Mandada a
acuñar por el rey Hierón II de Siracusa en la isla de Sicilia, alrededor del
218 a. C utilizando el oro como metal precioso, lo cual le da más relevancia y
prestigio a su reinado frente a otros dignatarios extranjeros. La pieza muestra
en su anverso a la diosa Perséfone (Περσεφόνη),
en alto relieve de una gran calidad técnica y artística, con un complicado
peinado, de perfil mirando hacia la izquierda, con corona de espigas en el
cabello y collar en la parte inferior del cuello, con la cornucopia tras ella.
La faz es anepígrafa y presenta parte de la grafila, a pesar de estar bien
centrada por ambas caras.
En el reverso, observamos una diga, es
decir, un carro tirado por dos maravillosos jinetes al galope, conducidos por
un auriga que lleva las riendas con su mano izquierda y una vara en su mano
derecha. En el exergo vemos la inscripción en letras griegas del soberano: IEPΩNOΣ (HIERÓN).
Por último, tan solo pesa poco más de 4 g
y cuarto y presenta unos 16.5 mm de diámetro, en un estado de conservación
excelente.
R.R.C.