lunes, 17 de febrero de 2025

El ojo del tiempo de Dalí


      Salvador Dalí es uno de los artistas más geniales del siglo XX. Lo podríamos considerar como un auténtico hombre del Renacimiento, IV siglos después del mismo; ya que no solo destacó en pintura, sino que abarcó otras artes con gran maestría como escultura, cine, poesía, teatro o joyería, por ejemplo. Todo ello para expresar sus ideas no siempre bien comprendidas. En total diseñó 39 obras de joyería durante 30 años, desde principios de los 40 hasta 1970 del siglo pasado, entre las que cuenta este extraordinario broche pensado como un regalo para su mujer Gala. Concebido en 1949, unos 10 años antes de que se llevara a cabo.

     No resulta extraño a cualquier estudioso de la obra del Genio de Figueras, de su preocupación por los relojes y los ojos. Una prueba de ello es el caso que nos ocupa, en donde vemos el contorno del ojo realizado en platino, incrustado de pequeños diamantes en dos tallas diferentes: brillante (redondos) y baguette (alargados), del que pende una lágrima. Un único rubí rojo lo reserva para su esquina derecha. Impresiona la esfera del ojo (pupila, iris y esclerótica) coloreada de tres tonos diferentes de esmalte azul zafiro, la cual guarda un reloj del que podemos ver sus agujas, las horas y la firma del propio artista.

     El ojo que observa el imparable paso del tiempo, que no se puede detener. “El tiempo que consume todo”, una meditación sobre la brevedad de la vida, nos ofrece la clave de la lectura más sencilla de la capilla de los Médici, recordado al gran Miguel Ángel. El broche presenta una longitud de unos 7 cm, y mandó a elaborar a grandes maestros sus piezas de joyería, entre la que destaca la que estamos viendo a aquí, con un número muy limitado de obras. En total hay tres ejemplos conocidos de “El ojo del tiempo”

      R.R.C.