miércoles, 22 de agosto de 2012

El Dancing Building de Praga

      
     A orillas del río Moldava, en el centro de la vieja ciudad de Praga, se encuentra un moderno edificio que enseguida llama la atención del visitante, me refiero a un edificio en movimiento,  del osado arquitecto Frank O. Gehry, de estilo deconstructivista, que nació a finales de 1980 y se caracteriza por distorsionar y dislocar algunos de los principios elementales de la arquitectura, como la estructura y la envolvente del inmueble. La apariencia visual de los edificios de este estilo se caracteriza por un caos controlado. Lógicamente, es distinto a todos los demás que se encuentran en la manzana, con lo cual, se rompe la monotonía de las construcciones aquí presentes, y da la sensación, que representa una burla a los viejas obras señoriales y sus cúpulas. Desde luego, no pasa inadvertido, no deja indiferente a nadie, te tienes que pronunciar.
     Antes de él, en esta parcela había un edificio clásico que con el paso del tiempo se fue deteriorando, e incluso sufrió los efectos del bombardeo de la II Guerra Mundial, hasta que llegó a desaparecer por completo en 1960. Pero no fue hasta 1996 cuando se terminó este nuevo, conocido como Dancing Building, que podría convertirse en un símbolo de la nueva ciudad de Praga. De líneas un tanto sinuosas e irregulares, y recubierto por una piel de vidrio en uno de sus extremos, nos recuerdan las vestiduras de una bailarina cogida por la cintura por el robusto y cilíndrico bailarín a su lado. Por su semejanza con una pareja de bailarines, es también conocido como Ginger y Fred Astaire.


     Por supuesto que este edificio suscitó las críticas de vecinos y sociedad en general por su rareza, pero al final, ha sido aceptado con normalidad como una de las construcciones más emblemáticas de la capital Checa. Tiene un uso burocrático, ya que hay oficinas en su interior, lo que representa un inconveniente para su visita.   
        R.R.C.
Nota: fotos del autor