papel que desempeña el hombre en la reproducción. Su antigüedad se remonta al año 9000 a. de J.C.
lunes, 8 de octubre de 2012
MORFOLOGÍA URBANA
v Plano radiocéntrico: se origina cuando se crean vías de trazado radial que convergen en un núcleo (plaza, zona más antigua de la ciudad..) y otras que se disponen de manera concéntrica formando anillos sucesivos.
v Plano lineal: se establece cuando los edificios se disponen a lo largo de una línea de circulación (carretera), de un elemento natural (río, costa).
Nota: Manual de Geografía





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