martes, 3 de marzo de 2026

ÁUREO DE LUCIO Y JUNIO BRUTO


      Nos encontramos ante una rara moneda de la que se conservan unos nueve ejemplares, un áureo romano martillado en el año 43-42 a. C., de poco más de 8 g de peso y unos 20 mm de diámetro, el cual nos transmite el mensaje de que Junio Bruto (el asesino de Julio César) era descendiente directo de Lucio Bruto, primer cónsul y fundador de la República romana allá por el 509 a. C., una vez que depuso al último rey de Roma Tarquino el Soberbio, con el objeto de derribar la tiranía. Algo similar movió a su descendiente Junio Bruto con su participación en el año 44 antes de nuestra era cuando se acuchilló en el Senado al Dictador Julio César.

     En el anverso observamos la efigie Lucio Bruto, con barba y mirando hacia la derecha, rodeado por la corona cívica elaborada con ramas de roble con sus hojas y bellotas incluidas, que se le otorgaba a todos aquellos soldados que salvaban la vida a otros compañeros en el campo de batalla, o a fundadores de ciudades y, aunque no era la más alta distinción militar, sí tenía una gran importancia. La leyenda que incorpora una abreviatura que dice: L•BRVTVS•PRIM•COS (LUCIO-BRUTUS-PRIMUS-CONSUL), es decir, “LUCIO BRUTO PRIMER CÓNSUL”.

     En el reverso vemos el retrato de su descendiente, que presenta un parecido innegable que garantiza la continuidad, el orgullo y las virtudes heredadas de su antepasado. Rodeado también de la corona cívica, presenta la inscripción abreviada: M•BRVTVS•IMP COSTA•LEG (MARCO-BRUTO-IMPERATOR-COSTA-LEGATUS), o sea, MARCO BRUTO EMPERADOR COSTA LEGADO –de Roma-, concretamente lugarteniente de Bruto en Asia entre los años 43 y 42 a. C.

       R.R.C.