domingo, 16 de febrero de 2025

El peor papa de la historia

 

     Teniendo en cuenta que sus antecedentes familiares eran Marozzia y Teodora, que fueron las mayores prostitutas que se recuerdan en Roma desde Agripina, y que con sus intrigas, fornicaciones y asesinatos, intervinieron en la elección y deposición de papas a su capricho; que fue nombrado papa antes de cumplir los 18 años; que su formación académica era nula; que su interés por lo espiritual era ninguno; que juraba por los dioses paganos Venus o Júpiter; que llegó a ordenar a un diácono en una cuadra y consagró obispo a un niño de 10 años; que no conocía la moral; de lujuria desenfrenada, como prueba el hecho de que hizo rodear su residencia de San Juan de Letrán de prostitutas, eunucos y esclavos, por lo que dedicaba sus días a las orgías y a las fiestas;  que a las mujeres se les informaba de que no fuesen a su iglesia porque podían ser violadas por el papa; que forzó en la cama de su Santidad a mujeres casadas, viudas …; que su afición por los placeres groseros era infinita; que llevó una vida disoluta sin ningún freno ni cortapisa; que se le conocía con el nombre de "El papa Fornicario"; que fue un cobarde en la batalla y huyó llevándose consigo los tesoros de la Iglesia; que un sínodo de obispos lo acusó de sacrilegio, simonía, perjurio, asesinato, adulterio, incesto (con su madre, sus hermanas y su sobrina), y no sé cuántas cosas más, y que murió de un martillazo en la cabeza en el 964 ejecutado por un marido porque lo encontró en la cama con su mujer, cuando contaba 27 años de edad. Se le ha llegado a llamar un Calígula cristiano, especialmente por el cargo que ostentaba. Y, a pesar de todo, esto no acabó con la Iglesia católica. El cardenal Baronio en el siglo XVI llegó a la conclusión de que ninguna otra institución hubiese resistido semejante asalto desde dentro, y que era una prueba evidente de que la Iglesia católica gozaba de protección divina. En fin, ahí queda eso.

(Juan XII, papa nº 130 de la Iglesia católica, del 16 de diciembre de 955 al 14 de mayo de 964.)

NOTA: El historiador y obispo Liutprando de Cremona, contemporáneo de este “personaje”, nos da buena cuenta de su altura moral. En la imagen superior aparece: el emperador Otón I y el papa Juan XII 

     R.R.C.


sábado, 15 de febrero de 2025

SAN VALENTÍN: ENTRE LA HISTORIA, LA TRADICIÓN Y EL NEGOCIO

 

     El día 14 de febrero se celebra el Día de los Enamorados en distintos países del mundo, como una festividad en donde las parejas que se quieren se intercambian regalos entre ellas, para demostrar su amor el uno por el otro. Este acontecimiento llegó a España en 1948 de mano de José Fernández, fundador de la antigua Galerías Preciados, absorbida más tarde por otro gran almacén, y que todavía sigue siéndolo: El Corte Inglés. También cambió de fecha otras conmemoraciones ya establecidas, como fue el caso del Día de la Madre, que aquí en España se venía festejando el 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción, se pasó a su celebración al primer domingo de mayo. En otros países, por ejemplo, es el 8 de marzo coincidiendo con el Día de la Mujer.

     Nos podríamos preguntar: ¿qué interés podría tener un empresario  en establecer el Día de los Enamorados en febrero, y para qué cambiar de fecha el Día de la Madre al mes de mayo? La explicación es muy simple: ambos meses son muy flojos en ventas en los comercios por distintas razones. Pensemos que después de la conocida como “cuesta de enero” por los gastos que todos tenemos, viene febrero, donde nos coge con los bolsillos vacíos, lo cual se traduce en una caída de la demanda en los comercios. Un incentivo parecido ocurre con el Día de la Madre, pues se celebraba el mismo mes que la Navidad, cuando más consumimos, así que se trasladó al mes de mayo, en el que también flaqueaban las ventas. El negocio es el negocio.

     En el origen histórico de esta tradición ocurre como en tantas otras, ya que resulta difícil de establecer con certeza, pues se entremezclan personajes, tradiciones, leyendas… Para no marear al posible lector, me referiré a aquellas cuestiones que son aceptadas con más quórum por los historiadores que se han ocupado del tema.

      Un tal Valentín, sacerdote cristiano que vivió en el antiguo Imperio romano en el siglo III d. C., desobedeció las órdenes del emperador de ese momento, Claudio II el Gótico, que prohibía casarse a los más jóvenes, ya que los desmotivaba para que se apuntaran al ejército, falto de combatientes en esos tiempos de crisis que vivía el Imperio. Este sacerdote no acató esta orden imperial y empezó a casar en secreto a los jóvenes que así se lo pedían, además de predicar el cristianismo. Una vez descubierto fue encarcelado. El 14 de febrero del año 269 fue lapidado y decapitado (así se las gastaban entonces). A finales del siglo V, un papa lo canonizó declarando el día de su ejecución como día de San Valentín. Hubo que esperar hasta 1969 para que otro papa, en este caso Pablo VI, suprimiera del santoral católico a este personaje, por las dudas que planteaba sobre un posible indicio pagano en su biografía. Además, el origen de esta festividad, también se asocia a otros mártires cristianos con el mismo nombre, pero el más aceptado de todos es el que hemos traído aquí.

     Otros historiadores sitúan el comienzo de esta celebración en una popular fiesta pagana de la antigua Roma, ante diem XV Kalendas Martias, lo que nos lleva al 15 de febrero, las llamadas Lupercales, en las cuales un sacerdote sacrificaba una cabra. Tras ello, los niños azotaban a las mujeres  por las calle con piel de animales, con el objetivo de aumentar en las muchachas su capacidad de procreación. ¡Vaya gracia, pensarán algunos! Dentro de estas fiestas también se emparejaban jóvenes al azar. El mismo papa que canonizó a San Valentín en 494 prohibió esta fiesta pagana y la reemplazó por una cristiana el día 14 de febrero, un ejemplo de sincretismo religioso.

     Volviendo al asunto comercial del primer párrafo, según datos de la Asociación Española de Consumidores, el 59 % de los españoles celebró en 2024 el 14 de febrero y gastaron una media de unos cien euros. Otro dato curioso, ya que existe Internet, es que más de 5 millones de personas de todo el mundo buscaron ese día la palabra “San Valentín” en Google.

       R.R.C.

jueves, 13 de febrero de 2025

EL SACRIFICIO DE ISAAC

 

     Basándome exclusivamente en las informaciones que nos transmite el texto bíblico, y en las costumbres de otros pueblos semitas de la antigüedad, seguiré esta narración en el Génesis tal y como nos la presenta le Biblia de Jerusalén. También hay que anunciar que ha sido uno de los temas preferidos de pintores y artistas en general desde hace varios siglos. Por recordar un hecho concreto que ocurrió en el Renacimiento, en la ciudad italiana de Florencia, sacaron a concurso este tema para encomendar los relieves de su baptisterio; al final, tuvieron que escoger entre el trabajo llevado a cabo por Brunelleschi y Ghiberti, imponiéndose este último. Aquí en España, por ejemplo, destaca la escultura policromada de madera de 1526 de Alonso Berruguete, la que vemos al principio de este post. Pero no es de arte de lo que vamos a tratar aquí, sino de la interpretación que se podría hacer de este asunto.

     Para empezar, hay que tener presente que el nacimiento de Isaac fue un regalo de Dios, como no podría ser de otra manera, teniendo en cuenta que Abraham había cumplido los 100 años y su esposa Sara 90, lógicamente, ya hacía muchos años que no estaba en condición de procrear. Pero para Dios no hay nada imposible. Anteriormente, Abraham ya había tenido otro hijo; Ismael, con una esclava egipcia de su mujer llamada Agar. No obstante, sabiendo que ella era la única que le había dado descendencia al patriarca, se volvió soberbia y orgullosa ante Sara, hasta el punto que tuvo que pedirle a su marido que la echara de allí por sus impertinencias. En efecto la expulsó al desierto a Agar con su hijo Ismael. Eso sí, dios se comprometió cuidar tanto de la madre como de su hijo Ismael, del que los Ismaelitas se consideraron descendientes.

     Una costumbre bárbara, por decir algo, que tenían los pueblos semitas vecinos era la de sacrificar al hijo primogénito a sus dioses, pues sus mujeres pasaban antes de casarse por los templos y, en consecuencia, por la cama de los sacerdotes como representantes del dios en la tierra. Visto así, es natural que los dioses exigieran al primogénito de la familia en sacrificio al que consideraban suyo, y de esta manera se iba renovando su sangre y la naturaleza en general. Luego, en este contexto, sería sensato que el Dios de Abraham  exigiese lo mismo a su siervo, se limitó a pedirle que le devolviese su preciado regalo sin explicación alguna. Le dijo que tomase a su hijo y lo llevase al país de Moria, al que tardaría tres días en llegar y por el camino ya le iría dando instrucciones. Mientras ascendían al altar del sacrificio (situado en la colina en donde más tarde se levantaría el Templo de Jerusalén), Isaac preguntaba a su padre que donde estaba el cordero para el holocausto; él le contestaba: “Que Dios proveerá”. Situado para el sacrificio, el Ángel de Yahveh dijo a Abraham que no hiciese daño alguno al muchacho, y le envió un carnero para realizar la inmolación.  Es evidente que en el fondo existe una íntima relación  entre este relato y la pasión de Jesús: “El cordero de Dios que quita -con su sacrificio- los pecados del mundo”. Recordemos las palabras de San Agustín cuando nos decía: que, el Nuevo Testamento está escondido en el Antiguo, mientras que el Antiguo se hace manifiesto en el Nuevo.

     Además de no consumarse, en esta narración hay una diferencia fundamental respecto a la ofrenda del primogénito de los otros pueblos semitas. Abraham lo hizo por su fe en Yahveh, fue un acto de FE*, el primero del que tenemos registro en la historia, si bien, la Biblia también nos añade de que lo llevó a cabo por su temor a Dios. Aunque el Génesis refiere estos acontecimientos hacia la primera mitad del segundo milenio a.C., la verdad es, que no se pusieron por escrito hasta el siglo VII o VI a. C. Asimismo, en los primeros versículos el cap. 20 del Éxodo no niegan la existencia de otros dioses, se le impone al pueblo elegido que no adoptará ni se postrará a otras divinidades que no sea Yahveh. Y, más adelante en el versículo 14 del cap. 34, incide en el que no se postrarán ante ningún otro dios que no sea Yahveh. El monoteísmo riguroso no lo abraza el pueblo judío hasta, por lo menos, el siglo VII a. de C.  Por si alguien piensa que los egipcios fueron pioneros en este tema, baste recordar que el célebre faraón Akenatón no era un monoteísta, es decir, no creía en un solo dios universal y verdadero y rechazaba a todos los demás como falsos. La egiptología actual tiende a considerar su reforma religiosa como henoteísmo, o sea, solo se le puede dar culto a un único dios, en este caso a Atón, pero no se rechaza de plano la existencia de los demás. También hay que tener presente que el culto a Atón era exclusivo de él, su mujer, y como máximo de la familia real, ya que el pueblo solo le podía rendir adoración a través del faraón.

     Para concluir y como historieta, no quiero elevarlo más allá de la categoría de anécdota, y aunque en realidad es una cabra de 42 cm de alto (cuernos de lapislázuli incluidos). Con una antigüedad aproximada de 4500 años, se halló en la ciudad sumeria de Ur, de donde era Abraham; su descubridor, el arqueólogo inglés Leonard Woolley, la relacionó con el carnero que sacrificó el patriarca en lugar de su hijo Isaac. Exhibido en una vitrina del Museo Británico, sus patas las apoya en el “árbol de la vida” adornado con láminas de oro y relacionado con la fertilidad.

*Como afirma Mircea Eliade, filósofo e historiador de las religiones en su libro: El mito del eterno retorno.

       R.R.C.

martes, 11 de febrero de 2025

SESTERCIO DE TRAJANO

                                

     Esta belleza de sestercio romano mandado a acuñar en la ceca de Roma a principios del siglo II d. C. por el emperador romano de origen hispano, Trajano, natural de Itálica (en la actual provincia de Sevilla), fue, posiblemente, la mejor decisión que tomó su padre adoptivo Nerva, durante su corto período en el poder. También fue el primer nacido en alcanzar este rango fuera de Italia. Debe de tener un peso de unos 30 g y superar los 30 mm de diámetro. Estas piezas de bronce son de un tamaño grande, que ofrecen al impresor un mayor espacio disponible para lucir sus habilidades artísticas, ya que son verdaderas obras de arte.

     Empezando por el anverso, vemos el busto de perfil del personaje mirando hacia la derecha de una manera bastante realista, con cabello a mechones y una corona sobre él, con dos cintas decorativas que embellecen la parte trasera de su efigie. Rodeando su figura observamos las siglas de su leyenda en latín: IMP CAES NERVAE TRAIANO AVG GER DAC P M TR P COS V P P, que una vez desarrollada dice: IMPERATOR CAESAR NERVAE TRAIANUS AUGUSTUS GERMANICUS DACICUS PONTIFEX MAXIMUS TRIBUNITIA POTESTAS CONSUL V PATER PATRIAE,  y una vez traducida  al español: “EMPERADOR CÉSAR NERVA TRAJANO AUGUSTO GERMÁNICO DÁCICO PONTÍFICE MÁXIMO CON POTESTAD TRIBUNICIA CÓNSUL POR QUINTA VEZ PADRE DE LA PATRIA”.

     En el reverso de la moneda, nos encontramos con la inscripción: SPQR OPTIMO PRINCIPI. Que desarrollamos: SENATUS POPULUSQUE ROMANUS OPTIMO PRINCIPI y traducimos: “El SENADO Y EL PUEBLO ROMANO AL DESTACADO PRÍNCIPE”. En el exergo vemos las siglas que nos indican que la moneda se hizo con la autorización del Senado, o sea, SC (SENATUS CONSULTUM). De hecho, durante el resto del siglo II de nuestra era el Senado recibía a los nuevos emperadores con la siguiente frase: “Que seas más afortunado que Augusto y mejor que Trajano”. Está clarísimo, fue un gran gobernante para Roma. Ahora, vamos a la arquitectura curva que vemos en la imagen. Mandó construir un gran puente entre los años 103 y 105 d. C. para que sus tropas cruzaran mejor el río Danubio en su segunda campaña de guerra contra los dacios*. Esta obra pública ha sido identificada como el paso que separa las ciudades actuales de Dobreta, en Rumania y Klodovo, en Serbia. Todavía quedan restos de sus pilares hechos de mortero y ladrillo, mientras la parte superior estaba compuesta de arcos de madera. Fue un gran proyecto de ingeniería romana llevado a cabo por el arquitecto Apolodoro de Damasco, de más de 1 km de largo, casi 20 metros de alto y unos 15 de ancho. El puente más grande del mundo hasta la fecha que se sepa.

 En la imagen de la columna Trajana en Roma, advertimos de fondo este monumental puente en relieve.

*La Dacia se corresponde con la actual Rumanía principalmente.

            R.R.C.

jueves, 6 de febrero de 2025

ESTÁTER MACEDÓNICO

 

     Esta magnífica moneda de oro tiene un peso que supera ligeramente los 8.5 g y unos 20 mm de diámetro. Fue mandada a acuñar en la ceca de Colofón (en Asia Menor) en la época de Filipo III de Macedonia, poco después de la muerte de Alejandro Magno en el 323 a. C. Precisamente observamos en su faz mirando hacia la derecha la cabeza laureada del dios Apolo, con un evidente realismo, impresionantes mechones, rostro sereno y con rasgos que nos recuerdan al gran conquistador. Esta cara es anepígrafa, ya que la inscripción se la reserva para el exergo del reverso, en donde leemos en letras griegas: FILIPPOU, la cual, hace referencia al rey Filipo. En el resto del campo de la moneda vemos una diga (carro tirado por dos caballos) con su auriga que sostiene las riendas con su mano izquierda, mientras en la derecha sujeta una vara. La escena es muy dinámica con los caballos al galope y el auriga echado hacia adelante. Bajo las patas de los animales observamos un trípode, que podemos vincular con una emisión concreta que mandó realizar Filipo III. Por último, indicar que fueron conocidas estas piezas con el nombre de filipos.

      R.R.C.

miércoles, 5 de febrero de 2025

ESPONSIANO EL EMPERADOR FANTASMA

 

     Una moneda con la efigie de un emperador desconocido se visualizó por primera vez en 1713. Poco más tarde aparecieron otras tres del mismo personaje. Al final, se han hallado cuatro monedas de oro repartidas en tres países europeos, ya que dos de las cuales se encuentran en la capital austriaca, otra en Glasgow (Reino Unido) y otra en la ciudad de Sibiu en Rumanía. Al no descubrirse en una excavación arqueológica legal, no se puede afirmar con seguridad su origen, si bien, hay indicios de que proceden de Transilvania. Presentan un aspecto tosco, en donde observamos una imagen del posible emperador con corona de rayos girado hacia la izquierda y la leyenda: IMP SPONSIANI,  o sea, “EMPERADOR ESPONSIANO” en español, y una grafila de puntos. Mientras tanto, en el reverso, advertimos que es prácticamente igual que un denario de época republicana romana del 135 a. C., semejanza difícilmente explicable, pues en su centro representa un monumento dedicado a sus antepasados, y dos figuras togadas con instrumentos religiosos a ambos lados rodeados por una grafila. En la imagen siguiente advertimos el denario republicano al que he hecho referencia:


     Como dije al principio, no solo se encontró la moneda que encabeza este texto, hay otras tres más, menos estéticas si se quiere, pero que también constatan la existencia de este dignatario y que contemplamos a continuación:


     ¿Dónde radica el problema para admitir la existencia de esta persona? En la autenticidad de las piezas, y de que no sean una de tantas falsificaciones que se han dado a lo largo de la historia, especialmente en el Renacimiento, aunque ya era una práctica común en la propia antigüedad. De ser verdaderas habría que situarlas a comienzos de la segunda mitad del siglo III d. C. ¿Quién sería Esponsiano? Pues, posiblemente, un jefe militar de la parte oriental del Imperio que tomó el mando proclamado por tropas a su servicio emperador de Dacia, sin el conocimiento del Senado, luego, ya que los habitantes de la zona necesitaban protección para sus vidas y actividades económicas,  una vez que el ejército romano se iba retirando de allí por la imposibilidad de defender sus fronteras en la crisis del siglo III. Era sensato que tuvieran que emitir monedas propias, pese a que no cumplían con los estándares romanos, pero que necesitaban para sus transacciones comerciales.

     En mi opinión, si se falsifica una moneda sería con respecto a una que ya existe, pues, siempre facilitaría el engaño que se pretende, pero nunca una desconocida o inventada. Por otra parte, recientes estudios que se han llevado a cabo, ponen de manifiesto que estas piezas llevan pequeñas ralladuras y otros elementos de haber estado enterradas muchos siglos. Por lo que concluyen estos especialistas de que son auténticas. No obstante, no existe ningún texto escrito que diga una sola palabra de la existencia de este hombre, ni contemporáneo a él, ni posterior. Si alguna vez apareciese, aunque siquiera una línea, supondría un gran aporte. La última palabra aún no está dicha.

      R.R.C.                                                                                                                             

El casco de Coțofenești

 

     En la madrugada del 25 de enero de este 2025, cerca de las cuatro de la madrugada, se perpetró un robo de varias piezas importantes y de gran valor en el museo de Drents, en la ciudad de Assen, en los Países Bajos. Entre los objetos arqueológicos más importantes destaca el casco de Coțofenești, especialmente, y algún brazalete de oro que formaban parte de una exposición temporal de este museo, prestadas por Rumanía, bajo el título de “Dacia: Reino de Oro y Plata”. Se pretendía hacer consciente a un público europeo, particularmente, de la cantidad de obras elaboradas con estos metales preciosos en la Dacia, incluso antes de ser incorporada por el emperador Trajano allá por el año 106 d.C.

     En adelante, me centraré en el mundialmente conocido casco de Coțofenești, también considerado como patrimonio nacional de Rumanía, o sea, es mucho más que su peso en oro, material en el que está elaborado, por cierto. Pesa alrededor de ¾ de Kilo, con una altura cercana a los 25 cm, una anchura superior a los 18 cm y realizado hace unos 2400 años, por la civilización Geta-Dacia anterior a la conquista romana.

     Como tantos otros descubrimientos arqueológicos fue descubierto por casualidad hace ya casi 100 años. Su conservación es bastante satisfactoria (aunque la parte de arriba está destruida), lo cual permite un mejor análisis y comprobar la calidad que alcanzaron los orfebres de estos lejanos tiempos en esa zona. Toda la parte superior del casco está decorada con voluminosas tachuelas, mientras que en los lados  aparecen especímenes de carácter mítico.  Impresionan sus grandes y extraños ojos, no solo para intimidar y protegerse de su enemigo, también de liberarse de algún hechizo mágico, mal de ojo, o cualquier otra maldición, por ejemplo. En fin, la iconografía que representa todo el casco, como el sacrificio ritual de un carnero, ayudan al estudioso a entender mejor la cultura y costumbres de toda esta gente en general.

     ¿A quién perteneció? La verdad es que no se sabe, solo se han planteado hipótesis más o menos razonables. Pudo ser de un rey, evidentemente, pero también pudo se r de un famosos general, o de un personaje noble. Lo que no hay ninguna duda es de que su dueño tuvo que ser una autoridad que merecía el respeto de sus contemporáneos. En fin, la incertidumbre persiste, y lo importante es que aparezca pronto y regrese a las vitrinas de su legítimo propietario el Museo Nacional de Historia de Rumania en Bucarest, y que vuelva a ser patrimonio de todos sus visitantes.

P.D, Añadida el 19 de abril de 2026: 

     Una buenísima noticia, ya que ha sido recuperado el famoso casco de Coțofenești, tan importante para Rumanía y alguna pieza más. La operación se llevó a cabo el 2 de abril de este mismo año en los Países Bajos. El casco se encuentra con daños menores, lo que facilita su pronta reposición. Además, se rescataron dos de los tres brazaletes de oro, por lo que falta un brazalete por restituir. Enhorabuena a Rumanía, que recupera  sus raíces y un símbolo nacional.

(Foto: EFE/EPA/Sem Van Der Wal)

       R.R.C.