Esta bella moneda de finales del siglo V a. C de la Magna Grecia, más concretamente de la polis de Akragas (Agrigento), en la isla de Sicilia, es una muestra de la calidad de las piezas que las ciudades griegas acuñaban en aquellos lejanos tiempos. Con monedas así incrementaban su prestigio, poder económico e influencia política en el mundo antiguo mediterráneo. El tetradracma de plata de unos 17 g de peso y un diámetro de unos 23 mm, nos indica la ciudad de Akragas en el anverso, aunque traducida la leyenda completa dice: de los akragantinos. Fue impresa en su ceca, una de las más productivas de su época.
La belleza de la moneda no admite
discusión tanto en su anverso, con esa águila atrapando con sus fuertes y
poderosas garras a una liebre, que ya nada puede hacer por escapar. Esta ave de
presa era un emblema de la ciudad, con la que mostraba su poder y
determinación. Mientras en su reverso observamos un realista y detallado
cangrejo de río con sus portentosas pinzas, que también era una insignia de la ciudad, y, bajo él, un
impresionante mero. Una pareja de pequeños moluscos acompañan a los dos
protagonistas principales.
Otra prueba del gran dominio técnico que
mostraban estos, me atrevería a decir, verdaderos artistas, lo comprobamos en
la centralidad de la moneda, como podemos advertir en la grafila de su faz.
R.R.C.