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lunes, 27 de abril de 2026

VASO DE TUTANKAMÓN

 

     Entre las piezas que podemos ver en el Gran Museo Egipcio de El Cairo, nos encontramos con este pequeño vaso de fayenza, que es un material de cerámica, que cuando se cuece da lugar a una superficie vidriada y adquiere una tonalidad azulada o verdosa, principalmente. Lleva inscrito en jeroglífico el Nombre de Trono del conocido faraón Tutankamón, recuerdo que los faraones podían detentar hasta cinco nombres. Traducimos dicha inscripción como EL BUEN DIOS, EL SEÑOR DE LAS MANIFESTACIONES ES RA (NEB-HEPERU-RA: TUTANKAMÓN), QUE SEA DOTADO DE VIDA.

     El hallazgo de este vaso fue descubierto cerca de la tumba  marcada con el número 54 del Valle de los Reyes en el Alto Egipto. Aunque no estamos ante una tumba propiamente dicha sino de un pequeño hueco, se encontraron unos cuantos artefactos a principios del siglo XX, en los momentos en el que este monarca era un personaje extraño Recordemos que la tumba del conocido faraón es la número 62, y todavía no se había encontrado cuando se localizó este objeto. Pero sí indicaban estos hallazgos, en el que se encontraba un lienzo de lino con el nombre de este rey, que tendría que existir una tumba perdida: la de Tutankamón, descubierta en 1922 por Howard Cartel.

       R.R.C.


domingo, 12 de abril de 2026

LA BELLEZA DE LOS JEROGLÍFICOS EGIPCIOS

 

                                    

     Ya he escrito en más de una ocasión, que la lengua jeroglífica egipcia es la más bonita del mundo puesta por escrito. En cuanto a su sonido, es imposible de averiguar (nadie ha escuchado a un antiguo egipcio cuando hablaba), pero, probablemente, tendría una sonoridad parecida al copto, que todavía se emplea en la liturgia de esta religión. El hecho de saber esta lengua, ayudó mucho a Jean-François Champollion a descifrar esta bella grafía. No obstante, fue el británico Thomas Young quien identificó por primera vez el nombre del rey Ptolomeo en jeroglífico, lo que representó un gran avance, ya que probó que estos signos podían encarnar sonidos fonéticos y no ser solo ideogramas, y justo es reconocérselo. Mientras tanto, Champollion en 1822 leyó correctamente un cartucho de Ramsés II: “r -ms-s”. Para ilustrar lo dicho al comienzo, dejo aquí lo que nos informa esta bella y cromática franja de jeroglíficos, acompañada de los mismos signos a su derecha, y divididos por mí en rectángulos para facilitar su comprensión:

Hor-Behedety (es una forma del dios Horus el Viejo, documentado desde el Reino Antiguo -3ª Dinastía- y asociado a la entronización  y protección del rey, también tuvo un estatus de especial en Edfu –ciudad al sur de luxor-). Es lo que podemos deducir de los signos jeroglíficos del primer rectángulo marcado. Además es el Señor del Cielo. Su nombre significa “El que es originario de Behedet”-nombre egipcio de Edfu que es árabe- El templo, dedicado al dios halcón Horus de Behedet (Hor-Behedety), fue construido durante el periodo helenístico. Gran dios Señor del cielo; lo podemos ver escrito en el segundo rectángulo. Y, por último; león de Iunet, es decir, su nombre original egipcio, pero más conocido por su nombre árabe actual: Dendera, construido El templo de Hathor a unos 60 km río abajo desde la actual Luxor. Y con esto ya tenemos el contenido del tercer rectángulo inferior.

       R.R.C.


    


lunes, 30 de marzo de 2026

CARTUCHO DE RAMSÉS II PINTADO

 

     El pato de la imagen que denominamos SA, en este caso se traduce por “hijo”, junto al disco solar que vemos sobre él, se identifica con Re y se leería: "El hijo de Ra”. A continuación, en el interior del cartucho (esa línea ovalada cerrada con un nudo en la base), es el Nombre de Nacimiento de Ramsés II: “Engendrado por Re, amado de Amón”. Recordemos que los faraones de Egipto recibían hasta cinco nombres con distinta significación. La figura antropomorfa que vemos sentadas es el dios Re (con la cruz de la vida en sus rodillas y el disco solar sobre su cabeza). Las tres pieles de zorro unidas por la parte superior que aparecen detrás de Re significan: “naciendo de”, se transcriben “MS” y se lee MES; el doble signo de la tela doblada es una redundancia de la letra S. Frente al dios advertimos un signo que representa un canal con agua y se transcribe MR suena MER y lo traducimos por "amado". La línea quebrada que aparece sobre el canal con agua; el tablero con fichas; y una caña florida que vemos al final, se leen Imen, o sea, Amón. Luego ya tenemos el nombre de cuna completo de este importantísimo faraón, trazado con pinturas de diversos colores sobre estuco. Por último, una vez más observamos la belleza de la lengua jeroglífica egipcia puesta por escrito.

NOTA: Al no existir las vocales en esta lengua, se ha llegado al acuerdo internacional de utilizar una e para poder pronunciar las consonantes, aunque a la hora de traducirla a al español, por ejemplo, la sustituyamos por una a, o bien una o, como habéis podido verificar en el texto.

       R.R.C.


martes, 20 de enero de 2026

ANILLO-SELLO DE PTAH

 

     Es un precioso anillo-sello de oro del antiguo Egipto faraónico, concretamente del Imperio Nuevo, y se halla conservado en el Museo de El Louvre en París. Evidentemente, pertenecería a una persona poderosa por el gran valor que tenía en aquella época. Un “bisel” ovalado delimita la cara de la pieza en donde se encuentra la inscripción en lengua jeroglífica como único adorno, e incluso mensaje, añadiría yo. El dios Ptah es el protagonista de la sortija, pues era un dios muy popular en Egipto; con numerosas atribuciones, entre ellas: patrón de artesanos, arquitectos, escultores, e incluso de la sabiduría y la magia. En definitiva un dios creador. Se le representaba como un pequeño hombre con barba recta y un sudario, con un casco en la cabeza y un cetro denominado “uas” como símbolo de poder y fuerza, que por cierto, me recuerda mucho a las estatuillas que se entregan en la ceremonia de los Óscar.

     Si ahora vamos a los jeroglíficos del anillo, todos impresos en huecorrelieve, percibimos a una golondrina parada mirando hacia la derecha, la cual nos indica que por ahí tenemos que empezar a leer, nos encontramos tres signos: una mecha de lino trenzado, un soporte sólido o una base de estatua rectangular y un pequeño semicírculo, pues así escribían los egipcios al dios Ptah. La golondrina siempre tiene un significado bueno que podríamos traducir como grande, curiosamente el gorrón es todo lo contrario para los habitantes del país del Nilo, ya que es algo pequeño, o dañino incluso. Volvemos a ver de nuevo ese pequeño semicírculo que en este caso hace alusión al género femenino, y una azada que es un ideograma del verbo amar. Si lo juntamos todo se nos queda la frase: “Ptha, gran amor o grande de amor”.

      R.R.C.  


sábado, 13 de septiembre de 2025

CARTUCHOS JEROGLÍFICOS DEL FARAÓN TUTANKAMÓN

 

     El cartucho que vemos a la izquierda recoge el Nombre de Nacimiento de Tutankamón. En la parte central aparece un polluelo de codorniz entre dos pequeños semicírculos que fonéticamente se leen como una “t”, mientras que el ave suena como una “u”, luego leeríamos “tut” que podríamos traducir como símbolo. A la izquierda comprobamos la famosa cruz ansada egipcia que representa tres sonidos, por lo tanto, trilítero,  que pronunciamos “anj” y hace alusión a la vida. En la parte superior vemos una hoja o caña: "i"; una línea quebrada, que leeríamos como "n"; y un tablero con fichas que es un signo con dos sonidos "mn", es decir, imen, Amón. en español. En definitiva, en jeroglífico se transcribe como Tutanjimen, que podríamos traducir como “El símbolo vivo de Amón”. Y, en la parte inferior: Heqa-Iunu-nesut, es decir, “Gobernador de Heliópolis del sur” (la antigua Tebas), representados de derecha a izquierda por un cayado, por un pilar y por una planta de junco en flor.

     El cartucho que observamos a la derecha recoge el Nombre de Trono de Tutankamón, en el cual, destaca el escarabajo típico egipcio que podemos traducir como “manifestación”, heper en jeroglífico. Debajo de él aparecen tres pequeños trazos que indican que el término anterior hay que leerlo en plural. A continuación, vemos una especie de cuenco o cesta que traducimos como: señor, neb en su idioma. Y en la parte superior, el disco solar que asociaban al dios Ra. Por lo tanto, la traducción es: “El señor de las manifestaciones es Ra”. En el egipcio medio clásico el artículo no se utiliza. En este idioma, dependiendo del contexto, hay que presuponer palabras en muchas ocasiones para dotarlo de sentido. Por ejemplo, el verbo ser no aparece, pero ateniéndonos al entorno hay que incluirlo en la traducción.    

      R.R.C.


miércoles, 20 de agosto de 2025

EL establo de Meketre (maqueta antigua egipcia)

 

     Siempre me han llamado la atención las maquetas de talleres, oficios, casas, establos, jardines… y, especialmente, las de barcos (aunque este no es el caso), que nos han legado los antiguos egipcios. Todas ellas son unos lindos trabajos de artesanía de primerísima calidad. El Museo Egipcio de El Cairo y el Museo Metropolitano de Nueva York exponen en sus vitrinas las halladas en la tumba de Meketre en Tebas (Luxor), ya que un egiptólogo del museo neoyorquino las encontró a comienzos de1920. Meketre (que significa “El Sol es mi Protección”) prestó sus servicios como canciller a dos faraones del Imperio Medio allá por el año 2000 a. de C. A pesar de que su tumba fue saqueada, una pequeña habitación se libró de los robos; la cual apareció repleta de maquetas de una gran clase y variedad, que describen la vida cotidiana de su época, entre la que se encontraría el establo que vemos en la imagen exhibido en la ciudad norteamericana.

     Este pequeño establo elaborado a base de pequeñas estatuillas de madera es una pequeña obra de arte en sí misma. Esta maqueta funeraria hay que recordar que “solo” tiene ¡4000! años, en la que se ha representado una escena de alimentación del ganado, son uno de los elementos más característicos de los enterramientos de esa época y sorprenden por su viveza y por la atención a los detalles que presentan. Estos objetos hechos con madera pintada, les vino muy bien para sustituir a las pinturas y relieves que decoraban las tumbas de esa fase, aunque surgieron durante el Primer Período Intermedio, con disposiciones muy confeccionadas y de gran calidad. Pero es sobre todo a principios del Imperio Medio cuando encontramos los mejores ejemplos de actividades cotidianas.

     Pero ¿qué son las maquetas funerarias y en qué consisten? Se trata de representaciones en miniatura de personas, que tanto solas como en grupo, llevan a cabo cierta actividad de la vida corriente. Algunas de las tareas más representadas tienen que ver con la elaboración de pan o cerveza (muy popular en el país del Nilo), el sacrificio de animales para el consumo, talleres textiles o carpinterías, recuentos de ganado o diversos tipos de embarcaciones colmadas de pasajeros, patios por los que pululaban cuidadores de ganado, carniceros, pescadores, tejedores, carpinteros, escribas… Esta maqueta es un ejemplo excelente de la relevancia que tuvo la ganadería en la economía del antiguo Egipto. De hecho, era una de las ocupaciones principales de los egipcios y una fuente importante de ingresos. Asimismo, la aportación de carne y sus derivados y la importancia de estos animales, sobre todo bovinos, como fuerza bruta en labores agrícolas.

     En este establo se cría el ganado para el matadero. Se observan cuatro bueyes que se alimentan de un pesebre; otros dos son alimentados por los sirvientes de cuadra con forraje y un saco de grano en la estancia de enfrente. Junto a la puerta hay un capataz vigilante con un bastón en la mano, por lo que pudiera pasar.

     Por último, a diferencia de los ushebtis (de los que ya hay una entrada en este blog), cuya función era servir al difunto en la otra vida y hacer el trabajo que él no deseaba, estas maquetas tenían el objetivo de asegurar la vida diaria del finado y su entorno, para que siguiera gozoso en la otra vida.

      R.R.C.


lunes, 18 de agosto de 2025

Collar de la reina Ahhotep

 

     En este mismo blog ya hay otras entradas anteriores de esta combativa reina, que vivió allá por el siglo XVI a. C., a caballo entre las dinastías XVII y XVIII en el antiguo Egipto. En su tumba destacan joyas, como la presente y objetos bélicos, lo cual nos indica o refuerza su actividad militar. De hecho, este espléndido collar de oro del que penden tres moscas, lo podemos valorar como una condecoración castrense, concedido por su hijo Ahmose I, en reconocimiento por los servicios prestados a su reino. En la actualidad se puede ver en el Museo de El Cairo.

     Las moscas elaboradas en oro puro presentan unas alas finas y lisas, mientras sus cuerpos cincelados están unidos a ellas con grandes ojos saltones. Una anilla sobresale de su hocico para que pudiesen ser colgadas de una cadena. Todos aquellos efectivos que mostrasen un valor especial en el campo de batalla podían recibir un colgante con una mosca, como distinción a su valentía. Por último, en el Egipto de aquella época las moscas eran consideradas como señal de arrojo, de constancia, de firmeza… virtudes muy valoradas en el ámbito militar. En fin.

     R.R.C.


jueves, 14 de agosto de 2025

Cartucho en la tumba de Nefertari

 

     La famosa tumba de la reina Nefertari, Gran Esposa Real del faraón Ramsés II, fue descubierta por Ernesto Schiaparelli en 1904 en el Valle de las Reinas, en el Alto Egipto, y es la más espectacular de todas. Me voy a centrar en la imagen que ilustra la entrada y que aparece  en las jambas del sepulcro, pintada en vivos colores muy bien conservados directamente sobre la pared, recordemos que tienen una antigüedad de unos 3300 años. Observamos su nombre escrito en lengua jeroglífica en un cartucho como corresponde a una soberana*. Se halla protegido por dos cobras que unen sus cuerpos en la parte superior, atravesando sus organismos dos cartuchos circulares: las diosas Uadyet (diosa protectora del norte) a la derecha, coronada con la corona baja y roja del Bajo Egipto, y Nejbet (diosa protectora del sur) a la izquierda, coronada con la doble corona blanca y roja representando a las Dos Tierras. Además, en el torso de ambas cobras advertimos un signo jeroglífico, que consiste en dos arcos atados en un paquete, el cual es un ideograma de la diosa Neit, que entre sus múltiples atributos también está considerada una diosa funeraria.  Sobre el cartucho real, vemos dos plumas altas y el disco solar símbolo del dios Ra, pues se creía que ayudaba a renacer al difunto. Se conoce con el nombre de la corona Shuti, o de Dos Plumas.

*Sobre el significado y lectura de los signos jeroglíficos, para no repetirme de nuevo, hay otra entrada en este blog titulada: “El cartucho de Nefertari”, que se puede encontrar en el buscador que aparece en la parte superior derecha de la página.

      R.R.C. 


lunes, 14 de julio de 2025

Los cartuchos de Ramsés II

 

     Vamos a tomar de ejemplo el cartucho que contiene el SA-RA o Nombre de Nacimiento de este conocido y poderoso faraón de la XIX dinastía egipcia. A parte de la perfección de cómo fueron grabados los jeroglíficos, llama mi atención, tanto en este como en otros cartuchos la profundidad de las grabaciones, pues difícilmente podrían borrase, en el supuesto de que otro faraón aprovechase sus construcciones en beneficio propio, sufriendo una especie de Damnatio memoriae (eliminar todo lo que mencionara al condenado). Quisiera evocar, que este mismo faraón mandó borrar y escribir encima su nombre, incluso en construcciones de su propio padre como, por ejemplo, el  famoso palimpsesto egipcio, que observamos en la sala hipóstila del templo de Seti I, en Abidos, dando como resultado la apariencia de un avión de guerra, una especie de dirigible, un helicóptero o un submarino, cuando no es más que una superposición de jeroglíficos. ¿Podría haber más motivos para explicar la profundidad de los cartuchos? Veamos:

     El calado de los cartuchos los hacía más imperecederos para la posteridad, ya que muchos de ellos han llegado con una claridad y un estado de conservación sorprendente. También con el objetivo de impresionar al observador de la grandeza y solemnidad del soberano. La profundidad también hay que interpretarla como un refuerzo de la protección mágica que el cartucho proporcionaba al rey, una barrera para librarse de las fuerzas malignas del mundo terrenal y del más allá. Además, hay que considerar la importancia que tenía el nombre propio en el antiguo Egipto, pues estaba Intrínsecamente ligado a la persona.

     La traducción del Nombre de Nacimiento de Ramsés II es “Engendrado por Re, amado de Amón”, recordemos que los faraones de Egipto recibían hasta cinco nombres. Las dos figuras antropomorfas que vemos sentadas son los dioses Amón (con corona y dos plumas altas), y bajo él, un signo que representa un canal con agua y se transcribe MR suena MER y lo traducimos por "amado"; y Re (Ra) con un disco solar encima de la cabeza. Sobre el cartucho vemos dos plumas de avestruz como las que aparecen en la corona (Atef), de Osiris, y un destacado disco solar en el centro. Las tres pieles de zorro unidas por la parte superior que significan “naciendo de” se transcriben “MS” y se lee MES; el signo de la tela doblada es una redundancia de la letra S.

       R.R.C.

jueves, 17 de abril de 2025

LA PRIMERA DENUNCIA DE VIOLACIÓN DE LA QUE TENEMOS NOTICIA

     En el papiro egipcio "Salt 124” de hace más de 3000 años y conservado en el Museo Británico de Londres, tenemos la primera denuncia por escrito de la historia de una violación, que además viene acompañada de otros muchos delitos cometidos por un siniestro “personaje”, que ejerció como capataz ilegalmente en la construcción de las tumbas faraónicas en el Valle de los Reyes del Antiguo Egipto, cuando gobernaba la XIX dinastía. Él vivía en la ciudad de artesanos de Deir el Medina, un poblado próximo al campo de trabajo cercano a la ciudad de Tebas, capital de Egipto en esos momentos. Se cree, que Paneb había conseguido su inmerecido puesto de trabajo con algún tipo de soborno, ya que debería haber recaído en el hijo genético del antiguo capataz, pues él era adoptado y no descendía directamente del mismo como era costumbre.

     Los delitos de esta ”prenda” eran numerosos y graves, como asesinato, perjurio, robo, asalto, homicidio, blasfemia contra los dioses, hurto de las herramientas de trabajo, adulterio, favoritismo, malversación y violación, así como de desvalijar las tumbas reales. Desde luego, este último conllevaba con toda seguridad la pena de muerte. También se sabe que maltrataba con gran severidad a sus subordinados. Asimismo, logró formar una banda de delincuentes que se enfrentaba a otras de su tiempo. No podía faltar el despreciable delito de arrojar a una mujer contra una pared, desnudarla y violarla después, lo que sería, como vimos más arriba, la primera información de una violación de la que tenemos constancia escrita hasta ahora. El acoso femenino formaba parte de su “curriculum”.

     Bueno, al final que pasó con Paneb, desgraciadamente no lo sabemos. Si hubo juicio desconocemos la sentencia, así que, lo más probable es que nunca averiguaremos si pagó por sus múltiples delitos. No obstante, consiguió la inmortalidad, que tanto ansiaba el pueblo egipcio, pasando a la historia.

NOTA: Imagen del papiro que nos informa del caso escrito con caligrafía hierática.

        R.R.C.

miércoles, 16 de abril de 2025

CEREMONIA DE APERTURA DE LA BOCA DE TUTANKAMÓN

 

     La imagen que estamos contemplando corresponde a la pared norte de la cámara funeraria de la mundialmente conocida tumba de Tutankamón, y los personaje que vemos de pie son su sucesor y antiguo visir del joven faraón situado a la derecha Ay, que aparece con el tocado de los reyes en el campo de batalla y en determinadas ceremonias, y una piel de leopardo muy destacada que nos indica que también se muestra como sacerdote (sem) de las honras fúnebres; y el propio Tutankamón a nuestra izquierda representado como Osiris, el dios del inframundo (Amenti).

     Lo que se está llevando a cabo en la imagen es un ritual mágico conocido como ceremonia de la apertura de la boca, para lo cual el sacerdote, en este caso, el nuevo faraón Ay, con una azuela (herramienta que sirve para trabajar la madera, entre otras cosas) que lleva en sus manos, para que el difunto recupere todos los sentidos que tuvo durante su existencia terrenal, ya los iba a necesitar para su nueva vida futura. No solo la boca, también los ojos, la vista, el oído, etc. En el fondo, la podemos entender como la creencia en la transición a una nueva vida con las mismas necesidades que la nuestra, pero feliz y para toda la eternidad. Luego, como dice una bella canción española: “La muerte no es el final” para los antiguos egipcios.

     Estos frescos seguían las reglas o cánones de las pinturas egipcias en general, es decir, la cara, los brazos y las piernas de perfil; mientras el cuerpo y el ojo de frente. Eran representaciones planas, por lo tanto, no muestran distintas tonalidades y, cuando las vemos, son fruto del desgaste de los pigmentos por el paso del tiempo. No exhiben ningún tipo de perspectiva, y el tamaño de los personajes únicamente responde a sus estatus social, a una jerarquía, y no a que se sitúen en distintos planos. Los dioses, el faraón y los altos funcionarios son las figuras más cuidadas en todo el arte egipcio en general.

     Vamos ahora a los jeroglíficos que comprobamos a la altura de las cabezas de ambos mandatarios. El texto correspondiente al faraón Ay, hay que leerlo de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo, y traducido al español dice lo siguiente: El dios perfecto, Señor de las Dos Tierras (Alto y Bajo Egipto); Señor de los rituales (o Señor de la oración); Rey del Alto y Bajo Egipto: Manifestaciones del dios Ra (dentro de un cartucho ovalado); El hijo de Ra: Dios Padre, Ay, glorioso Señor gobernante de la ciudad de Tebas (dentro del segundo cartucho); Que sea dotado de vida como Ra eternamente y para siempre (aunque parezca una redundancia). El siguiente texto situado frente a Tutankamón, lo leemos de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo, dice lo siguiente: El dios perfecto, Señor de las Dos Tierras (ya sabeos que se refiere al Alto y Bajo Egipto); Señor de las apariciones; Rey del Alto y Bajo Egipto: El Señor de las manifestaciones es Ra (en el primer cartucho); el hijo de Ra: Tutankamón, gobernador de Heliópolis del sur (en el segundo cartucho); Que sea dotado de vida eternamente.

     Por último, recordar que los faraones tenían hasta cinco nombres que se le fueron añadiendo con el transcurrir de los años. Los dos más importantes eran el Nesut-Bity y el Sa-Ra, o sea,  el de trono (el que aparece bajo la abeja y en junco) y el de nacimiento (el que aparece bajo el disco solar y el pato), los dos se manifiesta en la escena en ambos casos.

NOTA: El Alto Egipto es el sur y el Bajo Egipto es el norte, para estas denominaciones se sigue el curso del rio Nilo.

      R.R.C.

jueves, 3 de abril de 2025

ANILLO DE TUTANKAMÓN

 

     Este precioso anillo-sello de oro que perteneció al rey Tutankamón, se encuentra actualmente en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Tiene una antigüedad de más de 3300 años, cuando gobernaba la XVIII dinastía egipcia, a pesar de ello, muestra un estado de conservación admirable, aunque podemos observar que tiene señales de uso. De forma ovalada con un bisel que delimita los signos jeroglíficos, se exhiben armoniosamente distribuidos. Pasemos a ellos.

     En el centro del anillo, vemos el Nombre de Trono del faraón o Nesut-Bity, que una vez traducido al español quedaría como sigue: “El Señor de las manifestaciones es Ra” y en el antiguo Egipto sonaría: Neb-jepeu-ra, leído de abajo hacia arriba. Bien, a ambos lados del nombre real aparecen unos signos de esta bella lengua puesta por escrito, que nos indican que era el amado del dios Amón, a la vez que del dios Atón, y que estaba considerado como el Señor de la vida y de la eternidad (podemos observar una pequeña cruz ansada que cuelga del disco solar de la derecha, y que para los egipcios simbolizaba “la vida”). A ambos lados del círculo central superior (el dios Ra) aparecen dos cobras protectoras del monarca. En consecuencia, el valor simbólico y mágico de esta joya resulta innegable. Por último, en las piezas de joyería de las clases altas de la época, no solo se buscaba el equilibrio, la proporción y la estética, también se pretendía difundir un mensaje y librar a su dueño de la mala suerte.

       R.R.C.

martes, 13 de agosto de 2024

ESCARABEO EGIPCIO EN ESPAÑA

 

     ¿Qué hace un escarabeo egipcio en una tumba de mujer en la necrópolis ibérica de Alcobillas en la provincia de Ciudad Real? Pues a esta pregunta tratan de dar respuesta los arqueólogos que hicieron este descubrimiento, ya que estos escarabajos no son frecuentes hallarlos fuera de Egipto. Una posible hipótesis es, que comerciantes fenicios o griegos lo hubiesen traído hasta aquí desde su país de origen. El material con el que está elaborado no es de buena calidad si lo comparamos con uno de lapislázuli, turquesa, cornalina… pues se trata de pasta vítrea para llevarlo como un colgante, como demuestra el agujero que atraviesa la pieza de lado a lado para introducir un cordón.            

     En la base podemos encontrar una inscripción jeroglífica muy útil para su datación, ya que traducida al español podemos leer el Nombre de Nacimiento (SA- RA) de tres faraones de la XXVI dinastía llamados: Psamético I y su nieto Psamético II, que gobernaron entre finales del siglo VII y principios del VI a. C. También podría referirse a Psamético III* que solo reinó 6 meses entre el 526 y 525 a. C. 

     Hay que tener presente que el “Scarabaeus sacer” en el Antiguo Egipto era un potente amuleto de protección para su portador, entre otras muchas propiedades que tenía. La mayoría de los egipcios tendían a comprarse uno según sus posibilidades económicas a lo largo de los distintos períodos de la época faraónica.

*Puede verse "La batalla de Pelusio" en este mismo blog.

      R.R.C.


jueves, 6 de junio de 2024

La firma de Cleopatra, la última reina de Egipto

 

     De los poquísimos documentos que tenemos firmados de la antigüedad es este uno de ellos. Descubierto a principios del siglo XX y conservado en la capital alemana, tuvo que esperar al primer año del siglo siguiente para ponerlo en valor (como tanto les gusta decir a políticos y periodistas de hoy en día), pues contiene al final del texto y de manera separada, el visto bueno escrito a puño y letra de la mismísima Cleopatra VII, la última reina de Egipto, amante de Julio César y Marco Antonio, ya que ambos estaban casados con las romanas Calpurnia y Octavia.

     Tanto el texto como lo que podríamos considerar su firma aparecen en griego. El primero por un funcionario de la corte con letra claramente distinta a lo que sería su refrendo, para evitar falsificaciones. La información que nos transmite el papiro es una serie de exenciones de impuestos a un amigo muy cercano a Marco Antonio, sin más información relevante. Fue escrito a principios del año 33 a. C. cuando ya estaba próxima la batalla de Accio que puso fin a la vida de ambos amantes.

     En el escrito podemos ver remarcado en rojo en la parte inferior la palabra en griego γινέσθω,ι que anotada con el alfabeto latino sería: ginésthōi, y una vez traducida al español: “Hágase”, lubricado a puño y letra por la propia reina.

       R.R.C.


miércoles, 5 de junio de 2024

TUBO DE KHOL DEL ANTIGUO EGIPTO

 

     De la 18 dinastía del Antiguo Egipto, concretamente del siglo XIV a. C., es este tubo de Khol de Satimón (La hija de Amón, en español), como vemos en el cartucho inferior, hija del faraón Amenofis III, aunque en este caso la escritura jeroglífica que aparece encima nos la presenta como Gran Esposa Real de su padre. También sabemos por otras fuentes, e incluso por algún tubo similar, que este título lo ostentaba principalmente Tiy, la madre de Amenofis IV. En la parte superior nos encontramos con el cartucho de Amenofis III, que traducido al español significa: “El señor de la justicia es Ra”, al cual se le presenta como el buen dios. Mientras a ella se le desea larga vida.

     Lo podemos ver en el Museo Metropolitano de Nueva York, y está elaborado en loza, para contener un cosmético llamado Khol que utilizaban mayoritariamente las mujeres, pero también sabemos de su uso por parte de los hombres en la antigüedad, no solo en Egipto, igualmente se empleaba en otros lugares. Servía para ennegrecer los ojos aunque también se le suponía propiedades terapéuticas.

       R.R.C.


miércoles, 18 de octubre de 2023

LAS “BOMBILLAS” DE DENDERA


      El templo de la diosa Hathor en Dendera situado a unos 60 km al norte de Luxor, es uno de los mejores conservados del Antiguo Egipto, y su construcción se remonta al faraón Nectánebo I allá por el siglo IV a. C. No obstante, se estuvo interviniendo en él desde el Período ptolemaico hasta principios del Imperio romano. Es una de las construcciones más visitadas por los turistas, en parte, por los llamativos bajorrelieves que presenta y que han dado lugar a controversias que todavía hoy se mantienen, y que a los guías egipcios tanto les gusta enseñar a sus visitantes, aunque yo no tuve la oportunidad de verlo en mis dos visitas realizadas al país del Nilo.

     Lógicamente los he visto en fotografías que por su forma a mí me recuerdan a grandes berenjenas, que evidentemente no son. La mayoría ven en ellos lámparas o bombillas, representadas solas o bien en parejas opuestas que podrían hacer referencia al Alto y Bajo Egipto. Bien, comencemos:

     No hay noticia alguna ni en textos jeroglíficos de ningún tipo, tanto en pairos como en paredes,  historiadores, etc. de que los antiguos egipcios tuviesen conocimiento alguno sobre electricidad y menos aún de como producirla. Así que, desde un punto de vista científico quedaría descartada la posibilidad de que fuesen bombillas. ¿Qué serían entonces?

     Lo que aparenta el casquillo de la lámpara es una flor de loto que era tan abundante en las zonas acuosas de Egipto. La ampolla de cristal alargada que nos deja ver lo que equivaldría al filamento es el capullo de la flor de loto También hay quien apunta que se representa el útero de la diosa Nut en una estela, y el filamento es claramente una serpiente en movimiento surgiendo de dicha flor. Lo que para algunos sería una batería que con sus manos sujeta la ampolla de cristal en la parte ancha en realidad es el pilar de Osiris,” Dyjed” en jeroglífico, que se traduce por estabilidad. Por último, lo que parece un cable salir de la bombilla es la proa de la barca “mandyet” (la barca solar), muy importante en la religión egipcia).

     Luego estamos asistiendo al nacimiento del dios “Hor-sema-tauy” (Horus unificador de Egipto), que según las creencias de la época surgía en forma de serpiente del interior de una flor de loto. Además, los jeroglíficos que acompañan esta representación nos indican que esta es la interpretación correcta. Pero en fin, la imaginación es libre.

       R.R.C.

sábado, 14 de octubre de 2023

El Ojo de Horus

 

     Este poderoso amuleto conservado en el Museo Británico y que vemos en la imagen, tiene unos 2500 años de antigüedad (de la Época Baja egipcia), y fue realizado en loza vidriada policromada. Es uno de los amuletos más usados por los antiguos egipcios. Símbolo del orden, lo estable, lo imperturbable, que potenciaba la vista y que protegía a los difuntos. El conocido Libro de los Muertos en su capítulo 112 nos dice al respecto: “El Ojo de Horus es tu protección, Osiris, Señor de los Occidentales, constituye una salvaguarda para ti: rechaza a todos tus enemigos, todos tus enemigos son apartados de ti.” Presenta una gran variedad de propiedades mágicas y purificadoras. Conocido como Udyat, cuyo significado es “el que está completo”. A este precisamente se le han añadido otros elementos para potenciar aún más si cabe su poder, como prosperidad o vigilar, por ejemplo.

     También resulta interesante poner de manifiesto que para representar las fracciones tomaron partes de este jeroglífico: la pupila 1/4; la esclerótica (parte blanca del ojo) que queda a la izquierda 1/2; y la de la derecha 1/16; la parte curva superior que en este caso presenta el mismo color de la pupila 1/8, etc.

     Por último, son variados los materiales que se utilizaron en el Antiguo Egipto para elaborar el Udyat: lapislázuli, turquesa, cerámica, fayenza… el ojo que utilizó Horus para reemplazar su ojo izquierdo perdido en un combate que mantuvo con el dios Seth.

             R.R.C.


viernes, 29 de septiembre de 2023

¿SABÍAN LOS ANTIGUOS EGIPCIOS LA EXISTENCIA DE LOS ESPERMATOZOIDES?


       La respuesta es no. No podían verlos porque el descubrimiento de lo que podríamos considerar un microscopio rudimentario no fue hasta 1595. Hubo que esperar hasta 1667 para que el científico Anton van Leeuwenhoek examinando su propio semen con un microscopio más preciso que el del siglo anterior describiese un espermatozoide.

     Situado en el corazón de la antigua Tebas, la actual Luxor, se alza glorioso frente al Nilo, desde las dinastías XVIII y XIX en la segunda mitad del segundo milenio antes de nuestra era un magnífico templo. Los grandes faraones Amenhotep III y Ramsés II fueron sus constructores, dedicado al dios Amón bajo sus dos aspectos de Amon-Ra. Además de estos dos iniciadores, otros muchos faraones  agrandaron el recito con construcciones suplementarias, añadieron motivos de decoración y otros cambios. Hasta los tiempos de Alejandro Magno en el siglo IV antes de J.C. se estuvo interviniendo en esta monumental obra.

     La escena en cuestión que ha dado lugar a controversias y todavía hoy muchos aficionados a la egiptología, la encontramos en la capilla de Alejandro Magno, en la que vemos representado en bajo relieve a Min, dios de la fertilidad, de la vegetación, de la lluvia… entre otras atribuciones. En definitiva, de la fuerza generadora de la naturaleza y siempre aparece con el pene en plena erección (así lleva miles de años, es una pequeña broma). Frente a él nos encontramos con Alejandro Magno como faraón haciendo una libación, o un acto de purificación. Por cierto, los dos representados al mismo tamaño, lo cual indica el rango divino otorgado al célebre conquistador. Ahora viene lo sorprendente y que tanto gusta a los guías mostrar a los turistas, aunque yo tuve la mala suerte que el guía que me dirigió por el templo no consideró necesario enseñarnos esta escena: una eyaculación parece salir del pene del dios, en la que aparentemente se cruza un espermatozoide. No es más que un trampantojo (entendido como una ilusión óptica del observador, no como un engaño). Veamos:

     Lo que parece una eyaculación solo es un cuerno de toro que encontramos como F16 en la lista de jeroglíficos de Gardiner. Lo que parece la cabeza del espermatozoide es una jarrita redondeada la W24 de la misma lista. La onda de agua que sale de ella que se ve como línea quebrada es la N35. Todo en su conjunto, la jarra vertiendo agua sobre un cuerno es el jeroglífico F17de Gardiner que se pronuncia bu y hace alusión a la limpieza.

     Por último, la columna jeroglífica que observamos a la derecha de la pierna de Alejandro se puede traducir: Yo hago una purificación con cinco granos de incienso al sur. No hay más que decir.

        R.R.C.

NOTA: Imágenes descargadas de Internet.

domingo, 12 de febrero de 2023

TUMBA DE NEFERTARI

 



     Si traducimos de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo: Palabras dichas por Horus hijo de Isis. La gran esposa real, Señora de las Dos Tierras (Alto y Bajo Egipto), Nefertari (“La bella amada de Mut”), de voz verdadera *, qué ella viva ante el gran dios Osiris.



     Si traducimos de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo: Palabras dichas por Isis. Gran esposa real, Señora de las Dos Tierras (Alto y Bajo Egipto), Nefertari  (“La bella amada de Mut”), de “voz verdadera”* ante el gran dios Osiris.

*También se puede traducir como “justificada”. Es una expresión que se le concede a la persona fallecida una vez que ha sido juzgada positivamente por el tribunal de Osiris y, en consecuencia, ha sido bendecida. Vendría a equivaler a nuestro R.I.P. (descanse en paz).

       R.R.C.

NOTA: Imágenes bajadas de Internet.                 

JEROGLÍFICO DE RAMSÉS VI (LA BELLEZA DE ESTA ESCRITURA)


      Nos puede servir de ejemplo esta bella tira de jeroglíficos policromados con una antigüedad superior a 3100 años. En el centro de la misma nos encontramos el cartucho con el Nombre de Trono del faraón de la XX dinastía egipcia Ramsés VI. Dentro del mismo observamos que el Sol (Ra) se encuentra en lo más alto, como el astro al que representa. Si dirigimos nuestra vista hacia abajo observamos dos divinidades sedentes: una a la izquierda con dos plumas altas portando un cetro llamado “uas”, que simboliza el dominio, el poder y la fuerza, y que es un ideograma del dios Amón; frente a él, otro ideograma de la diosa de la justicia Maat, con una pluma sobre su cabeza y un “anj” (cruz egipcia) sobre sus rodillas. Un canal lleno de agua que suena “mer” y podríamos traducir por amado. Por último, una cesta de color verde que significa Señor y pronunciamos “neb”. Luego, si traducimos todo lo dicho hasta ahora nos encontramos con lo siguiente: “El Señor de la justicia de Ra, amado de Amón”, o sea, más conocido como Ramsés VI.

      En la parte superior la típica abeja y junco (que recuerda una sombrilla) sobre dos pequeños panecillos (letra t), se leen Nesut-Bity, y se traduce como rey del Alto y Bajo Egipto. Nuevamente, la cesta verde significa Señor, y las dos líneas paralelas (que representan dos lenguas de tierra plana) con tres granos de arena debajo de las mismas, designan las dos tierras en las que se dividía el país del Nilo, es decir, Egipto.
     
     Para terminar, el ya mencionado el disco solar Ra, y el famoso pato de los jeroglíficos “sa”, que significa hijo y que precede al Nombre de Nacimiento de este faraón, que ya no vemos en la imagen. Lástima.
        R.R.C.