domingo, 12 de febrero de 2023

TUMBA DE NEFERTARI

 



     Si traducimos de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Palabras dichas por Horus hijo de Isis. La gran esposa real, Señora de las Dos Tierras (Alto y Bajo Egipto), Nefertari (“La bella amada de Mut”), de voz verdadera *, qué ella viva ante el gran dios Osiris.



     Si traducimos de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo: Palabras dichas por Isis. Gran esposa real, Señora de las Dos Tierras (Alto y Bajo Egipto), Nefertari  (“La bella amada de Mut”), de “voz verdadera”* ante el gran dios Osiris.

*También se puede traducir como “justificada”. Es una expresión que se le concede a la persona fallecida una vez que ha sido juzgada positivamente por el tribunal de Osiris y, en consecuencia, ha sido bendecida. Vendría a equivaler a nuestro R.I.P. (descanse en paz).

       R.R.C.

NOTA: Imágenes bajadas de Internet.                 

JEROGLÍFICO DE RAMSÉS VI (LA BELLEZA DE ESTA ESCRITURA)


      Nos puede servir de ejemplo esta bella tira de jeroglíficos policromados con una antigüedad superior a 3100 años. En el centro de la misma nos encontramos el cartucho con el Nombre de Trono del faraón de la XX dinastía egipcia Ramsés VI. Dentro del mismo observamos que el Sol (Ra) se encuentra en lo más alto, como el astro al que representa. Si dirigimos nuestra vista hacia abajo observamos dos divinidades sedentes: una a la izquierda con dos plumas altas portando un cetro llamado “uas”, que simboliza el dominio, el poder y la fuerza, y que es un ideograma del dios Amón; frente a él, otro ideograma de la diosa de la justicia Maat, con una pluma sobre su cabeza y un “anj” (cruz egipcia) sobre sus rodillas. Un canal lleno de agua que suena “mer” y podríamos traducir por amado. Por último, una cesta de color verde que significa Señor y pronunciamos “neb”. Luego, si traducimos todo lo dicho hasta ahora nos encontramos con lo siguiente: “El Señor de la justicia de Ra, amado de Amón”, o sea, más conocido como Ramsés VI.

      En la parte superior la típica abeja y junco (que recuerda una sombrilla) sobre dos pequeños panecillos (letra t), se leen Nesut-Bity, y se traduce como rey del Alto y Bajo Egipto. Nuevamente, la cesta verde significa Señor, y las dos líneas paralelas (que representan dos lenguas de tierra plana) con tres granos de arena debajo de las mismas, designan las dos tierras en las que se dividía el país del Nilo, es decir, Egipto.
     
     Para terminar, el ya mencionado el disco solar Ra, y el famoso pato de los jeroglíficos “sa”, que significa hijo y que precede al Nombre de Nacimiento de este faraón, que ya no vemos en la imagen. Lástima.
        R.R.C.
 

Jeroglíficos del templo de la reina Hatshepsut

 

     Jeroglíficos* en bajo relieve y policromados que presentan una gran belleza del templo funerario de la reina Hatshepsut, en Deir el-Bahri  (Luxor):


¡Qué viva Horus, toro poderoso que aparece resplandeciente en la ciudad de Tebas; gobernador  con grandeza de corazón!


¡Qué viva el rey del Alto y Bajo Egipto “La estable manifestación de Ra” (Tutmosis III), amado de Amón!


¡Qué viva el hijo de Ra “Engendrado por Tot de bella manifestación”  (Tutmosis III), qué sea dotado de vida eternamente!

* Traducción de R.R.C.

         R.R.C.

 

sábado, 11 de febrero de 2023

MONEDA DE NECTÁNEBO II

 

     Estamos viendo el reverso de la moneda del que fue el último faraón egipcio Nectánebo II, que reinó hacia la mitad del siglo IV a. C. El Antiguo Egipto no parece haber sido un país en donde las monedas fueran de uso corriente; ni el Estado estuviera muy interesado en emitirlas. Fue el faraón mencionado el que mandó realizar una serie de piezas como la expuesta. Su peso es de unos 8.5 gramos y el metal empleado es el oro. En la parte que no vemos (el anverso) se limita, simplemente, a la imagen de un caballo en movimiento representado de una manera bastante realista.

     Pero lo más significativo de esta peculiar moneda es, que por primera vez se representa un jeroglífico típicamente egipcio y que, además, hace referencia al metal del que estás hecha la propia pieza. Se emplean dos signos entrelazados: uno con apariencia horizontal y otro con traza vertical. El primero de ellos representa un gran collar del que penden seis cuentas, que simboliza el oro en esta escritura y se transcribe nub. Mientras el segundo signo se compone de una tráquea con corazón, que es un ideograma de: bello, perfecto, bueno…, pero en este caso podríamos traducir ambos jeroglíficos unidos por “oro fino” o “buen oro”. Por último, son muy pocos los ejemplares que se han encontrado, lo cual hace que aumente su valor.

P.D. En la imagen anterior vemos las dos caras de la moneda de este faraón, y por tanto el caballo en movimiento al que ya he hecho referencia.

      R.R.C.


viernes, 10 de febrero de 2023

Joya de la princesa Khnumit

 

     Presenta una gran belleza y una antigüedad de 3900 años, pende de un sólido collar elaborado a base de pequeñas cuentas cilíndricas, y perteneció a la princesa Khnumit, hija de Amenemhat II, de la XII dinastía egipcia. En la actualidad se conserva en el Museo de El Cairo. Es un colgante compuesto por cuatro signos jeroglíficos diferentes, que dotaba a la persona que lo llevase de una gran protección, además de la lindeza que aportaba como complemento. Similar al amuleto anterior, en el lado izquierdo vemos un precioso ramo de papiros que es un ideograma del Alto Egipto.       

R.R.C.


jueves, 9 de febrero de 2023

MONEDA VENI VIDI VICI


     Giovanni da Cavino nació en la ciudad italiana de Padua en el 1500 y falleció 70 años después en la misma localidad. Acuñó extraordinarias monedas y medallas que podríamos considerar como auténticas obras de arte. El propio Vasari, historiador del arte y contemporáneo de Giovanni, se refiere a él como una celebridad de Padua. Podríamos clasificar las piezas que elaboró en cuatro modelos:

1º Imitaciones de monedas antiguas con un nivel de perfección que costaría distinguirlas de las originales, especialmente sestercios romanos.

2º Imitaciones de monedas antiguas en las que se tomaba ciertas libertades en su realización.

3º Monedas totalmente inventadas, aunque teniendo en cuenta los gustos y características de las piezas antiguas.

4º Medallas de personajes de su época, es decir, del Renacimiento.

     Bien, la moneda que tenemos en la imagen se corresponde con el tercer modelo, luego no es romana y menos aún mandada a acuñar por Julio César, aunque de haberla conocido estoy seguro de que le encantaría, algo que también debió de tener presente su diseñador. En definitiva, nos encontramos con un sestercio renacentista de unos 25 g de peso y unos 30 mm de diámetro. En el anverso observamos la elegante y esbelta efigie de César de perfil, con corona de laurel, un lituus* tras él, y la leyenda: C.CAESAR DICTATOR (CAYO CÉSAR DICTADOR). En el reverso, en el centro del campo y rodeada de una corona de laurel, su famosa y concisa frase: VENI VIDI VICI (VINE, VI, VENCÍ) al dirigirse al Senado romano tras derrotar a Farnaces II, rey del Ponto. Dicho sea de paso, un rey polaco del siglo XVII envió una carta al papa después de una batalla que decía: “Veni, vidi, Deus vicit” (vine, vi y Dios venció), como no podía ser de otra manera.

*Es un instrumento ritual que los augures, sacerdotes de la antigua Roma, empleaban para la adivinación.

        R.R.C.

MONEDAS JUDÍAS ANTIGUAS

   


       Esta moneda judía de plata de poco más de 14 g presenta un estado de conservación magnífico. Fue acuñada en el 133-4 d. C. durante la segunda revuelta judía contra los romanos liderada por Simón Bar Kojba, "el hijo de una estrella", la cual comenzó en el año 132 hasta finales del 135 de nuestra era, en la que fueron masacrados por las tropas enviadas por el emperador Adriano. Hay que tener presente que el hecho de emitir moneda sin autorización estatal, en este caso de Roma, fue considerado un acto de la máxima hostilidad. Además, estas piezas presentan el valor añadido de ser las últimas elaboradas por los judíos en su tierra hasta el establecimiento del Estado de Israel en 1948.

     En el anverso apreciamos de manera esquemática el antiguo Templo de Jerusalén, cuya fachada presenta cuatro columnas con basa y capitel y una techumbre arquitrabada. Sobre él se observa la estrella de Bar Kojba. En su interior se exhibe “la mesa del pan para la proposición” descrita con todo tipo de detalles en el cap. 25 del Éxodo* (con patas cortas y curvada en la parte superior se muestra en la moneda). Sobre ella doce panes colocados en dos filas de seis que representaban a las doce tribus de Israel. Cada semana los sacerdotes comían este pan ante la presencia simbólica de Dios y eran reemplazados por otros recién hechos. También se ha propuesto que esta imagen encarna el Arca de la Alianza, en cuyo interior se encontraban las Tablas de la Ley que Moisés entregó a su pueblo. Además, en hebreo antiguo graban Jerusalén. Mientras que el reverso aparece marcado con símbolos agrícolas que hacen alusión a una tradición judía: “La Fiesta de la Cosecha” acompañados por el texto: “Año dos de la liberación de Israel”.

*Y que podemos complementar con el cap. 24, 5-9 del Levítico.

      R.R.C.

                                                      Shekel 

     La moneda que vemos en la imagen de una calidad excelente está acuñada en la ceca de Jerusalén, una vez empezada la primera revuelta de los judíos contra la dominación romana, más concretamente en el año 69 de nuestra era. El material utilizado fue la plata y debe de andar en torno a los 14 g de peso y 2.5 cm de diámetro. Esta primera guerra contra Roma comenzó en el año 66 y finalizó con la destrucción y saqueo del templo de Jerusalén y la toma de Masada en el 73 d. C. El emperador Vespasiano  emitió monedas que celebran las victorias obtenidas en Judea.

     En su anverso vemos un típico cáliz judío de borde perlado con la leyenda en hebreo “shekel de Israel”. Mientras que en el reverso aparece en el mismo idioma “Jerusalén la Sagrada” y se muestran tres granadas saliendo de un mismo tallo. La granada, como alegoría de la fertilidad, era un símbolo de Judea, además de otros pueblos mediterráneos, también las utilizaban los sacerdotes para decorar el Templo, según nos informa Flavio Josefo. En ambas caras lo que vemos son símbolos bíblicos, lo cual nos indica el peso de la religión en la sociedad judía de la época. Una grafila bien centrada corrobora igualmente la calidad de esta pieza.

     Tan solo recordar que el hecho de emitir una moneda de plata, y más de estas dimensiones, era una declaración de guerra a la autoridad romana, pues no estaban autorizados para ello.

      R.R.C.

                                              EL ÓBOLO DE LA VIUDA

     Llamando Jesús a sus discípulos, les dijo: En verdad os digo que esta viuda pobre ha echado más en el gazofilacio que todos los otros, pues todos han echado algo de lo que les sobraba; ella, en cambio, en su necesidad, ha echado todo lo que tenía, todo su sustento (Marcos, 12). Luego, se convirtió para Jesús en la moneda más valiosa de todas, pese a que todos sabemos la aversión que Él sentía por el dinero, cuando pidió que le mostrasen un denario con la cara del césar, para no tener que tocarlo. Siguiendo dicho evangelio, Jesús se encontraba en el Atrio del Templo descansando cuando observó que la pobre viuda se acercó al gazofilacio (en España le llamamos cepillo) y depositó dos pequeñas monedas, las de menor valor que circulaban en ese momento por Jerusalén.

     Se ha especulado mucho sobre cuáles podrían ser, y se ha llegado a la conclusión mayoritaria de que se trataba de dos leptones, que equivalían a un prutah (óbolo). Todas aquellas monedas que el Templo no aceptaba como limosnas quedan eliminadas, lo cual allana el camino para pensar que se trataba de estas piezas, aunque fuesen muy antiguas, ya que tendríamos que remontarnos a los tiempos del rey y sumo sacerdote Alejandro Janneo, que vivió entre el 127 (rey de Judea desde el 103) y el 76 a.C., el que mandó acuñar estas monedas en la ceca de Jerusalén.

     En lo que me parece el anverso observamos con cierta claridad un ancla invertida con una leyenda en griego rodeándola. Respecto al reverso, vemos una estrella de ocho puntas en el interior de una diadema con una inscripción en hebreo. El material empleado era el bronce y su diámetro de poco más de un centímetro, aunque no eran completamente circulares.     

       R.R.C.

NOTAI: Añadida esta segunda moneda el 31-5-2024

NOTAII: Añadida esta tercera moneda el 2-6-22024.