lunes, 1 de febrero de 2016

Afrodita de Cnido de Praxíteles

     
     Desgraciadamente no se conserva la original de una de las estatuas más bellas de todos los tiempos, del genial escultor ateniense del siglo IV antes de J.C Praxíteles, autor de numerosas obras, entre la que destacaría la estatua de “Hermes con Dionisos niño” ya comentada en este blog. De las numerosas copias que se hicieron de la diosa que estamos tratando (unas cincuenta han llegado hasta nosotros), ninguna de ellas le hace justicia al original, ya que ésta, era de mármol de Paros, y la fina capa de pintura que se le daba, el cabello por ejemplo, lo llevaba dorado, no permitía cubrirla de escayola como las de bronce, y así poder obtener un molde de la misma que la pudiese reproducir con la mayor exactitud posible. El hecho de ser una obra tan imitada, nos indica la importancia que se le concedió en su momento y la admiración que levantó tanto en su época, como en siglos venideros. Acudió gente de todas partes a admirar su belleza en el emplazamiento original; un pequeño templo redondo, en donde los visitantes podían rodearla completamente y observarla en su totalidad, aunque, lógicamente, al igual que otras obras del autor, tenía su punto de vista principal, el cual, era frontal, con la cabeza vuelta ligeramente hacia la izquierda. Se sabe que la escultura original desapareció tras un incendio en Constantinopla en el año 532, llevada hasta esa ciudad por el emperador romano Teodosio en el siglo IV después de J.C.
     
     Aunque ya se había realizado algún que otro desnudo femenino anterior, ninguno del tamaño y envergadura de éste. Hubo que esperar a que algunos escultores del siglo IV antes de Cristo, se atrevieran a representar el cuerpo de una mujer completamente desnuda, y máxime, si tenemos presente que era el de una diosa que se podía contemplar por todas partes. El motivo perfecto lo encontraron en el hecho cotidiano de entrar o salir del baño, y elegir este instante de desnudez, para su representación artística. También sabemos, que Praxíteles tenía una amante que destacaba por su gran belleza, llamada Friné, que posaba para él y le sirvió de modelo en la ejecución de esta obra.
     
     Los griegos consideraban que la mayor expresión de belleza era el cuerpo humano desnudo. Se podría poner como ejemplo de ello el “Doríforo” (el portador de una lanza) de Policleto, realizado un siglo antes, y ya comentado en otra página del blog. Sin embargo, hubo que esperar unos cien años para encontrar un prototipo de belleza femenino, y que saliese del cincel de Praxíteles esta preciosa Venus que se disponía a tomar un baño. Pero a diferencia de los modelos masculinos, el autor renunció a presentarla completamente desnuda, ya que nos esconde su sexo femenino, con ese gesto púdico de cubrirse con su mano derecha, dando la sensación, de que se ha visto descubierta por un personaje inesperado, al que no deseaba exponerse en ese preciso momento.


      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.  

martes, 19 de enero de 2016

"Reflejos bus" de Motto Portillo


     Nos encontramos frente a una pintura hiperrealista de 92 x 60 cm. El acrílico sobre lienzo es la técnica empleada en esta obra de reciente creación del artista Francisco Motto. Nacido en Madrid en 1945 muy pronto se trasladó con sus padres a Monzón  en la provincia de Huesca. Él mismo afirma que se inició en la pintura de la mano de su madre e inició cursos de dibujo lineal y artístico en Barcelona, pero primordialmente se considera un autodidacta. Luego participó a lo largo de su vida en varias exposiciones de pintura. Ha trabajado mucho por encargo, motivo por el cual, muchas de sus obras forman parte de colecciones privadas. No obstante, después ha preferido exponer sus cuadros en exposiciones públicas, por la necesidad que siente de compartir con los demás sus interioridades artísticas. En cuanto a la temática que aborda, predomina el paisaje urbano, como es el caso que nos ocupa, interiores, y siguiendo sus propias palabras, el difícil tema de los retratos.
     
     El lienzo que vemos es un paisaje urbano de lo más actual, en el cual, la perspectiva lineal es una de las máximas preocupaciones del autor. Respecto al color, observamos una gama rica en matices, luces y contraluces, con numerosos reflejos y un sol casi cegador que inunda toda la obra, en la que nos muestra una gran riqueza de detalles técnicos. La mirada del espectador queda cautivada por este moderno autobús de línea, aparcado en la plaza Federico Moyua de Bilbao, especialmente por la cantidad de reflejos que nos depara su cristal delantero, en el que podemos identificar con un realismo increíble el palacio Chávarri construido a finales de siglo XIX. Además, nos permite apreciar toda su belleza. Es la luna de este autobús, el elemento escogido por el pintor para exponer al espectador lo que realmente le interesa, pues el mencionado palacio, destaca sobre el resto de edificaciones de la plaza.
     
     Resultan admirables los reflejos distorsionados, como consecuencia de la curvatura del cristal, del paisaje urbano nítido y diáfano, en donde las líneas rectas se transforman en sutiles curvas y todo ello ejecutado con unas perspectivas rigurosas. Este lienzo, como otros muchos del autor, se basa en una instantánea fotográfica que él mismo tomaba. Más tarde, en su taller, reelaboraba la obra hasta conseguir un acabado, yo diría, que de varios megapíxeles, tanto por la cantidad como por la claridad de objetos que nos deja ver. No es un cuadro complejo, pero presenta una gran complejidad su ejecución. Creo, no equivocarme recordando a Hauser, si afirmo: que en éste y otros cuadros del autor, el arte se hace accesible, con menos pretensiones; para el común de los mortales.
      R.R.C.

*Suele denominarse acrílica a cualquier pintura en la que el pigmento esté integrado en una resina sintética. Se asocia al arte contemporáneo a partir de la década de 1950 principalmente en E.E.U.U

domingo, 17 de enero de 2016

El zapato de Cenicienta

   
      En un breve período de tiempo se ha construido este enorme zapato de cristal de 17 metros de alto y 11 de ancho, cerca del puerto y con vistas al mar en la ciudad taiwanesa de Chiayi. Está prevista la inauguración de esta estructura prefabricada de acero y vidrio para el 8 de febrero de este año, para hacerla coincidir con el nuevo año chino. Aunque parte de la prensa ha llegado a publicar que se trataba de una iglesia católica, parece no tener fundamento esta explicación, además, no se parecería en nada a un templo de esta confesión religiosa, y menos todavía, a las modestas construcciones de este culto que se pueden ver en la isla. El error se debe al nombre dado a esta modernísima arquitectura: "Iglesia del tacón alto de Cenicienta".
    
     Parece ser que se trata de un homenaje a las mujeres de mediados del siglo pasado, que tuvieron que soportar una epidemia producida por el arsénico que contenía el agua, lo que les provocó una enfermedad en los pies que se los oscurecía, y en algunos casos se los tenían que amputar por la gangrena. Por otra parte, se pretende hacer un llamamiento a las parejas próximas a contraer matrimonio para que utilicen sus instalaciones como marco para sus fotos nupciales.
     
     Esta curiosa construcción con forma de zapato de tacón compuesta por 320 paneles de vidrio azul, ha costado unos 633.000 euros, y se ha llevado a cabo con una gran rapidez (entre dos y cuatro meses, según la fuente consultada). En su interior, se recogerán exposiciones con el objetivo de agradar a un público femenino y a familias en general. También se quiere lanzar un mensaje de optimismo y esperanza.

      R.R.C.

sábado, 2 de enero de 2016

"La Villa Saboya" de Le Corbusier

     Construida en Poissy entre 1929 y 1931, muy cerca de la capital francesa, por el gran urbanista y arquitecto de origen suizo, hijo de un relojero (del que parece heredar su gusto por la precisión y la matemática), Charles- Édouard Jeanneret, más conocido con el nombre de Le Corbusier. Como gran humanista que es, rescata al hombre de la deshumanización al que lo estaba llevando el rápido proceso industrial que se estaba desarrollando en el siglo XX. Esta construcción nos muestra este espíritu preocupado por los problemas humanos, olvidados en gran medida por el progreso tecnológico.
     Estamos presenciando uno de los mejores ejemplos de la arquitectura racionalista, e incluso del cubismo, como podemos comprobar en la simplicidad de sus formas, la vuelta a los volúmenes elementales, en este caso: al cubo, y a la claridad de líneas constructivas frente al decorativismo del momento. Además, esta casa es la que mejor representa los cinco principios básicos que resumen toda su obra, a saber:
     1º. Los pilares. Con ellos la casa queda libre y aislada del suelo. Así se eliminan la humedad y los sitios oscuros, o escasos de luz.
     2º. Los techos jardín. De esta forma a la parte superior de la edificación, se le puede dar otros usos, tales como: solárium, pista de tenis, piscina, jardín, etc.
     3º. Ventana longitudinal. Con la utilización del hierro y el hormigón, los muros pierden su antigua función de sostener el edificio y se pueden hacer ventanas alargadas que iluminan mucho más el interior de la construcción.
     4º. La planta libre. La existencia de pilares, permite que cada piso pueda ser distribuido de distinta manera. El inferior puede presentar una distribución diferente al superior.
     5º. Fachada libre. Ahora, la fachada se puede diseñar en función de las necesidades de cada piso.
     Lógicamente, estos enunciados nos valdrían tanto para una casa, como para un bloque de pisos, por ejemplo, los que construyó en Marsella a mediados del siglo XX conocidos como “Unidad de habitación”.
     Un pudiente hombre de negocios francés, Pierre Savoye, fue quién realizó el encargo al estudio de Le Corbusier, dándole libertad total para la elaboración del plano y la ejecución de la obra. En palabras del arquitecto, fue construida en la máxima simplicidad, para unos clientes desprovistos de ideas preconcebidas. En su interior, podemos observar un auténtico despliegue de formas. Rampas comunican las plantas baja y primera. Por otra parte, en el color blanco de la fachada buscaba la claridad del espíritu. El color “blanco moral”, como él mismo lo describía, representaba la negación de lo innecesario, de lo trivial, de lo inútil en definitiva.
     El arquitecto estadounidense y representante de la arquitectura organicista Frank  Lloyd Wright*, describió la Villa Saboya como una caja con zancos. Otros autores, la han equiparado con un objeto volador posado en medio de un paraje, e incluso hay quién la ha llegado a considerar un templo griego modernizado.
     A la postre, le podemos poner algún que otro inconveniente. La casa no fue nunca lo habitable que se hubiese esperado de ella, pues la calidad de la construcción se mostró del todo insuficiente. En 1936, la esposa de Pierre Saboye le escribe al arquitecto confirmándole que: “Llueve en la entrada”, “llueve en la rampa. El muro del garaje está absolutamente empapado. En mi baño llueve todos los días, el agua se filtra por la ventana del techo”. En fin, la delgadez de los muros, es todavía hoy un problema sin resolver. En 1958 la casa pasó a ser propiedad del Estado francés y fue declarada monumento histórico en 1965, cuando el arquitecto aún estaba vivo.
*Autor de “La casa de la cascada” de estilo orgánico construida en 1937 en Pensilvania. También comentada en otra entrada de este blog.

      Manuales de Arte. Adaptado por R.R.C.

martes, 8 de diciembre de 2015

La bandera de la Unión Europea y la Inmaculada Concepción

   
     Hace ahora 65 años que el Consejo de Europa sacó una convocatoria para exhibir ideas de cómo debería ser una bandera que representara a esta institución. Se pusieron encima de la mesa unas cien propuestas para que el órgano pertinente pudiese escoger la que considerase más oportuna. Uno de los bocetos presentados por el ya fallecido artista francés Arsène Heitz resultó ganador por unanimidad: consistía en doce estrellas doradas de cinco puntas, equidistantes y colocadas en círculo sobre un fondo azul rectangular. Posteriormente, hubo que esperar hasta 1983, fue adoptada por el Parlamento Europeo, y solo dos años después hizo lo propio la Comunidad Europea, por acuerdo de los Jefes de Estado y de Gobierno de los países miembros, hasta que en 1992 se convirtiera en la bandera de la Unión Europea actual que todos conocemos.

La Inmaculada Concepción de Rue du Bac de París
     Según confirmó Arsène Heitz, creador de la insignia: “inspirado por Dios, tuve la idea de hacer una bandera azul sobre la que destacaban las doce estrellas de la Inmaculada Concepción de Rue du Bac de París; de modo que la bandera europea es la bandera de la madre de Jesús que apareció en el cielo coronada de doce estrellas”. Así aparece narrado en el capítulo 12 del Apocalipsis. Y así aparece representada en las vidrieras de la Catedral de Estrasburgo, el edificio en donde primero ondeó esta bandera. No solo eso, las agendas del jurado que tuvo que tomar la decisión de adoptar este emblema para representar a la naciente unidad europea, se “confabularon” para que fuese el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción, cuando emitieron su veredicto. Luego las estrellas de la bandera comunitaria no representan estados como algunos creen todavía, posiblemente influidos por las estrellas de la bandera estadounidense que sí lo hacen.
Inmaculada de las vidrieras de la Catedral de Estrasburgo
     El autor de la bandera confesaba ser un hombre de hondas raíces religiosas, que además de escuchar a Dios en su interior, era devoto de la Virgen, a la que todos los días rezaba el Rosario en compañía de su esposa. Por otra parte, los que tradicionalmente se han considerado los “padres” fundadores de la Europa unida reciente: Konrad Adenauer, Jacques Delors, Alcide De Gasperi y Robert Schuman eran profundamente religiosos y devotos de la religión católica. Así que, cuando la Primera Ministra británica Margaret Thatcher de confesión protestante, afirmó en más de una ocasión que la Unión Europea era una conspiración católica, no le faltaba razón.
   
       Los aires que soplan con más fuerza en la Unión Europea actual son los del laicismo, y casi nadie ve ya en su bandera la simbología original, prefieren dotarla de otros significados que se consideran más “modernos”, antes que advertir en ella la aureola de la Virgen María sobre el cielo azul, como vieron su diseñador y sus fundadores.

NOTA: si observamos la parte superior de la vidriera de Estrasburgo, comprobaremos las doce estrellas doradas sobre un fondo azul, igual que en la bandera de la Unión Europea.

P.D. Es una entrada que simplemente se titulaba “La bandera de la Unión Europea” y que estaba en el blog con anterioridad, pero me ha parecido oportuno traerla a esta fecha 8 de diciembre, día en el que se celebra la festividad de la Inmaculada. 
      R.R.C.

domingo, 6 de diciembre de 2015

El sello de Ezequías

    
      El rey bíblico Ezequías ocupa el puesto decimotercero de monarcas del antiguo reino de Judá. Tenemos que recordar, que a la muerte del rey Salomón, Israel quedó dividido en dos estados: Israel al norte y Judá al sur. La duración de su reinado no está clara, ya que la cronología que se baraja oscila entre los treinta y cuarenta años, en los siglos VIII y VII antes de J.C. Lo que es evidente, ya que tenemos información de fuentes judías y asirias, es que tuvo que hacer frente al poderoso rey guerrero asirio Senaquerib, consiguiendo salvar la capital de su reino Jerusalén del potente ejército enemigo. Eso sí, pagando un fuerte tributo y sometiéndose al cerco de la ciudad. La caída de Jerusalén tuvo que esperar al año 587 a. de J.C. cuando reinaba el rey Joaquín, hecho prisionero por el monarca de los babilonios Nabucodonosor, que destruyó la ciudad y se llevó a miles de nobles judíos cautivos a Babilonia.
     No solo en el II Libro de Reyes del Antiguo Testamento aparece este rey, pues también se le menciona como uno de los antecesores de Jesús, en el cap. 1 del Evangelio de San Mateo. Sucesor del rey Acaz (su progenitor), es considerado por el Antiguo Testamento como el mejor rey de Judá, tanto si lo comparamos con los anteriores a él, como con los posteriores; por la confianza que había demostrado en el Dios de Israel y por cumplir sus Mandamientos. Su hijo Manasés fue su sucesor en el trono.
Lugar del descubrimineto del sello de Ezequías
     Un equipo arqueológico israelí dirigido por Eilat Mazar, descubrió en el 2009 en unas excavaciones cercanas al Monte del Templo, en la ciudad vieja de Jerusalén, una pequeña pieza de arcilla que fue catalogada y depositada en un armario, al no poder averiguar su contenido. Cinco años después, un miembro del equipo volvió a analizarla, viendo con claridad el significado de esta bulla (sello). La inscripción ovalada fue impresa en un pedazo de arcilla de 3 milímetros de grosor y mide 13 x 12 milímetros de anchura. Lleva la inscripción en lengua hebrea: «Pertenece a Ezequías [hijo de] Acaz, rey de Judá» y un sol en el centro con dos alas, flanqueado por dos signos jeroglíficos que se denominan ANJ, la famosa cruz de asas egipcia que simboliza la vida. El signo situado a la derecha lo podemos ver perfectamente, mientras que el otro, a malas penas lo podemos intuir. Mazar declaró que “los iconos egipcios habían sido esparcidos por toda la región antes del segundo milenio a. de J.C. y ya habían perdido el significado original”. Y que los reyes de la región de Judea utilizaban el disco solar para referirse al Todopoderoso, y las alas declinadas del mismo, en señal de reverencia, pueden connotar la expresión de Ezequías “mi poder es gracias a la protección de Dios”.
     Es la primera vez que una impresión de sello de un rey de Israel o de Judá sale a la luz, de ahí su importancia. La bulla se empleó para sellar un rollo de papiro y la impresión de las fibras que se conservó en su parte posterior sugiere que el sello lacró un documento firmado por el rey. La parte de atrás de la pieza de barro tenía marcas de cuerdas finas que se utilizaban para anudar un escrito de papiro. "Por lo tanto, es bastante razonable asumir que estamos hablando de una impresión hecha por el rey mismo, haciendo uso de su propio anillo", añadió Eliat Mazar, de la Universidad Hebrea de Jerusalén.
     Por último, el hecho de que apareciese la cruz de asas y el disco solar egipcio en la bulla de un rey de Judá, convierte a este pequeño sello oficial en un artefacto bilingüe, ya que se utiliza una lengua extranjera junto con el hebreo. Las relaciones de este pequeño reino con el país de los faraones pudieron ser más intensas de lo que se ha creído hasta ahora. Concluyo, poco a poco, sin arrebatos, pero sin pausa, la arqueología bíblica va ofreciendo luz a lo que nos transmiten los textos religiosos que conocemos. 
      R.R.C.
P.D. 
                                 El sello del gobernador de Jerusalén
      Un equipo arqueológico israelí ha descubierto en Jerusalén un sello elíptico de cerámica de pequeño tamaño, pues presenta unas medidas de 15X13 mm y un grosor variable entre 2 y 3 mm Tiene una antigüedad de 2700 años, cuando todavía existía el Primer Templo de Jerusalén. En la parte superior del objeto podemos observar dos personajes que se miran de frente con sus manos extendidas. En la parte inferior encontramos lo más relevante, ya que aparece una inscripción en hebreo antiguo que dice: “Perteneciente al gobernador de la ciudad”. Hasta ahora, la única fuente que teníamos que recogiera la existencia de este cargo era la Biblia, cuando menciona que la ciudad de Jerusalén tuvo dos gobernadores en estos lejanos tiempos. Por lo tanto, nos encontramos con la primera constatación arqueológica de un cargo cuya existencia solo conocíamos por el texto sagrado. Así que, la importancia del descubrimiento es evidente, ya que viene a corroborar algo que solo sabíamos de su existencia por una sola fuente escrita.
     R.R.C. 

sábado, 5 de diciembre de 2015

El belén

     En vista de la polémica que está generando en algunos lugares de España la colocación del típico belén navideño por parte de ciertas autoridades, que ponen como pretexto que lo hacen para no molestar a gente de otras culturas, cuando en el fondo lo que  quieren es acabar con la nuestra, con el cristianismo y con nuestras tradiciones. Con estas actitudes, son estos políticos mediocres que no pasarán a la Historia por sus logros, los que crean racismo y xenofobia en la población española, ya que los que vienen de fuera no se oponen en su gran mayoría, como no podía ser de otra manera, a que se pongan belenes y se celebre la Navidad. Y todos aquellos que proponen celebrar una Navidad pluricultural en España, será porque en otros lugares tienen, conservan y protegen sus culturas propias, ya que si todos hicieran lo mismo que aquí, desaparecerían las distintas culturas y tradiciones, y no habría nada que conmemorar. A continuación, reproduzco en esta página de inicio una entrada publicada en el blog anteriormente.
     
      El belén realizado a finales del siglo XVIII por el maestro imaginero Francisco Salzillo y sus discípulos, sería un asunto adecuado para este mes de diciembre que iniciamos. Fue realizado para el noble murciano Jesualdo Riquelme y Fontes. Pasó a ser propiedad de la Marquesa de Salinas y después del Marqués de Corvera, hasta que, finalmente, fue adquirido por el Estado español en 1915 por una cantidad de veintisiete mil pesetas de la época, encontrándose en la actualidad en el Museo que conserva las obras del escultor en la capital de la Región de Murcia. Podemos afirmar, sin riesgo a equivocarnos, que es el belén más importante y más admirado de España.  
     El padre de Salzillo era napolitano y aunque él nació en Murcia, su progenitor le transmitió el gusto por los belenes que se llevaba en su ciudad de origen, lo cual, convirtió a la capital del Segura en el enclave belenístico español más importante,  introduciéndose estas figurillas en los hogares particulares de los habitantes de esta Región.  El tamaño de las imágenes es de unos treinta centímetros y los materiales que emplea son: la arcilla, principalmente, pero también la madera, cartón, lienzos y telas encoladas. Todas ricamente policromadas con vivos colores: azules, verdes, rojos, combinados con el dorado del oro, lo que les proporciona una gran vistosidad, preciosismo y lujo, dentro de la tradición del estilo rococó que ya estaba finalizando.
     Como ya señalé al principio, Salzillo no realizó todo el belén, pues murió antes de su terminación, pero dejó unas directrices claras que respetaron los que culminaron su obra, por lo que el conjunto de figuras presenta una gran unidad estilística. De todas ellas, hay quién destaca las imágenes de los ángeles por su elegancia e ingravidez. Está compuesto por 556 personajes y 376 animales (en la actualidad no se conservan todos) y varias maquetas de edificios. Se basó en los Evangelios de San Mateo y San Lucas, que nos informan de la infancia del Señor y así diseñó las distintas escenas que integran el belén: la Anunciación, la aparición del ángel a los pastores, el Nacimiento, los Reyes Magos, la huida a Egipto, etc. Además, nos encontramos con otras escenas de carácter popular, fiel reflejo de las tradiciones de la época, así como animales y aves migratorias habituales de esta zona de España. Podemos observar una gran variedad de tipos humanos contemporáneos al autor, representados todos ellos con un gran naturalismo y con los ropajes específicos que lucían en ese tiempo. Todo esto nos da una muestra del modo de vida popular de Murcia y sus alrededores a finales del siglo XVIII.
     Como fondos de las distintas escenas que componen esta maravillosa obra, nos encontramos con el palacio del rey Herodes, que refleja nítidamente palacetes de la época. La casa de Isabel, prima de la Virgen, que es una casa típica de la huerta murciana, mientras que la de María es como las viviendas de Murcia de aquellos tiempos. Se escogió un viejo pórtico en ruinas para situar la escena del Nacimiento. Por último, el carpintero encargado de elaborar el templo de Jerusalén, de apellido Carrión, se inspiró, nada menos, que en El Templete de San Pietro in Montorio que el arquitecto del Papa, Bramante, levantó en Roma a principios del XVI, en el lugar donde según la tradición fue martirizado San Pedro.
     Todas las obras de este autor son religiosas. Él era una persona de profundas convicciones espirituales, que trasladó a toda su producción artística, incluido este famoso y monumental belén. Actualmente, Murcia es el principal enclave de producción de belenes artesanos de toda España. La calidad artística de sus figuras salta a la vista. Sólo hay que verlas para comprobarlo.
      R.R.C.