jueves, 12 de julio de 2012

Refectorio de San Hugo de Zurbarán: Una invitación a la abstinencia de carne en Cuaresma.

         
     Es un óleo sobre lienzo de 267x320 cm. Realizado en 1.655 y conservado en el Museo de Bellas Artes de Sevilla, pertenece a una serie de cuadros monásticos. La escena refleja un milagro acontecido a San Bruno fundador de los cartujos y a los seis primeros  miembros de su orden. Comían gracias a la generosidad del obispo de Grenoble (Francia). Un domingo les envió carne, por lo cual, discutieron entre ellos sobre la conveniencia de la abstinencia. Tan acalorada e intensa debió ser la discusión, que les llevó a quedar sumidos en un profundo sueño que se prolongó toda la Cuaresma. El Miércoles Santo, San Hugo fue a visitarlos, y quedó sorprendido al verlos despertar. Entonces, presenciaron como la carne se convierte en ceniza, interpretándolo como aprobación divina de la abstinencia.
     Las verticales de los cuerpos de los monjes, San Hugo y el paje están cortados  por una mesa en forma de L. El cuerpo encorvado del obispo, el paje en el centro, y el ángulo que forma la mesa, evitan la rigidez que se deriva de la propia austeridad de la composición. El lienzo tiene vida; son personas reales a las que se plasma en el cuadro.
     La maestría de Zurbarán se refleja en los hábitos blancos de los cartujos. Se dice, que podía conseguir cien tonos diferentes de blanco. Aparece cerámica blanca y azul de Talavera de la Reina sobre la mesa, que por otra parte, nos brinda la oportunidad de mostrarnos un auténtico bodegón, técnica en la que el autor era un maestro.
          R.R.C.