martes, 28 de agosto de 2012

Catedral de Higüey en República Dominicana


     Es, posiblemente, el monumento religioso más importante de la República Dominicana. Su construcción se llevó a cabo siendo presidente Joaquín Balaguer. La Basílica actual fue inaugurada el 21 de enero de 1971 y los arquitectos que realizaron la construcción fueron los franceses A. Dunover de Segonazc y Pierre Dupré. Fue construida para reemplazar al antiguo santuario del siglo XVI. Este monumento religioso lleva el nombre de la Virgen de la Altagracia, patrona del pueblo dominicano, y en él se exhibe un cuadro de la Virgen  de pequeño formato que puede tener unos quinientos años. El 12 de octubre de 1970 el gobierno dominicano declaró la Basílica Monumento Nacional. Pasa a ser catedral de la Diócesis de Higüey el 15 de agosto de 1972. La Basílica es una gran arquitectura en forma de cruz latina, situada en una amplia explanada en el centro de la ciudad y rodeada de zonas ajardinadas. El color que domina, tanto en el exterior como en el interior, es el gris del hormigón, que no se encuentra recubierto por ningún otro material. La puerta de entrada es de bronce con preciosos relieves, entre los que podemos ver la propia iglesia. Tiene un singular campanario en la fachada con 45 campanas de bronce. En fin, es una parada obligada para el visitante de este país caribeño.
       R.R.C.
Nota: Foto del autor.

jueves, 23 de agosto de 2012

Desayuno sobre la hierba de Manet

    
     Óleo sobre lienzo de 214X270 de 1.863. Se considera un punto de ruptura con el arte académico. Para realizar un desnudo en un paisaje empleó a su modelo favorita, junto a su cuñado y su propio hermano. Se aprecia el Sena al fondo y a otra joven que sale del baño. La mujer desnuda ha colocado sus vestidos bajo ella y una cesta de frutas a su lado. Se inspira en cuadros de Tiziano, también en el juicio de Paris de Rafael. Choca el contraste de la desnudez femenina con los varones perfectamente vestidos. Un fuerte foco de luz incide sobre el grupo, sin apenas crear sombras, apreciándose aquí la influencia de la estampa japonesa. También hay que destacar el excelente dibujo que siempre empleará este artista.
     El fondo carece de profundidad, dando la impresión de que la escena tiene lugar en un estudio y no en el exterior. Asimismo, es una impericia del autor colocar a la mujer del fondo demasiado grande en comparación con las figuras del primer plano.                         
     La hechura es clásica, pero no intenta ocultar las pinceladas. Esta obra es en realidad una nueva manera de pintar y una nueva concepción de la relación entre el artista y su público.
 

     Por último, la inspiración para la composición del cuadro la obtuvo del grabador renacentista Marcantonio Raimondi, concretamente de su grabado: "El juicio de Paris" de 1515, como podrá observar el lector en la imagen anterior.  
     Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.

Le Moulin de la Galette de Renoir

     Óleo sobre lienzo de 131X175 cm expuesto en 1.876. Es un lugar de ocio parisino en la cima de Montmartre, los domingos eran días de baile, llenándose con la población que habitaba el barrio (artistas, literatos y obreros mayoritariamente). Una orquesta amenizaba la danza. El principal interés de Renoir es representar a las diferentes figuras en un espacio con toques de luz.
     En las mesas se sientan dos pintores impresionistas junto a otras mujeres del barrio de Montmartre. En el centro de la escena bailan un pintor cubano junto a su amiga; al fondo aparecen otros pintores. El efecto de multitud ha sido perfectamente logrado. Se recurre a dos perspectivas, mientras el grupo del primer plano ha sido captado desde arriba, las figuras que bailan al fondo se ven en una perspectiva frontal. Esta mezcla de perspectivas fue empleada también por otros contemporáneos como Degas. La composición se organiza a través de una diagonal y en diferentes planos paralelos que se alejan. Las figuras están organizadas en dos círculos: uno alrededor de la mesa y otro en torno a las parejas de bailarines. La sensación de ambiente se logra al difuminar las figuras. Esta obra se convirtió en un testimonio de la vida en París de finales del XIX.
     Por último, las manchas intensas de colores primarios prestan a la composición una apariencia vibratoria, un temblor pocas veces conseguido.
      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.

miércoles, 22 de agosto de 2012

El Atomium de Bruselas y la torre Eiffel de París


       
     Esta estructura metálica es para Bruselas, lo que la Torre Eiffel es para París. Los dos son símbolos creados para una exposición universal celebrada en cada una de estas dos ciudades, y se han convertido en el mayor atractivo turístico de las mismas, cuando fueron muy criticados en un primer momento.

     Empezando por El Atomium fue el pabellón principal y el símbolo de la Exposición Universal de Bruselas de 1958. Su diseño fue obra de André Waterkeyn (ingeniero belga ya fallecido) y representa un átomo de hierro ampliado 165.000 millones de veces. La estructura tiene 102 metros de altura y está formada por 9 esferas de 18 metros de diámetro comunicadas entre sí por tubos. Los metales utilizados son acero y aluminio.

     Siguiendo con la torre Eiffel fue diseñada por el ingeniero del mismo nombre para la Expo de 1.889 de París. Con su estructura de hierro y 330 m. de altura es el símbolo de Francia y su capital, y ha sido la construcción más elevada del mundo más de 40 años. Muchos artistas de la época la vieron como un monstruo de hierro. Sin embargo, algunos autores modernos consideran la torre como un poderoso símbolo en particular y una vanguardia en general.

     Hoy día, resultaría muy difícil imaginarse París sin esta imponente y bella torre, que estuvo a punto de ser demolida a principios del siglo XX, de no haber encontrado en ella un lugar privilegiado para las comunicaciones radioeléctricas durante la I Guerra Mundial y justificar así su utilidad.
      R.R.C.
Nota: Fotos del autor

El Dancing Building de Praga

      
     A orillas del río Moldava en el centro de la vieja ciudad de Praga, se encuentra un moderno edificio que enseguida llama la atención del visitante. Me refiero a un edificio en movimiento del osado arquitecto Frank O. Gehry, de estilo deconstructivista, que nació a finales de 1980, y se caracteriza por distorsionar y dislocar algunos de los principios elementales de la arquitectura como: la estructura y la envolvente del inmueble. La apariencia visual de los edificios de este estilo se caracteriza por un caos controlado. Lógicamente, es distinto a todos los demás que se encuentran en la manzana, con lo cual se rompe la monotonía de las construcciones aquí presentes, y da la sensación, que representa una burla a los viejas obras señoriales y sus cúpulas. Desde luego, no pasa inadvertido; no deja indiferente a nadie; te tienes que pronunciar.
     Antes de él, en esta parcela había un edificio clásico, que con el paso del tiempo se fue deteriorando, e incluso sufrió los efectos del bombardeo de la II Guerra Mundial, hasta que llegó a desaparecer por completo en 1960. Pero no fue hasta 1996 cuando se terminó este nuevo, conocido como Dancing Building, que podría convertirse en un símbolo de la nueva ciudad de Praga. De líneas un tanto sinuosas e irregulares, y recubierto por una piel de vidrio en uno de sus extremos, nos recuerdan las vestiduras de una bailarina cogida por la cintura, por un robusto y cilíndrico bailarín a su lado. Por su semejanza con una pareja de bailarines es también conocido como Ginger y Fred Astaire.


     Por supuesto que este edificio suscitó las críticas de vecinos y sociedad en general por su rareza, pero al final, ha sido aceptado con normalidad como una de las construcciones más emblemáticas de la capital Checa. Tiene un uso burocrático, ya que hay oficinas en su interior, lo que representa un inconveniente para su visita.   
        R.R.C.
Nota: Fotos del autor 

martes, 21 de agosto de 2012

La Escuela de Atenas de Rafael. Una lección de pintura

             Pintado entre 1509 y 1510, es uno de los frescos, de 770 cm. de base y una altura de 5 metros, que decoran la Estancia de la Signatura, del Palacio del Vaticano. Situada enfrente de la Disputa del Sacramento, que exalta la verdad revelada, la Escuela de Atenas, en el espíritu de la cultura del Renacimiento, pretende celebrar la búsqueda racional de la verdad. Los personajes, sabios, artistas y filósofos, están colocados en el interior de un grandioso edificio decorado con columnas, nichos, estatuas y bajorrelieves que recuerda el proyecto de Bramante para San Pedro, resaltando el significado simbólico y arquitectónico de la monumental bóveda. Sin embargo, el templo representado no es cristiano, sino el templo de la sabiduría, presidido por dos esculturas pintadas en los nichos frontales que representan a Apolo y a Atenea, dioses griegos defensores de las letras y las artes.
            Esta obra es toda una lección de pintura, aquí podemos ver los avances obtenidos por los artistas anteriores en cuanto a perspectiva, uso del color, composición, naturalismo y un largo etcétera. Rafael, más que un descubridor de nuevas fórmulas, fue un técnico de la pintura, que supo aunar todos los logros conseguidos hasta su tiempo.
            Las líneas de perspectiva de la composición confluyen en los cuerpos de Platón y Aristóteles. La arquitectura marca la progresión en profundidad de las distintas figuras. Platón, más idealista, con el Timeo bajo el brazo, que eleva simbólicamente el índice hacia el cielo, y Aristóteles, más realista,  sosteniendo la Ética, que extiende hacia adelante el brazo y la mano, señalando la tierra. A la izquierda de las dos figuras centrales está Sócrates con un grupo de jóvenes; abajo, Epicuro, coronado de pámpanos; Pitágoras, sentado, anota en un grueso volumen mientras un jovencito le sostiene la famosa tablilla que contiene las normas de las proporciones musicales. Detrás, Averroes, caracterizado por el turbante blanco, se inclina hacia él, mientras Heráclito escribe con el codo apoyado en un gran bloque cúbico de piedra. Más allá, a la derecha, Diógenes, reclinado en la escalinata, mientras en primer plano Euclides se inclina para medir con el compás una figura geométrica; a su espalda, Zoroastro frente a Ptolomeo, con la esfera celeste y el globo terráqueo en las manos. Podemos ver a Sócrates conversando con un grupo de jóvenes. La única mujer que aparece en la representación es Hipatia, conocida filósofa, astrónoma y pensadora neoplatónica de los siglos IV y V. Los diferentes grupos de personajes se colocan de manera simétrica y al dejar vacío el espacio central, podemos ver mejor a los dos protagonistas. Toda la obra es de una gran riqueza cromática, lo que refuerza la monumentalidad del conjunto.
             El pasado con su ciencia se relaciona con el presente por una genial perspectiva histórica, pues Rafael dio a personajes de la Escuela el aspecto de artistas y otras personalidades de su época, sin renunciar a estar presente él también. Así, a Platón lo pinta con los rasgos de Leonardo, a Heráclito con el rostro de Miguel Ángel y a Euclides con la cara de Bramante, el arquitecto del Papa. El joven con birrete negro que mira hacia nosotros es el propio Rafael.
      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C. 

La Piedad del Vaticano

     
     En 1495 Miguel Ángel se traslada a Roma, donde va a residir casi sin interrupción, bajo el mecenazgo de los Papas. En Roma estudia con afán las obras clásicas,  y las del primer Renacimiento, en especial la de Donatello, y ello deja huella en su estilo, como puede comprobarse en su Piedad del Vaticano, realizada en 1498-9, el autor contaba con poco más de veinte años. Sus dimensiones son 174 por 195 cm. Se encuentra en la Basílica de San Pedro. Como obra de bulto redondo se puede ver desde cualquier ángulo, pero su punto de vista principal es el frontal. Fue trasladada a mediados del siglo XVIII a su ubicación actual, una vez dentro del Vaticano, la primera capilla a la derecha.
            
     El tema de la piedad, fue abordado por el artista a lo largo de su dilatada vida, la última que dejó inacabada, por caer enfermo y por su muerte posterior, es la piedad Rondanini, que anticipa el barroco y muy diferente a la de la imagen, ya que es descarnada y pierde la belleza formal, es todo sentimiento y espíritu.

    Se trata de un grupo en mármol de Carrara de maravillosa belleza, en el que una Virgen de asombrosa juventud, sostiene sobre sus rodillas al Hijo muerto. El mismo Miguel Ángel dijo «La Madre tenía que ser joven, más joven que el Hijo, para demostrarse eternamente Virgen; mientras que el Hijo, incorporado a nuestra naturaleza humana, debía aparecer como otro hombre cualquiera en sus despojos mortales». Por otra parte, el autor afirmaba, que las personas de fe no envejecen nunca.

     Se conjuga el cristianismo -en cuanto a temática- y el clasicismo -en cuanto a la idea de belleza y perfección técnica-, ya que el escultor compartía el concepto neoplatónico de la «presencia de lo espiritual en la materia». El tema de la Pietá supone el momento de mayor humanismo de toda la narración de la Pasión de Cristo.

     El dolor de la Madre ante la muerte del Hijo es callado, íntimo, natural en su sentimiento. Su mano abierta es el gesto que acompaña el dolor y la resignación. Está inclinada sobre el cuerpo yacente. Su manto, con múltiples pliegues, cae al modo clásico, cincelado con oquedades que originan contrastes de luz y sombra.

     El cuerpo de Jesucristo aparece desplomado, sin vida. Para plasmarlo, el artista estudió un cadáver al natural, y así, a través  de una profunda observación, lo dotó de veracidad: la cabeza hacia atrás y el hombro sostenido por la mano de la Virgen, que contrasta con la caída inerte del brazo.

     Enmarcado en un esquema piramidal, el conjunto es delicado, suave, equilibrado y sin exaltación. Los cuerpos están unidos naturalmente y sin esfuerzo. El virtuoso y perfecto trabajo de pulimentación permite que la escultura brille con intensidad y trasmita la sensación de armonía y sosiego. Celoso de su obra, Miguel Ángel labró su nombre en la cinta que cruza el pecho de la Virgen y es su única obra firmada.
      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.