viernes, 3 de mayo de 2013

Arco de Tito

     Situado en la Vía Sacra es de una gran belleza, por la elegancia de sus proporciones e incluso por su misma sencillez y sobria ornamentación, nada que ver con otros más barrocos como el de Constantino ya comentado en este blog. Erigido recién fallecido el Emperador en el 81 d. de C. para conmemorar su triunfo sobre los judíos, es de un solo vano y el arco más antiguo de todos los que se conservan en Roma, tiene una altura próxima a los quince metros, trece y medio de ancho y casi cinco de fondo. Elevado sobre un podio, el primer cuerpo se divide en tres calles por medio de cuatro columnas decorativas que simulan sostener el entablamento y  son de orden compuesto, utilizado aquí por primera vez por los romanos. La separación del primer cuerpo al segundo se realiza por medio de un entablamento, con arquitrabe a tres bandas, friso corrido con decoración historiada y cornisa saliente, decorada con canes. El segundo cuerpo presenta un ático con inscripción epigráfica en donde aparece el nombre del Emperador.
      Las calles laterales apenas se decoran con ventanas rectangulares ciegas, mientras que la central, más ancha que las laterales, se cubre con un amplio vano con arco de medio punto, decorado en las enjutas por las Victorias aladas dispuestas a coronar al emperador victorioso. El intradós del arco presenta bóveda de cañón con casetones.
     Las escenas del desfile nos muestran dos bellos relieves históricos, en los que las legiones triunfadoras portan los objetos del saqueo de Jerusalén, como el Candelabro de los siete brazos. Aunque muy deteriorados, puede muy bien advertirse cómo el escalonamiento de planos de mayor a menor relieve, empleado ya en el Ara Pacis, es mucho más sabio. En uno de los lados se reproduce en bajo relieve el propio arco de Tito, a través del cual los soldados se disponen a pasar. En medio e incluso alto relieve se representan a los personajes, vestidos con túnicas cortas y coronados con laurel; unos tocan las trompetas, mientras el resto portan los objetos sagrados. Hay que recalcar el gran valor artístico que tienen los relieves de esta arquitectura conmemorativa. Por último, es un magnífico ejemplo del arte, al igual que ocurre con otras obras, al servicio del poder imperial.
      
                                   Relieves del arco de Tito con los trofeos sa-
                                   queados a los judíos en el Templo de Jerusalén
    Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.
 
P. D. (Añadida el 30 de junio de 2022)

Ya que el arco de Tito y la temática de sus relieves hacen alusión al triunfo romano en la primera revuelta judía del siglo I, expongo a continuación una moneda emitida por los judíos en su segunda revuelta contra los romanos en el siglo siguiente.

                                 MONEDA JUDÍA DE PLATA 


     Esta moneda judía de plata de poco más de 14 g presenta un estado de conservación magnífico. Fue acuñada en el 133-4 d. C. durante la segunda revuelta judía contra los romanos liderada por Simón Bar Kojba, "el hijo de una estrella", la cual comenzó en el año 132 hasta finales del 135 de nuestra era, en la que fueron masacrados por las tropas enviadas por el emperador Adriano. Hay que tener presente que el hecho de emitir moneda sin autorización estatal, en este caso de Roma, fue considerado un acto de la máxima hostilidad. Además, estas piezas presentan el valor añadido de ser las últimas elaboradas por los judíos en su tierra hasta el establecimiento del Estado de Israel en 1948.

     En el anverso apreciamos de manera esquemática el antiguo Templo de Jerusalén, cuya fachada presenta cuatro columnas con basa y capitel y una techumbre arquitrabada. Sobre él se observa la estrella de Bar Kojba. En su interior se exhibe “la mesa del pan para la proposición” descrita con todo tipo de detalles en el cap. 25 del Éxodo* (con patas cortas y curvada en la parte superior se muestra en la moneda). Sobre ella doce panes colocados en dos filas de seis que representaban a las doce tribus de Israel. Cada semana los sacerdotes comían este pan ante la presencia simbólica de Dios y eran reemplazados por otros recién hechos. También se ha propuesto que esta imagen encarna el Arca de la Alianza, en cuyo interior se encontraban las Tablas de la Ley que Moisés entregó a su pueblo. Además, en hebreo antiguo graban Jerusalén. Mientras que el reverso aparece marcado con símbolos agrícolas que hacen alusión a una tradición judía: “La Fiesta de la Cosecha” acompañados por el texto: “Año dos de la liberación de Israel”.

*Y que podemos complementar con el cap. 24, 5-9 del Levítico.

      R.R.C.

NOTA: Imágenes bajadas de Internet.