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jueves, 2 de julio de 2015

Venecia: el Gran Canal

     
     Lo más visitado de Venecia junto con la plaza y basílica de San Marcos, divide la ciudad en dos, mide casi cuatro kilómetros antes de desembocar en el mar Adriático, describiendo una S casi perfecta en su recorrido. Aunque es la principal arteria de la urbe, solo cuenta con cuatro puentes, entre los que destaca por su tamaño, belleza y concurrencia el de Rialto, desde donde se divisa una vista espectacular del  canal y sus majestuosos edificios de ambas orillas.

     Una de las actividades más interesantes que podemos realizar, además de ser una buena idea para conocer la ciudad, es tomar un vaporetto (transporte público) desde la estación de Santa Lucía hasta la dársena de San Marcos, y en este viaje fluvial donde alterna las paradas de una orilla a otra se pueden ir contemplando bastantes edificios nobles de Venecia. Una vez hecho este recorrido, nos hemos introducido en el corazón de la ciudad. El problema es la gran cantidad de turistas que hay paseando por sus calles.
      R.R.C.
Nota: Fotos del autor

miércoles, 1 de julio de 2015

Mikonos


    
 Es una pequeña isla del mar Egeo de 85 kilómetros cuadrados que forma parte del archipiélago de las Cícladas, muy cerca de la sagrada isla de Delos. Sólo cuenta con unos 10 000 habitantes censados, pero esta población es considerablemente mayor debido al enorme número de visitantes que tiene. Hay quién la considera “la Ibiza del Egeo”, ya que es famosa por sus discotecas, salas de fiesta, restaurantes, bares, terrazas, lugares de ocio…  y, por supuesto, sus playas de aguas turquesas y cristalinas.

   

     La ocupación de esta isla se remonta al neolítico y desde entonces se encuentra habitada, pero hay que esperar hasta la década de 1950 para que se convierta, poco a poco, en el atractivo turístico que es en la actualidad. La población más importante se encuentra ordenada en torno a calles estrechas formando una especie de laberinto, casas encaladas de blanco con puertas y ventanas pintadas de azul, y diminutas iglesias ortodoxas muy decoradas en su interior. En lo alto, cinco molinos de viento es la estampa más característica de la isla (son particulares y no es posible visitarlos por dentro). Se puede llegar hasta aquí, tanto en avión desde Atenas, como en barco desde otras islas del Egeo y, cómo no, en crucero, ya que son muchos los que tienen escala prevista en su costa.



     No se nos puede olvidar visitar al pelícano Pedro (Petros), que ya forma parte de la isla y se ha convertido en su mascota. Si nos damos un paseo por el centro, probablemente nos cruzaremos con él. El pelícano, digamos original, murió después de treinta años en la isla, se ha ido sustituyendo por otros. En la actualidad, creo que son tres pelícanos los que recorren sus calles en completa libertad.
        R.R.C.
Nota: Fotos del autor.    

viernes, 12 de junio de 2015

EL MAYOR CALENDARIO DE MUNDO: LA PIRÁMIDE DE KUKULKÁN

    
      La pirámide maya de Kukulkán, también conocida por “El Castillo” en la llanura de Chitchén-Itzá, es mucho más reciente que las egipcias de Keops o Kefren, ya que fue construida hacia el siglo XII  de nuestra era y su tamaño es considerablemente más pequeño, pues no alcanza los treinta metros de altura, y con una base de cincuenta y cinco. La construcción simboliza un gran calendario de piedra. Tiene 9 niveles o pisos separados en el centro por una escalera, conformando así 18 terrazas (18 es el número de los meses de 20 días que formaba el año maya, a los que añadieron 5 días sobrantes considerados negativos, que se les denominaba Wayeb). La parte superior de la construcción se culmina con un pequeño templete cuadrangular que, en su momento, presentaba 5 almenaras en cada uno de sus lados, lo que hacen un total de 20 (los días del mes maya). Las cuatro escaleras tienen 91 peldaños cada una y sumando la plataforma superior nos dará 365 escalones o días del año. No contemplaban el año bisiesto de 366 días cada cuatro años como el calendario juliano, que posteriormente fue actualizado con alguna modificación por el Papa Gregorio y que es nuestro calendario actual, del que hay una entrada en este blog.
     
     Declarada recientemente una de las siete "nuevas" maravillas del mundo, el conjunto de Chichén Itzá es uno de los más importantes enclaves de la antigua civilización maya. La pirámide está en medio de una gran explanada, con lo que destaca aún más si cabe. Las escalinatas están adornadas en su base por cabezas de serpiente que simbolizan a Kukulkán (o la serpiente emplumada), y con los triángulos de luz y sombra provocados por la iluminación del sol en los equinoccios, producen la fantástica ilusión de una serpiente que está descendiendo a tierra desde la parte alta de la pirámide. Una verdadera maravilla que uno, si puede, no se debe perder.     

        R.R.C.
Nota: Foto del autor

viernes, 20 de marzo de 2015

La Bahía Culebra


     Ubicada en el océano Pacífico al noroeste de Costa Rica, en la provincia de Guanacaste, se encuentra esta preciosa e impresionante bahía de aproximadamente 24 Km. cuadrados y una profundidad máxima de 40 metros en su boca.

      Por su ubicación y orientación respecto al litoral, presenta una protección natural al oleaje, por lo tanto, son aguas tranquilas, es como una gran piscina natural, eso sí, sin olvidar las subidas y bajadas del agua del mar por efecto de las mareas. La Bahía Culebra se formó hace más de 130 millones de años debido a la colisión de montañas submarinas y sedimentación. Erupciones volcánicas y erosión la moldearon a su forma de serpiente, lo que le da su nombre.  Está formada por una serie de playas, acantilados y estuarios; y fue declarada de Interés Arqueológico Nacional en 1994, ya que posee diversos sitios que demuestran el asentamiento de poblaciones precolombinas 500 años antes de Cristo. Hay estudios que consideran que este lugar fue utilizado como zona de intercambio entre culturas del área Intermedia y Mesoamérica. Esta es una bahía bastante cerrada que contrasta con lo abierto del Golfo de Papagayo, dentro del cual se encuentra. Ningún río de importancia desemboca en dicha bahía, solamente algunos cursos de agua que en su mayoría son estacionales, por lo que la cobertura de manglar en el área es limitada. 

      R.R.C.
Nota: Fotos del autor.

domingo, 15 de marzo de 2015

El Cerro Santa Lucia en Santiago de Chile

     El cerro Santa Lucía es un pequeño montículo ubicado en el corazón de Santiago de Chile. Limita al sur con la Alameda del Libertador, posee una altura de 69 m y tiene una superficie de más 65.000 m². Es en este lugar donde Pedro de Valdivia fundó la ciudad de Santiago de Nueva Extremadura, el 12 de febrero de 1541. En el siglo XIX se inició  un proceso de forestación al agregarle tierra vegetal, se plantaron árboles de distinto tipo, se crearon plazoletas, fuentes, miradores y senderos; lo cual lo convirtió en un nuevo paseo para los habitantes de la ciudad, siendo declarado monumento nacional en 1983.

     Si se tiene la posibilidad de hacerlo, vale la pena estar allí arriba a las 12 del mediodía, cuando un hecho que se repite desde la época de la independencia chilena se lleva a cabo. Se trata de un cañonazo que marca la mitad del día y que data de una época anterior; cuando Santiago era una pequeña ciudad y se anunciaba de esta manera a sus pobladores que eran las doce: que debían almorzar, ir a misa y comenzar a hacer sonar las campanas de las iglesias.

     Así pues, un paseo obligado en Santiago de Chile es el Cerro Santa Lucía, para conocer un poco de la historia del país y, por supuesto, disfrutar de una vista panorámica de la capital, con  los Andes al fondo. Todo un lujo.


      R.R.C.
Nota: Fotos del autor.

lunes, 1 de septiembre de 2014

El patrimonio de todos

     Desde hace unas pocas décadas y en los últimos años con más intensidad, se ha impuesto la práctica de prohibir las visitas a la gente normal de una serie de lugares históricos, que se dice que son Patrimonio de la Humanidad. ¡Menuda contradicción!, si la humanidad a la que se hace referencia no puede verlos, con el argumento de que si se permiten visitas se deterioran y no se podrán conservar para las generaciones futuras. ¡Magnífico! Le quitamos el derecho a su disfrute a las generaciones actuales y se lo pasamos a las venideras. ¿Sabe alguien cómo serán éstas en el futuro?, ¿tendrán los mismos apegos y gustos que nosotros?, ¿los conservarán con el mismo interés?, ¿puede garantizar algún experto que un desastre natural, o una guerra provocada por los mismos humanos no destruirán todas estas reliquias que con tanto celo se guardan, y al final, nos las perdemos los unos y los otros? Por lo que tengo entendido, es un grupo de técnicos los que toman esta decisión y la autoridad gubernativa correspondiente la encargada de aplicarla. ¿Tendría sentido que tuviésemos un precioso cuadro metido en una caja para siempre porque se iría deteriorando con el tiempo si la abrimos?, ¿de qué nos serviría? En fin, así podría seguir planteando más preguntas, pero con las apuntadas creo que son suficientes.
     Ahora bien: ¿somos todos los que tenemos prohibida la visita? Creo que no. Para empezar, los técnicos pueden ver lo que nos tienen vetado a los demás. Y no sólo éstos, las personas que ellos decidan también podrán verla: familiares, amigos, etc. Los gobernantes que apoyan esta medida, si lo desean, estoy seguro que pueden hacer una excepción. El poder y el dinero, que habitualmente van de la mano, se saltan muchas normas que la gente sencilla tiene que cumplir. Conocido es el dicho de que: “el dinero abre todas las puertas”, menos las del Cielo, como nos recuerda el propio Jesucristo. Alguna limitación tendría que tener ¡qué le vamos hacer! Resumiendo, no todo el mundo se ve afectado por esas medidas prohibitivas.
     Por otra parte, me llama la atención escuchar a muchos justificar y comprender unas disposiciones que los excluye precisamente a ellos de tener la posibilidad de visitar los lugares a los que me estoy refiriendo, con el argumento ya expuesto de que hay que conservarlos para las generaciones futuras. Y, ¿nosotros qué?, nos dedicamos a cuidar un árbol para los que vengan y, mientras tanto, no podemos ni probar sus frutos. Más altruismo imposible, y nada tengo contra el mismo. Pero una cosa es ser altruista y otra muy diferente ser tonto. Nosotros nos convertimos en los guardianes del emplazamiento que no podemos visitar, para que más tarde vengan otros y lo hagan en nuestro lugar. Si es que todavía se conserva. Perfecto.
     Voy a poner un par de ejemplos. No hace mucho, leí en la prensa que un conocido arqueólogo egipcio, ya que chupa más cámara que el más preciado actor de Hollywood, pues no hay documental o programa televisivo que trate sobre los faraones en el que no nos obsequie con su presencia, e incluso lo he visto figurar en alguna película. Por supuesto, no cuestiono su profesionalidad (posiblemente es una de las personas que más saben del Antiguo Egipto), propuso cerrar el Valle de los Reyes para el turismo de masas y hacer réplicas de las tumbas de los monarcas en una zona cercana para los visitantes, que tanto necesita la economía de ese país. Mientras tanto, aquellas personas que pudiesen pagar una fuerte cantidad de dinero y otros personajes importantes, sí podrían ver las originales. ¡Qué bien! Espero que las autoridades no le hagan caso y sigan permitiendo el acceso a las sepulturas al gran público. Además, ya mantienen algunas cerradas, como la del famoso Tutankamón (de la que ahora se dispone de una réplica cerca de la casa que ocupó Howard Cartel durante las excavaciones que realizó en este lugar), y la mejor de todas, que es la de Seti I, no se puede ver desde hace varios años. Ahora podríamos preguntarnos: ¿merece la pena viajar desde cualquier lugar del mundo para ver una réplica aquí, o en cualquier otro sitio? La respuesta; ustedes mismos.
     Hace poco pasé por Santillana del Mar, en donde se encuentran las famosas cuevas prehistóricas de Altamira, y para poder acceder a ellas tenías que participar en un sorteo que se hace todos los miércoles. Cinco personas son las afortunadas, después de enfundarse trajes especiales las pueden visitar con un guía durante un tiempo muy breve. Llevaban muchos años cerradas al público desde que un grupo de especialistas así lo consideró. Bueno, esta sería una medida intermedia entre el cerrojazo y la visita, aunque si tenemos en cuenta el número tan limitadísimo de seleccionados (muchos serán los llamados y pocos los elegidos, como nos recuerda el Nuevo Testamento), esta medida se encuentra más cerca del cerrojazo que de la apertura. Por cierto, yo no participé en el sorteo, con lo cual se redujeron bastante mis posibilidades de ser escogido. ¡Mala suerte que tiene uno!
     ¿Estoy proponiendo dejar vía libre a todo el mundo para que haga lo que le dé la gana con el patrimonio de todos? Rotundamente no. Tenemos la obligación de protegerlo, cuidarlo y mimarlo, incluso todo lo que podamos y más, para legarlo a las generaciones futuras, al igual que las generaciones anteriores nos lo han dejado a nosotros. Pero hay que buscar la fórmula para que la gente actual no quede excluida de esas riquezas, con el argumento de que tenemos que conservarlo para nuestros descendientes. Igualmente, todo se deteriora con el paso del tiempo, aunque no lo visitemos. En la actualidad hay medios técnicos e informáticos suficientes para inventariar, copiar, reproducir, o lo que haga falta, para que ese patrimonio no desaparezca si se menoscaba con el buen uso y el máximo cuidado. Esta sería mi propuesta.

P.D. Como muestra de lo dicho, recojo lo escrito en su muro Facebook un conocido mío en octubre de 2021, y uno de los comentarios que le escribieron:
“Hace 36 años, mis amigos, una pareja de veinteañeros por entonces, realizaron un viaje por Cantabria. Cuando llegaron a Altamira, la visita a la cueva estaba restringida a unas pocas visitas al año y no pudieron entrar; pero les dieron la posibilidad de solicitar la entrada de cara al futuro. Así que anotaron sus datos en un papelito y lo introdujeron en una urna.
Hace unas semanas, mi amigo, que ya ha brincado los sesenta y hasta tiene un nieto, recibió una llamada telefónica desde Altamira: ¡Enhorabuena, les ha llegado el turno! En un principio, pesó que se trataba de una broma, y a punto estuvo de colgarles el teléfono y decirles que fueran a reírse de su prima… Pero, poco a poco, conforme transcurría la conversación, se dio cuenta de que era cierto y recordó aquel papelito que rellenara tres décadas y pico atrás, como quien mete un mensaje en una botella y lo lanza al mar.
El cuento ha tenido un final feliz y, el otro día, mis amigos regresaron de su viaje exprés a Cantabria, con los ojos llenos de bisontes y sabiendo que la paciencia da sus frutos”.

Comentario aportado por una señora al texto anterior:

"En 1970 yo fui una de las privilegiadas que pude ver Altamira. Por entonces sólo tuve que esperar 15 minutos a que se formara el siguiente grupo de visita guiada. Años más tarde, con mis hijos, ya no pude entrar por la restricción de visitas…"

        
       R.R.C.

sábado, 5 de julio de 2014

Diferencia entre turista o viajero

     Evidentemente no es lo mismo ser turista que ser viajero. El primero es el que viaja para divertirse, para descansar (aunque dudo que lo consiga de viaje), para entretenerse, porque está de vacaciones y a algún sitio tiene que ir para romper con la rutina del trabajo, en fin, los motivos pueden ser varios. El segundo, viaja para aprender, observar, comprobar, en definitiva, comprender mejor y tener una visión más amplia del mundo en el que vive. Todo lo anterior, no tiene, necesariamente, que estar reñido con la diversión y el entretenimiento. Ya dijo un importante escritor: “Que el mundo es como un precioso libro y el que no ha viajado nunca sólo ha visto la primera página”. El viajar también es muy bueno para evitar los prejuicios y la estrechez de miras, nos hace más dialogantes y comprensivos, no cabe duda, de que es muy saludable y rejuvenecedor. Por otra parte, los conocimientos que adquirimos en la escuela, o en la universidad, se completan y complementan con una actividad viajera, cuanto más, mejor, cada uno lo que pueda permitirse, o le apetezca. El historiador romano Plinio el Joven ya nos dejó por escrito que: “Por naturaleza, los hombres gustan de ver cosas nuevas y de viajar”.

     Como julio es un mes vacacional, durante el cual mucha gente puede aprovechar para viajar, creo que es oportuno escribir sobre este asunto, a riesgo de parecer jactancioso, por mencionar más adelante los lugares que he visitado. El no hacerlo, tampoco me convertiría en más humilde. Sólo pretendo hacer una llamada de atención sobre la importancia que tiene para formarnos como personas, el hecho de conocer otros sitios diferentes al lugar donde hemos nacido y crecido. Además, sin pretender ofender ni minusvalorar a nadie, la gente más inteligente que yo he conocido no ha sido en la Universidad, ni en círculos pretenciosamente intelectuales con los que he tenido algún contacto. Todo lo contrario, en los lugares más humildes y sencillos de España y otros países del mundo, en los rincones más inesperados, me he tropezado, sin buscarlo, con las personas más sabias, interesantes y encantadoras que he visto en mi vida.
     Mark Twain, por ejemplo, fue un entusiasta viajero, como podemos comprobar en su maravilloso libro traducido al español como Guía para viajeros inocentes (su título original es Inocentes en el extranjero). Afirmó en una ocasión “Que no hay forma más segura de saber si amas u odias a alguien que hacer un viaje con él”. Otros personajes relevantes también fueron incansables viajeros y aventureros. Muchos de ellos publicaron sus experiencias de las que nos podemos aprovechar todos nosotros, en la aventura que todo viaje conlleva.
     Personalmente, me hubiese gustado viajar mucho más de lo que lo he hecho hasta ahora. Pero sí he viajado, al menos, todo lo que he podido. Evidentemente, el país que mejor conozco es España, ya que he visitado sus quince comunidades autónomas peninsulares, las dos insulares, es decir, los archipiélagos de Baleares y Canarias, más las ciudades norteafricanas de Ceuta y Melilla. Muchas de ellas varias veces (es bueno repetir, pues cuando uno vuelve a un lugar ya visitado siempre se descubren cosas nuevas, no entiendo a aquellas personas que dicen que no volverían a un sitio en el que ya han estado). España es como un pequeño continente, por la variedad que ofrece su medio millón de km cuadrados, su riqueza cultural, sus diversos paisajes y diferentes climas. Aunque uno sólo viajase por ella, no estaría nada mal, pues ofrece todo un mundo de posibilidades para aprender, conocer y disfrutar. No hay viaje, por corto o pequeño que nos parezca, que no sea importante. Y recuerden, como dice un viejo proverbio atribuido a Lao Tse: "Un viaje de mil leguas empieza por el primer paso".
     Al extranjero también he salido en numerosas ocasiones, y al igual que he hecho en España, he repetido países, otros sólo los he visitado en una ocasión. Por supuesto, no los he recorrido como España, he visitado alguna ciudad, u otros lugares de interés en cada uno de ellos. Unos los he visto mejor que otros. En todos ellos, he pretendido ser un viajero, antes que un turista, contra el que no tengo nada, evidentemente. Lo importante, no es el número de lugares que hemos visitado, sino, como hemos aprovechado nuestra estancia allí. ¿Qué hemos obtenido de ellos? Esta es la pregunta que nos tenemos que hacer y a la que tenemos que dar respuesta.
     Los viajes también tienen sus enemigos, aunque no son muchos. Sirva de ejemplo lo que dijo el intelectual catalán nacido en el siglo XIX y fallecido en el XX Santiago Rusiñol: “Si fuera cierto que el viajar enseña, los revisores de billetes serían los hombres más sabios del mundo”, o la novelista francesa Gabrielle Colette: “Los viajes sólo son necesarios para las imaginaciones menguadas”. Opiniones que no puedo compartir, por ser contrarias a la postura defendida en esta entrada. Pero lo más absurdo que he tenido que escuchar al respecto, lo dijo una conocida mía cuando afirmó que: “viajar era tirar el dinero, pues cuando volvías no tenías nada”. Creo que no necesita comentario. Felices vacaciones a todos los afortunados que las tengan. En todo caso, pásenlo bien.  
     Para finalizar, aquí os dejo este bello poema de Antonio Machado:
                                  Caminante, son tus huellas
                                  el camino y nada más;
                                  Caminante, no hay camino,
                                  se hace camino al andar.
                                  Al andar se hace el camino,
                                  y al volver la vista atrás
                                  se ve la senda que nunca
                                  se ha de volver a pisar.
                                  Caminante no hay camino
                                  sino estelas en la mar.
        R.R.C.

NOTA: La foto superior la tomé desde la popa de un barco, en ella podemos ver la estela que deja en su avance por el mar. La foto siguiente la saqué en una preciosa y relajante bahía de Costa Rica.
NOTA II: Me preguntan unos amigos que cuál ha sido mi mejor y mi peor viaje. La respuesta la tengo clara: mi mejor viaje ha sido desde el primero al último realizado, desde el más cercano al más lejano; mi peor viaje ha sido aquel que pudiéndolo haber hecho no lo hice.

       R.R.C. 

sábado, 23 de marzo de 2013

Kuşadası (Turquía)


        Es una pequeña ciudad balneario en la costa turca del mar Egeo, de poco más de 65 000 habitantes, aunque bastantes más en época estival, ya que sus tranquilas y cálidas aguas invitan al baño, y sus bonitas calles con restaurantes, tiendas y lugares de ocio consiguen que pasear por ellas sea una actividad relajante. En definitiva es una ciudad pensada para el turismo, incluso todo el año. Posiblemente, su principal atractivo es lo cerca que se encuentra de las famosas ruinas de la antigua ciudad de Éfeso, y pegada a la isla griega de Samos, de una larga historia e interesantes restos arqueológicos. Significa “isla de los pájaros”, y su nombre definitivo de Kuşadası no lo adquiere hasta el siglo XX. Su centro es bastante moderno y cuenta con un bazar al aire libre, se pueden adquirir multitud de recuerdos, artículos de piel, joyas y alfombras, entre otros artículos. También se puede degustar comida típica en sus numerosos establecimientos indicados para ello.
     R.R.C.

Nota: fotos del autor.

Esmirna (Turquía)


      En turco, Izmiz que procede de una contracción de su originario nombre en griego. Es en la actualidad el segundo puerto más importante de Turquía después de Estambul, y la tercera ciudad más poblada del país, tras la anterior y, Ankara, la capital política. En el año 2009 sobrepasaba los cinco millones de habitantes. Situada en el golfo de Esmirna es capital de la provincia del mismo nombre. Tiene una larga historia, ya que su fundación se remonta, nada menos, que a 5000 años en la costa turca de Asia Menor. Formó parte de uno de los imperios más importantes de la antigüedad: de los hititas, aunque su período de máximo apogeo se hizo esperar hasta la época jonia, ya entrado el primer milenio antes de J.C., pues se convirtió en ciudad-estado, pero fue destruida por los persas hasta que Alejandro Magno la volviera a reconstruir muy cerca de su lugar primigenio. Fue golpeada de nuevo en el siglo II antes de J.C. y después de muchas vicisitudes se integró en la provincia romana de Asia. En época cristiana fue una de las siete ciudades nombradas en el Apocalipsis, y los cristianos que la habitaban sufrieron persecución y discriminaciones. También fue lugar de debate de numerosas doctrinas. Después pasó a manos de los bizantinos, para más tarde, en 1322 serle arrebatada por los turcos; y después pasar de mano en mano a Chipre, Venecia, e incluso los Estados Pontificios. Los otomanos volvieron a ocuparse de ella en el siglo XV, pero no terminaron aquí las vicisitudes y sacrificios de sus habitantes, todavía le esperaban tiempos muy duros. Actualmente es conocida como La Perla del Egeo, o Izmiz Occidental, por ser considerada la ciudad más occidental de Turquía, principalmente por su estilo de vida. Por último, su producto más famoso son las alfombras.
        R.R.C.

Nota: la fuente utilizada ha sido la socorrida Wikipedia.
Nota II: foto del autor.

Port Said (Egipto)


     Situada en un lugar estratégico a la entrada del canal de Suez, que une el mar Mediterráneo con el mar Rojo, se haya esta ciudad egipcia que cuenta con el segundo puerto más importante del país, en la salida del canal al mediterráneo. Cuenta con una población superior a los seiscientos mil habitantes, y últimamente se ha visto afectada por multitud de tumultos de gran virulencia en sus calles, que han afectado al normal desarrollo de la vida en esta populosa y bien comunicada ciudad del norte de Egipto. Presenta una gran belleza, ya que cuenta con numerosas casas antiguas del siglo XIX. Al otro lado del canal se ubica Port Fouad, con la cual se halla conurbada, estando comunicadas mediante transbordadores de color verde que transportan pasajeros, mercancías y vehículos de todo tipo de una manera gratuita. Es un transporte bastante eficaz, por la cantidad de transbordadores que prestan el servicio, con lo que las esperas prácticamente son inexistentes. El cruce del canal de Suez en estas barcazas es una experiencia muy gratificante, y se puede realizar tantas veces como se desee, no sólo por su gratuidad sino por el constate ir y venir de los transbordadores.

      Port Said es también una zona franca, así como lugar de residencia de verano para muchos egipcios. Su historia es muy reciente, más aún si la comparamos con otras ciudades egipcias. Recordemos que este es el país de los faraones, y tan solo se remonta al año 1859, a unos doscientos kilómetros al norte del Cairo. A pesar de su corta existencia tuvo que sufrir tres guerras que la dañaron gravemente. Por cuestiones pendientes con su vecino Israel recibió tres asaltos destructivos, esto es: en 1956, en 1967 y en 1973-4.


     Por último, la sede de la Autoridad del Canal de Suez que data de 1895 se encuentra situada en esta ciudad.
        R.R.C

Nota: fotos bajadas de Internet.

viernes, 22 de marzo de 2013

Alejandría

                                     


     Es una ciudad situada en el norte de Egipto en pleno delta del Nilo, sobre una loma que separa un lago sobre el mar Mediterráneo. Es la segunda ciudad más importante del país después de la capital y el mayor puerto con los que cuenta Egipto. Su fundación se remonta a Alejandro Magno en el año 331 antes de J.C. Contó con una de las maravillas del mundo antiguo, ahora desaparecida, su famoso faro. Pocos años después de su construcción se convirtió en uno de los centros culturales más antiguos de su época. El trazado de la ciudad se llevó a cabo con un plano hipodámico, es decir, calles rectas que se cortan en ángulo recto asemejando una red, con una gran plaza, una calle mayor de treinta metros de anchura y seis kilómetros de largo que atravesaba la ciudad. Fue una ciudad opulenta. Los Ptolomeos construyeron un palacio de mármol con un gran jardín en el que había fuentes y estatuas. Al otro lado de ese jardín se levantaba otro edificio construido en mármol al que llamaban Museo (Μουσείον). Fue una innovación del rey Ptolomeo I Sóter, y en él se reunía todo el saber de la época. El museo tenía una gran biblioteca. Cerca de este edificio se levantaba el templo de Serapis, el nuevo dios greco-egipcio. Los habitantes de esta magnífica ciudad eran en su mayoría griegos. Alejandría se convirtió pronto en el centro de la cultura griega en la época helenística  contribuyendo a helenizar al resto del país, de tal manera que, cuando llegaron los romanos todo Egipto era bilingüe.


     En la actualidad es una de las ciudades más monumentales del Mediterráneo, con un pasado glorioso, como todavía nos lo recuerdan numerosos restos antiguos. Eso sí, su famosa biblioteca ya desaparecida, se encuentra repuesta por otra monumental biblioteca en el centro de la ciudad, con una cantidad ingente de libros en su interior. Su antiguo faro ha sido sustituido por un castillo utilizando parte de los materiales que se emplearon en el primero para su construcción. Todavía podemos observar restos romanos por la ciudad, como el famoso teatro que tenía una capacidad para ochocientas personas, la cávea se encuentra en un excelente estado de conservación, con los asientos del nivel inferior construidos con granito rojo, y los del resto de niveles con mármol blanco o gris. En el área del teatro se ha descubierto unas termas romanas y una zona residencial, en la que destaca, principalmente, la casa conocida como “La villa de los pájaros” que cuenta con unos hermosos mosaicos. Unas impresionantes catacumbas de época romana, en donde solían ir los cristianos a pasar la tarde y dar compañía sus muertos. Situadas a bastantes metros de profundidad todavía pudimos descender a ellas, pero no nos dejaron sacar fotos de su interior, como por otra parte es costumbre en Egipto de no permitir al visitante que fotografíe el interior de sus monumentos, ruinas o museos, en esta cuestión son muy estrictos.

 

   
Entre los principales vestigios de la era romana de Alejandría también destaca la Columna de Pompeyo, ya tratada en otra entrada de este blog el mes de septiembre de 2012, a la cual me remito. Por último, situada a 180 kilómetros al norte de El Cairo cuenta en la actualidad con unos cinco millones de habitantes, y es uno de los lugares de mayor atracción turística de Egipto, escala habitual de grandes cruceros.
      R.R.C.
Nota: Fotos del autor.

jueves, 10 de enero de 2013

Ibiza y Mallorca, dos islas típicamente mediterráneas


    
     Ibiza cuenta con una extensión de 572 km² y una población que sobrepasa los ciento treinta mil habitantes, su capital, del mismo nombre, la habitan unas cincuenta mil personas, con una actividad económica dominada por la industria turística y el pequeño comercio y acoge la sede del gobierno insular. Cuenta con un puerto ubicado en una bahía natural, que junto con el aeropuerto son los principales accesos a toda la isla. Tiene una gran antigüedad, ya que fue fundada por los fenicios en el año 654 antes de J.C. Destacan la catedral (del siglo XIV) y las murallas renacentistas del siglo XVI, ambas incluidas en el conjunto histórico artístico y declaradas en 1999 patrimonio de la humanidad. La máxima altitud de la isla sólo alcanza los 475 metros. En la actualidad es referente como destino para jóvenes de todo el mundo por su ajetreada vida social y nocturna, aunque también ofrece al visitante espléndidas calas y playas para aquellos que buscan tranquilidad. Otros municipios de interés de la isla son: Santa Eulalia del Río, San José y San Antonio Abad.

     Mallorca es la isla más grande del archipiélago Balear, ya que cuenta con una extensión de más de 3600 km² y cerca de novecientos mil habitantes, su capital Palma es la ciudad más poblada con más de cuatrocientas mil personas, en la que destaca su monumental catedral de estilo gótico. Su punto más elevado es el Puig Major, con más de mil cuatrocientos metros sobre el nivel del mar. La isla en su conjunto es uno de los mayores destinos turísticos de Europa, muy valorado por ciudadanos alemanes y otros vecinos del norte, por su agradable clima mediterráneo. Los restos arqueológicos hallados en esta tierra, se remontan a la etapa neolítica. Ya en la Edad de los Metales (finales del II milenio antes de J.C.) hay constancia de importantes cambios, es ahora, cuando surgen las construcciones más emblemáticas y abundantes de la prehistoria balear: los talayots, que tanto por su forma como por su ubicación parecen torres de vigilancia o defensivas, con forma circular o cuadrada. Además de la capital, destacan los municipios de Calviá y Manacor.
    R.R.C.
Nota: Fotos del autor

miércoles, 9 de enero de 2013

Castillo de Bran en la actual Rumanía


     Situado cerca de la ciudad de Braşov en Transilvania, es un monumento nacional y uno de los enclaves turísticos más importantes de Rumanía, muy conocido por su relación con la famosa novela de Bram Stoker sobre el Conde Drácula, que le sirvió como modelo para describir el castillo de este vampiro, siendo utilizada su imagen en películas que trataban sobre este tema. Pero la realidad es bien diferente, si nos fiamos de la información  histórica que se tiene sobre el personaje real en el que se inspira la famosa novela, que a lo sumo pasó un par de días encerrado en una mazmorra, según la opinión mayoritaria. La estructura actual de la fortaleza se remonta al siglo XIV, en un entorno natural impresionante, en el que destaca por su bella arquitectura de contundentes volúmenes, que cumplía una doble función: comercial y defensiva. La circulación del castillo se ordena alrededor de un patio central, y en su interior, los detalles históricos y artísticos los encontramos por todas partes. Por último, habría que destacar el buen estado de conservación que presenta, con muchas puertas, escaleras, pasadizos, estancias y una terraza ideal para un pequeño descanso.

     En fin, actualmente ha sido convertido en museo de historia y arte feudal. Otro de los lugares de Rumanía que podemos visitar.
     R.R.C.

Nota: fotos del autor

martes, 8 de enero de 2013

Brujas (Bélgica)


     Es la capital de la provincia de Flandes Occidental; situada al norte de Bélgica cuenta con una población de unos 120 000 habitantes. Su mayor atractivo es su casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2000. Al igual que otras ciudades norteñas es conocida como la Venecia del norte, por la cantidad y belleza de sus canales. Ha tenido el rango de ciudad desde el siglo XI y formó parte de la Liga Hanseática, convirtiéndose en una de las ciudades más ricas de Europa. El estilo neogótico reinaba en el siglo XIX y gran parte de la urbe fue reconstruida en dicho estilo. Actualmente, dentro de las murallas se puede contemplar una enorme cantidad de monumentos y tesoros artísticos. Las murallas, torres y puertas de acceso a la zona medieval se conservan prácticamente intactas. En el corazón de Brujas se encuentra la Plaza Mayor, circundada por espléndidas fachadas como las del Palacio Provincial, el salón de los tejidos o " De Lakenhalle" y el imponente monumento conocido como Atalaya, símbolo de la libertad y de la autonomía de Brujas.
       R.R.C.
Nota: fotos del autor.

La plaza Dam de Ámsterdam, capital de los Países Bajos

  
    
     Es uno de los lugares más conocidos e importantes de la ciudad, ya que se encuentra en su centro histórico a unos setecientos metros de la Estación Central de Ámsterdam. Su forma es rectangular y en ella convergen las calles más transitadas por los peatones que eligen esta encantadora ciudad recorrida por bellos canales, como destino turístico. En esta plaza se encuentra el Palacio Real de estilo neoclásico que sirvió como ayuntamiento desde mediados del siglo XVII hasta principios del XIX, y una iglesia gótica del siglo XV como edificios más representativos. Cabe destacar el Monumento Nacional, un pilar de piedra blanca construido en 1956 en memoria de las víctimas de la Segunda Guerra Mundial, que domina el lado opuesto de la plaza, diseñado por un arquitecto holandés.
     R.R.C.
Nota: foto del autor

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ruinas celtas del monte de Santa Tecla en Galicia


     El monte de Santa Tecla de 340 metros de altitud se encuentra situado en la localidad de La Guardia, provincia de Pontevedra, en la desembocadura del río Miño que separa este municipio de Portugal. Las vistas que se pueden observar desde aquí son espectaculares, siempre que la niebla no te lo impida. Cuando ascendemos nos encontramos con un castro, nombre con el que se conocen estos pequeños poblados celtas, que solían estar establecidos en lugares estratégicos y de fácil acceso a recursos naturales. Este que nos ocupa se comenzó a excavar a principios del siglo XX, su número de moradores parece escaso, no sobrepasaría los 300 vecinos. Tuvo una ocupación continuada entre los siglos I a. C., al poco de comenzar el proceso de romanización de Galicia, y el siglo I d. C., y a partir de ese momento comenzó un lento proceso de abandono.  Se encontraba amurallado y presenta una forma desordenada y sin apenas espacio entre las viviendas, la mayoría de ellas pequeñas, circulares y cubiertas de brezo o paja, el grosor de sus paredes suele ser bastante uniforme, sobre 40 cm de media. Se asientan directamente sobre la roca madre y sus muros estarían recubiertos con un mortero de cal y arena tintados de distintos colores. En su interior era donde se desarrollaba la vida cotidiana. Algunas presentan bancos adosados y su pavimento podía ser de tierra pisada, o de losa. Fue declarado Monumento Histórico Artístico en 1931 y también tiene la consideración de Bien de Interés Cultural.
     R.R.C.

Nota: Foto del autor.

Ruinas de Cartago: Termas de Antonino Pio


     Estas termas construidas por los romanos en la antigua capital del Imperio cartaginés fueron uno de los baños más grandes de la época romana, datan del siglo II de nuestra era y, desde luego, fueron las más importantes en suelo africano, de las cuales han llegado hasta nuestros días una gran cantidad de ruinas que fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco hace ya más de treinta años. Cartago fue una importante ciudad de la antigüedad destruida por los romanos y reedificada por ellos. Se encontraba en la bahía del mismo nombre en la costa mediterránea, en la actual Túnez. Entre sus restos arqueológicos casi todo lo que queda es de origen romano, ningún resto es púnico. En su mayor esplendor las termas contaron con once bóvedas que ascendían a una altura de treinta metros.


     Se edificaron después de que un terrible incendio arrasara la ciudad, pero de lo que no se pudieron librar fue de un gran terremoto que asoló la zona a finales del siglo IV o a principios del V, por lo que tuvieron que ser reconstruidas, para ser abandonadas finalmente en el siglo VII.
     R.R.C.
Nota: fotos del autor.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Gerasa, la Pompeya asiática

   
     Tanto por la calidad de su arquitectura, como por su buen estado de conservación, se conoce a Gerasa (Jerash) como la Pompeya asiática. La mayoría de sus restos son del período romano y bizantino. Situada a unos cuarenta kilómetros al norte de la actual capital de Jordania, sus ruinas representan una de las ciudades romanas más importantes del Próximo Oriente. En el siglo I de nuestra era alcanzó una gran prosperidad e incrementó sus actividades comerciales, gracias a la construcción de calzadas romanas que pasaban por la zona. En el siglo siguiente también mostró un gran desarrollo y su población llegó a alcanzar entre veinte y veinticinco mil personas. Nicómaco, filósofo y matemático neopitagórico, era de aquí y fue considerado una autoridad durante un milenio.

     En cuanto a los edificios más importantes habría que destacar el arco de Adriano, construido en el 130 d. de J.C., un circo, dos enormes templos dedicados a Zeus y a Artemisa, dos teatros, una larga avenida con columnas de ochocientos metros y una maravillosa plaza pública (el foro)  con forma elíptica rodeada de una columnata. Desde mediados del siglo IV vivió en la ciudad una importante comunidad cristiana, llegando a construir una catedral. Más adelante se seguirían levantando iglesias hasta sobrepasar la docena, con suelos elaborados a base de ricos mosaicos.
      R.R.C. 
Nota: Fotos del autor

jueves, 8 de noviembre de 2012

Pompeya, la ciudad sepultada por el Vesubio


     Es una ciudad muy antigua de la península itálica fundada en el siglo VII a. de J.C., situada a unos doscientos kilómetros al sur de Roma y muy próxima a la actual ciudad de Nápoles, que con el paso de los años se convirtió en una urbe rica con un buen número de monumentos y jardines. Su prosperidad se vio truncada cuando en el año 62 sufrió un fuerte terremoto que la dañó seriamente. No se había terminado de reconstruir y volvió a sufrir otra catástrofe mucho peor, la erupción del Vesubio en el verano del año 79 de nuestra era. Las consecuencias fueron catastróficas para la ciudad, pues quedó sepultada bajo sus cenizas hasta mediados del siglo XVIII cuando empezaron las excavaciones para sacarla a la luz de nuevo. Fue el ingeniero militar nacido en Zaragoza Roque Joaquín de Alcubierre el descubridor y primer excavador de esta espectacular ciudad.

      Sorprende el buen estado de conservación actual, como podemos comprobar en la mayoría de sus edificios y la decoración de sus casas, así que, durante su visita se puede experimentar la sensación de que aún sigue habitada. Todavía podemos apreciar algunos templos, la basílica, el foro, las termas, el teatro, el anfiteatro, varias de las casas más lujosas... mientras paseamos por sus empedradas calles. También podemos ver los moldes de figuras de alguno de los cuerpos que fueron encontrados bajo las cenizas; impresiona verlos, con lo cual nos podemos hacer una idea del horror que sintieron estas pobres gentes ante la avalancha de roca y ceniza que se les venía encima. El historiador que fue testigo de los acontecimientos, Plinio el Joven, nos indica que durante los días anteriores ya hubo temblores de tierra, pero nadie podía sospechar la inminente desgracia que provocaría miles de muertos, entre los que se encuentra el ilustre historiador Plinio el Viejo, tío del anterior, que murió al inhalar los gases tóxicos que se desprendían de la erupción. En estos trágicos momentos, se calcula que Pompeya contaba con unas quince mil personas y se piensa que gran parte de ellos pudieron escapar de la tragedia. Sobre el número de víctimas (se han encontrado restos de unos dos mil cadáveres) hay que tener en cuenta que las excavaciones todavía no han finalizado, y cabe esperar que aparezcan más. Resulta impactante el hecho de que los gladiadores encadenados no pudieron abandonar el anfiteatro, allí encontraron su final, y que los perros domésticos muriesen intentando soltarse de las cuerdas que los tenían atados a las casas de sus amos.
     En fin, la visita a la ciudad romana de Pompeya resulta muy didáctica e interesante, para hacernos una idea de cómo era y como se vivía en una localidad del siglo I de nuestra era en la primera potencia de la época: el Imperio romano.
     R.R.C.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Stonehenge

    
      Es el monumento megalítico más famoso del mundo, construido por el hombre prehistórico en el sur de Gran Bretaña, a unos ciento treinta kilómetros al oeste de Londres. Cronológicamente corresponde a la Edad del Bronce, es decir, estamos hablando del tercer milenio antes de J.C. Pero su forma definitiva, tal y como  hoy lo veríamos si estuviese completo, no la alcanzó hasta el 1500 antes de nuestra era. Cuatrocientos años después fue abandonado. Está compuesto por enormes bloques de piedra que forman cuatro circunferencias concéntricas, y un foso circular de poco más de cien metros rodea toda la construcción. La finalidad con la que fue construido no está clara, lo que ha dado lugar a muchos comentarios, pero pudo ser utilizado como un templo religioso para adorar al Sol y a la Luna, tener una función funeraria, o incluso un carácter astronómico, con el objetivo de poder predecir las estaciones.
     La clase de piedra arenisca con la que fue construido se encuentra a unos treinta kilómetros al norte de este lugar, y cada uno de estos menhires que integran la construcción pesan unos veinticinco mil kilos, mientras que los bloques colocados sobre ellos, a modo de dintel, alcanzan los siete mil kilos. El primer círculo de piedras tiene un diámetro de casi treinta metros. Tres metros al interior aparece el segundo círculo del que sólo quedan unos veinte menhires. Más al interior, encontramos una formación en herradura con cinco trilitos enormes y, dentro de ellos, diecinueve menhires de menor altura. Encontramos al final la "piedra del altar", de casi cinco metros de alto.
     Para concluir, actualmente no sé cómo andará el asunto de las visitas, pero cuando yo la realicé hace 32 años no nos dejaron caminar entre las piedras, pudimos ver el crómlech con claridad a cierta distancia, pero al menos, no nos cobraron nada.
        R.R.C.
 Nota: Imagen obtenida de Internet