domingo, 19 de agosto de 2012

Si vas a Lisboa no te pierdas el... tranvía

   

     Sobre todo el número 28, que es el que tiene el recorrido más interesante por todo el casco antiguo, por sus estrechas y angostas calles en cuesta. Además, es todo un vestigio, muy querido y conocido por los lugareños y visitantes. Estos tranvías son pequeños, coquetos y siempre repletos de gente. Su color amarillo los distingue de otros similares de color rojo, que están destinados a los turistas y son mucho más caros. La opción más barata es comprar un abono en cualquier estación de metro, que sirve para todos los medios de transporte público de la capital Lusa, incluido este interesante medio de transporte tradicional. El tranvía lleva funcionando en Lisboa desde 1783 y actualmente cuenta con cinco líneas, con una longitud total de 48 Km.
      R.R.C.

Nota: Fotos del autor

domingo, 12 de agosto de 2012

El David de Donatello, Miguel ángel y Berbini: tres momentos

      El segundo rey de Israel, un humilde pastor antes de alcanzar trono, todavía adolescente, se enfrentó al más temible enemigo de su pueblo, el gigante Goliat, el mejor militar que tenía el ejército filisteo. Para ello sólo contaba con su honda de pastor, mientras el segundo estaba perfectamente equipado para el combate, en fin, un duelo desigual. Para sorpresa de todos los presentes, el joven le lanzó una piedra a su enemigo que golpeó su frente  y cae desmayado al suelo, lo que aprovechó el joven pastor para cortarle la cabeza con la propia espada que portaba el vencido. Esta inesperada victoria ante un enfrentamiento tan desigual, fue interpretado por el pueblo como una señal de Dios, David era su elegido para guiar y gobernar este pequeño reino hacia el año mil a. de J.C.
     Este episodio ha sido narrado con cierta frecuencia en pinturas y esculturas a lo largo de toda la Historia del Arte. De todas estas obras podríamos destacar las tres imágenes puestas en paralelo más arriba. Su orden responde a la cronología de las mismas y no al momento que representan. El David de Donatello es de mediados del siglo XV, elaborado en bronce y es el primer desnudo del Renacimiento en escultura. El segundo, es de principios del siglo siguiente, también renacentista, de mármol de carrara y su autor es el florentino Miguel Ángel. El tercero es del polifacético Bernini, un artista barroco del siglo XVII que también emplea el mármol para su obra.
     El David que aparece en el centro, curiosamente “el gigante de Florencia” como se le conoce cariñosamente, por sus más de cinco metros de altura, está observando al gigantesco Goliat que tenía delante, soldado experimentado que no le iba a dar una segunda oportunidad, si no realizaba la acción adecuada. El David de Bernini, de tamaño real, tiene un metro setenta de altura, se encuentra en plena acción, con los músculos en máxima tensión y el ceño fruncido, está lanzando la piedra que impactará en la frente de su enemigo. Si observamos a continuación el David de Donatello, más pequeño que los anteriores, de un metro cincuenta y ocho de altura, ya ha terminado “la faena”, le ha cortado la cabeza a Goliat, sobre la que sitúa su pie izquierdo, haciendo ver, que la derrota es inequívoca, total y completa.  La propia espada  del filisteo se luce ahora en la mano del joven héroe.
       R.R.C.    
Nota: composición de imágenes del autor

miércoles, 8 de agosto de 2012

La casa sobre la cascada de Frank Lloyd Wright

     
     Construida en Pensilvania (E.E.U.U.) en 1.936-7 de estilo orgánico. Fue una casa de campo privada y en la actualidad funciona como un museo. Diseñada para la “música” de la cascada, su sonido se percibe desde cualquier lugar de la casa. El arquitecto, individualista y, por ello, independiente, va elaborando desde el comienzo de su carrera diversos planes de viviendas unifamiliares insertas en plena naturaleza. Su concepto orgánico de la arquitectura se traduce en que los espacios se generan desde dentro hacia fuera. Esta obra es una de las piezas claves para comprender la arquitectura del siglo XX.
     En ella la continuidad del espacio está resuelto, ya que los juegos de grandes planos horizontales de hormigón juegan contra los muros verticales de piedra. Todos los ángulos interiores están disueltos con vidrios y evitan así la cerrazón a la que obliga la obra opaca. La casa se diseña en tres plantas  escalonadas. Una gran terraza de hormigón vuela sobre la cascada. El piso superior lanza otra terraza. De este modo sirve para techo del inferior. La libertad de planta de cada piso es absoluta e independiente.
     Con esta casa sobre la cascada, integrando el agua, los árboles, las rocas, el cielo y la naturaleza toda en la vivienda, se abre una nueva dimensión espacio-temporal para el refugio del hombre.
       Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.

Iglesia de Santa María del Mar de Barcelona (interior)

      Se inicia y se concluye en el siglo XIV y se dedica a la Virgen. La afirmación de que la arquitectura es la creación de espacios interiores, la podemos experimentar aquí en toda su plenitud. La disposición interior rompe con el gótico francés y resume las características del gótico catalán: planta de salón, tres naves de altura casi idéntica, multiplicación de capillas laterales, aprovechando el gran número de contrafuertes (imprescindibles ante la ausencia de arbotantes).
      Cuando entramos dominamos visualmente un espacio amplio y nos encontramos una arquitectura pura, sin ninguna concesión ornamental. Podemos ver toda la iglesia desde cualquier nave. La enorme distancia que separa los pilares (13 m.) es inédita en el arte medieval, son octogonales sin baquetones, con lo que se consigue más esbeltez y culminan en la impresión flotante de la bóveda de crucería.
      Por último, es una estructura sometida a rigurosas proporciones matemáticas. Lo importante en Santa María del Mar no es la luz, o el color, sino simplemente la piedra.
       R.R.C.

martes, 7 de agosto de 2012

Impresión: Sol naciente de Monet

     Óleo sobre lienzo de 47X64 cm. fechado en 1.872. El periodista  Leroy utilizó de una manera despectiva el término impresionista por primera vez para referirse a este cuadro. Es una imagen tomada directamente del natural, representando las neblinas del puerto al amanecer, mientras que el Sol “lucha” por despuntar, creando magníficos reflejos anaranjados en el mar y en el cielo. Las formas desaparecen casi por completo. Los colores han sido aplicados con pinceladas rápidas y empastadas, resultando una imagen de enorme atractivo estético. En palabras de Monet: "El paisaje no es otra cosa que una impresión, una impresión  instantánea , de ahí el título , una impresión que me dio. He reproducido una impresión en le Havre, desde mi ventana, sol en la niebla y unas pocas siluetas de botes destacándose en el fondo... me preguntaron por un título para el catálogo, no podía realmente ser una vista de Le Havrem y dije "pongan impresión".
         R.R.C.

Miguel Ángel: Tumba Médicis (1.525-1.550)

      Concibió el arte como el mayor designio que Dios puede conceder al hombre, una nueva recreación humana. Se sintió, antes que nada, escultor, «...no hay nada que no pueda expresarse con un bloque de mármol...». Extraer de un montón de piedra un cuerpo humano era la máxima ambición de Miguel Ángel. Prueba de ello es que, cuando pinta, lo hace imitando la escultura, y sus obras pictóricas son grandes composiciones escultóricas; cuando concibe un edificio aplica al conjunto el estudio de proporciones del cuerpo humano y lo inflama todo con su humanismo escultórico. Sigue un sistema de trabajo personal, pero que se aproxima a las ideas de Leonardo. Se separa de los métodos matemáticos de Alberti. Según Vasari dijo «Es necesario tener el compás en el ojo y no en la mano, porque las manos trabajan y los ojos juzgan». Realiza un estudio profundo de la escultura griega, pero se enfrentaba siempre directamente al bloque de mármol, a partir de su visión interior de la figura. Su dominio técnico es perfecto, de ahí el sobrenombre de "divino".
      El modo cómo molduró Miguel Angel las paredes de la Sacristía Nueva de San Lorenzo de Florencia para albergar en los costados dos sepulcros-retablo, crea un ambiente enrarecido y fúnebre, gracias a la dicromía de los mármoles y la tensión en que coloca en hornacinas angostas las estatuas simbólicas. Ningún emblema de la familia, ni epitafios, ni nombres, ni hazañas, como indicando una intención idealizante. Las estatuas sobre las hornacinas han suscitado muy diversas interpretaciones. “El tiempo que consume todo” se puede entender como la clave de lectura más sencilla del conjunto, una meditación sobre la brevedad de la vida. En el sepulcro de Lorenzo, duque de Urbino, fallecido en 1519, sentado en meditabundo silencio y brazo retorcido en espiral, glosa la introspección del Pensamiento, y exalta la vida contemplativa, en contraste con la actitud gallarda y activa de su hermano Juliano, que posee todo el empaque de un general romano en la tumba frontera. Dos alegorías, masculina el Crepúsculo, y femenina la Aurora, se deslizan como el transcurrir del tiempo efímero sobre el plano inclinado del frontón roto, imagen de la vida truncada del efigiado, como en el otro sepulcro el Día -de rostro non finito- y la Noche también lo rubrican. Es notorio el inacabado o non finito de los dos rostros masculinos, especialmente en el Día, que es aquí deliberado intento del artista por escamotear al espectador sus caras heridas por el resplandor solar, técnica que  adquiere carácter pictórico y romántico más tarde, seguido por escultores como Rodin.
      Advierte Panofsky, que Lorenzo y Julián están deliberadamente contrapuestos, porque son dos temperamentos distintos y así lo quiere poner de manifiesto el autor.
          Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.