Tan solo añadir este escarabeo de ¿esteatita? que el Museo Británico tiene expuesto en una de sus vitrinas destinadas a objetos egipcios. Podemos observar en su base los dos cartuchos con su Nombre de Trono y su Nombre de Nacimiento de este faraón, para, a reglón seguido encontrarnos el cartucho de su mujer Tiye como reina.
jueves, 9 de febrero de 2023
ESCARABEO DE AMENOFIS III (I)
Tan solo añadir este escarabeo de ¿esteatita? que el Museo Británico tiene expuesto en una de sus vitrinas destinadas a objetos egipcios. Podemos observar en su base los dos cartuchos con su Nombre de Trono y su Nombre de Nacimiento de este faraón, para, a reglón seguido encontrarnos el cartucho de su mujer Tiye como reina.
LA CRESEIDA (PRIMERA MONEDA FIABLE)
Heródoto nos transmite de pasada (ya que escribe de otras cuestiones) en el cap. 94 de su primer libro de Historia, que los lidios fueron los primeros que acuñaron monedas de oro y plata, y los que llevaron la iniciativa del comercio al menudeo. Estas primeras monedas que podríamos denominar creseidas en honor al rey lidio Creso, que bajo su mandato se acuñaron en la ceca de Sardes (Asia Menor) a mediados del siglo VI a. C. El hecho de que para la realización de estas piezas se utilizaran los metales preciosos mencionados dio lugar al primer sistema monetario bimetálico del mundo, y que tuvieran un valor intrínseco objetivo en función de su peso, garantizado por el Estado emisor. El sistema de equivalencia monetaria que se estableció fue de una creseida de oro de 8.1 g a diez de plata de 10.7 g.
La pieza que vemos en la imagen es una creseida de oro impresa circa 550 antes de nuestra era. Tiene un peso de poco más de 8 g y con forma oblonga. El anverso presenta de manera realista un león frente a un toro que ha dado lugar a diversas interpretaciones, como símbolos del sol y la luna, por ejemplo. El reverso lo encontramos bastante simplificado ya que se reduce a dos cuadrados incusos (hundidos) y yuxtapuestos.
Por último, aunque ya circulaban monedas por la zona de Asia Menor desde hacía un siglo, no tenían la fiabilidad y confianza que las mismas que acuñó Creso, cuestión fundamental para su utilidad, así que, podemos considerar a este rey el primero en ofrecer al mundo una moneda fiable y, de paso, sentar las bases del patrón oro que ha durado hasta 1971.
NOTA: El padre de Creso, Aliates, ya había emitido anteriormente monedas hechas de una aleación de oro y plata a comienzos del siglo VI a. C. en esta misma zona, pero no estaban estandarizadas, lo cual dificultó su uso. No obstante, empleó un sello real como garantía por parte del Estado ya que el valor de la aleación no estaba claro.
R.R.C.
MONEDA DE LIBRA EGIPCIA ACTUAL
Con un tamaño intermedio entre la moneda de 1 euro y 2 euros, la libra egipcia que comenzó a circular desde el 2007, presenta un diámetro de 25 mm con un borde estriado. Es bimetálica, cuyo centro es de latón (una aleación de cobre y zinc) y su anillo exterior es de cuproníquel (una aleación de cobre y níquel principalmente).
El anverso nos muestra la máscara funeraria de Tutankamón, el faraón más famoso y mediático del Antiguo Egipto, rodeada de una orla de flores de loto muy apreciadas en aquella época. Al ser una representación monocroma (dorada) no conlleva el impacto cromático de la obra original. No obstante, el resultado es magnífico.
El reverso exhibe un grueso y vertical trazo central que es 1 en árabe. Bajo el signo nos encontramos con la palabra libra en el mismo idioma. También aparece “una libra” en inglés en el anillo externo. El resto de la inscripción arábiga indica el país: República Árabe de Egipto y la fecha de emisión de la moneda en dos calendarios distintos: el musulmán y el cristiano. En consecuencia, la pieza mostraría dos años diferentes, por ejemplo: el 2008 del calendario cristiano y el 1429 del musulmán.
ANILLO DE LA REINA AHHOTEP
Este precioso anillo sello de oro perteneció a la reina Ahhotep, que vivió entre el 1570 y 1540 a. C. en el Antiguo Egipto. Actualmente, se conserva en el Museo del Louvre de París, tiene forma ovalada y mide casi 2.5 cm de largo. Un bisel (que actúa como un cartucho) delimita la cara, que contiene únicamente los signos jeroglíficos con su nombre. En la parte superior vemos el determinativo de Luna: Iah. Seguidamente advertimos un altar con ofrenda que suena: htp y se puede traducir por estar satisfecho. Los signos que distinguimos debajo, o sea, el semicírculo (una especie de panecillo) y el rectángulo vertical ya están incluidos en el jeroglífico anterior*, pues se transliteran como una t y una p, ya que son una redundancia y no se interpretan. Así que podríamos traducir el contenido del anillo con la siguiente frase: La Luna está satisfecha.
*Son complementos fonéticos que, a veces, se utilizan para aprovechar el espacio disponible.
R.R.C.
ANILLO DE SIENAMUN
Este imponente anillo sello de oro macizo del antiguo Egipto, más concretamente de la dinastía XXVI (entre el 664 -525 a. C.), se conserva actualmente en el Museo Metropolitano de Nueva York. Presenta una forma casi cuadrada con esquinas redondeadas, y una inscripción jeroglífica en huecorrelieve de tres líneas, que debemos de leer de derecha a izquierda y la última línea en primer lugar.
En el renglón inferior nos encontramos con el nombre de su propietario, los signos que aparecen se leen: sa-n-imn o Sienamun, como el MET lo denomina; el hombre sentado que aparece al final no se pronuncia, pues solo determina que se trata de un personaje masculino. Respecto al significado del nombre lo podríamos traducir como “Hijo de Amón”. En cuanto a las dos primeras líneas indican que Sienamun era un sacerdote (hm-ntr), pero también un supervisor de caballos (imy-r smsmw).
R.R.C.
PINTURAS DE LA TUMBA DE NEBAMUN
En una de las salas del Museo Británico de Londres, nos encontramos con una exposición de pinturas egipcias de entre el 1400 y el 1350 a. C. que se corresponderían con la XVIII dinastía. Pertenecen a una tumba-capilla ubicada en la necrópolis para nobles de la ciudad de Tebas, propiedad de un funcionario de medio rango llamado Nebamun, y cuyo autor artístico desconocemos. Como también tenía función de capilla los allegados de la pareja podían celebrar ceremonias en su recuerdo. De todas las pinturas que son de una gran calidad artística, destacaría el fragmento de una escena en la que advertimos cuatro músicas que aparecen sentadas y dos bailarinas casi desnudas para animar el banquete, de la que ya se supone pareja funeraria de Nebamun y su esposa.
Destaco esta secuencia por mostrar dos de las cuatro instrumentistas de frente y no de perfil como usualmente se hace en la pintura egipcia. Nos encontramos pues ante un hecho excepcional. Sobre ellas aparece en escritura jeroglífica la letra de la canción que interpretan en consideración del difunto. Es una obra mural con un predominio evidente de la silueta que se rellena de colores planos e intensos, pero no se consigue la tridimensionalidad de las figuras (para eso habrá que esperar todavía bastantes años). Sin embargo, los personajes si presentan un cierto movimiento. Por último, la escena exhibe los convencionalismos típicos de la pintura egipcia: ley de la frontalidad, hieratismo, falta de perspectiva, carencia de rasgos particulares…, que se mantuvieron durante toda la cultura del Antiguo Egipto.
NOTA: Las músicas portan sobre sus cabezas unos conos huecos hechos, probablemente, de cera de abeja. Se barajan hipótesis de que contenían cera perfumada que se derretía para liberar aroma, a la vez que purificaría al usuario. No obstante, hay discusión sobre estos objetos.
R.R.C.
PALETA DE PINTOR DEL IMPERIO NUEVO EGIPCIO






