miércoles, 21 de marzo de 2012

El Urinario de Marcel Duchamp


      Este urinario masculino lo firmó Duchamp como R Mutt (equivalente a nuestra conocida marca de piezas de baño Roca)  en 1.917,  lo envió a una exhibición de artistas independientes en una galería de Nueva York, y con esta obra, sacudió los cimientos del arte cuando fue presentada como una pieza de museo, cuando ni siquiera había terminado la Primera Guerra Mundial. Noventa años después sigue siendo polémica, sin embargo, la obra refleja la naturaleza dinámica del arte de hoy y la idea de que el proceso creativo que antecede a la obra es lo más importante. Para muchos entendidos es  una de las obras, sino la más, influyente del arte moderno.
      En 1.913 creó el primer ready-made: una rueda delantera de bicicleta sobre un taburete de cuatro patas. Más tarde, colgó en el techo con un cable una pala quitanieve y la firmó, es un auténtico ready-made, es decir, una obra creada por la elección del artista, no por su mano. Surge así la idea del ready-made, que consistía simplemente en la combinación, o disposición arbitraria de objetos de uso cotidiano, que podían convertirse en arte por deseo del artista. El ready-made introducía una fuerte crítica a la institucionalidad o fetichismo de las obras de arte, provocando enormes tensiones.  El objeto que nos ocupa, lo gira 90º haciéndolo inservible para el fin que fue concebido. Tras él se esconden muchas intenciones desmitificadoras y una exaltación de la belleza industrial. Es una reacción contra el arte visual; los objetos elegidos deberían resultar indiferentes visualmente. Por esta razón, se limitó el número de ready-made. Sin embargo, el hecho de elegirlo es una manifestación del gusto propio. A este respecto declaró Duchamp que fue un “jueguecillo entre mi y yo”.
          R.R.C.