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sábado, 23 de mayo de 2026

La mujer más poderosa del mundo

 

     Serían varias las candidatas para ser la segunda mujer más importantes de la historia, a voz de pronto, me surgen varias que podrían ocupar ese lugar: la conocida Cleopatra, reina de Egipto u otras egipcias como Nefertiti, o Hatshepsut; en el ámbito de la ciencia como Marie Curie, Ada Lovelace, la misma Hipatia en la antigüedad…; la emperatriz china que fundó su propia dinastía en la Edad Media, Wu Zetian; en remate, todavía hay sitio para algunas más. Yo lo tengo claro, en mi modesta opinión, la medalla de plata se la otorgaría a Isabel I de Castilla, más conocida como Isabel la Católica, sin duda fue una mujer que acumuló en sus manos mucho poder, con ideas claras y adelantadas a su época. Pero de lo que no existe vacilación de ningún tipo es sobre quién es la mujer más influyente e importante de toda la historia de la humanidad hasta hoy, tal y como recoge la portada y el artículo de la conocida y prestigiosa revista a nivel internacional National Geographic, en su número de diciembre de 2015: LA VIRGEN MARÍA. Al margen de las creencias o ideologías de cada cual, es un hecho que no admite discusión, es una evidencia objetiva.

     La Virgen se ha convertido en una figura global, que ha influenciado en la vida de millones y millones de seres humanos durante los últimos dos mil años., según la relevante periodista Maureen Orth, como la gran intercesora de los hombres ante su hijo Jesús, papel que ya le reconocía el tercer concilio de Éfeso en el siglo V. Qué duda cabe, de que es el mejor ejemplo de amor maternal y disposición al sufrimiento por los demás.  Es la imagen femenina más reproducida en toda la historia del arte, tanto en pintura como en escultura, recordemos la Piedad de Miguel Ángel, por poner un ejemplo, en la poesía, en la música..., la confidente de millones de personas que hablan con ella y le hacen peticiones a diario, la capacidad de movilización que tiene hoy en día, basta con recordar los santuarios que tiene repartidos por el orbe: el de Lourdes, Fátima, el de Guadalupe, en Ciudad de México, visitado por millones de personas al año, el de Medjugorje…

     Tampoco hay que olvidar que para le religión musulmana es la más importante de las mujeres (Maryam) destacando su profunda piedad y sumisión a Dios, que la eligió para ser madre de unos de los profetas más importantes que para esta religión fue Jesús de Nazaret, además de hacer hincapié en su castidad. Precisamente, la sura (capítulo) 19 se llama María. Es mencionada 70 veces en las 114 suras del Corán. En consecuencia, la Virgen María se cita más en el Islam, y de una manera más extensa, que en los evangelios.

     Por último, no me resisto a contar una anécdota que me pasó en las dos ocasiones que he tenido la oportunidad de visitar la que te muestran como casa de la Virgen, a las afueras de Éfeso, en la actual Turquía. La guía que llevábamos se nos presentó como musulmana, nos decía que ella le pedía muchas cosas a la Virgen, en la que creía firmemente, y que algunas de sus peticiones obtuvieron respuesta. En fin…

NOTA: Hay otra entrada en el blog llamada: La casa de la Virgen en Éfeso

     R.R.C.


domingo, 10 de mayo de 2026

LOS EVANGELIOS

 

     Los Evangelios son los manuscritos más documentados de toda la historia antigua,  tanto por el número de copias que tenemos de ellos, como por la concordancia que se observa entre los mismos. No entro en las contradicciones que los propios evangelistas presentan entre sí, ya que es una cuestión demasiado extensa que sobrepasaría los límites de este post, así como los Evangelios apócrifos y los gnósticos que son un tema para tratar aparte. Se copiaban a mano por los amanuenses, se hacía en papiros (derivado de la planta Cyperus papyrus, que crecía en las orillas del río Nilo) o pergaminos (pieles de animales: cabras, ovejas, etc.). Cuantos más tengamos, mejor documentados tendremos los textos originales*. Si comparamos con otros relatos antiguos, nos encontramos que tan solo tenemos 2 o 3 copias del historiador Tácito; unas 11 de Platón; rondamos las 100 del poeta Virgilio; y de la que más,  La Ilíada y La Odisea de Homero, en torno a 600 copias. ¿Qué ocurre si comparamos estas cifras con los Evangelios? Pues que nos encontramos con más de 15 000 manuscritos, de los cuales más de 5 300 en griego (cabe recordar que excepto el de san Mateo que lo escribió en primer lugar en arameo o hebreo), pero no se ha conservado; asimismo, unos 8 000 manuscritos latinos; y miles en otras lenguas como el siriaco, armenio o el copto. En fin, las cifras se comentan solas, pero lo más impresionante del conjunto es que todos concuerdan entre sí, no se observa variante alguna en la doctrina, aunque pueden haber pequeños errores que para nada interfieren en lo fundamental, como faltas de ortografía o confusiones en la transcripción; o como se escribía un nombre propio que era desconocido para el copista. Fallos puntuales y típicamente humanos. Los amanuenses hacían su trabajo desde Roma, Damasco, Alejandría… lugares alejados entre sí, lo cual impediría ponerse de acuerdo para presentar al mundo un gran y monumental engaño. Pensar semejante cosa es de locos o paranoicos, parece más razonable que cada copista lo hiciese por su cuenta. Además ¿Qué ganarían con su mentira?

     Respecto a la antigüedad de las primeras copias, ya que los originales escritos a puño y letra por los evangelistas no los tenemos, al igual que tampoco conservamos los textos originales de cualquier personaje, escritor, historiador, o libro antiguo, e incluso algunos de ellos son muy posteriores a los mismos. Sirva de ejemplo que la biografía de Alejandro Magno se redacta 300 años después de su muerte.; las doctrinas de Buda se ponen por escrito 500 años posteriores; la copia más antigua de Tucídides es de 1300 años después; los textos de Julio César son 850 años posteriores; los de Heródoto otros 1300 años; los del historiador y biógrafo romano Suetonio 850 años; y así podríamos hacer una lista interminable. Bien, hasta ahora se consideraba que la doctrina de Cristo empezó a escribirse, al menos, 50 años después de su muerte o primera mitad del siglo II. Sin embargo, en la actualidad ya hay estudiosos que la llevan  a la segunda mitad del siglo I inclusive 15 o 20 años tras su crucifixión.

     Los Evangelios que nosotros podemos tener en la mano hoy en día son los mismos que los originales, ya se ha encargado la crítica textual y la crítica histórica de demostrarlo, además de otras ciencias. Por lo tanto, no hay nada que la Iglesia nos pueda ocultar al respecto, salvo sus propias vergüenzas (seguro que son muchas), como toda empresa y organización humana. No obstante, son numerosas las personas que creen, intelectuales incluidos, que el Vaticano guarda documentos ocultos que pondrían en entredicho tanto el personaje histórico como teológico de Jesús, y nada más alejado de la realidad, es ciencia ficción y teorías sin base histórica alguna. Estas conjeturas se podrían explicar, al menos parte de ellas, por el hecho de que en latín se habla del Archivum Secretum, cuando en esta caso habría que tomarlo como archivo privado, el cual no guarda ningún documento de la época de Jesús y está abierto a todos los investigadores e interesados en el tema de cualquier nacionalidad, ideología, ateos o creyentes desde el siglo XIX hasta nuestros días, y no han aportado nada de lo que ya se sabía de la figura de Jesús de Nazaret.

*Antonio Piñero, agnóstico declarado, no admite la divinidad de Jesús. Sin embargo, cuando le preguntan por su existencia real contesta: “el 99,9% de los investigadores serios -ateos o no ateos, dogmáticos o no dogmáticos, de derechas o de izquierdas- lo admite”, y añade: "Hay más pruebas de la existencia de Jesús que de la de Julio César".

NOTA. El cuadro que precede a este texto lo pintó Caravaggio en 1602, en el que vemos a san Mateo escribiendo su Evangelio con un gran esfuerzo, tal como correspondería a una persona que no es escritor. Por ello y otras cuestiones indecorosas, según los sacerdotes que encargaron la obra, la descartaron y pidieron al artista que pintara otro, en el que la inspiración divina fuese más evidente. El de la imagen fue destruido en un bombardeo de Berlín durante la Segunda Guerra Mundial.

     Este es el otro cuadro que pintó a los monjes a finales del mismo año que el anterior, que transmitía un mensaje más solemne y de santidad, iluminado por el ángel de Dios. Se conserva en una iglesia de Roma. 

      R.R.C.


jueves, 16 de abril de 2026

30 MONEDAS

 

     Según se puede leer en la Biblia de Jerusalén en su versión española (que es la que yo consulto), en el Éxodo, cap. 21,29-31 Más si el buey acorneaba ya desde tiempo atrás, y su dueño, aun advertido, no le vigiló, y ese buey mata a un hombre o a una mujer… también su dueño morirá... Si el buey acornea a un siervo o a una sierva, se pagarán treinta siclos de plata al dueño de ellos… Siguiendo en el Antiguo Testamento, en uno de sus últimos libros que corresponde al profeta Zacarías,* que podemos situar a finales del siglo VI a. C. En el cap. 11,12 de su libro leemos: Yo les dije: Si os parece bien, dadme mi jornal; si no, dejadlo. Ellos pesaron mi jornal: treinta siclos de plata. Lo cual se podría considerar una ofensa por valorar con tan poco dinero a un pastor de Yahveh. El propio Dios le dijo a Zacarías (con cierta sorna, esto lo añado yo), que echara al tesoro del Templo de Jerusalén, la miseria con la que habían valorado su actividad de guía de los prefectos de Dios en la tierra. Cosa que hizo.

     Todo esto viene a colofón de la cantidad económica que se pagó por Jesucristo, y, que tan solo el evangelio de Mateo, nos da la cifra exacta de treinta piezas de plata, mientras los otros sinópticos no nos dicen nada de la cantidad y solo nos hablan de dinero. Luego, estamos ante algo que ya estaba profetizado en el Antiguo Testamento, concretamente, en el libro de Zacarías, y en Jesús se cumple el vaticinio. Aunque esta cuestión, para algunos, es un arma de doble filo, pues si san Mateo menciona la cantidad de treinta, no es porque fuesen treinta monedas, si no para hacer coincidir la cantidad con la profecía, que, por cierto, el atribuyó al profeta Jeremías. Mientras que en el mundo cristiano se ve en  este asunto una prueba más de que Cristo era el Mesías. Ya que, el traidor, antes de ahorcarse también echó al templo las treinta monedas de plata como hizo el profeta (con muy menor que se le considere a Zacarías). El hecho de que Judas venda a su maestro por esta pequeña cantidad, hace más humillante aún, si cabe, este acontecimiento, es decir, si nos vamos al Éxodo, a Cristo se le dio el valor de un esclavo, y todos sabemos el poco coste que tenían.

     Otro asunto que habría que aclarar es como la Biblia habla de Siclos, es decir, de una moneda que faltaba varios siglos para que existiera. Supongo, que eso se debe a la traducción, que más que aclarar al lector medio, lo confunde. Luego sería un problema achacable al traductor y no al escrito original que no podía conocer la existencia de estas monedas. Para empezar, las primeras monedas como tal, aparecen en Lidia a mediados del siglo VII a. C. y la época de la que trata el Éxodo es muy anterior. Ahora bien, los siclos como unidades de peso de entre 10 y 16 g son muy antiguos, mucho más que el Éxodo, que, evidentemente, es a lo que se refería este libro y no a monedas. Además, shekel (siclo en hebreo) también es una cantidad de peso, que con el paso de los siglos se convirtieron en monedas acuñadas, que muchas de ellas se han conservado hasta nuestros días.

* Uno de los doce profetas menores del Antiguo Testamento, con un libro que contiene 14 capítulos, aunque aquí, lo que más nos interesa son unas palabras proféticas que afectan directamente a Jesucristo, y en concreto a las expuestas en el capítulo 11.

NOTA: El beso de Judas de Giotto ilustra esta entrada

        R.R.C.



jueves, 19 de marzo de 2026

LA SANGRE DE CRISTO DERRAMADA POR MUCHOS O POR TODOS

 

     Ahora que se acerca la Semana Santa, puede ser un buen momento para hacer la siguiente reflexión, que me planteó mi cuñado José Luís. En una carta remitida por el papa Benedicto XVI a monseñor Robert Zollistscha,  arzobispo de Friburgo, y Presidente de la Conferencia Episcopal alemana, el 14 de abril de 2012, exponía una aclaración significativa sobre las palabras que se utilizaban en el principal momento de la misa, es decir, durante la consagración del pan y el vino, y especialmente sobre este último cuando el sacerdote dice lo siguiente:

TOMAD Y COMED TODOS DE ÉL,

PORQUE ESTO ES MI CUERPO,

QUE SERÁ ENTREGADO POR VOSOTROS.

Igualmente, consagra el vino con las palabras:

TOMAD Y BEBED TODOS DE ÉL,

PORQUE ÉSTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE,

SANGRE DE LA ALIANZA NUEVA Y ETERNA,

QUE SERÁ DERRAMADA POR VOSOTROS

Y POR TODOS LOS HOMBRES

PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.

HACED ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.

En latín, al consagrar el cáliz manifiesta: “hic est enim calix Sanguinis mei novi et aeterni testamenti, qui pro vobis et pro multis effundetur in remissionem peccatorum…”

     Nos tenemos que remontar al Concilio Vaticano II para encontrar estas palabras de la consagración del cáliz, que consideraron una forma de santificación más universal de lo que anteriormente se decía, cuando se empleaba la palabra “muchos” se optó por sustituirla por la palabra “todos”, y así evitar confusiones, ya que se podía interpretar que “muchos” no eran “todos”. Por lo que, el mensaje de Cristo redentor de la humanidad, no era para “todos”. Sin embargo, si nos vamos a los textos bíblicos, especialmente la Vulgata Latina de san Jerónimo, que es la Biblia oficial de la Iglesia católica, y otras biblias nos encontramos la locución “pro vobis et pro multis” que traducido al español obtenemos “por vosotros y por muchos”. El primer término no presenta ningún género de duda, pues se refiere a los apóstoles presentes en la Última Cena. Y en este contexto “por muchos” bien se puede interpretar por todos, máxime si tenemos en cuenta el mensaje universal de Jesús y otros testimonios bíblicos.

     Pero una cosa es el punto de vista filológico que se tiene que atener a la literalidad del texto “pro vobis et pro multis”. Y otra muy distinta la interpretación teológica, en la cual, muchos no sería en oposición a todos, si no a la humanidad entera, pero no de una manera automática, ya que se le deja al hombre la oportunidad de elegir entre seguir a Cristo o no, pues el Padre lo creó libre. En la Última Cena, Jesús hablaría en arameo, su lengua materna, los especialistas en este idioma en arameo [saggi`îm], no tiene un sentido restrictivo, o sea, de opuesto a todos, más bien al contrario. Incluso en hebreo (rabbîm) se traduce como muchos, pero al mismo tiempo puede tener un sentido de incorporar a la humanidad en su conjunto. En definitiva, parece razonable que ambos términos se puedan entender de una forma semejante, pero teniendo claro que manteniendo la literalidad del texto debemos emplear “por muchos”.

     En la Creación de Adán que Miguel Ángel nos presenta de una manera tan magistral en el centro del techo de la Capilla Sixtina, observamos como Dios crea al hombre y tendiendo su dedo le transmite la vida, no cabe duda de que son las manos más expresivas de la pintura con esa energía que radia del dedo de Dios. Mientras tanto, Adán solo tiene que levantar su falange del dedo índice para tocar a su creador, pero esa es una decisión que el hombre debe tomar en aras de su libertad.

NOTA: Como curiosidad, en el Antiguo Egipto faraónico no existía distinción entre infinito y un millón. Ambos se representaban en jeroglífico con una figura humana arrodillada y con los brazos levantados, que era el dios Heb.



       R.R.C.


sábado, 23 de noviembre de 2024

Papiro de Hamburgo

     Este manuscrito descubierto recientemente en la biblioteca de Hamburgo (Alemania), en el que aparece un pequeño fragmento del evangelio de la infancia Tomás escrito en el siglo II, es de los siglos IV o V, el más antiguo de los conservados hoy en día, al igual que ocurre con tantos otros textos cristianos canónicos como no canónicos que son del  siglo XI en adelante. La relevancia del descubrimiento, más que por lo que apunta, (que se conocía), es que a partir de los siglos IV o V ya se copiaban para aprender a escribir textos cristianos, en lugar de los habituales  manuscritos de filósofos o literatos griegos, que era lo acostumbrado en los siglos anteriores, en opinión del catedrático Antonio Piñero. Por otra parte, es evidente que no fue un escritor consagrado por la falta de rigor o torpeza tanto en la caligrafía como en la presentación irregular del texto. En conclusión, el cristianismo ya estaba siendo bien aceptado en las clases dominantes e intelectuales de la época.

     En lo poco que aporta el pasaje hace referencia a la infancia de Jesús, y más concretamente a un milagro que realizó en sábado, día santo para  los judíos que no podían hacer nada, solo dedicarlo a Yahweh el dios de Moisés. José, el padre de Jesús niño, le reprende haber hecho doce pajarillos de arcilla precisamente ese día, y como respuesta Jesús da una palmada y salen todos volando. Este papiro hallado en Egipto mide unos 11X5 cm y letras escritas en griego, en renglones muy incompletos. Por tanto, el texto original de este evangelio de la infancia de Jesús, nos lleva a concluir que estaba manuscrito en esta misma lengua.

          R.R.C.

 

jueves, 14 de septiembre de 2023

LA SÁBANA SANTA Y EL CARBONO-14

 


     La afirmación de Willard Frank Libby, premio Nobel de Química en 1960, por el desarrollo del método del Carbono-14, para poder datar materiales orgánicos del pasado con un pequeño margen de error dependiendo de su antigüedad, no dejan lugar a dudas: “En la sábana existen fuentes radiactivas que han recargado el carbono y que hacen que este método no se le pueda aplicar”. No se puede decir más en menos palabras. Evidentemente, Libby no se refería a los estudios que mostraré a continuación ya que falleció en 1980.

     Fue en octubre de 1988 cuando los medios de comunicación mundiales y especialmente en España, donde yo la escuché en Antena 3 Televisión abriendo el telediario de las tres de la tarde, lanzaron la noticia de que la Sábana Santa de Turín era una falsificación medieval después de someter un pequeño trozo de su tela a la mencionada prueba, concretamente por tres laboratorios de Oxford, Zúrich y Tucson  que dieron una horquilla de entre 1260 y 1390. El coordinador de los tres laboratorios que efectuaron el análisis del Carbono-14, Michael Tite, responsable del Laboratorio de Investigación del Museo Británico, para aclarar el error informativo de los medios, que afirmaban que era falsa sin más, tuvo que enviar un comunicado a los mismos. En España, ese comunicado fue ignorado salvo alguna excepción, pero el daño ya estaba hecho. R.Hedges, Director del mismo laboratorio de la Universidad de Oxford, el que efectuó el análisis del carbono-14, afirmó en su día que si la Sábana Santa ha recibido una descarga de neutrones, la datación por el carbono-14 quedaría invalidada.

      El ya mencionado Dr. Libby escribió que “para que los resultados del C-14 se acerquen a la realidad es necesario que el objeto analizado sea totalmente impoluto”. Y este no es el caso. Veamos:

     Desde Jerusalén, ciudad de partida, hasta Turín su ciudad de llegada muchos cientos de años después, ha estado expuesta a distintos factores que la han enriquecido de este isótopo radioactivo, sus propietarios o cuidadores no repararon en ello, pues se desconocía esta circunstancia. Sin ir más lejos en 1532 sufrió un incendio tan voraz que el  marco de plata en donde estaba custodiada llegó a licuarse por las altas temperaturas que se alcanzaron, y tuvo que ser reparada la tela de lino de la que está hecha por unas monjitas, incluso cayeron unas gotas de plata líquida que la perforaron y que todavía hoy se puede ver. Además, ha sufrido otros incendios, al menos dos que yo sepa. Ha sido expuesta al viento, al sol, a materias orgánicas vivas… que la han enriquecido en C-14 y que este no se desintegre como hubiera ocurrido si no se hubiesen dado estas circunstancias.


     Por otra parte, diferentes disciplinas científicas que se han ocupado de ella como la propia química, hematología, física, medicina forense, patología, informática, numismática, arqueología, historia, palinología… En fin, grandes especialistas en todas estas materias han llegado a conclusiones bien diferentes utilizando los medios y técnicas más modernas a su alcance y han llevado esta tela de lino al siglo I de nuestra era, comprobando las huellas que contenía. También conocida como Síndone presenta unas medidas de 436 cm × 113 cm y en ella estuvo envuelto durante unas 35 horas un cadáver, ya que no se observan ningún resto de putrefacción. Que presenta todas las características de una tortura previa a una crucifixión brutal llevada a cabo por los romanos en Jerusalén en tiempos de Poncio Pilatos. Estas marcas halladas coinciden casi en su totalidad con las que nos transmiten los evangelios canónicos sobre la pasión y muerte de Jesucristo.

     Por centrarme sólo en una disciplina que tanto la historia como la arqueología utilizan para establecer la cronología de un hecho o artefacto como es la numismática, se han observado la imagen de dos monedas, concretamente leptones (una pieza del tamaño de un céntimo de euro), del año 16 de Tiberio, que se corresponde con el año 30 d. C., mandados a acuñar por el gobernador romano en Jerusalén entre el año 29 al 32. A pesar de los errores ortográficos que se han visto en las monedas, otras piezas de esta época también los presentan. Para un gran número de numismáticos es una prueba evidente de la antigüedad del Sudario, si bien otros científicos partidarios de la autenticidad de la Sábana no acaban de verlo. En el año 692 el emperador bizantino Justiniano II mandó imprimir una moneda con el rostro de Cristo, previa convocatoria de un Concilio para que entre otros temas estableciese la forma más idónea para representar la figura del Salvador. Un estudio realizado por Alan Whanger, exprofesor del Duke University Medical Center, que halló 145 puntos que relacionaban este sólido de Justiniano II con el rostro que aparece en la Sábana Santa de Turín. Para muchos expertos en numismática no hay duda: la acuñación de esta moneda es una prueba de que la sábana ya existía a finales del siglo VII. Aunque no esté en una moneda la imagen del Pantocrátor de Santa Catalina en el desierto del Sinaí, pintado en el siglo VI, presenta grandes similitudes con el rostro de la Sábana Santa.




     Para no extenderme demasiado en el tema que estamos tratando, hay miles de trabajos publicados, así como científicos y otros autores que se han ocupado de ello, pero yo he evitado dar excesivos nombres, datos, fechas, etc. para simplificar el tema, pues sobrepasarían la breve pincelada de esta entrada. Pero no me gustaría acabar sin la opinión de J.B. Rinaudo, experto en medicina nuclear, que tras una serie de experimentos llegó a la conclusión de que la imagen que observamos en la Síndone fue el fruto de una radiación de protones de átomos de deuterio y que debían provenir del cadáver, ya que se encuentran en la materia orgánica. Las quemaduras provocadas por la radiación son muy superficiales (no se verían por la parte trasera de la sábana). Los eminentes físicos Jackson y Jumper (que habían trabajado para la NASA, aunque no para el tema que nos ocupa) consideraron que esta radiación duraría una milésima de segundo, de haber durado más la Síndone se habría destruido. Para que esto suceda hace falta un aporte de energía que arranque un protón al núcleo del átomo, y dentro de la sábana sólo había un cadáver. Algo inexplicable ocurrió desde el punto de vista científico el “TERCER DÍA”.

          R.R.C.

P.D. Añadida del 8 al 11-6-2024:

     He editado el lienzo de la Síndone centrándome en la imagen de Cristo, tanto la anterior como la posterior, que han quedado impresas en el lienzo de lino. A la izquierda podemos distinguir claramente su cuerpo de frente con multitud de heridas y manchas de sangre y la posición en la que fue amortajado. Mientras a la derecha lo podemos observar de espaldas, también con multitud de heridas y sangre, su cuerpo completo. Los laterales del cuerpo muerto no fueron cubiertos por la tela.

     En mi opinión, lo sorprendente del resultado del análisis del C14 que llevaron a cabo tres laboratorios sobre un pedacito de tela de la Síndone en 1988, situándola entre los siglos XIII y XIV se dieran por buenos sin discusión alguna y tirando a la papelera multitud de estudios científicos que venían afirmado todo lo contrario, pues la llevaban al siglo I y la situaban en la zona de Israel. Que incluso la propia Iglesia católica y sus fieles quedaran enmudecidos cuando, además, ninguno de los que negaron su veracidad se molestó en aportar ni una prueba de como semejante lienzo se pudo falsificar con las técnicas y conocimientos que se tenían en la Edad Media y la intención con la que se llevó a cabo. Podríamos sospechar que el problema estaba en el método científico aplicado y no en la Sábana, que es lo que se tenía que haber explicado y no se hizo.

     No hay que olvidar que la mayoría de los medios de comunicación que asistieron a la rueda de prensa de entonces se quedaron con las fechas apuntadas en la pizarra, que aseguraban que la tela tenía una antigüedad de entre 1260 y 1390, con una horquilla de 130 años. No esperaron a valorar el informe concreto de la prueba.

     Hubo que aguardar al año siguiente (1989) para que la prestigiosa revista científica Natura pidiera el informe completo a los laboratorios, para comprobar la veracidad de los resultados, y aquí vino la sorpresa: la poca credibilidad de los mismos, pero ya nadie se interesó por ello. El daño ya estaba hecho. Según nos informa un reciente estudio, la prueba del C-14 es bastante exacta en cerca del 70% de las veces; tiene un 9 % de casos dudosos y;  poco más de un 20%  inadmisibles. Luego  no se puede tomar como algo infalible. Pues bien, numerosos científicos advierten que el nivel de significación de la Sábana es de 5 (partiendo de un 95), bastante por debajo del mínimo aceptable, pues se utilizaron otras telas de antigüedad conocida como muestras de referencia, probablemente, por el grado de contaminación de la tela a lo largo de la historia. En consecuencia, quedaría invalidado el resultado llevado a cabo en la Síndone por este método de datación, a pesar de ser muy utilizado y eficaz en arqueología para otros artefactos.                 

     R.R.C.

P.D. Añadida el 25-9-2024:

     Un grupo de investigadores italianos (del Instituto de Cristalografía del Consejo Nacional de Investigación de Italia, en Bari,) han llevado a cabo un nuevo estudio sobre la datación de la Sábana Santa de Turín, empleando una técnica de rayos X para calcular la antigüedad de los hilos de lino con la que fue elaborada. El resultado obtenido es que tiene 2000 años, es decir, que pudo envolver perfectamente el cuerpo de Cristo, porque además estuvo en Jerusalén. Publicado por primera vez en 2022 por la revista Heritage. También tuvieron en cuenta el envejecimiento de la celulosa para llegar a esa conclusión. El proceso técnico utilizado sobrepasaría esta breve anotación, y si alguien cuenta con un físico a la mano es hora de que le pida un favor.

P.D. Añadida el 3-9-2025:

    Argumentos en contra de la veracidad de la Sábana Santa considerándola una falsificación medieval, hay muchos, como el propio lector puede encontrar en Internet. Así pues, es un tema que dista mucho de estar cerrado. De hecho, desde el siglo XIV hubo clérigos franceses que cuestionaron su autenticidad. El último en saltar a la palestra ha sido el erudito y gran especialista en distintas materias y obispo Nicole Oresme (1325-1382), el cual en una de sus cartas afirmó que la tela era una falsificación "clara" y "patente". La noticia tiene, al menos para mí, un tufo sensacionalista, ya que no muestra la carta en donde se hace dicha aseveración. Además, hay que tener presente que en esta época era habitual la falsificación de reliquias y de textos atribuidos a personas de prestigio, como sería este caso, para dar más validez a los testimonios que aparecían en ellos. Todo lo cual, con la colaboración de los clérigos regionales para obtener ofrendas para sus iglesias, luego se trataría más de una disputa de intereses clericales que de una constatación científica. En una carta escrita en este mismo siglo por el obispo de Troyes, Pierre d'Arcis, también denuncia que la presunta Sábana Santa es una falsificación. Evidentemente, todos estos testimonios para los que niegan la autenticidad de la Síndone alegarían que son una prueba más de sus tesis. Para concluir, propongo un pequeño juego: si hubiesen dicho que la Sábana Santa era auténtica, servirían como prueba de que lo es, o en este caso no tendrían validez alguna, porque carecerían de la comprobación científica necesaria.

P:D. Añadida el 8-9-2025:

     Para un objeto de unos seiscientos años, según dicen ellos mismos, o sea, representantes de los laboratorios que sometieron a la prueba del C-14 a un pedazo de tela de la Sábana Santa (probablemente a un remiendo, o al menos una parte remendada) nos ofrecen una horquilla  de 130 años. ¿Cómo hubiera sido de haber tenido dos mil años? De ¿450 o más? Menuda precisión. Además, no sé para el público interesado, pero a mí (puedo estar equivocado), no me ha pasado inadvertido el signo de admiración al final de las fechas apuntadas, a todas luces innecesario, salvo que se quiera transmitir el mensaje de que no hay otra alternativa a la data que ellos proponen y el tema queda zanjado. Al menos, me parece un acto de soberbia por parte de estos científicos, cuando el pensamiento erudito presume de humildad, y desde ahí, alcanzar las máximas cuotas del conocimiento humano.

       .   R.R.C.

jueves, 9 de febrero de 2023

ANILLO CON IMAGEN DE JESUCRISTO


     Impresionante hallazgo por arqueólogos israelíes de un anillo de oro de la época romana frente a la costa de Cesarea, a una profundidad de 4 metros. Destaca una imagen de Jesucristo como Buen Pastor tallada sobre una piedra verde incrustada en esta sortija octogonal del siglo III. Un Jesús joven con una oveja sobre sus hombros que recuerda al que podemos ver en las catacumbas de Santa Priscila en Roma, fechado también en el mismo siglo. Ha sido descrito por la Autoridad de Antigüedades de Israel como un "hallazgo exquisito y raro". Hay que señalar que Jesús se describe a sí mismo como el Buen Pastor en el Nuevo Testamento.

     Por último, apuntar que en la ciudad portuaria de Cesarea se estableció una de las primeras comunidades cristianas. Fue aquí donde recibió el bautismo el centurión Cornelio en presencia de San Pedro, que fue el primer no judío en recibir este sacramento según los Hechos de los apóstoles.

       R.R.C.

 

martes, 13 de noviembre de 2018

TESTIMONIO FLAVIANO


     El historiador judío del siglo I Flavio Josefo y su crónica “Antigüedades  Judaicas”  escrita hacia el año 93 o 94, en la que narra la historia del pueblo judío. En los párrafos 63 y 64 del capítulo XVIII, que se conocen con el nombre de Testimonio Flaviano habla de Jesús de Nazaret. Dice lo siguiente:
“Por ese tiempo existió Jesús, un hombre sabio, si es que hay que llamarlo hombre. Era, en efecto, hacedor de obras extraordinarias y maestro de hombres que acogen con placer la verdad. Atrajo a sí a muchos judíos y también a muchos griegos. Él era el mesías (cristo). Aunque Pilato, por denuncias de los hombres principales entre nosotros, lo castigó con la cruz, no lo abandonaron los que desde el principio lo habían amado. Él, en efecto, se les apareció el tercer día nuevamente vivo, pues los divinos profetas habían ya dicho éstas y otras muchas cosas admirables acerca de él. Y todavía ahora sigue existiendo la tribu de los que por éste son llamados cristianos” (XVIII 63-64).
     Siguiendo al profesor doctor Antonio Piñero experto en cristianismo primitivo y agnóstico declarado, si quitamos a este párrafo lo que parece seguro que fue una interpolación llevada a cabo por copistas cristianos de los primeros siglos, del IV probablemente, el texto quedaría como sigue:
“Por ese tiempo existió Jesús, un hombre sabio. Era, en efecto, hacedor de obras extraordinarias y maestro de hombres que acogen con placer la verdad. Atrajo a sí a muchos judíos y también a muchos griegos. Aunque Pilato, por denuncias de los hombres principales entre nosotros, lo castigó con la cruz, no lo abandonaron los que desde el principio lo habían amado. En efecto, todavía ahora sigue existiendo la tribu de los que por éste son llamados cristianos” (XVIII 63-64).
     Este último texto encaja perfectamente con el pensamiento y trayectoria del historiador judío.
NOTA: Extracto de la entrada de este mismo blog: “La existencia histórica de Jesús” (publicada el 1 de diciembre de 2014).
         R.R.C.

viernes, 15 de junio de 2018

EL CÁLIZ DE VALENCIA ¿EL SANTO GRIAL?


     Se han propuesto más de 200 cálices como candidatos al que utilizó Jesús en la Última Cena, pero ¿podría ser uno de ellos el verdadero? Es posible. Antonio Beltrán* (el que fue catedrático de Arqueología de la Univ. de Zaragoza) llevó a cabo una concienzuda investigación sobre la copa conservada en la catedral de Valencia. Partiendo del más absoluto escepticismo, llegó a la conclusión de que, si no era posible afirmar con rotundidad de que dicha copa era el Santo Grial, tampoco se podía oponer una prueba científica de que no lo era. San Jerónimo, que vivió en los siglos IV-V, nos habla de la existencia de dos copas sobre la mesa de la Última Cena: una grande no utilizada como copa de consagración por su gran capacidad; y otra más pequeña de piedra, que coincide con la que estamos tratando y que se utilizó para la consagración del vino. Solo la parte superior que consiste en un cuenco de ágata múrrino (pulido con mirra) que se puede datar en el siglo I, o II a. de C. de unos 9 cm de diámetro y 7 de altura sería el verdadero cáliz, ya que el resto de la copa es una añadidura de orfebrería medieval de una gran calidad artística que hace de relicario, compuesta por oro, perlas y piedras preciosas, concretamente, dos esmeraldas y dos rubíes y, por lo tanto, quedaría descartada. Este tipo de tazón era el que se utilizaba en la Pascua judía (Séder de Pésaj) en Jerusalén en época de Cristo. Pudo ser elaborada en Egipto, Siria, e incluso, en el propio Israel.

     Los primeros papas hasta Sixto II (mediados del siglo III) utilizaban esta copa, cuando en su plegaria eucarística decían: ET HUNC PRAECLARUM CALICEM (este cáliz glorioso) tomó en sus santas y venerables manos. Y para salvarlo de la persecución del emperador Valeriano lo confió a su diácono Lorenzo, que lo envió a su tierra natal en Huesca para ponerlo a salvo. A partir de aquí, y de cómo llegó a la catedral de Valencia de manos de Alfonso V el Magnánimo en 1437, y se mantuvo hasta nuestros días, la historia de esta pieza es muy extensa y sobrepasa esta pequeña reseña. Solo indicaré que el Viernes Santo de 1744, un canónigo de la Seo tuvo la mala fortuna de que se le cayera el cuenco durante la celebración de la misa. Este hecho provocó un gran impacto entre los asistentes al acto religioso, pero enseguida se requirió la presencia de un gran artesano, que llevó a cabo un magnífico trabajo reparador de los desperfectos provocados por la caída. Por otra parte, tenemos que descartar la idea de que el Santo Grial era de cerámica, madera u otro material modesto, como el que encuentra Indiana Jones en su famosa película, con el absurdo argumento de que así sería la copa de un carpintero.

     Aunque la Iglesia católica no se ha pronunciado oficialmente sobre la autenticidad de esta copa, los dos papas que visitaron Valencia no hace muchos años, me refiero a Juan pablo II y a Benedicto XVI, celebraron la eucaristía con este cáliz, e incluso el primero de ellos llegó a decir: que era un “vestigio del paso de Cristo por la tierra”. En cierto modo es un reconocimiento de que nos encontramos ante el cáliz de la Última Cena.

     Por último, recordar, que le ha salido un serio competidor a esta reliquia, y que se conserva en San Isidoro de León, me refiero al Cáliz de Doña Urraca, que cedió sus joyas para embellecerlo, y, de ser auténtico, también sería la parte superior consistente en un cuenco de ónice. Sin embargo, el investigador Luis Molina mantiene que la traducción que han aportado de unos documentos árabes medievales los dos autores principales** en favor de la reliquia de León, es totalmente incorrecta y, por consiguiente, habría que descartar la prueba crucial que exhiben en su investigación. Así que, al igual que Indiana Jones tuvo que elegir, las opciones están abiertas. Yo también he elegido, y considero que el Cáliz de Valencia acumula datos fundados para ser el SANTO GRIAL.

*El único autorizado por la autoridad eclesiástica para desmontar el cáliz y realizar un estudio completo.
**En un libro publicado en el 2014.

NOTA I: Séder de Pésaj, es decir, la Cena de Pascua judía se celebraba el día 14 del mes de Nisán, primer mes del calendario hebreo bíblico, que recuerda la salida de sus antepasados de Egipto dirigidos por Moisés. Se empleaban cuatro copas de vino durante el ritual, y la que Cristo utilizó para la consagración del pan y el vino fue la tercera. Después abandonó el lugar con sus discípulos sin hacer uso la cuarta copa, con la que finaliza el rito pascual. Una vez crucificado Jesús manifestó que tenía sed, le acercaron una esponja empapada en vinagre y después de probarlo dijo: "Todo se ha cumplido" y entregó su espíritu. Podríamos deducir que la cuarta copa la bebió en el Calvario.
     
NOTA II: “La investigadora Ana Mafé García está segura al 99,9% de que el cáliz de Valencia es el que Jesucristo utilizó en la Última Cena. La búsqueda eterna del Santo Grial terminaría precisamente en la ciudad del Turia. Así lo argumenta en su tesis esta doctora en Historia del Arte por la Universidad de Valencia”. Según informa el diario ABC.

NOTA III: Tazas romanas de calcedonia similares a la que nos ocupa, datadas entre el año 1 y el 50 después de Cristo. Están expuestas en una vitrina del Museo Británico. Foto tomada por mí.            
      R.R.C.

APÉNDICE AL CÁLIZ DE VALENCIA (añadido el 19-3-2025)
     El Ipogeo di via Dino Compagni, cerca de la Vía Latina en Roma, es un cementerio subterráneo descubierto a mediados del siglo pasado con importantes pinturas paleocristianas, en la que podemos observar, como vemos en el imagen siguiente, una copa de medidas proporcionales al Cáliz de Valencia, incluso del mismo color, con una parte en blanco similar al reflejo que vemos en el cuenco valenciano si lo contemplamos a la luz de una vela, como, evidentemente lo percibía el artista de la oscura galería para pintarlo en la pared hacia la primera mitad del siglo IV, y que todavía se hallaba en Roma en manos de los papas en ese momento.
     Si analizamos ahora la siguiente imagen comparativa de la pintura y la pieza real, como ha hecho Ana Mafé (investigadora del Santo Cáliz), notamos la semejanza.
    

     Tal como divisamos en la imagen inferior tendría un pequeño pie para cogerlo con las manos, tal y como hacían los coperos reales, por ejemplo. Algo parecido a la copa de salvación judía que representa el anverso de un Shékel de plata del año 68 d. C.


          Las medidas reales del cáliz las podemos comprobar en la siguiente imagen:

   Como estamos en Valencia, las fallas de 2021 dedicaron una de ellas al recuerdo del Santo Cáliz y a la mujer que lo salvó, de su posible destrucción o pérdida durante la contienda civil española entre 1936 y 1939, Sabina Suey, como vemos en la fotografía de Pedro Molero.

  
    R.R.C.

miércoles, 1 de junio de 2016

¿El padre de Cristo?


     En octubre de 1859 y de una manera fortuita, como ocurre en numerosas ocasiones en la arqueología, durante las obras del ferrocarril de Bingen (Alemania), fueron descubiertos nueve enterramientos romanos con sus correspondientes monumentos y estelas funerarias. La inscripción en una de ellas recogida en el vol. XIII, 7514 del Corpus Inscriptionum Latinarum, que es una recopilación exhaustiva de inscripciones latinas y algunas griegas del mundo romano, rezaba ser de un tal Tiberius Iulius Abdes Pantera portaestandarte de la 1ª Cohorte Auxiliar de Arqueros, que nació en Sidón (Fenicia, actual Líbano) y que sirvió en ella durante 40 años hasta fallecer a los 62. En la columna de la izquierda tenemos dicha inscripción tal como muestra la estela, completada con las letras que aparecen entre paréntesis, y a la derecha su traducción al español:
Tib(erius) Iul(ius) Abdes Pantera
Sidonia ann(orum) LXII
stipen(diorum) XXXX miles exs(ignifer?)
coh(orte) I sagittariorum
h(ic) s(itus) e(st)
Tiberius Iulius Abdes Pantera
de Sidon, de 62 años
sirvió  40 años, portaestandarte oficial(?)
de la primera cohorte de arqueros
yace aquí


     Este nombre también aparece escrito en otras fuentes históricas como Pandira o Pantero. Y es el cognomen (apellido) de un soldado romano, que según James Tabor, arqueólogo y estudioso de la Biblia, doctorado en la Universidad de Chicago y profesor de una Facultad norteamericana, los nombres Tiberius Iulius son nombres adoptados por alguien que ha adquirido la ciudadanía gracias al servicio militar, por ejemplo, probablemente por su reenganche tras los 25 años de servicio obligatorio.  Además, el nombre Abdes significa "servidor de Dios". Otros apuntan a Pantera como un vocablo latino que designa al animal Panthera; mientras hay quien sugiere que es un apodo, o nombre incluso, que se daban entre los legionarios romanos, igual que “Joe” es para los norteamericanos. También se sabe que la unidad militar a la que pertenecía, la Primera Cohorte de Arqueros, estuvo destinada en el norte de Judea en tiempos de Jesucristo y después fue trasladada a la actual ciudad alemana de Bingen. Se preguntará el lector por la importancia de este hallazgo, lógicamente los descubrimientos de tumbas con estatuas, aunque le falte la cabeza, y con inscripciones latinas de hace dos mil años, siempre aportan información valiosa que no hay que desdeñar, pero en este caso nos encontramos con un añadido interesante y controvertido. Veamos:
     Prácticamente desde el principio del cristianismo se planteó una polémica sobre la paternidad de Jesús, primero en los ambientes judíos, como recogen en alguna cita los propios evangelios canónicos. En Juan cap. 8,41 leemos: “Vosotros hacéis las obras de vuestro padre. Dijéronle ellos: nosotros no somos nacidos de fornicación; tenemos por padre a Dios”, es decir, le están atribuyendo a la Virgen María una relación extramatrimonial y fruto de ella el nacimiento de Jesús. El término fornicación se emplea para los actos sexuales fuera del matrimonio. En el evangelio de Marcos cap. 6,3 la muchedumbre que oía a Jesús se pregunta: "¿No es acaso el carpintero, hijo de María, y el hermano de Santiago, de José y de Judas, y de Simón? ¿Y sus hermanas no viven aquí entre nosotros?; y se escandalizaban de Él”. En la sociedad judía de este momento los hombres eran conocidos por ser hijos de su padre, y éste no aparece aquí por ninguna parte, algo bastante inusual, al menos que fuera hijo ilegítimo. Un poco más adelante en el mismo evangelio de Marcos, en el cap. 7,24 nos encontramos con una frase un tanto enigmática: “Partiendo de allí se fue hacia los confines de Tiro. Entró en una casa, no queriendo ser de nadie conocido; pero no le fue posible ocultarse”. James Tabor sugiere que el padre de Jesús era un soldado romano probablemente de origen judío, de la ciudad de Sidón, muy cerca de Tiro, concretamente el de la tumba aparecida en Bingen, y así se explicaría este pasaje de Marcos, es decir, Cristo fue a realizar una visita familiar.

     Si nos vamos ahora a las fuentes judías dicen muy poco de Jesucristo, a veces producen la sensación que no quieren ni si quiera mencionar su nombre, además de hostiles y contradictorias con Él y sus seguidores. Recogiendo la opinión que el profesor Antonio Piñero, experto en cristianismo primitivo expone en su blog; los textos que en el Talmud y midrás afectan a Jesús son aproximadamente una quincena. De entre ellos sólo tres o cuatro lo nombran de una manera expresa y, únicamente un par de ellos transmiten alguna noticia sustancial. Llaman a Jesús, Ben Stada o Ben Pandera y unos pocos tratan más bien de la madre del Nazareno que de él mismo. La madre de Jesús aparece como una peluquera; o también como maestra de primer grado; o como mujer de Pandera o Pantera, un soldado romano con quien había tenido un hijo adulterino, o según otra fuente, un hijo ilegítimo por haber sido concebido de su marido, el tal Pantera, pero durante el ciclo menstrual, lo que lo hacía rigurosamente impuro. Siguiendo con la opinión del profesor Piñero, el nombre con el que se denomina también a Jesús en éste y en otros pasajes es Ben Stada. De la identificación entre Ben Stada, Ben Pantera y Jesús no cabe duda, pues en algún otro documento aparece el nombre completo, Jesús ben Pandera, y en otros encontramos a "Jesús" como variante de "Pandira" o "Stada". Este último vocablo, "Stada", deriva del hebreo Setahdáh, "aquella que se ha desviado"... de su marido. Todavía hoy día se mantiene esta historia entre los judíos que rechazan a Jesús, como podemos comprobar en la famosa película de humor “La vida de Brian” en donde la madre del protagonista, que todos confunden con Jesús, le confiesa que se acostó con un militar romano, que a la postre sería su padre, escena introducida probablemente por algún guionista judío.
     Así que, desde los primeros siglos del cristianismo, en los ambientes que se iba afianzando esta nueva religión, se abrió paso la sospecha, no ya que su fundador tuviese un padre terrenal, sino que era fruto de una relación adúltera, consentida o forzada, pues algunos textos no descartan esta última posibilidad. Lógicamente los que no creyeron en Jesús no podían admitir la virginidad de María, pues hubieran tenido que aceptar que era el hijo de Dios, y por lo tanto creer en él.
     En contra de todo lo anterior tenemos los escritos del Nuevo Testamento elaborados en la segunda mitad del siglo I, reconocidos, no sólo por la Iglesia, como textos más fiables que aquellos que rechazan a Jesús. Además, contamos con los padres eclesiásticos que fueron intelectuales de una gran altura, como Justino, Ireneo, Tertuliano, Orígenes y otros. Los primeros de ellos son del siglo II, y todos mantienen de forma contundente la concepción virginal de Jesucristo. Hicieron frente con sus escritos a las insidias, y a veces a las burlas, con las que los enemigos del cristianismo abordaron este asunto. Por ejemplo, el filósofo griego del siglo II Celso, basándose en fuentes orales judías (ya que las que he utilizado anteriormente se pusieron por escrito más tarde) atribuye la paternidad de Jesús, al conocido Pantera, con tal de desacreditarle. Orígenes se encarga de dar cumplida respuesta a esta afirmación; y a otras muchas calumnias que hace contra Cristo y los cristianos.
      Bien, ya va siendo hora de decir que ninguna de estas afirmaciones acerca de la paternidad adulterina de Jesús tiene base histórica alguna, son vanos intentos de desacreditarle ante el avance de la nueva religión y el retroceso de los cultos paganos, que tanto interesaban al estatus quo del Imperio y, en definitiva, al Estado romano; ya que los principios e ideas que proponía el cristianismo chocaban frontalmente con las leyes y costumbres de la sociedad de esos momentos, y podía desestabilizar los cimientos y las bases sobre los que se estructuraba la cultura dominante que favorecía a unos pocos, en perjuicio de la mayoría de la población desposeída de bienes, y en muchos casos esclavizada para los que Jesucristo suponía una esperanza.    
     En lo que están de acuerdo todos los documentos históricos, tanto los que están en contra como los que están a favor, es que la concepción de Jesús se realizó de forma extramarital, las mismas fuentes cristianas nos trasmiten que la Virgen acudió embarazada al matrimonio con José. Desde el punto de vista histórico, sólo queda una conclusión razonable: no fue José quien concibió a Jesús. No sabemos nada seguro de otro progenitor terrenal, no tenemos pruebas fiables que podamos contractar, sólo burlas, incomprensiones y acusaciones interesadas. La concepción divina de Jesús es un acto de fe. Para el creyente, Jesús puede ser el enviado del Padre, su vida y sus obras así lo acreditarían.
     El nombre de Pantera era usual entre las tropas auxiliares romanas de aquella época y años posteriores, como ha demostrado más de un experto. Raymond E. Brown, especialista en la Biblia, afirma que la historia de Pantera es una explicación fantasiosa del nacimiento de Jesús, que incluye muy pocos datos históricos que la sostengan. Por otra parte, el hecho de atribuirle a Jesús un padre con ese nombre podría responder, en opinión de Craig A. Evans (catedrático de Nuevo Testamento en Canadá) y otros muchos autores, como el ya citado profesor Piñero, en explotar la afirmación cristiana de que Jesús nació de una virgen: parthenos en griego, y sería un juego de palabras. Pantera era el nombre de sonido más parecido, y era un nombre de soldado, sugiriendo que Jesús no fue concebido por una parthenos  sino engendrado por un soldado  Panteros. Por lo tanto, lo único que tenemos aquí es una calumnia y no una prueba histórica que podamos relacionar con  Jesucristo. Hay que tener presente que el evangelio de Mateo, que habla de una virgen, se escribió en griego.
     Respecto a la tumba con la que iniciaba estas líneas, es verdad que James Tabor la atribuye al padre de Jesucristo, y en cierto modo da por cerrada la cuestión sobre dicha paternidad. Pero cabe preguntarse por la edad que tenía ese hombre llamado Pantera en el momento del embarazo de María. Ya sabemos que su unidad militar se encontraba en torno a Séforis, muy cerca de Nazaret, y que la Virgen, probablemente, vivía aquí con sus padres Joaquín y Ana antes de casarse e irse a vivir con su esposo José. Para Tabor, tenía la edad suficiente para conocer y dejar embarazada a María, pero otros eruditos, después de estudiar la inscripción latina de la lápida y datarla, afirman que el tal Pantera nació como muy tarde el año 12 antes de Cristo, y la Virgen se quedó embarazada en torno al 7, 6, o, 5 antes de J.C. Por lo tanto, el posible candidato quedaría descartado por falta de edad necesaria para la paternidad.
     Ben Witherington es profesor de Nuevo Testamento, con multitud de investigaciones publicadas, premios académicos y distinciones en su haber y ha escrito más de cuarenta libros sobre temas neotestamentarios. Para él, Pantera sí tenía la edad necesaria para concebir un hijo cuando la Virgen estaba embarazada de Jesús, el problema es que no se encontraba en Nazaret, donde la Virgen vivía en esos momentos ya que, basándose en la inscripción, concluye que se hizo soldado romano a los 22 años. En definitiva, en la fecha del embarazo de María, no era soldado romano ni aquero, él estaba en Sidón, su ciudad natal a unos 70 kilómetros de distancia de donde se encontraba la madre de Jesús, un trecho más que considerable para esa época. Concluyendo, no hay prueba alguna que el personaje que tratamos aquí sea el Pantera citado por Celso, o bien, el mencionado en los textos de los rabinos judíos que recogen tradiciones orales anteriores.
     Por último, la hipótesis de Tabor se considera muy poco probable por los estudiosos del tema, como Maurice Casey, gran experto británico de Nuevo Testamento y principios del cristianismo, ya que no hay pruebas que la apoyen.
     En este caso, la arqueología (el descubrimiento de la tumba) se ha tratado de forzar al máximo para corroborar una acusación sin fundamento histórico y convertirla en un hecho real.

      R.R.C.

NOTA: Ya existe otra entrada en el blog con el título: La tumba de Bingen que trata sobre la misma cuestión. Esta es una nueva entrada que amplía la anterior.