miércoles, 19 de abril de 2017

Tarrito para ungüentos de Amenofis III

      Conservado en el Museo del Louvre de París tiene una antigüedad de 3400 años, ya que perteneció al faraón Amenhotep III de la XVIII dinastía egipcia, también conocido por su nombre griego Amenofis III. Es de pequeño tamaño, ya que presenta unas medidas de 8,40 cm de altura y 6,60 cm de anchura. El material utilizado es loza silícea que le da ese aspecto cristalizado. En la parte superior rodeando la tapa, presenta una decoración simétrica a base de trazos de color azul con terminaciones redondeadas en color rojo. Pero lo que más destaca es, la inscripción en lengua jeroglífica enmarcada en un amplio rectángulo trapezoidal en su parte central, grabada en tono azul sobre el fondo amarillento que presenta toda la pieza. Aquí podemos observar dos cartuchos con los nombres del monarca deseándole que sea dotado de vida eterna, y un tercer cartucho con el de su esposa. El primero de la izquierda es su “Nombre de Nacimiento”, que traducido al castellano sería: Amón está satisfecho; Gobernador de Tebas. A continuación, su “Nombre de Trono” lo presenta como un buen dios: El Señor de la justicia es Ra. Por último, el nombre de su esposa Tiye, con el determinativo no legible (la mujer sentada con diadema y flor colgando) de que ese nombre corresponde a una reina, ocupa el tercer lugar. Y bajo el cartucho: ¿salud?
     R.R.C.

APÉNDICE:

     De los padres de la esposa del monarca es un precioso cofre de madera localizado en el sepulcro de Yuya y Tuyu en el Valle de los Reyes, en la antigua Tebas (la actual Luxor egipcia), se remonta a la época de la XVIII dinastía. Del siglo XIV a. de J.C. se guarda en el Museo de El Cairo en un excelente estado de conservación. Se encuentra decorado con marfil, ébano, fayenza azul y oro. Se eleva sobre cuatro patas y se remata con una impresionante tapa abovedada. La tumba fue descubierta a principios del XX y, aunque saqueada en la antigüedad, se halló un importante ajuar.
     En cuanto a la inscripción jeroglífica tenemos que recordar que los faraones tenían hasta cinco nombres, y aquí observamos tres de ellos: en la parte frontal y de derecha a izquierda aparecen el Nombre de Horus, El Nombre de Trono, y el Nombre de Nacimiento de Amenofis III, yerno de esta acaudalada e influyente pareja; hasta el punto, que se le permitió enterrarse en el Valle de los Reyes reservado para los monarcas de Egipto, tal y como indica su nombre. Se podría traducir como sigue: “Qué viva Horus [toro poderoso del que aparece la Justicia]; el Dios perfecto (Señor de la justicia de Ra); el hijo de Ra (Amón está satisfecho, gobernador de Tebas) que sea dotado de vida”*. En la parte lateral del cofre aparece repetido el Nombre de Trono del faraón como rey del Alto (el junco) y el Bajo (la abeja) Egipto, a ambos lados de la famosa cruz ansada, símbolo de “la vida”. En la franja inferior nos encontramos con una decoración en galería de dicho símbolo.  Por último, tanto las patas del mueble como los bordes se encuentran adornados con formas rectangulares que van alternando vivos colores, sin olvidar que el azul turquesa y el dorado dominan el conjunto de esta maravillosa obra de arte.
*Nota: entre corchetes el Nombre de Horus y entre paréntesis los dos restantes.
    R.R.C. 
Aviso: Imágenes obtenidas de Internet.

BRAZALETE DEL FARAÓN TUTMOSIS III

     “Hijo de Ra, el buen dios, Tutmosis III, que sea dotado de vida eternamente”. Así podríamos traducir el texto jeroglífico que aparece grabado en hueco-relieve, en el interior del magnífico brazalete de este faraón egipcio del siglo XV antes de J.C. En la parte izquierda observamos su Nombre de Nacimiento (Engendrado por Tot, de bellas manifestaciones; traducido al español), mientras en la parte derecha comprobamos su Nombre de Trono (Men-jeper-re; en jeroglífico). El exterior de la joya elaborada en oro, destaca por su decoración a base de piedras de adorno de diversos colores como: turquesa, cornalina…, que producen un bello efecto cromático combinadas con el dorado metal. Por último, debió de pertenecer a una de las tres esposas extranjeras de este poderoso soberano.
NOTA: Lo podemos ver en el Museo Metropolitano de Nueva York.
       R.R.C. 

CAJA DE TUTANKAMÓN




     Aquí vemos una preciosa caja de madera de ébano, marfil y varias pastas de colores, con forma de cartucho (shen) encontrada por H. Carter en la tumba de Tutankamón, con una excelente tapa adornada con signos jeroglíficos de distintos tonos y en relieve, en la que podemos leer su nombre: Tut-anj-imen (El símbolo vivo de Amón), y en la parte inferior: Heqa-Iunu-nesut, es decir, Gobernador de Heliópolis del sur (localidad cercana a Tebas). Probablemente, este pequeño objeto se utilizó en ceremonias y en momentos importantes, y también sufrió el saqueo en el Egipto faraónico, igual que otros baúles de la tumba. No obstante, todavía contenía objetos valiosos cuando fue descubierta por el arqueólogo británico.
       R.R.C.

SORTIJA DE TUTMOSIS III

  
    
     Este precioso anillo de oro macizo tipo sello perteneció al poderoso faraón de la XVIII dinastía egipcia Tutmosis III (siglo XV a. de J.C.), y se encuentra expuesto en una de las vitrinas del Museo Británico en Londres. Este tipo de anillos tenía dos caras y se podía girar para poner una u otra, aunque la principal es la que vemos expuesta en la imagen, grabada en huecorrelieve con signos jeroglíficos. Destaca el precioso cartucho que observamos a la derecha, que encierra el Nombre de Trono de este monarca: Heper Men Re, que traducido al español significa: “La estable manifestación de Ra”. Además, comprobamos otros signos de esta antigua lengua en lo que resta de superficie, que podríamos interpretar como: “el amado de Ptah, de bello rostro”. Si tenemos en cuenta que este soberano fue, además de un gran guerrero un gran constructor, entenderemos mejor el porqué se encomienda a este dios (Ptah), inventor de la albañilería y patrón de los arquitectos y artesanos. Por último, deberíamos de considerar la claridad, precisión y contundencia con la que el orfebre egipcio llevó a cabo los grabados, sin olvidar que la equilibrada distribución espacial de los mismos es magnífica.
     R.R.C.
Nota: Foto del autor

Los cartuchos de Osorkon II

     Este faraón de la XXII dinastía reinó en Egipto durante la primera mitad del siglo IX antes de Cristo. Fue un monarca débil que no supo mantener el poder en sus manos. Eso sí, situó a sus hijos en cargos importantes (nada nuevo bajo el Sol), pero de poco le sirvió, ya que su poder seguía debilitándose. En fin, no voy a tratar sobre su labor al frente del país del Nilo, ni sobre la famosa tríada que lleva su nombre y de la que ya he escrito una entrada en este blog. Me limitaré, simplemente, tal y como indica el título que encabeza estas líneas, a explicar sus dos nombres principales escritos en la bella lengua jeroglífica, es decir, sobre el Sa Ra, o Nombre de Nacimiento y su Nesut Bity, o Nombre de Trono.
Nesut Bity del faraón Osorkon II
     En la parte superior aparece un círculo que representa a Ra; el bastón con cabeza de chacal que vemos a continuación se lee user y se traduce por poderoso; la pluma posterior simboliza la justicia y es la que lleva la diosa Maat; los tres signos siguientes: un junco en flor que es una i, un tablero con siete fichas, es decir, men y una línea quebrada que es una n que no se traduce, porque ya está incluida en la palabra anterior, en definitiva, tenemos al dios Imen (Amón); por último, una azuela con taco setepe que se traduce por elegido, y una línea quebrada que en este caso funciona como un indicativo de tiempo pasado y no se lee. Luego, ya tenemos el significado de su nombre: “La poderosa justicia de Ra; Elegido de Amón”.
                                              Sa Ra del faraón Osorkon II
     De los cuatro signos de la parte superior, tres ya aparecen explicados en el Nesut Bity y  significan lo mismo: Amón. El siguiente, un canal de riego - mr-, se traduce como participio del verbo amar, o sea, amado. Un trazo que simboliza un lazo es un signo bilítero que equivale a las vocales ua; no obstante, si tomamos como referencia otros cartuchos, lo podríamos considerar simplemente como una o. El posterior signo de formas geométricas, como fonograma suena sa. A continuación tenemos otros cuatro signos: el junco en flor, la boca entreabierta, la taza y la línea quebrada, es decir, la i-r-k-n. Leemos primero la parte inferior del cartucho: Osairken, en español, Osorkon, ya que la divinidad aparece en la parte superior por respeto, y en este caso es el dios Amón junto al participio amado. Luego, “Osorkon. Amado de Amón”, sería el nombre de cuna de este faraón.
Nota: la parte superior es la parte izquierda del cartucho.
      R.R.C.

El cartucho de Nefertari

      El bonito cartucho que podemos ver en la imagen lleva el nombre de la conocida reina Nefertari,  la esposa preferida del faraón Ramsés II, aparece dibujado en las paredes de su tumba. Sobre su frente, y a la altura de las dos plumas largas que la propia Nefertari porta sobre su cabeza, con el disco solar incluido en la base de las mismas, podemos observar los siguientes signos:
      
     En primer lugar y en la parte superior un buitre, que podemos identificar con la diosa Mut “La Madre”, que en jeroglífico se la representa como un buitre. ¡Increíble! La madre, un buitre ¿no podían haber elegido estos egipcios otro animal más agradable para representar la maternidad?  Bueno, lo que les llevó a esta asimilación fue cuando observaron que esta ave carroñera era, precisamente, la que mejor cuidaba a sus polluelos. Y ¿quién mejor que una madre cuida de los peques indefensos? Sigamos, debajo y de izquierda a derecha vemos una especie de instrumento musical, aunque en realidad es una tráquea, y se lee – NeFeR- (la letra e minúscula se añade por convención, para poder leer tres consonantes juntas), y significa belleza (ahora se entenderá por qué tantos centros de estética  escogen el nombre de NEFER), seguida de una caña en flor que podemos transcribir como i latina. A continuación aparecen tres signos que habría que leer de arriba abajo: un semicírculo  -t- , una especie de boca medio abierta  -r- y  dos trazos verticales que vendrían a ser una i larga  -ii- , o -y-. En la parte inferior del cartucho observamos una línea quebrada que se transcribe como - n - (se pronunciaría en), un canal de agua -MeR- (participio del verbo amar)  y, por último, otro semicírculo que se transcribe como - t - e indica que la inscripción se refiere a una mujer. Juntando todo lo anterior podría quedar como sigue: Nefritry Mut n mer t. Traducido al castellano: “La bella amada de Mut”, o bien “Nefertari amada de Mut”.
      R.R.C.

Cartucho de la reina Hatshepsut

      Es sorprendente la perfección, precisión y claridad de líneas del grabado en hueco-relieve sobre granito rosa de este precioso cartucho egipcio, que contiene en su interior el Sa Ra (Nombre de Nacimiento) de la más poderosa de las reinas del Antiguo Egipto: hija de faraón, casada con un faraón, madrastra de faraón y faraón ella misma. Toda una obra de arte “per se”.
    
      La lectura del cartucho la haremos de abajo hacia arriba y prescindiré, para una mayor claridad, de la terminología egipcia, limitándome al significado en español de los distintos signos jeroglíficos que aparecen. En primer lugar, nos encontramos con un personaje sentado con flagelo en mano que hace referencia a la nobleza (¡ay las clases altas! siempre dispuestas a utilizar el látigo), con tres trazos verticales en su espalda que nos indican el plural, y un semicírculo delante que se emplea para el género femenino. A continuación, observamos la parte delantera de un león, que lo podemos traducir por el primero, o el que se encuentra delante. La semiesfera ya sabemos que se utiliza para el femenino, y la jarra con asa de al lado, cuando tiene un valor figurativo se traduce por aceitera, pero el semicírculo que equivale a la letra t nos recuerda que, en este caso, la jarra tiene un valor fonético y la traducimos por junta o unida, en femenino por la letra t. En la parte superior vemos los tres signos referidos al dios Amón: una línea quebrada, un junco en flor y un tablero con fichas. Aunque la divinidad se lee en último lugar, siempre aparece el primero por respeto. Traducido el cartucho al español queda como sigue: “La primera de las nobles. Unida a Amón”.

Nota: tan solo recordar que durante la etapa feudal en la Edad Media, el rey estaba considerado como el primero de los nobles: “Primus inter pares” (el primero entre los iguales).
    R.R.C.