jueves, 23 de enero de 2014

La pirámide de Kefren

    
      Se encuentra situada sobre una pequeña meseta situada en la llanura de Ghizá, lo que la hace parecer más alta que la pirámide de Keops, cuando en realidad mide tres metros menos de altura y quince menos de anchura. El faraón Kefren, hijo del anterior, la mandó construir unos veinticinco siglos antes de que naciera Jesucristo para que le sirviera de tumba. En la actualidad, observándola desde lejos, sigue pareciendo la mayor de todas las pirámides, pues sigue conservando el recubrimiento de su cúspide y mantiene sus 143 metros intactos, mientras que la de su padre ha perdido 10 metros de los 146 que tenía. También hay que decir, que la pirámide de Kefren presenta un aspecto menos trabajado y más descuidado que la de Keops. En las esquinas, el material es muy irregular. Además, su cúspide presenta una pequeña desviación.
     Por la entrada principal se accede a un pasaje descendente que enlaza con un corredor horizontal, para nuevamente dar acceso a un nuevo pasaje ascendente que conduce a la cámara funeraria. El corredor horizontal da acceso a una pequeña cámara donde, probablemente, se encontró el ajuar funerario.
     En la cámara, se encuentra un sarcófago de granito negro que debió contener la momia del faraón, aunque de ésta nunca se supo nada, ya que cuando el explorador Belzoni hizo su hallazgo, ya había sido saqueada.
    R.R.C.
Nota: foto del autor