domingo, 19 de mayo de 2013

LAS VANGUARDIAS HISTÓRICAS


     Se denominan vanguardias históricas a un conjunto de movimientos artísticos de principios del siglo XX, que han estado al frente de la renovación del lenguaje y la producción artística, con una cambio radical en las formas y contenidos  que parten de una reflexión autónoma sobre el propio concepto de arte. Estas vanguardias históricas se  han expresado a través de distintos movimientos que, desde planteamientos estéticos  divergentes,  abordan la renovación del arte y la función social de éste. Las vanguardias desarrollan recursos que cuestionan, distorsionan y renuevan los lenguajes, modos y estructuras  más aceptados de representación y expresión artística.

     Una mayor o menor actitud provocadora es una de las características visibles de las vanguardias históricas, Se publican distintos Manifiestos en los que se hace un critica,  a veces  muy dura  y exacerbada, de todo lo producido anteriormente. Lo anterior,  desde el punto de vista artístico, se desecha por desfasado; al mismo tiempo que se reivindica lo original, lo lúdico,  el desafío a los modelos y valores existentes hasta el momento.

     Surgen diferentes movimientos vanguardistas con variados fundamentos estéticos, aunque con denominadores comunes como la lucha contra las tradiciones procurando el ejercicio de la libertad individual y la innovación. También un deseo hacia la audacia y libertad de la forma y, por supuesto, el carácter experimental y la rapidez con que se suceden las propuestas unas tras otras. Se expresa la violencia y la agresividad violentando las formas y utilizando colores fuertes y se realizan diseños geométricos y la visión simultánea de varias configuraciones de un objeto. En la pintura va a ocurrir una huida del arte figurativo suprimiendo  el realismo y la personificación.

     Estos movimientos artísticos renovadores, se denominan expresionismo, cubismo, futurismo, dadaísmo surrealismo, etc., Las vanguardias históricas se gestan en torno a 1910 y su desarrollo alcanza hasta el final del período de entreguerras. Se produjeron en  Europa en las primeras décadas del siglo XX, desde donde se extendieron al resto de los continentes, principalmente hacia  América.

     La característica primordial del vanguardismo es la total libertad expresiva que se manifiesta alterando la estructura de las obras, abordando temas  tabú, no trabajados antes y desordenando los parámetros y lenguajes  creativos. En arquitectura se desecha la simetría para dar paso a la asimetría; en pintura se rompe con las líneas, las formas, los colores neutros y la perspectiva.

     Peter Bürger, uno de los teóricos más influyentes sobre el arte vanguardista, en su reconocida obra “Teoría de la vanguardia”, explica que el empleo del concepto “obra de arte”, referido a los productos de vanguardia, plantea algunos problemas. Bürger distingue como "auténticas" vanguardias, a aquellos movimientos que orientaron su confrontación hacia la institución arte y la dimensión política del accionar artístico en la sociedad; y concentraron sus innovaciones en la búsqueda de nuevas funciones y relaciones de poder.

     Para el escritor y crítico de arte Mario de Micheli, buscar una explicación a las vanguardias artísticas europeas investigando sólo acerca de las mutaciones del gusto es una empresa condenada al fracaso. El arte vanguardista nos informa acerca de formas individuales de rebeldía ante el gusto artístico vigente. Su experimentación se basa  muchas veces en lenguajes exclusivos, descontextualizados o emancipados con respecto a lo que determina la conservación de la cultura establecida y el servicio a las instituciones

MANUAL DE HISTORIA DEL ARTE