Pintado por Edvard Munch en 1.893 en París, se encuentra en la Galería Nacional de Oslo. Es un óleo y temple sobre cartón de 90X73 cm la versión más famosa, ya que pintó otras tres y una litografía, para que se pudiese reproducir en los medios de la época.
domingo, 1 de febrero de 2015
El Grito de E. Munch
Pintado por Edvard Munch en 1.893 en París, se encuentra en la Galería Nacional de Oslo. Es un óleo y temple sobre cartón de 90X73 cm la versión más famosa, ya que pintó otras tres y una litografía, para que se pudiese reproducir en los medios de la época.
domingo, 25 de enero de 2015
Gladiadores y collares de esclavo romano
Se trata de
un collar de hierro y bronce del siglo IV o V hallado en Roma en un punto indeterminado
y se encuentra en el Museo Nacional Romano. Han aparecido unos 45 collarines
más de este tipo, fundamentalmente en Roma y centro de Italia. Pende de él un
colgante elaborado en bronce de unos 7X5 cm. y 1 mm de grosor. Es probable que
sea el único ejemplo de esta clase (se ofrece una recompensa) que ha llegado
hasta nosotros, y supone una constatación arqueológica del fenómeno de la
esclavitud en la civilización romana. También cabría conjeturar que dicho
collar suponga un castigo para un esclavo que, al menos, intentó escaparse en
alguna ocasión. El aro de hierro se encuentra bastante desgastado, pero la chapa
redondeada con la inscripción presenta un buen estado de conservación.
¿Qué nos indica el rótulo? En latín dice
como sigue: “FUGITENEME- CVMREVOCV-
VERISME D(omino)M(eo)- ZONINOACCIPIS - SOLIDVM”.
Y que podríamos traducir al español: “Me he escapado; atrápame. Devuélveme a mi
amo Zonino, recibirás un sólido (una moneda de oro)”. La leyenda es clara y
contundente, esclarecedora de la severidad de la esclavitud en aquella época. Un
amo precavido y con pocas intenciones de manumitir* al esclavo. Menudo amo...
*Acto
jurídico de dar la libertad de hecho y de derecho a un esclavo por parte de su
dueño.
R.R.C.
APÉNDICE II AÑADIDO EL 21-9-2021:
COLLAR DE ESCLAVO ROMANO II
Este
colgante de esclavo romano realizado en bronce y de casi 6 cm de diámetro se
encuentra en el Museo Británico de Londres. Un pobre esclavo del siglo IV de
nuestra era se vio obligado a llevarlo colgado del cuello por el temor que
tenía el dueño a su posible fuga, ya que en caso de llevarla a cabo la
inscripción latina de la placa lo delataría. La leyenda en cuestión dice así: TENE ME NE FUGIA(m) ET REVO CA ME AD
DOM(i)NUM EVVIVENTIUM IN AR(e)A CALLISTI. Y que podríamos traducir: “Detenme
para que no huya, y devuélveme a mi señor Vivencio en la plaza pública de Calisto".
R.R.C.
viernes, 9 de enero de 2015
Evolución del concepto de Historia
La tarea del historiador es, sobre todas las cosas, el conocimiento del presente a través del pasado. En la medida que éste evoluciona cambian también las preguntas que el hombre formula a su pasado. Tal es la causa de que casi cada generación necesite hacer su Historia, pues las respuestas dadas por las generaciones que la precedieron ya no satisfacen los nuevos interrogantes que se plantean. El concepto de Historia ha evolucionado enormemente desde los tiempos de Heródoto hasta los nuestros. Veamos con brevedad:
miércoles, 7 de enero de 2015
Einstein: ni tan ateo; ni tan pacifista
Por último, merece la pena destacar unas palabras del físico que recoge Walter Isaacson en Einstein: His Life and Universe "No soy ateo y no pienso que pueda decir que soy panteísta. El problema en cuestión es demasiado vasto para nuestras mentes limitadas. La mente humana, no importa cuán altamente capacitada esté, no puede comprender el universo. Estamos en la posición de un niño pequeño, entrando en una enorme biblioteca cuyas paredes están cubiertas hasta el techo de libros en muchos idiomas diferentes. El niño sabe que alguien debió haber escrito esos libros. No sabe quién ni cómo. No entiende los idiomas en los que están escritos. El niño observa un plan definido en la organización de los libros, un orden misterioso, el cual, no se comprende; un orden misterioso que no entiende, pero apenas sospecha sutilmente. Esa, me parece, es la actitud de la mente humana, incluso de la más grande y la más culta, hacia Dios. Vemos un universo maravillosamente organizado, obedeciendo ciertas leyes, pero solo entendemos las leyes vagamente. Nuestras mentes limitadas no pueden escrutar la fuerza misteriosa que balancea las constelaciones"
*A la que Bohr contestó: “Einstein, deja de decirle a Dios lo que debe hacer”.
P.D. La admiración de Einstein por Jesucristo es evidente, como podemos comprobar en este enlace.
2ªP.D. Después de las últimas informaciones que he podido
recoger sobre las creencias religiosas del personaje, su dios era la naturaleza
y, en consecuencia, ateo.
viernes, 2 de enero de 2015
El origen del Roscón de Reyes
En la Antigua Roma se celebraban unas fiestas que anunciaban el solsticio de invierno en el mes de diciembre, dedicadas al dios de la agricultura Saturno y conocidas como Saturnales, en las que se repartía entre los comensales una especie de tortas redondas con higos, dátiles y miel para endulzarlas; y con un haba seca en su interior. Al afortunado que le salía era nombrado rey de reyes por un día, o lo que se acordara previamente. En esta fiesta participaban también los esclavos, a los que se les recompensaba de esta manera el duro trabajo realizado en el campo hasta el comienzo del invierno. Sin embargo, el haba seca ha pasado de ser un premio a ser un castigo, ya que al desafortunado que le toque debe de pagar el roscón. La expresión insultante “tontolaba”* está directamente relacionada con la persona que ha tenido la mala suerte de encontrarla en su ración y, en otros casos, se ha sustituido por pequeños juguetes que los más jóvenes esperan encontrar en su interior.
domingo, 28 de diciembre de 2014
La Matanza de los Santos Inocentes
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LA MATANZA DE LOS INOCENTES DEL BELÉN DE SALZILLO
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miércoles, 24 de diciembre de 2014
¿Cuándo nació Jesucristo?
Han sido muchas las críticas e incluso burlas que se han hecho de la religión cristiana por no poder ofrecer una fecha concreta sobre el nacimiento de su fundador. Ni los primeros cristianos lo sabían, ni los actuales tampoco, ya que los documentos de los que disponemos, especialmente los evangelios canónicos, no lo dicen. Además, solo los atribuidos a Mateo y Lucas hablan de su nacimiento e infancia brevemente, mientras que los otros dos guardan silencio. Más que en el año del nacimiento, en esta entrada me centraré en el día de la natividad de Cristo. No obstante, sobre la primera cuestión tampoco sabemos nada, e incluso es contradictorio lo que podemos deducir de los dos evangelios citados, pues mientras Mateo confirma que Herodes estaba vivo cuando se produjo el nacimiento de Jesús, y sabemos que este rey muere el año 4 antes de J.C., podemos deducir que, al menos, nació 4 años antes de lo que se dice. Pero si nos atenemos a lo que escribe Lucas, tendríamos que situar el alumbramiento en el año 7 después de J.C., ya que nos habla de un censo que realizaron los romanos ordenado por Octavio Augusto, siendo gobernador de Siria Cirino, y que podemos situar en esta fecha según el historiador judío Flavio Josefo. Fue este el motivo, siguiendo a Lucas, por el que la Virgen y San José se trasladaron a Belén para inscribirse. En esta pequeña localidad se le cumplieron los días a María, dando a luz al niño Jesús. El motivo de situar el nacimiento de Cristo en el año 1 de nuestro calendario, se debió a un error cometido en el año 525 por el monje Dionisio el Exiguo, que realizó los cálculos para pasar del calendario romano al cristiano, es decir, comenzar a contar los años desde el nacimiento de Cristo y no desde la fundación de Roma. En otra entrada de este blog, titulada: “El calendario Gregoriano: nuestro calendario” se tratan asuntos relacionados con este tema.
Respecto al día de la natividad, estamos tan perdidos como en el año, aún tenemos menos información si cabe. Lucas habla de que había pastores en el campo durmiendo al raso y que fueron los primeros en ir a adorarle, lo que descartaría una fecha invernal. Por otra parte, los romanos no iban a escoger los días de inviern que eran los más cortos, fríos y desapacibles del año para celebrar un censo, en el que la gente se tenía que desplazar con sus escasos medios para ir a apuntarse. La primavera y el verano parecen fechas más convenientes. Por lo tanto, el 25 de diciembre no tiene una base histórica. No obstante, los primeros cristianos no mostraron una gran preocupación por esta cuestión, pues lo que más les interesaba a ellos eran las enseñanzas de su Maestro y, sobre todo, su muerte, pasión y posterior resurrección.
En los siglos II y III se propusieron diversos momentos para celebrar el nacimiento del Salvador, pero no fue hasta la primera mitad del siglo IV cuando aparece la fecha que celebramos en la actualidad. ¿Qué les llevó a los cristianos a proponer el 25 de diciembre cómo el día del nacimiento de Jesús? También se ha discutido hasta la saciedad esta cuestión. La respuesta más repetida es que tomaron una festividad pagana muy arraigada en el Imperio romano, pues se celebraba el culto al Sol Invicto, o el culto al dios Mitra que era una antigua divinidad irania que se identificaba con el Sol, y sus seguidores lo recordaban en el solsticio de invierno (que los romanos celebraban el 25 de diciembre desde el 45* a. C.), en el que los días empezaban a ganarle terreno a las noches. Por lo tanto, a los cristianos se les ha acusado de apropiarse de una fiesta que no era la suya y de la consiguiente falta de originalidad, ya que se limitaron a dotar de un nuevo significado a una festividad romana perfectamente arraigada.
Sigamos. ¿Podrían ser otros motivos los que llevaron a estos primeros cristianos a escoger este día para el nacimiento de su Señor? Es presumible. Había una creencia generalizada en el mundo judío de esta época que pasó a los cristianos de los siglos II y III que, en esencia, suponían que la concepción de los grandes profetas tuvo lugar el mismo día del año en el que morían, es decir, que si Jesucristo fue crucificado el 25 de marzo, como pensaban los cristianos occidentales, ese fue el día de su concepción, luego nació nueve meses más tarde, lo que nos lleva directamente al 25 de diciembre**. Mientras que en la parte oriental del Imperio sostenían que fue el 6 de abril cuando fue crucificado, lo que les condujo al 6 de enero para celebrar la Navidad. Con el paso del tiempo esta última fecha cayó en desuso y se impuso el 25 de diciembre. A pesar de ello, todavía hoy, los cristianos armenios celebran la natividad el 6 de enero, pero el mundo cristiano en general estableció el 25 de diciembre como el día de Navidad y el 6 de enero lo reservó para la Adoración de los Reyes (el comienzo de la Epifanía).
Hay quién ha propuesto que la fiesta pagana del Sol Invicto que se asociaba al solsticio de invierno no se estableció hasta el 274 por el emperador Aureliano, cuando ya rondaba la idea entre los cristianos expuesta en el párrafo anterior. Sí fue así, la cuestión fue al revés de lo que habitualmente se ha sostenido, o sea, se trató de dar un sentido pagano a una celebración cristiana, en unos momentos en los que se trataba de afianzar al máximo la religión romana. En esta suposición, con bastantes visos de ser cierta, fueron los paganos los que utilizaron una festividad cristiana en su beneficio, y no al contrario, como se creía y se sigue manteniendo hasta hoy. No obstante, no fue hasta el bien entrado el siglo IV (como ya se ha apuntado) cuando el papa Julio I establece la Navidad el 25 de diciembre. Y habrá que esperar hasta la Nochebuena de 1223 para que San Francisco de Asís represente el primer Belén.
P.D. (Añadida el 31 de diciembre de 2015). Me ha parecido interesante incluir en esta entrada la opinión del físico de la Universidad de Cambridge, Colin Humphreys, quién afirma en un artículo publicado en 1991 en la revista científica Quarterly Journal of the Royal Astronomical Society, Humphreys, que un cometa observado durante 70 días en el año 5 antes de J.C. pudo ser la estrella a la que se refiere el evangelio de Mateo, basándose en anotaciones astronómicas de las antiguas civilizaciones chinas; y sugiere: que Jesús habría nacido entre el 9 de marzo y el 4 de mayo, lógicamente, del año 5 antes de nuestra era cristiana.






