En la saga
de películas de Indiana Jones, en la tercera de ellas en la que busca el Santo
Grial, los dos filmes que le siguieron son perfectamente prescindibles, el
protagonista afirma en una de sus clases que una X nunca marca el lugar de un
hallazgo arqueológico. Bien, en este caso no es una X sino una moneda de plata, concretamente un pequeño
"real de a ocho" de la época de Felipe II, el dólar de la época, ya
que era aceptado desde España hasta América, China o Filipinas, con un peso de
unos 27 gramos. En una de sus caras vemos una cruz de Jerusalén, y en la otra
el escudo de la Monarquía Hispánica, con lo cual se solicita la protección de
la Iglesia y la corona. Lo más extraordinario es que se halló fielmente en la
superficie de una piedra tal y como había descrito Sarmiento, y que podemos ver
todavía el círculo de la moneda en la imagen inferior. Lo cual permite poder
reconstruir con cierta aproximación el resto de la “ciudad”, en donde historia y
arqueología vuelven a abrazarse de nuevo. Ahora, sería interesante averiguar la
ceca donde fue acuñada la moneda localizada el pasado mes de marzo de este año
2026. Este hallazgo no fue fruto de la casualidad, sino de un proyecto con tecnología
de geolocalización y excavaciones muy precisas. Así que, este ritual de
fundación de un nuevo asentamiento con su iglesia Nuestra Señora de la
Encarnación ha sido determinante para su descubrimiento y pone fin a la
leyenda: cambió un mito en un hecho histórico documentado.
R.R.C.

