Es uno de los mosaicos romanos del tipo Opus tessellatum, es decir, formado por
cubos de piedra consolidados con mortero, que en muchos casos eran de un cm
cuadrado, a veces menores (opus
vermiculatum), cuando se trataba de representar una escena con mayor
meticulosidad, además, podían ser de distintos materiales (piedra, mármol o
vidrio) y colores.
En el mosaico que aparece en la imagen,
vemos un típico perro guardián de las villas y casas de la antigua Roma, con el
aviso para visitantes de que era un perro peligroso y podía morder “CAVE
CANEM” que podemos considerar una
locución latina, es decir, una expresión muy parecida a como se diría en español:
“cuidado con el perro” y que todavía se sigue empleando sin cambio alguno. En
este punto me gustaría añadir una anécdota ocurrida en el momento que paseaba
por las calles de Cancún, cuando un cartel advertía: “cuidado con la iguana”
que actualizada al lugar, resulta la misma locución. Este mosaico se encuentra
en la famosa ciudad de Pompeya, cercana a Nápoles, concretamente en la entrada
de la Casa del Poeta Trágico, próxima
al foro. Resulta evidente que en Roma ejercían, entre otras funciones, la de
vigilantes del hogar, pues nos hemos encontrado más mosaicos de estas
características, y también aparecen perros en pinturas y esculturas.
R.R.C.
