sábado, 23 de mayo de 2026

La mujer más poderosa del mundo

 

     Serían varias las candidatas para ser la segunda mujer más importantes de la historia, a voz de pronto, me surgen varias que podrían ocupar ese lugar: la conocida Cleopatra, reina de Egipto u otras egipcias como Nefertiti, o Hatshepsut; en el ámbito de la ciencia como Marie Curie, Ada Lovelace, la misma Hipatia en la antigüedad…; La emperatriz china que fundó su propia dinastía en la Edad Media, Wu Zetian; en remate, todavía hay sitio para algunas más. Yo lo tengo claro, en mi modesta opinión, la medalla de plata se la otorgaría a Isabel I de Castilla, más conocida como Isabel la Católica, sin duda fue una mujer que acumuló en sus manos mucho poder, con ideas claras y adelantadas a su época. Pero de lo que no existe vacilación de ningún tipo es sobre quién es la mujer más influyente e importante de toda la historia de la humanidad hasta hoy, tal y como recoge la portada y el artículo de la conocida y prestigiosa revista a nivel internacional National Geographic, en su número de diciembre de 2015: LA VIRGEN MARÍA. Al margen de las creencias o ideologías de cada cual, es un hecho que no admite discusión, es una evidencia objetiva.

     La Virgen se ha convertido en una figura global, que ha influenciado en la vida de millones y millones de seres humanos durante los últimos dos mil años., según la relevante periodista Maureen Orth, como la gran intercesora de los hombres ante su hijo Jesús, papel que ya le reconocía el tercer concilio de Éfeso en el siglo V. Qué duda cabe, de que es el mejor ejemplo de amor maternal y disposición al sufrimiento por los demás.  Es la imagen femenina más reproducida en toda la historia del arte, tanto en pintura como en escultura, recordemos la Piedad de Miguel Ángel, por poner un ejemplo, en la poesía, en la música..., la confidente de millones de personas que hablan con ella y le hacen peticiones a diario, la capacidad de movilización que tiene hoy en día, basta con recordar los santuarios que tiene repartidos por el orbe: el de Lourdes, Fátima, el de Guadalupe, en Ciudad de México, visitado por millones de personas al año, el de Medjugorje…

     Tampoco hay que olvidar que para le religión musulmana es la más importante de las mujeres (Maryam) destacando su profunda piedad y sumisión a Dios, que la eligió para ser madre de unos de los profetas más importantes que para esta religión fue Jesús de Nazaret, además de hacer hincapié en su castidad. Precisamente, la sura (capítulo) 19 se llama María. Es mencionada 70 veces en las 114 suras del Corán. En consecuencia, la Virgen María se cita más en el Islán, y de una manera más extensa, que en los evangelios.

     Por último, no me resisto a contar una anécdota que me pasó en las dos ocasiones que he tenido la oportunidad de visitar la que te muestran cono casa de la Virgen, a las afueras de Éfeso, en la actual Turquía. La guía que llevábamos se nos presentó como musulmana, nos decía que ella le pedía muchas cosas a la Virgen, en la que creía firmemente, y que algunas de sus peticiones obtuvieron respuesta. En fin…

NOTA: Hay otra entrada en el blog llamada: La casa de la Virgen en Éfeso

     R.R.C.


domingo, 10 de mayo de 2026

LOS EVANGELIOS

 

     Los Evangelios son los manuscritos más documentados de toda la historia antigua,  tanto por el número de copias que tenemos de ellos, como por la concordancia que se observa entre los mismos. No entro en las contradicciones que los propios evangelistas presentan entre sí, ya que es una cuestión demasiado extensa que sobrepasaría los límites de este post, así como los Evangelios apócrifos y los gnósticos que son un tema para tratar aparte. Se copiaban a mano por los amanuenses, se hacía en papiros (derivado de la planta Cyperus papyrus, que crecía en las orillas del río Nilo) o pergaminos (pieles de animales: cabras, ovejas, etc.). Cuantos más tengamos, mejor documentados tendremos los textos originales. Si comparamos con otros relatos antiguos, nos encontramos que tan solo tenemos 2 o 3 copias del historiador Tácito; unas 11 de Platón; rondamos las 100 del poeta Virgilio; y de la que más,  La Ilíada y La Odisea de Homero, en torno a 600 copias. ¿Qué ocurre si comparamos estas cifras con los Evangelios? Pues que nos encontramos con más de 15 000 manuscritos, de los cuales más de 5 300 en griego (cabe recordar que excepto el de san Mateo que lo escribió en primer lugar en arameo o hebreo), pero no se ha conservado; asimismo, unos 8 000 manuscritos latinos; y miles en otras lenguas como el siriaco, armenio o el copto. En fin, las cifras se comentan solas, pero lo más impresionante del conjunto es que todos concuerdan entre sí, no se observa variante alguna en la doctrina, aunque pueden haber pequeños errores que para nada interfieren en lo fundamental, como faltas de ortografía o confusiones en la transcripción; o como se escribía un nombre propio que era desconocido para el copista. Fallos puntuales y típicamente humanos. Los amanuenses hacían su trabajo desde Roma, Damasco, Alejandría… lugares alejados entre sí, lo cual impediría ponerse de acuerdo para presentar al mundo un gran y monumental engaño. Pensar semejante cosa es de locos o paranoicos, parece más razonable que cada copista lo hiciese por su cuenta. Además ¿Qué ganarían con su mentira?

     Respecto a la antigüedad de las primeras copias, ya que los originales escritos a puño y letra por los evangelistas no los tenemos, al igual que tampoco conservamos los textos originales de cualquier personaje, escritor, historiador, o libro antiguo, e incluso algunos de ellos son muy posteriores a los mismos. Sirva de ejemplo que la biografía de Alejandro Magno se redacta 300 años después de su muerte.; las doctrinas de Buda se ponen por escrito 500 años posteriores; la copia más antigua de Tucídides es de 1300 años después; los textos de Julio César son 850 años posteriores; los de Heródoto otros 1300 años; los del historiador y biógrafo romano Suetonio 850 años; y así podríamos hacer una lista interminable. Bien, hasta ahora se consideraba que la doctrina de Cristo empezó a escribirse, al menos, 50 años después de su muerte o primera mitad del siglo II. Sin embargo, en la actualidad ya hay estudiosos que las llevan  a la segunda mitad del siglo I inclusive 15 o 20 años tras su crucifixión.

     Conclusión: los Evangelios que nosotros podemos tener en la mano hoy en día son los mismos que los originales, ya se ha encargado la crítica textual y la crítica histórica de demostrarlo, además de otras ciencias. Por lo tanto, no hay nada que la Iglesia nos pueda ocultar al respecto, salvo sus propias vergüenzas (seguro que son muchas), como toda empresa y organización humana.

NOTA. El cuadro que precede a este texto lo pintó Caravaggio en 1602, en el que vemos a san Mateo escribiendo su Evangelio con un gran esfuerzo, tal como correspondería a una persona que no es escritor. Por ello y otras cuestiones indecorosas, según los sacerdotes que encargaron la obra, la descartaron y pidieron al artista que pintara otro, en el que la inspiración divina fuese más evidente. El de la imagen fue destruido en un bombardeo de Berlín durante la Segunda Guerra Mundial.

     Este es el otro cuadro que pintó a los monjes a finales del mismo año que el anterior, que transmitía un mensaje más solemne y de santidad, iluminado por el ángel de Dios. Se conserva en una iglesia de Roma. 

      R.R.C.


lunes, 27 de abril de 2026

VASO DE TUTANKAMÓN

 

     Entre las piezas que podemos ver en el Gran Museo Egipcio de El Cairo, nos encontramos con este pequeño vaso de fayenza, que es un material de cerámica, que cuando se cuece da lugar a una superficie vidriada y adquiere una tonalidad azulada o verdosa, principalmente. Lleva inscrito en jeroglífico el Nombre de Trono del conocido faraón Tutankamón, recuerdo que los faraones podían detentar hasta cinco nombres. Traducimos dicha inscripción como EL BUEN DIOS, EL SEÑOR DE LAS MANIFESTACIONES ES RA (NEB-HEPERU-RA: TUTANKAMÓN), QUE SEA DOTADO DE VIDA.

     El hallazgo de este vaso fue descubierto cerca de la tumba  marcada con el número 54 del Valle de los Reyes en el Alto Egipto. Aunque no estamos ante una tumba propiamente dicha sino de un pequeño hueco, se encontraron unos cuantos artefactos a principios del siglo XX, en los momentos en el que este monarca era un personaje extraño Recordemos que la tumba del conocido faraón es la número 62, y todavía no se había encontrado cuando se localizó este objeto. Pero sí indicaban estos hallazgos, en el que se encontraba un lienzo de lino con el nombre de este rey, que tendría que existir una tumba perdida: la de Tutankamón, descubierta en 1922 por Howard Cartel.

       R.R.C.


sábado, 25 de abril de 2026

Ciudad Rey Felipe

 

     En la saga de películas de Indiana Jones, en la tercera de ellas en la que busca el Santo Grial, los dos filmes que le siguieron son perfectamente prescindibles, el protagonista afirma en una de sus clases que una X nunca marca el lugar de un hallazgo arqueológico. Bien, en este caso no es una X sino  una moneda de plata, concretamente un pequeño "real de a ocho" de la época de Felipe II, el dólar de la época, ya que era aceptado desde España hasta América, China o Filipinas, con un peso de unos 27 gramos. En una de sus caras vemos una cruz de Jerusalén, y en la otra el escudo de la Monarquía Hispánica, con lo cual se solicita la protección de la Iglesia y la corona. Lo más extraordinario es que se halló fielmente en la superficie de una piedra tal y como había descrito Sarmiento, y que podemos ver todavía el círculo de la moneda en la imagen inferior. Lo cual permite poder reconstruir con cierta aproximación el resto de la “ciudad”, en donde historia y arqueología vuelven a abrazarse de nuevo. Ahora, sería interesante averiguar la ceca donde fue acuñada la moneda localizada el pasado mes de marzo de este año 2026. Este hallazgo no fue fruto de la casualidad, sino de un proyecto con tecnología de geolocalización y excavaciones muy precisas. Así que, este ritual de fundación de un nuevo asentamiento con su iglesia Nuestra Señora de la Encarnación ha sido determinante para su descubrimiento y pone fin a la leyenda: cambió un mito en un hecho histórico documentado.

     El marino Pedro Sarmiento de Gamboa, en sus escritos afirmó haber situado la pieza de plata en la primera piedra para levantar una iglesia, en el poblamiento más meridional de la conquista española; en la parte norte del estrecho de Magallanes (a unos 50 km de la actual ciudad chilena de Punta Arenas), con el objetivo de controlar ese paso, principalmente,  de los barcos ingleses. Asimismo, le cambió el nombre por el de Estrecho de la Madre de Dios. La población total que allí instaló (él se marchó y murió en 1592 en las costas de Lisboa), fue de 337 personas, entre las que se encontraban: dos frailes franciscanos, 58 pobladores, 13 mujeres, 10 niños, 22 de distintos oficios y el resto soldados y marineros. Todo ello ocurrió el 25 de marzo de 1584. El poblamiento fue abandonado a su suerte, y la combinación de una serie de circunstancias en esta inhóspita región aislada del resto del mundo, como problemas de abastecimiento, temperaturas extremas, mala e improvisada planificación… dieron lugar al colapso de sus habitantes. Tres años después, en 1587 pasó por allí el corsario inglés Thomas Cavendish, se encontró el sitio lleno de cadáveres, todos habían muerto por inanición, el paisaje debió ser desolador, hasta el punto que le cambió el nombre por Puerto del Hambre, más acorde con lo que sucedió en ese breve período de tiempo. Luego, podemos concluir recordando a Julio César, pero con sabor a derrota, con la siguiente frase: Una moneda, una historia, una advertencia.
NOTA: Magnífico medallón de Pedro Sarmiento de Gamboa que nos ofrece Wikipedia.

       R.R.C.

martes, 21 de abril de 2026

LA VERDAD SALIENDO DEL POZO

 

     Estamos viendo una pintura al óleo sobre un lienzo conservada en Francia, su autor Jean-León Gérôme la pintó en 1896, con unas dimensiones de poco más de 90X72 centímetros. Fue, posiblemente, el máximo representante del academicismo francés. No solo pintó, ya que también fue escultor y profesor de pintores cualificados posteriores. Sus temas preferidos  fueron tanto históricos como mitológicos, logrando altas cotas de calidad en ambos. Este movimiento se vanagloria de presentar una gran calidad técnica, a la vez que de una exorbitante elegancia en todas sus obras. Esta corriente artística se fomenta en el Estado galo comprometiéndose con las directrices de la Academia de Bellas Artes de París.

     Para comprender lo que estamos contemplando; una bella y joven mujer desnuda con un rostro sorpresivo, yo diría combativo,  saliendo de un pozo o aljibe con un látigo en su mano derecha, harta de que la oscuridad y la mentira que simboliza el pozo termine ganando la batalla y prevalezca la luz de la verdad. Y si tiene que hacer uso del flagelo para ello lo hará sin vacilar. El autor, conocía al filósofo griego del siglo IV a. C., Demócrito, al cual hace alusión cuando este decía: “De verdad no sabemos nada, porque la verdad está en un pozo”. La verdad, únicamente puede estar representada por un cuerpo femenino desnudo, que no tiene nada que esconder, y todo está a la vista de los demás. Otra cuestión que no debemos pasar por alto es el Caso Dreyfus, que golpeó a la sociedad francesa por estas fechas, y que la dividió en dos: unos a favor de este capitán judío del ejército francés y otros en contra, que podríamos resumir en semitas y antisemitas. Fue un complejo caso de espionaje entre Francia y Alemania por una entrega de documentos secretos militares, que el Estado Mayor francés quiso cerrar en falso, culpando para ello a este capitán por espionaje militar para el país vecino. Cuando se revisa el caso aflora la verdad, y Dreyfus sale inocente. Luego, este cuadro es una clara alusión a este asunto, y deja claro cuál es la posición del artista: que la verdad salga de la oscuridad y resplandezca la luz.

       R.R.C.


domingo, 19 de abril de 2026

EL COLUMPIO DE FRAGONARD

 

     Es una pintura al óleo sobre lienzo, más bien de pequeño tamaño, ya que sus medidas son de poco más de 80 cm de alto por 65 de ancho, y actualmente se conserva en Londres, formando parte de la colección Wallace. Es una obra de estilo rococó surgido en Francia durante el segundo tercio del siglo XVIII, aunque esta fue realizada en 1767 a petición de un rico barón, para homenajear y obsequiar a su amante, convirtiéndose además en una de las pinturas más características y simbólicas de este movimiento artístico, que sucedió la Barroco que se sentía más identificado con el absolutismo, mientras que el Rococó, altamente decorativo y lleno de tonos pastel con horror vacui (el horror a dejar espacios en blanco, es más que evidente), estaba más en consonancia con la mediana y alta burguesía de la época. Digamos, que el Rococó llevó hasta el extremo el refinamiento y los aspectos decorativos, a los que añade la sensualidad, del arte Barroco del siglo XVII y parte del XVIII, que surgió como una reacción al clasicismo renacentista con escasos elementos vistosos y ornamentales.

     A primera vista nos parece un cuadro inocente, e incluso idílico, nada más lejos de la realidad si continuamos observando la pintura al detalle. También vemos una naturaleza desbordante que lo inunda todo, y una sugestiva luz que se abre paso entre ella para que podamos observar lo que está ocurriendo en la mitad inferior de la tela, que es donde se desarrolla el acontecimiento. No soy partidario de seccionar los cuadros, pero en este caso, la parte superior (la mitad del mismo) es perfectamente prescindible, a pesar de la exuberante naturaleza que nos presenta. Estoy completamente seguro que si un grupo de espectadores lo comentan, todos ellos se referirán a lo que ven en la mitad inferior. Vamos a ello:

     Vemos, como escribía antes, lo que sería una inocente y linda escena de una señorita elegantemente vestida que se balancea en un columpio, en medio de un frondoso parque británico, a la que se le escapa un zapato, que sale disparado a una pequeña estatua de Cupido (Eros en la mitología griega), que simboliza, precisamente, el deseo y la pasión, lo cual contribuye a explicarnos mejor lo que está ocurriendo. En la penumbra aparece, para unos el marido y para otros el amante decrépito sentado sobre un banco de piedra, que a través de unas cuerdas mece el columpio con rostro complacido, pues sus fuerzas ya no dan para satisfacer la impetuosidad de la joven. A su derecha comprobamos dos cupidos y un delfín que hacen alusión a Venus, la diosa del amor, el deseo y la sexualidad; y un pequeño perro ladrando delante de él, que en este caso no simboliza la fidelidad, como ocurre en el arte en tantas otras ocasiones. Recordemos, por ejemplo, el matrimonio Arnolfini de Jan van Eyck. El joven y refinado amante extiende su brazo de tal manera, que algunos lo interpretan como una insinuación a un falo erecto. Asimismo, se encuentra en la mejor posición, ya que desde su sitio disfruta de una especial perspectiva para observar las piernas  y partes íntimas, que la mujer le muestra sin ruborizarse. Mientras ella divisa de una manera cómplice su rostro, ve como el “pillín” dirige la mirada a su sexo.

     Haciendo un ejercicio de imaginación, cabría preguntarse, si el presunto marido era consciente de la situación o no. Si no lo era, estaríamos ante una infidelidad de la joven amante o esposa. Y, si lo estaba, peor todavía, ya que estaríamos ante una cuestión de voyerismo masoquista. Sea como fuere, no es una obra inocente, como nos pudiera parecer en un principio, sino un cuadro cargado de sensualidad, picardía y erotismo. Creo que es el mensaje que Fragonard trata de transmitirnos. Por último, después de estos escarceos y vaivenes, el mundo de la cultura, como se dice ahora en España, exigirá moderación, mirar, hacer una parada y plantearse nuevos retos, lo cual llevará  la creación artística al Neoclasicismo, una vuelta al mundo grecorromano.

       R.R.C.



jueves, 16 de abril de 2026

30 MONEDAS

 

     Según se puede leer en la Biblia de Jerusalén en su versión española (que es la que yo consulto), en el Éxodo, cap. 21,29-31 Más si el buey acorneaba ya desde tiempo atrás, y su dueño, aun advertido, no le vigiló, y ese buey mata a un hombre o a una mujer… también su dueño morirá... Si el buey acornea a un siervo o a una sierva, se pagarán treinta siclos de plata al dueño de ellos… Siguiendo en el Antiguo Testamento, en uno de sus últimos libros que corresponde al profeta Zacarías,* que podemos situar a finales del siglo VI a. C. En el cap. 11,12 de su libro leemos: Yo les dije: Si os parece bien, dadme mi jornal; si no, dejadlo. Ellos pesaron mi jornal: treinta siclos de plata. Lo cual se podría considerar una ofensa por valorar con tan poco dinero a un pastor de Yahveh. El propio Dios le dijo a Zacarías (con cierta sorna, esto lo añado yo), que echara al tesoro del Templo de Jerusalén, la miseria con la que habían valorado su actividad de guía de los prefectos de Dios en la tierra. Cosa que hizo.

     Todo esto viene a colofón de la cantidad económica que se pagó por Jesucristo, y, que tan solo el evangelio de Mateo, nos da la cifra exacta de treinta piezas de plata, mientras los otros sinópticos no nos dicen nada de la cantidad y solo nos hablan de dinero. Luego, estamos ante algo que ya estaba profetizado en el Antiguo Testamento, concretamente, en el libro de Zacarías, y en Jesús se cumple el vaticinio. Aunque esta cuestión, para algunos, es un arma de doble filo, pues si san Mateo menciona la cantidad de treinta, no es porque fuesen treinta monedas, si no para hacer coincidir la cantidad con la profecía, que, por cierto, el atribuyó al profeta Jeremías. Mientras que en el mundo cristiano se ve en  este asunto una prueba más de que Cristo era el Mesías. Ya que, el traidor, antes de ahorcarse también echó al templo las treinta monedas de plata como hizo el profeta (con muy menor que se le considere a Zacarías). El hecho de que Judas venda a su maestro por esta pequeña cantidad, hace más humillante aún, si cabe, este acontecimiento, es decir, si nos vamos al Éxodo, a Cristo se le dio el valor de un esclavo, y todos sabemos el poco coste que tenían.

     Otro asunto que habría que aclarar es como la Biblia habla de Siclos, es decir, de una moneda que faltaba varios siglos para que existiera. Supongo, que eso se debe a la traducción, que más que aclarar al lector medio, lo confunde. Luego sería un problema achacable al traductor y no al escrito original que no podía conocer la existencia de estas monedas. Para empezar, las primeras monedas como tal, aparecen en Lidia a mediados del siglo VII a. C. y la época de la que trata el Éxodo es muy anterior. Ahora bien, los siclos como unidades de peso de entre 10 y 16 g son muy antiguos, mucho más que el Éxodo, que, evidentemente, es a lo que se refería este libro y no a monedas. Además, shekel (siclo en hebreo) también es una cantidad de peso, que con el paso de los siglos se convirtieron en monedas acuñadas, que muchas de ellas se han conservado hasta nuestros días.

* Uno de los doce profetas menores del Antiguo Testamento, con un libro que contiene 14 capítulos, aunque aquí, lo que más nos interesa son unas palabras proféticas que afectan directamente a Jesucristo, y en concreto a las expuestas en el capítulo 11.

NOTA: El beso de Judas de Giotto ilustra esta entrada

        R.R.C.



domingo, 12 de abril de 2026

LA BELLEZA DE LOS JEROGLÍFICOS EGIPCIOS

 

                                    

     Ya he escrito en más de una ocasión, que la lengua jeroglífica egipcia es la más bonita del mundo puesta por escrito. En cuanto a su sonido, es imposible de averiguar (nadie ha escuchado a un antiguo egipcio cuando hablaba), pero, probablemente, tendría una sonoridad parecida al copto, que todavía se emplea en la liturgia de esta religión. El hecho de saber esta lengua, ayudó mucho a Jean-François Champollion a descifrar esta bella grafía. No obstante, fue el británico Thomas Young quien identificó por primera vez el nombre del rey Ptolomeo en jeroglífico, lo que representó un gran avance, ya que probó que estos signos podían encarnar sonidos fonéticos y no ser solo ideogramas, y justo es reconocérselo. Mientras tanto, Champollion en 1822 leyó correctamente un cartucho de Ramsés II: “r -ms-s”. Para ilustrar lo dicho al comienzo, dejo aquí lo que nos informa esta bella y cromática franja de jeroglíficos, acompañada de los mismos signos a su derecha, y divididos por mí en rectángulos para facilitar su comprensión:

Hor-Behedety (es una forma del dios Horus el Viejo, documentado desde el Reino Antiguo -3ª Dinastía- y asociado a la entronización  y protección del rey, también tuvo un estatus de especial en Edfu –ciudad al sur de luxor-). Es lo que podemos deducir de los signos jeroglíficos del primer rectángulo marcado. Además es el Señor del Cielo. Su nombre significa “El que es originario de Behedet”-nombre egipcio de Edfu que es árabe- El templo, dedicado al dios halcón Horus de Behedet (Hor-Behedety), fue construido durante el periodo helenístico. Gran dios Señor del cielo; lo podemos ver escrito en el segundo rectángulo. Y, por último; león de Iunet, es decir, su nombre original egipcio, pero más conocido por su nombre árabe actual: Dendera, construido El templo de Hathor a unos 60 km río abajo desde la actual Luxor. Y con esto ya tenemos el contenido del tercer rectángulo inferior.

       R.R.C.


    


sábado, 11 de abril de 2026

SESTERCIO DE VITELIO

 

AVITELLIVS GERMANICVS IMP AVG P M TR P podemos leer en la leyenda de la faz con grafila de este sestercio de oricalco, del efímero emperador, ya que tan solo gobernó unos meses, Vitelio, acuñada en el año 69 d. C. En esta cara vemos su efigie de perfil, con cabeza laureada y drapeado. La inscripción desarrollada y traducida queda como sigue: AULUS* VITELLIVS GERMANICVS IMPERATOR AUGUSTUS PONTIFEX MAXIMUS TRIBUNICIA POTESTAS, es decir, AULO VITELIO GERMÁNICO EMPERADOR AUGUSTO PONTÍFICE MÁXIMO TRIBUNICIA POTESTAD.

     En el reverso observamos las siglas SC  (SENATUS CONSULTUM senadoconsulto-) en el exergo de la moneda, o sea, que se imprimió con la autorización del Senado. Los dos personajes de pie que contemplamos son los dioses: HONOS ET VIRTVS. Honos, a nuestra izquierda, con un cetro en su mano derecha y la cornucopia o cuerno de la abundancia, apoyado sobre él, lo sostiene con su mano izquierda. La diosa Virtus aparece con la cabeza cubierta sobre un casco, muy apropiado para su vestimenta militar. Sostiene un cetro con su mano izquierda y un parazonio con la derecha (aunque puntualmente), ya  que según nos informa la RAE: Espada ancha y sin punta, que como señal de distinción llevaban sujeta con una correa en el lado izquierdo de la cintura los jefes de las milicias griegas y sobre todo romanas. Es natural que estas divinidades romanas aparezcan emparejadas, pues representaban el honor y el coraje, por ese orden. Personificaban las cualidades indispensables para ser un buen ciudadano.

     Por último, una moneda similar a la expuesta, sería este sestercio del emperador Galba de casi 28 g de peso y poco más de 3.5 cm de pabellón, acuñada también a martillo con pocos meses de diferencia. Es la que vemos a continuación:

*Aulus en latín, Aulo en español, es el nombre de pila o nombre personal, lo que se conoce como praenomen, el cual era muy habitual en toda la historia de Roma, desde el principio hasta el final del Imperio, en las distintas clases sociales: patricios y  plebeyos. Entre sus significados figura el de “hijo adoptivo”, y se abreviaba con la letra A mayúscula. Precisamente, este emperador se llamaba Aulo Vitelio.

NOTA: Aunque habitualmente se les llama bronces en general a diversas monedas romanas incluidos los sestercios, durante los dos primeros siglos de Imperio, al menos hasta finales del siglo II, realmente eran de este material llamado  oricalco, un compuesto de cobre y zinc que daba un aspecto durado parecido al oro que gustaba mucho a los romanos, según Cicerón,  e incluso lo confundías con el metal precioso. El oricalco estaba compuesto por cerca de un 80% de cobre y un 20% de zinc, además de plomo, estaño y otros en trazas.

      R.R.C.

jueves, 9 de abril de 2026

TORO ALADO EN TRAFALGAR SQUARE

 

     Nos podríamos preguntar: ¿qué hacía  Lamassu en este plinto del centro de Londres? Puesto que es así como se les conocía a estas esculturas en la antigüedad y que, lamentablemente, lo han retirado, ya que era muy admirado, comentado y fotografiado, al menos cuando yo lo visité. Fue elaborado por el artista  Michael Rakowitz, en homenaje a una deidad similar destruido por el fanatismo religioso en el actual Iraq. Cuando corría el año 2015 y empleando para ello más de diez mil latas, por supuesto vacías, de sirope (un líquido dulce, aunque en este caso eran de mermelada de dátiles), alcanzando los seis mil kilogramos de peso y una altura de 4.5 metros.

     Es, por tanto, una réplica a escala 1/1 de una divinidad protectora asiria, pero también fue representada en otras culturas mesopotámicas. Exhibe cabeza humana con una llamativa tiara con tres pares de cuernos, cuerpo de toro y alas de águila; y vistos de frente aparentan estar parados, mientras vistos de perfil parece que están andando. El artista se inspiró en la  Puerta de Nergal en Nínive (antigua capital del Imperio asirio), circa 700 a. C. Estos  Lamassu, también presentaban cuerpos de león y eran guardianes de los palacios y templos asirios; asimismo como de la población en general, pues se instalaban en las entradas de las ciudades. En la actualidad los podemos visitar en exposiciones tan conocidas como las del museo Británico en Londres, el museo del  Louvre en París, el  museo Metropolitano en Nueva York, o el museo de Pérgamo en Berlín. Normalmente eran representados en parejas.

NOTA: Mi entrada nº 700 de este blog  (Geografía, Historia y Arte).

        R.R.C.


martes, 7 de abril de 2026

DENARIO DE GALBA


 

     Tras la caída de Nerón, Servio Sulpicio Galba estuvo en el poder poco más de medio año, desde mediados del 68 a comienzos del 69 d. C.  Esta moneda de plata fue martillada en el año 68 en Roma. Presenta un peso ligeramente superior a 3 g y un pabellón que no alcanzará los 2 cm. En el anverso vemos su esfinge con el rostro raspado, el cabello corto y mirando a la derecha. Un retrato un tanto rudo rodeado por la leyenda abreviada: IMP SER GALBA AVG, que desarrollamos: IMPERATOR SERVIUS GALBA AVGUSTUS (EMPERADOR SERVIO GALBA AUGUSTO). El resto del campo queda limpio destacando su imagen de perfil.

     En el reverso de la pieza vemos una corona de roble, también conocida como “corona cívica”, una prestigiosa corona de la antigua Roma, elaborada con ramas de encina o roble con hojas y bellotas incluidas. Se concedía a un soldado que habría salvado a un compañero en el campo de batalla arriesgando su propia vida, lo que le otorgaba ciertos privilegios vitalicios. En su interior comprobamos lo siguiente: SPQR  OB C S en tres registros, que una vez desarrollados: SENATUS POPULUSQUE ROMANUS OB CIVES SERVATOS, que traducimos al español como “El Senado y el pueblo romano para la protección de los ciudadanos”. Esta leyenda es característica en otras muchas monedas romanas.

      R.R.C.

DENARIO DE NERÓN


      Esta moneda de plata del emperador Nerón, el último de la dinastía Julio-Claudia, que gobernó el Imperio entre los años 54 y 68 d. C. Presenta  un pabellón  de unos 18 mm y un peso de 3.35 g acuñado a martillo en Roma, circa el año 65 de nuestra era. En el anverso vemos la efigie de Nerón mirando hacia la derecha, con la cabeza laureada, buena cabellera, y barba que alcanza el grosor de su cuello. Todo indica que es una imagen bastante realista del personaje. A su alrededor contemplamos la leyenda NERO CAESAR AVGVSTVS (NERÓN CÉSAR AUGUSTO).  En el reverso, advertimos un templo abovedado en el centro del campo de la moneda; circular, hexástilo, es decir, con seis columnas, y dedicado a la diosa Vesta, la cual vemos en el interior del centro de la arquitectura escalonada con un cetro, asimismo  divisamos en la inscripción que aparece sobre el mismo su nombre: VESTA. El resto del campo se mantiene libre, para dejar todo el protagonismo a la edificación.

     Lógicamente esta moneda se dedicó a Nerón, ya que ordenó su reconstrucción en el centro de Roma, pues fue destruido por el incendio que tuvo lugar en el año 64 d- C. (todos conocemos lo aficionado que era Nerón a los incendios). A finales del siglo II sufrió otro incendio, pero ya fue reconstruido de nuevo por Julia Donna, hasta que el emperador de origen español Teodosio lo cerró definitivamente, prohibiendo el culto a esta diosa en el año 394.

       R.R.C.

sábado, 4 de abril de 2026

MONEDA DE ADRIANO Y CERES

 

     Nos hallamos ante un sestercio romano de bronce acuñado entre el 121-3 del emperador de origen español Adriano, con un peso superior a los 25 g y un diámetro que no alcanza los 26 mm, pero ofrece la dificultad añadida de no ser completamente circular, aunque su estado de conservación es bastante bueno. En su faz vemos el busto del mandatario mirando hacia la derecha, laureado, drapeado, con barba, un robusto cuello y rodeado por la leyenda abreviada: IMP CAESAR TRAIAN HADRIANVS AVG, que una vez desarrollada quedaría como sigue: IMPERATOR CAESAR TRAIANVS HADRIANVS AUGUSTUS (EMPERADOR CÉSAR TRAJANO ADRIANO AUGUSTO, traducido al español).

     En el reverso de la pieza nos encontramos con la diosa de la agricultura,  las cosechas… Ceres, en el centro del campo monetario, de pie, vestida con una larga túnica, y sosteniendo una larga antorcha con su mano izquierda y una espiga en su derecha. A ambos lados observamos una S y una C (SENATUS CONSULTUM), que nos indica que se hizo con la autorización del Senado romano. Alrededor de la moneda observamos la leyenda: PM TR P COS III, que una vez extendida queda: PONTIFEX MAXIMUS TRIBUNICIA POTESTAS CONSUL III (PONTÍFICE MÁXIMO CON POTESTAD TRIBUNICIA CÓNSUL POR TERCERA VEZ, traducido al español). Una grafila de puntos limita ambas caras. Por último, una preciosa pátina verdosa muy homogénea realza la belleza de la moneda.

       R.R.C.


miércoles, 1 de abril de 2026

DENARIO DE ANTONIA AUGUSTA

 

     Es un denario de plata martillado en Roma, cisca el año 39 d.C., con poco más de 3.5 g de peso y un diámetro próximo a los 2 cm. No es completamente circular, aunque está bien centrado. En su anverso vemos el busto de Antonia Augusta, tal y como nos indica la leyenda inscrita tras y frente a ella. Drapeado, de perfil, y mirando hacia la derecha, con una larga trenza y portando una corona de cebada, También advertimos una grafila de puntitos que la envuelve. Recordar que es hija de Marco Antonio y Octavia, hermana del primer emperador. En el reverso leemos: CONSTANTIAE AVGVSTI, una inscripción habitual en esa cara de las monedas en época del emperador Claudio, y que podríamos traducir como “A la constancia de Augusto” en este caso referida a Claudio, el emperador reinante. El personaje femenino que aparece de pie con una antorcha en su mano derecha y una cornucopia en la izquierda sería la diosa Ceres, con un largo manto de pliegues que la cubre hasta los pies, el cual contribuye a dar un mayor volumen a la imagen. Una bonita pieza.

     R.R.C.


martes, 31 de marzo de 2026

MEDALLÓN-MONEDA DE BLAS DE LEZO

     El conocido refrán de “no vender la piel del oso antes de cazarlo” no puede ser más oportuno y certero que lo mostrado en esta pieza. Fue mandada a acuñar por el almirante británico Vernon, en la primera mitad del siglo XVIII con el objetivo de promocionarse entre la sociedad británica, e incluso de proponerse para Primer ministro, si se presentara el caso. Sorprende la diferente cantidad que existen de estos medallones, unos doscientos cincuenta aproximadamente (1), para transmitir el mismo mensaje de victoria total sobre los españoles en el Caribe en general, y sobre el almirante Blas de Lezo en particular, que estaba defendiendo la plaza de Cartagena de Indias en la actual Colombia, por la que intentarían meterse los ingleses para la conquista de Sudamérica, en donde hoy se hablaría inglés y no español. Podemos proferir de moneda porque cumple las características habituales de las mismas: es circular con listel en el borde para proteger su campo, es decir donde aparecen las figuras y el nombre de Blas de Lezo un tanto desgastado (está claro que emplearon un material de baja calidad, aunque algunas se elaboraron en plata); una leyenda (en inglés, por supuesto) que la rodea; que por cierto, no supieron escribir bien su nombre, que lleva una sola s y no dos. En fin, lo que verdaderamente importa es que vemos de pie a Vernon, mientras don Blas aparece arrodillado y humillado ante él, haciendo entrega de su espada de mando al británico, cosa que nunca hubiese podido ocurrir si hubieran sabido que era cojo y llevaba una pata de palo, además de que él hubiese preferido morir a rendirse y entregar la ciudad que tanto amaba a los británicos.

     La diferencia de tropas entre españoles y británicos era abismal: lo increíble es que con tan sólo seis barcos y tres mil hombres, derrotó al almirante británico que disponía de 180 barcos y 25 000 combatientes. A los veinticinco años ya había perdido en diversos combates distintas partes de su cuerpo (un ojo, un brazo y una pierna), por lo que le llamaban “Medio-hombre”. La desigualdad de fuerzas era tan grande, que los ingleses ya habían emitido moneda para conmemorar la victoria de esta batalla antes de que se produjese. Una nota chocante es que en una de sus monedas puso la conocida inscripción en inglés de VENI VIDI VICE (vine, vi, vencí) de Julio César, con la “pequeña” diferencia, de que este último lo escribió después de derrotar a Farnaces II, rey del Ponto, en la batalla de Zela en el año 47 a. C. 

     Así que, con un ojo, un brazo, una pierna y dos cojones, le bastó para infligir la mayor derrota que la marina británica ha sufrido en toda su historia, en el mes de abril de 1741. Por cierto, Vernon, en su humillante huida dedicó estas palabras a su oponente español: ¡Qué Dios te maldiga, Lezo! Bueno, que le vamos a hacer.

RÉPLICA ACTUAL

(1)   No solo dedicadas a Cartagena de Indias, únicamente un máximo de 30 de ellas, mientras que un 70%  de las mismas pertenecen a Portobello en Panamá. Por último, los rostros suelen ser muy caricaturescos.

NOTA. Las leyendas que presentan estas monedas, una vez traducidas del inglés, dicen: "El orgullo de España humillado por el almirante Vernon"; "Los verdaderos héroes británicos tomaron Cartagena, 1 de abril de 1741"; “Vernon conquista Cartagena”. Tenemos que recordar que Inglaterra en estas fechas se regía por el calendario juliano, el cual levaba 11 días de adelanto  con respecto al gregoriano. Tras la derrota británica, Blas de Lezo habría escrito que "para venir a Cartagena no basta ser inglés". En fin.

          R.R.C.

lunes, 30 de marzo de 2026

CARTUCHO DE RAMSÉS II PINTADO

 

     El pato de la imagen que denominamos SA, en este caso se traduce por “hijo”, junto al disco solar que vemos sobre él, se identifica con Re y se leería: "El hijo de Ra”. A continuación, en el interior del cartucho (esa línea ovalada cerrada con un nudo en la base), es el Nombre de Nacimiento de Ramsés II: “Engendrado por Re, amado de Amón”. Recordemos que los faraones de Egipto recibían hasta cinco nombres con distinta significación. La figura antropomorfa que vemos sentadas es el dios Re (con la cruz de la vida en sus rodillas y el disco solar sobre su cabeza). Las tres pieles de zorro unidas por la parte superior que aparecen detrás de Re significan: “naciendo de”, se transcriben “MS” y se lee MES; el doble signo de la tela doblada es una redundancia de la letra S. Frente al dios advertimos un signo que representa un canal con agua y se transcribe MR suena MER y lo traducimos por "amado". La línea quebrada que aparece sobre el canal con agua; el tablero con fichas; y una caña florida que vemos al final, se leen Imen, o sea, Amón. Luego ya tenemos el nombre de cuna completo de este importantísimo faraón, trazado con pinturas de diversos colores sobre estuco. Por último, una vez más observamos la belleza de la lengua jeroglífica egipcia puesta por escrito.

NOTA: Al no existir las vocales en esta lengua, se ha llegado al acuerdo internacional de utilizar una e para poder pronunciar las consonantes, aunque a la hora de traducirla a al español, por ejemplo, la sustituyamos por una a, o bien una o, como habéis podido verificar en el texto.

       R.R.C.


miércoles, 25 de marzo de 2026

MOSAICO ROMANO CAVE CANEM


     Es uno de los mosaicos romanos del tipo Opus tessellatum, es decir, formado por cubos de piedra consolidados con mortero, que en muchos casos eran de un cm cuadrado, a veces menores (opus vermiculatum), cuando se trataba de representar una escena con mayor meticulosidad, además, podían ser de distintos materiales (piedra, mármol o vidrio) y colores.

     En el mosaico que aparece en la imagen, vemos un típico perro guardián de las villas y casas de la antigua Roma, con el aviso para visitantes de que era un perro peligroso y podía morder “CAVE CANEM” que podemos considerar una locución latina, es decir, una expresión muy parecida a como se diría en español: “cuidado con el perro” y que todavía se sigue empleando sin cambio alguno. En este punto me gustaría añadir una anécdota ocurrida en el momento que paseaba por las calles de Cancún, cuando un cartel advertía: “cuidado con la iguana” que actualizada al lugar, resulta la misma locución. Este mosaico se encuentra en la famosa ciudad de Pompeya, cercana a Nápoles, concretamente en la entrada de la Casa del Poeta Trágico, próxima al foro. Resulta evidente que en Roma ejercían, entre otras funciones, la de vigilantes del hogar, pues nos hemos encontrado más mosaicos de estas características, y también aparecen perros en pinturas y esculturas.

      R.R.C. 

ESTATERO DE DELFOS

 

     El estatero de la imagen es una preciada moneda de plata buscada por coleccionistas, por su escasez y también por su calidad. Martillada entre los años 336-334 a. C. en la polis griega de Delfos, con un peso superior a los 12 g y un diámetro que no alcanza los 2.5 cm teniendo en cuenta que su forma circular es un tanto irregular. En su momento tuvo una circulación corriente, como las demás monedas dedicadas al comercio.

    El anverso se encuentra prácticamente ocupado por la hermosa cabeza de la diosa Deméter, “la diosa madre”, de la agricultura y de la fertilidad de la tierra que los romanos asimilaron a Ceres. Entre sus símbolos figura la espiga de trigo, así que aparece adornado su cabello con una espiga de este importante cereal, además de estar cubierta con un velo. Se encuentra mirando hacia la izquierda y no aparece leyenda alguna, que se reserva para la otra cara.

     En el reverso, vemos al dios Apolo Vitio, con la cabeza laureada y vestido con un quitón, mirando hacia la izquierda, apoyando la barbilla en su mano derecha y el codo en su cítara (instrumento musical de cuerda), mientras que en su mano izquierda sujeta una larga rama de laurel. En posición sedente sobre un ónfalo, que es un armatoste de piedra griego, más concretamente de Delfos, que simbolizaba el “ombligo del mundo” e incluso, el centro del universo. A la izquierda de este dios nos encontramos con un minúsculo trípode. A su alrededor localizamos la leyenda dividida en tres partes: ΑΜΦΙ-ΚΤΙΟ-ΝΩΝ, que podríamos traducir "de los Anfictiones", o sea, un organismo religioso y político resultante de una unión de las ciudades-estado griegas, para reconstruir el templo de Apolo dañado por un terremoto en el 373 a. C.

      R.R.C.


lunes, 23 de marzo de 2026

Entre unos y otros el “suelo sin barrer”

 

     El título de este post es una pequeña variante de un dicho español para referirse a un grupo inoperante de personas, que, a pesar de poder realizar una tarea cualquiera de ellos, nadie la hace: también nos podemos encontrar frases similares si sustituimos suelo por “casa” o “habitación”. La imagen, que utilizo para ilustrar esta entrada, es un mosaico hallado en el barrio del Aventino, que decoraba una villa, y está firmado por un tal Heraklito, “Eraclito fece” en latín, y decoraba una villa romana del siglo II d. C. cuando gobernaba el emperador Adriano. En la actualidad se conserva en el Museo Vaticano.

     Es un mosaico del tipo Opus Tessellatum, que ya explicaré en otro momento junto con los diferentes tipos que se emplearon, pues utiliza teselas en forma de cubos de tamaño variable, pero que suelen ser de un cm cuadrado aproximadamente, de distintos colores y materiales, convirtiéndose en uno de los modelos de mosaico más empleados. Se colocaban sobre un lecho de mortero, encima de suelos y paredes, e incluso en el techo. Representaban escenas mitológicas, de caza, gladiadores, de la vida cotidiana… en las casa de las personas más pudientes, ya que era una forma decorativa muy cara. No obstante, han llegado muchísimos mosaicos romanos hasta nuestros días, algunos de ellos de una calidad excelente.

     Siguiendo al historiador Plinio el Viejo, Sosos de Pérgamo fue uno de los primeros artistas en representar los mosaicos de "Suelo sin barrer" o “la casa sin barrer” (Asarotos oikos en griego antiguo). Aparece en el suelo de una habitación un mosaico de 4X4 m  repleto de restos de un banquete de lo que se consumió y aparece sin barrer. Lógicamente, es un trampantojo, un engaño a la vista, ver los restos de comida como si no se hubiesen barrido, cuando el suelo estaba perfectamente limpio. Nos encontramos con desechos de cabezas de pescado, cáscaras, espinas, caracoles, frutas… inclusive, y esto es la nota anecdótica, con un ratón acechando media cáscara de nuez.


     Todos estos mosaicos, además de su valor artístico y decorativo, nos transmiten una información muy valiosa sobre los gustos culinarios de los romanos, sobre todo de aquellos que pudieran permitírselo. Cuando en un banquete caía algo al suelo no lo solían recoger, pues consideraban que esos restos eran para los que se encontraban en el inframundo y, por tanto, no era una buena idea por las desgracias que podrían acarrear a los vivos, puesto que eran muy supersticiosos. Bueno, ya vendrían los esclavos domésticos con la escoba después del festín.

      R.R.C.


jueves, 19 de marzo de 2026

LA SANGRE DE CRISTO DERRAMADA POR MUCHOS O POR TODOS

 

     Ahora que se acerca la Semana Santa, puede ser un buen momento para hacer la siguiente reflexión, que me planteó mi cuñado José Luís. En una carta remitida por el papa Benedicto XVI a monseñor Robert Zollistscha,  arzobispo de Friburgo, y Presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el 14 de abril de 2012, exponía una aclaración significativa sobre las palabras que se utilizaban en el principal momento de la misa, es decir, durante la consagración del pan y el vino, y especialmente sobre este último cuando el sacerdote dice lo siguiente:

TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL,

PORQUE ESTO ES MI CUERPO,

QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

Igualmente, consagra el vino con las palabras:

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,

PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,

SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,

QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS

Y POR TODOS LOS HOMBRES

PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

En latín, al consagrar el cáliz manifiesta: “hic est enim calix Sanguinis mei novi et aeterni testamenti, qui pro vobis et pro multis effundetur in remissionem peccatorum…”

     Nos tenemos que remontar al Concilio Vaticano II para encontrar estas palabras de la consagración del cáliz, que consideraron una forma de santificación más universal de lo que anteriormente se decía, cuando se empleaba la palabra “muchos” se optó por sustituirla por la palabra “todos”, y así evitar confusiones, ya que se podía interpretar que “muchos” no eran “todos”. Por lo que, el mensaje de Cristo redentor de la humanidad, no era para “todos”. Sin embargo, si nos vamos a los textos bíblicos, especialmente la Vulgata Latina de san Jerónimo, que es la Biblia oficial de la Iglesia católica, y otras biblias nos encontramos la locución “pro vobis et pro multis” que traducido al español obtenemos “por vosotros y por muchos”. El primer término no presenta ningún género de duda, pues se refiere a los apóstoles presentes en la Última Cena. Y en este contexto “por muchos” bien se puede interpretar por todos, máxime si tenemos en cuenta el mensaje universal de Jesús y otros testimonios bíblicos.

     Pero una cosa es el punto de vista filológico que se tiene que atener a la literalidad del texto “pro vobis et pro multis”. Y otra muy distinta la interpretación teológica, en la cual, muchos no sería en oposición a todos, si no a la humanidad entera, pero no de una manera automática, ya que se le deja al hombre la oportunidad de elegir entre seguir a Cristo o no, pues el Padre lo creó libre. En la Última Cena, Jesús hablaría en arameo, su lengua materna, los especialistas en este idioma en arameo [saggi`îm], no tiene un sentido restrictivo, o sea, de opuesto a todos, más bien al contrario. Incluso en hebreo (rabbîm) se traduce como muchos, pero al mismo tiempo puede tener un sentido de incorporar a la humanidad en su conjunto. En definitiva, parece razonable que ambos términos se puedan entender de una forma semejante, pero teniendo claro que manteniendo la literalidad del texto debemos emplear “por muchos”.

     En la Creación de Adán que Miguel Ángel nos presenta de una manera tan magistral en el centro del techo de la Capilla Sixtina, observamos como Dios crea al hombre y tendiendo su dedo le transmite la vida, no cabe duda de que son las manos más expresivas de la pintura con esa energía que radia del dedo de Dios. Mientras tanto, Adán solo tiene que levantar su falange del dedo índice para tocar a su creador, pero esa es una decisión que el hombre debe tomar en aras de su libertad.

NOTA: Como curiosidad, en el Antiguo Egipto faraónico no existía distinción entre infinito y un millón. Ambos se representaban en jeroglífico con una figura humana arrodillada y con los brazos levantados, que era el dios Heb.



       R.R.C.


martes, 3 de marzo de 2026

ÁUREO DE LUCIO Y JUNIO BRUTO


      Nos encontramos ante una rara moneda de la que se conservan unos nueve ejemplares, un áureo romano martillado en el año 43-42 a. C., de poco más de 8 g de peso y unos 20 mm de diámetro, el cual nos transmite el mensaje de que Junio Bruto (el asesino de Julio César) era descendiente directo de Lucio Bruto, primer cónsul y fundador de la República romana allá por el 509 a. C., una vez que depuso al último rey de Roma Tarquino el Soberbio, con el objeto de derribar la tiranía. Algo similar movió a su descendiente Junio Bruto con su participación en el año 44 antes de nuestra era cuando se acuchilló en el Senado al Dictador Julio César.

     En el anverso observamos la efigie Lucio Bruto, con barba y mirando hacia la derecha, rodeado por la corona cívica elaborada con ramas de roble con sus hojas y bellotas incluidas, que se le otorgaba a todos aquellos soldados que salvaban la vida a otros compañeros en el campo de batalla, o a fundadores de ciudades y, aunque no era la más alta distinción militar, sí tenía una gran importancia. La leyenda que incorpora una abreviatura que dice: L•BRVTVS•PRIM•COS (LUCIO-BRUTUS-PRIMUS-CONSUL), es decir, “LUCIO BRUTO PRIMER CÓNSUL”.

     En el reverso vemos el retrato de su descendiente, que presenta un parecido innegable que garantiza la continuidad, el orgullo y las virtudes heredadas de su antepasado. Rodeado también de la corona cívica, presenta la inscripción abreviada: M•BRVTVS•IMP COSTA•LEG (MARCO-BRUTO-IMPERATOR-COSTA-LEGATUS), o sea, MARCO BRUTO EMPERADOR COSTA LEGADO –de Roma-, concretamente lugarteniente de Bruto en Asia entre los años 43 y 42 a. C.

       R.R.C.        

sábado, 14 de febrero de 2026

Cristo Resucitado con la Cruz del escultor Miguel Ángel

 

     Esta figura de mármol de Carrara de gran belleza y unos dos metros de altura, después de varios siglos olvidada, ya que el mismo Miguel Ángel la rechazó por un pequeño defecto no atribuible al escultor, resplandece en toda su majestuosidad en un blanco lleno de luz, y la perfección habitual en este gran genio del Renacimiento. Actualmente, se halla expuesto en Palermo de manera provisional en un ambiente oscuro que resalta aún más su alba y luminosidad. También nos llama la atención sus órganos sexuales al descubierto, aunque con la Contrarreforma fueron tapados. Miguel Ángel a ese asunto nunca prestó demasiada atención, basta recordar, que los personajes de la capilla Sixtina estaban desnudos, hasta que Daniele da Volterra recubrió los genitales de la escena Juicio Final.


      Hubo que esperar hasta el año 2000, que se llevó a cabo una restauración de la estatua, en la que se percibió una veta negra del mármol que recorre parte de rostro de Jesús, un sitio demasiado vistoso para que se pudiese ocultar, motivo por el que fue rechazada por el propio artista, muy perfeccionista y exigente consigo mismo, lo cual le llevó a abandonar su tarea. Fueron otros autores barrocos posteriores los que finalizaron el trabajo.


     Realizada entre 1514-16, en toda la figura de Cristo portando una impactante cruz, se observa el estilo del maestro: su gusto por la belleza, la perfección y la espiritualidad de su creación. Emplea la técnica del contrapposto, que tomó del mundo griego clásico para darle un mayor dinamismo, rompiendo así la frontalidad y la rigidez de la escultura; además de un dominio absoluto de su estudio anatómico y expresividad del rostro, con pequeños toques de claroscuro sobre su barba y cabellos.

       R.R.C.