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jueves, 8 de octubre de 2026

LA MONEDA DEL ARCA DE NOÉ

 

     En el libro sobre las 100 mejores monedas antiguas: 100 Greatest Ancient Coins, el cual tiene presente tanto su valor histórico como artístico, la que tenemos en la imagen aparece en el número noventa de la lista, a pesar de las pocas que se conservan, una veintena (parece ser), y menos aún en buen estado, así que su precio de mercado puede sobrepasar los cien mil euros, ya que está muy solicitada por los coleccionistas que se dedican a este mundo de la numismática. Un señor que llevó una de estas piezas a “La tienda de empeños” no quiso bajar de los 45 000 $, ya que su experto la valoraba en 50 000. Esta es una pieza de la antigua ciudad de Apamea  (Απάμεια) en Asia Menor, acuñada en bronce en época romana allá por el siglo III d. C.,  convirtiéndose en la única escena de todos los temas que abarca el Antiguo Testamento que tiene una representación numismática, probablemente, por la creencia de que el Arca de Noé se posó por los alrededores de este importante asentamiento comercial.

     El anverso se reservaba para colocar la efigie del emperador, en este momento Filipo el Árabe, como podemos leer en la leyenda en griego que lo rodea, y que vivió durante la primera mitad del siglo III. Fueron varios mandatarios los que gobernaron durante las distintas emisiones. Filipo I porta sobre su cabeza una corona laureada y sobre sus hombros una prenda drapeada, o sea, con tela plegada que añade volumen y un toque de elegancia. En este caso, el reverso es lo más interesante, ya que alude al diluvio bíblico. Además de la leyenda observamos a Noé y a su esposa dentro de la embarcación en forma de cofre sobre las olas, y de tamaño muy reducido en la que podemos leer en griego el nombre de Noé (ΝΩΕ). En la parte superior izquierda observamos una paloma con una rama de olivo seca, que nos indica que la tierra ya vuelve a estar apta para vivir. Parado en el arca en la parte derecha vemos un cuervo, pues en el diluvio bíblico se habla de que Noé soltó a ambos animales para comprobar si había bajado el nivel de las aguas. A la izquierda volvemos a advertir al matrimonio de pie y con los brazos levantados sobre tierra firme dando gracias a Dios.

      R.R.C.


sábado, 11 de abril de 2026

SESTERCIO DE VITELIO

 

AVITELLIVS GERMANICVS IMP AVG P M TR P podemos leer en la leyenda de la faz con grafila de este sestercio de oricalco, del efímero emperador, ya que tan solo gobernó unos meses, Vitelio, acuñada en el año 69 d. C. En esta cara vemos su efigie de perfil, con cabeza laureada y drapeado. La inscripción desarrollada y traducida queda como sigue: AULUS* VITELLIVS GERMANICVS IMPERATOR AUGUSTUS PONTIFEX MAXIMUS TRIBUNICIA POTESTAS, es decir, AULO VITELIO GERMÁNICO EMPERADOR AUGUSTO PONTÍFICE MÁXIMO TRIBUNICIA POTESTAD.

     En el reverso observamos las siglas SC  (SENATUS CONSULTUM – senadoconsulto-) en el exergo de la moneda, o sea, que se imprimió con la autorización del Senado. Los dos personajes de pie que contemplamos son los dioses: HONOS ET VIRTVS. Honos, a nuestra izquierda, con un cetro en su mano derecha y la cornucopia o cuerno de la abundancia, apoyado sobre él, lo sostiene con su mano izquierda. La diosa Virtus aparece con la cabeza cubierta sobre un casco, muy apropiado para su vestimenta militar. Sostiene un cetro con su mano izquierda y un parazonio con la derecha (aunque puntualmente), ya  que según nos informa la RAE: Espada ancha y sin punta, que como señal de distinción llevaban sujeta con una correa en el lado izquierdo de la cintura los jefes de las milicias griegas y sobre todo romanas. Es natural que estas divinidades romanas aparezcan emparejadas, pues representaban el honor y el coraje, por ese orden. Personificaban las cualidades indispensables para ser un buen ciudadano.

     Por último, una moneda similar a la expuesta, sería este sestercio del emperador Galba de casi 28 g de peso y poco más de 3.5 cm de pabellón, acuñada también a martillo con pocos meses de diferencia. Es la que vemos a continuación:

*Aulus en latín, Aulo en español, es el nombre de pila o nombre personal, lo que se conoce como praenomen, el cual era muy habitual en toda la historia de Roma, desde el principio hasta el final del Imperio, en las distintas clases sociales: patricios y  plebeyos. Entre sus significados figura el de “hijo adoptivo”, y se abreviaba con la letra A mayúscula. Precisamente, este emperador se llamaba Aulo Vitelio.

NOTA: Aunque habitualmente se les llama bronces en general a diversas monedas romanas incluidos los sestercios, durante los dos primeros siglos de Imperio, al menos hasta finales del siglo II, realmente eran de este material llamado  oricalco, un compuesto de cobre y zinc que daba un aspecto durado parecido al oro que gustaba mucho a los romanos, según Cicerón,  e incluso lo confundías con el metal precioso. El oricalco estaba compuesto por cerca de un 80% de cobre y un 20% de zinc, además de plomo, estaño y otros en trazas.

      R.R.C.

martes, 7 de abril de 2026

DENARIO DE GALBA


 

     Tras la caída de Nerón, Servio Sulpicio Galba estuvo en el poder poco más de medio año, desde mediados del 68 a comienzos del 69 d. C.  Esta moneda de plata fue martillada en el año 68 en Roma. Presenta un peso ligeramente superior a 3 g y un pabellón que no alcanzará los 2 cm. En el anverso vemos su esfinge con el rostro raspado, el cabello corto y mirando a la derecha. Un retrato un tanto rudo rodeado por la leyenda abreviada: IMP SER GALBA AVG, que desarrollamos: IMPERATOR SERVIUS GALBA AVGUSTUS (EMPERADOR SERVIO GALBA AUGUSTO). El resto del campo queda limpio destacando su imagen de perfil.

     En el reverso de la pieza vemos una corona de roble, también conocida como “corona cívica”, una prestigiosa corona de la antigua Roma, elaborada con ramas de encina o roble con hojas y bellotas incluidas. Se concedía a un soldado que habría salvado a un compañero en el campo de batalla arriesgando su propia vida, lo que le otorgaba ciertos privilegios vitalicios. En su interior comprobamos lo siguiente: SPQR  OB C S en tres registros, que una vez desarrollados: SENATUS POPULUSQUE ROMANUS OB CIVES SERVATOS, que traducimos al español como “El Senado y el pueblo romano para la protección de los ciudadanos”. Esta leyenda es característica en otras muchas monedas romanas.

      R.R.C.

DENARIO DE NERÓN


      Esta moneda de plata del emperador Nerón, el último de la dinastía Julio-Claudia, que gobernó el Imperio entre los años 54 y 68 d. C. Presenta  un pabellón  de unos 18 mm y un peso de 3.35 g acuñado a martillo en Roma, circa el año 65 de nuestra era. En el anverso vemos la efigie de Nerón mirando hacia la derecha, con la cabeza laureada, buena cabellera, y barba que alcanza el grosor de su cuello. Todo indica que es una imagen bastante realista del personaje. A su alrededor contemplamos la leyenda NERO CAESAR AVGVSTVS (NERÓN CÉSAR AUGUSTO).  En el reverso, advertimos un templo abovedado en el centro del campo de la moneda; circular, hexástilo, es decir, con seis columnas, y dedicado a la diosa Vesta, la cual vemos en el interior del centro de la arquitectura escalonada con un cetro, asimismo  divisamos en la inscripción que aparece sobre el mismo su nombre: VESTA. El resto del campo se mantiene libre, para dejar todo el protagonismo a la edificación.

     Lógicamente esta moneda se dedicó a Nerón, ya que ordenó su reconstrucción en el centro de Roma, pues fue destruido por el incendio que tuvo lugar en el año 64 d- C. (todos conocemos lo aficionado que era Nerón a los incendios). A finales del siglo II sufrió otro incendio, pero ya fue reconstruido de nuevo por Julia Donna, hasta que el emperador de origen español Teodosio lo cerró definitivamente, prohibiendo el culto a esta diosa en el año 394.

       R.R.C.

sábado, 4 de abril de 2026

MONEDA DE ADRIANO Y CERES

 

     Nos hallamos ante un sestercio romano de bronce acuñado entre el 121-3 del emperador de origen español Adriano, con un peso superior a los 25 g y un diámetro que no alcanza los 26 mm, pero ofrece la dificultad añadida de no ser completamente circular, aunque su estado de conservación es bastante bueno. En su faz vemos el busto del mandatario mirando hacia la derecha, laureado, drapeado, con barba, un robusto cuello y rodeado por la leyenda abreviada: IMP CAESAR TRAIAN HADRIANVS AVG, que una vez desarrollada quedaría como sigue: IMPERATOR CAESAR TRAIANVS HADRIANVS AUGUSTUS (EMPERADOR CÉSAR TRAJANO ADRIANO AUGUSTO, traducido al español).

     En el reverso de la pieza nos encontramos con la diosa de la agricultura,  las cosechas… Ceres, en el centro del campo monetario, de pie, vestida con una larga túnica, y sosteniendo una larga antorcha con su mano izquierda y una espiga en su derecha. A ambos lados observamos una S y una C (SENATUS CONSULTUM), que nos indica que se hizo con la autorización del Senado romano. Alrededor de la moneda observamos la leyenda: PM TR P COS III, que una vez extendida queda: PONTIFEX MAXIMUS TRIBUNICIA POTESTAS CONSUL III (PONTÍFICE MÁXIMO CON POTESTAD TRIBUNICIA CÓNSUL POR TERCERA VEZ, traducido al español). Una grafila de puntos limita ambas caras. Por último, una preciosa pátina verdosa muy homogénea realza la belleza de la moneda.

       R.R.C.


miércoles, 1 de abril de 2026

DENARIO DE ANTONIA AUGUSTA

 

     Es un denario de plata martillado en Roma, cisca el año 39 d.C., con poco más de 3.5 g de peso y un diámetro próximo a los 2 cm. No es completamente circular, aunque está bien centrado. En su anverso vemos el busto de Antonia Augusta, tal y como nos indica la leyenda inscrita tras y frente a ella. Drapeado, de perfil, y mirando hacia la derecha, con una larga trenza y portando una corona de cebada, También advertimos una grafila de puntitos que la envuelve. Recordar que es hija de Marco Antonio y Octavia, hermana del primer emperador. En el reverso leemos: CONSTANTIAE AVGVSTI, una inscripción habitual en esa cara de las monedas en época del emperador Claudio, y que podríamos traducir como “A la constancia de Augusto” en este caso referida a Claudio, el emperador reinante. El personaje femenino que aparece de pie con una antorcha en su mano derecha y una cornucopia en la izquierda sería la diosa Ceres, con un largo manto de pliegues que la cubre hasta los pies, el cual contribuye a dar un mayor volumen a la imagen. Una bonita pieza.

     R.R.C.


martes, 31 de marzo de 2026

MEDALLÓN-MONEDA DE BLAS DE LEZO

     El conocido refrán de “no vender la piel del oso antes de cazarlo” no puede ser más oportuno y certero que lo mostrado en esta pieza. Fue mandada a acuñar por el almirante británico Vernon, en la primera mitad del siglo XVIII con el objetivo de promocionarse entre la sociedad británica, e incluso de proponerse para Primer ministro, si se presentara el caso. Sorprende la diferente cantidad que existen de estos medallones, unos doscientos cincuenta aproximadamente (1), para transmitir el mismo mensaje de victoria total sobre los españoles en el Caribe en general, y sobre el almirante Blas de Lezo en particular, que estaba defendiendo la plaza de Cartagena de Indias en la actual Colombia, por la que intentarían meterse los ingleses para la conquista de Sudamérica, en donde hoy se hablaría inglés y no español. Podemos proferir de moneda porque cumple las características habituales de las mismas: es circular con listel en el borde para proteger su campo, es decir donde aparecen las figuras y el nombre de Blas de Lezo un tanto desgastado (está claro que emplearon un material de baja calidad, aunque algunas se elaboraron en plata); una leyenda (en inglés, por supuesto) que la rodea; que por cierto, no supieron escribir bien su nombre, que lleva una sola s y no dos. En fin, lo que verdaderamente importa es que vemos de pie a Vernon, mientras don Blas aparece arrodillado y humillado ante él, haciendo entrega de su espada de mando al británico, cosa que nunca hubiese podido ocurrir si hubieran sabido que era cojo y llevaba una pata de palo, además de que él hubiese preferido morir a rendirse y entregar la ciudad que tanto amaba a los británicos.

     La diferencia de tropas entre españoles y británicos era abismal: lo increíble es que con tan sólo seis barcos y tres mil hombres, derrotó al almirante británico que disponía de 180 barcos y 25 000 combatientes. A los veinticinco años ya había perdido en diversos combates distintas partes de su cuerpo (un ojo, un brazo y una pierna), por lo que le llamaban “Medio-hombre”. La desigualdad de fuerzas era tan grande, que los ingleses ya habían emitido moneda para conmemorar la victoria de esta batalla antes de que se produjese. Una nota chocante es que en una de sus monedas puso la conocida inscripción en inglés de VENI VIDI VICE (vine, vi, vencí) de Julio César, con la “pequeña” diferencia, de que este último lo escribió después de derrotar a Farnaces II, rey del Ponto, en la batalla de Zela en el año 47 a. C. 

     Así que, con un ojo, un brazo, una pierna y dos cojones, le bastó para infligir la mayor derrota que la marina británica ha sufrido en toda su historia, en el mes de abril de 1741. Por cierto, Vernon, en su humillante huida dedicó estas palabras a su oponente español: ¡Qué Dios te maldiga, Lezo! Bueno, que le vamos a hacer.

RÉPLICA ACTUAL

(1)   No solo dedicadas a Cartagena de Indias, únicamente un máximo de 30 de ellas, mientras que un 70%  de las mismas pertenecen a Portobello en Panamá. Por último, los rostros suelen ser muy caricaturescos.

NOTA. Las leyendas que presentan estas monedas, una vez traducidas del inglés, dicen: "El orgullo de España humillado por el almirante Vernon"; "Los verdaderos héroes británicos tomaron Cartagena, 1 de abril de 1741"; “Vernon conquista Cartagena”. Tenemos que recordar que Inglaterra en estas fechas se regía por el calendario juliano, el cual levaba 11 días de adelanto  con respecto al gregoriano. Tras la derrota británica, Blas de Lezo habría escrito que "para venir a Cartagena no basta ser inglés". En fin.

          R.R.C.

miércoles, 25 de marzo de 2026

ESTATERO DE DELFOS

 

     El estatero de la imagen es una preciada moneda de plata buscada por coleccionistas, por su escasez y también por su calidad. Martillada entre los años 336-334 a. C. en la polis griega de Delfos, con un peso superior a los 12 g y un diámetro que no alcanza los 2.5 cm teniendo en cuenta que su forma circular es un tanto irregular. En su momento tuvo una circulación corriente, como las demás monedas dedicadas al comercio.

    El anverso se encuentra prácticamente ocupado por la hermosa cabeza de la diosa Deméter, “la diosa madre”, de la agricultura y de la fertilidad de la tierra que los romanos asimilaron a Ceres. Entre sus símbolos figura la espiga de trigo, así que aparece adornado su cabello con una espiga de este importante cereal, además de estar cubierta con un velo. Se encuentra mirando hacia la izquierda y no aparece leyenda alguna, que se reserva para la otra cara.

     En el reverso, vemos al dios Apolo Vitio, con la cabeza laureada y vestido con un quitón, mirando hacia la izquierda, apoyando la barbilla en su mano derecha y el codo en su cítara (instrumento musical de cuerda), mientras que en su mano izquierda sujeta una larga rama de laurel. En posición sedente sobre un ónfalo, que es un armatoste de piedra griego, más concretamente de Delfos, que simbolizaba el “ombligo del mundo” e incluso, el centro del universo. A la izquierda de este dios nos encontramos con un minúsculo trípode. A su alrededor localizamos la leyenda dividida en tres partes: ΑΜΦΙ-ΚΤΙΟ-ΝΩΝ, que podríamos traducir "de los Anfictiones", o sea, un organismo religioso y político resultante de una unión de las ciudades-estado griegas, para reconstruir el templo de Apolo dañado por un terremoto en el 373 a. C.

      R.R.C.


martes, 3 de marzo de 2026

ÁUREO DE LUCIO Y JUNIO BRUTO


      Nos encontramos ante una rara moneda de la que se conservan unos nueve ejemplares, un áureo romano martillado en el año 43-42 a. C., de poco más de 8 g de peso y unos 20 mm de diámetro, el cual nos transmite el mensaje de que Junio Bruto (el asesino de Julio César) era descendiente directo de Lucio Bruto, primer cónsul y fundador de la República romana allá por el 509 a. C., una vez que depuso al último rey de Roma Tarquino el Soberbio, con el objeto de derribar la tiranía. Algo similar movió a su descendiente Junio Bruto con su participación en el año 44 antes de nuestra era cuando se acuchilló en el Senado al Dictador Julio César.

     En el anverso observamos la efigie Lucio Bruto, con barba y mirando hacia la derecha, rodeado por la corona cívica elaborada con ramas de roble con sus hojas y bellotas incluidas, que se le otorgaba a todos aquellos soldados que salvaban la vida a otros compañeros en el campo de batalla, o a fundadores de ciudades y, aunque no era la más alta distinción militar, sí tenía una gran importancia. La leyenda que incorpora una abreviatura que dice: L•BRVTVS•PRIM•COS (LUCIO-BRUTUS-PRIMUS-CONSUL), es decir, “LUCIO BRUTO PRIMER CÓNSUL”.

     En el reverso vemos el retrato de su descendiente, que presenta un parecido innegable que garantiza la continuidad, el orgullo y las virtudes heredadas de su antepasado. Rodeado también de la corona cívica, presenta la inscripción abreviada: M•BRVTVS•IMP COSTA•LEG (MARCO-BRUTO-IMPERATOR-COSTA-LEGATUS), o sea, MARCO BRUTO EMPERADOR COSTA LEGADO –de Roma-, concretamente lugarteniente de Bruto en Asia entre los años 43 y 42 a. C.

       R.R.C.        

jueves, 16 de octubre de 2025

CENTÉN SEGOVIANO DE 1609 (LA MONEDA MÁS CARA DE ESPAÑA)

     Próximamente se va a subastar por Numismatica Genevensis SA el centén segoviano de 1609 que vemos en la imagen, con un precio de salida de 2 millones de euros, el valor más alto en el que se ha valorado una moneda española en toda la historia. Es una pieza de oro de más de siete cm de diámetro y unos 340 g de peso, lo cual la convierte en una de las monedas más grandes del mundo. Solo se han emitido 8 ejemplares de la misma, aunque también hubo ediciones en 1623 y 1633.  Asimismo, hay que tener presente que fue elaborada artesanalmente, además de que la ceca de Segovia contaba para realizar sus acuñaciones con los medios más avanzados de su tiempo.

     Esta pieza legendaria presenta un estado de conservación excepcional, ya que no se acuñó para su circulación, nadie iba de compras con ella en el bolsillo. Poseer alguna de estas monedas era un signo de prestigio, con la que los gobiernos gratificaban a personajes influyentes, poderosos, nobles, etc. En escritura latina, muestra en su anverso la leyenda: PHILIPPVS • III • D • G • (Philippus III Dei Gratia), o sea, Felipe III por la Gracia de Dios. Y en su reverso: HISPANIARVM • REX • 1609 •, es decir: Rey de las Españas en 1609. Pese a que no se ve en la imagen, también lleva grabada en su canto la leyenda de su anverso, en la que vemos el escudo de los territorios de la Monarquía Hispánica, el valor de la pieza (100) centenes, y al igual que en la otra cara, rodeada de una grafila dentada y un listel (un filete) para protegerla. La cruz de Jerusalén aparece en su reverso.

     Por último, se denominó escudo a una unidad monetaria de oro, precisamente por lucir un escudo en una de sus caras, desde los tiempos de Felipe II en el siglo XVI hasta los de Fernando VII en el siglo XIX, con un peso de 3,4 g equivalente a 16 reales de plata de casi el mismo peso. Luego una moneda de 100 escudos, un centén, tenía un peso de unos 340 g, lo que la convertía en una insignia de poder y respeto.

NOTA: En el 2009 ya se vendió por 800 000 euros, y en el 2025 ha alcanzado la cifra de 2 400 000 francos suizos, con un importe final de 3 000 000, el precio más alto conseguido por una moneda española hasta la fecha.

      R.R.C.

domingo, 21 de septiembre de 2025

MONEDA CAROLINGIA

 

     En una subasta que tuvo lugar en el año 2014, el Ayuntamiento de la ciudad Condal se hizo con una moneda bastante exclusiva por un precio de 12 000 euros. Es una moneda de plata carolingia que fue emitida en la propia ciudad, en la primera mitad del siglo IX, por Ludovico Pio, uno de los hijos de Carlomagno, que traducimos al español por Luís I el Piadoso. No llega a la decena el número de piezas que se conocen como esta, que,  además de su buen estado de conservación le proporciona un valor económico añadido. La escasez de ejemplares se explica por la costumbre que se tenía en el Imperio carolingio de fundir las monedas del reinado anterior que podían recoger, para que el nuevo gobernante emitiera las suyas propias. En la antigua Roma, por ejemplo, se llegaba más lejos todavía, ya que cortaban las cabezas a las estatuas para poner la del nuevo emperador.

     Así que, nos encontramos con un trocito de historia de Cataluña, o sea, con una moneda que presenta en su anverso una cruz griega en un círculo central, rodeada por la leyenda en latín  de LUDOVICUS IMP; mientras que en el reverso, también leemos fácilmente con letras mayúsculas la inscripción que abarca todo el campo de la misma: BAR-CINO-NA. Luego no existe duda alguna de que fue acuñada en Barcelona.

     R.R.C.


miércoles, 17 de septiembre de 2025

NOMOS DE HERECLEA (LUCANIA)


      La moneda de plata que vemos en la imagen tiene un valor de dos nomos, ya que tiene un peso cercano a los 8 g y un diámetro de unos 23 mm, pues no es completamente redonda, y fue emitida por la ciudad de Heraclea (Ηράκλεια) en la antigua Lucania, situada en el sur de la península Itálica, presentando un buen estado de conservación. Por su belleza están muy bien valoradas en la actualidad. Acuñada a martillo es del siglo IV a. C.

     En el anverso advertimos la cabeza de la diosa Atenea de perfil mirando a la derecha, con un elegante casco ático decorado con cresta y representado con gran minuciosidad, pendiente triple y collar de perlas. Sobre él, vemos la imagen de Escila, que era un monstruo marino como consecuencia de una maldición en la mitología griega, que ya se le nombraba en la Odisea de Homero, arrojando lo que parece una piedra. En el campo de la moneda entre el rostro de la divinidad y la grafila percibimos tres letras griegas: Δ – Κ – Φ.

     En el reverso contemplamos la figura de Heracles, con una especie de bastón tras él, musculoso y con el torso girado realizando un gran esfuerzo, para derrotar al león de Nemea*, con la inscripción ΗΡΑΚΛΗΙΩΝ (Hércules) y las letras griegas ΚΑΛ, con un búho situado entre sus piernas mirando al frente.

*Fue el primer trabajo de los doce encargados a Hércules, matar a este león que parecía invencible y despojarlo de su piel.

       R.R.C.


miércoles, 20 de agosto de 2025

ESTÁTER GRIEGO (AKARNANIA)

 

     Es la moneda de una región de la antigua Grecia que formó una confederación, lo cual la convierte en una moneda Federal. Presenta unos 25 mm de diámetro; un peso de unos 10 g; y una antigüedad circa entre el 250-200 a. C. Es una pieza de plata, que muestra un eje de 2 horas (60º), acuñada en la ceca de Leukas, una isla situada en el mar Jónico perteneciente a Grecia.

     En su anverso vemos la cabeza y parte del cuello del joven dios del rio Aqueloo (Ἀχελώїoς). Era conocido por enfrentarse al mismísimo Hércules transformado en forma de toro. En la pieza observamos de perfil, y mirando hacia la derecha, la parte delantera de un toro (con cuernos incluidos) y el rostro de un ser humano. En Grecia, en esos tiempos un toro con cabeza de hombre representaba a un dios del río; en este caso al río Aqueloo.

      En el reverso contemplamos la esbelta figura del dios Apolo sentado en su trono, apreciando un arco que porta en su mano derecha. Tras él, advertimos la leyenda escrita en caracteres griegos: AKAPNANΩN (Akarnania).

      R.R.C.

jueves, 14 de agosto de 2025

DRACMA GRIEGO DE APOLONIA PÓNTICA

 

     Esta pequeñísima moneda que apenas alcanza 1 g de peso y que no llega al cm de diámetro, pertenece a la antigua ciudad de Apolonia Póntica fundada a finales del siglo VI a. C. Situada en Tracia, la actual Sozopol  búlgara orillas del mar Negro, que en su momento tuvo una gran actividad comercial y naval.

     El material empleado fue la plata, acuñada a martillo presenta en su anverso anepígrafo el rostro de frente de la temible Gorgona Medusa que, como todos sabemos, tenía serpientes en su cabeza en lugar de cabellos, como castigo a su gran belleza que le impuso Atenea por besar a Poseidón en su templo del que era sacerdotisa. Destacan: ojos, nariz y boca, mientras el resto de la cara se mantiene liso (la superficie de la pieza no daba para mucho más). Un ancla invertida, que debe hacer alusión a la importancia que el mar tenía para esta ciudad, la cual, la podemos considerar su emblema, ocupa el reverso, junto con una alfa griega, letra inicial de Apolonia y del dios Apolo a la izquierda y un cangrejo de río en el reverso. La moneda la podemos situar entre los siglos V y IV a. C.     

     R.R.C.

viernes, 27 de junio de 2025

ESTATERO DE SIBARIS

 

     De poco más de cien años después de la aparición de las primeras monedas en Sardes (Frigia), es este estatero de la colonia griega de Sibaris en la Magna Grecia, que podemos situar entre el 550 y el 510 a. C. La ciudad, Σύβαρις, en su nombre original griego, fue fundada hacia el año 720 a. C. por los aqueos. Es una pieza de plata de unos 8 g de peso. Sobresale una grafila en positivo alrededor, ya que en el reverso la podríamos considerar en negativo al observarla en hueco-relieve. En el exergo del anverso comprobamos lo que parece un V y una M, pero que en realidad es una sigma y una ípsilon en griego arcaico: ΣΥ (apócope del nombre de la colonia). Sobre esta línea que divide la faz nos hallamos un toro que parece que camina hacia atrás y la cabeza vuelta, que sobresale de la moneda tanto como se hunde en el campo del reverso de la misma (incuso). Así, también se aseguraba de que era plata todo el metal del que estaban hechas.

     Por último, hay que recordar que las falsificaciones monetarias, incluso por parte de los estados, era una práctica tan temprana como la aparición de la moneda misma. Lamentablemente, todo lo que se puede falsificar se falsifica.

     R.R.C.


miércoles, 25 de junio de 2025

DENARIO DE JULIO CÉSAR II


      Aquí tenemos un denario de plata del año 40 a. C. de tan solo cuatro años después de la muerte de Julio César. Un retrato bastante realista de este personaje podemos ver en su anverso, enmarcado en una grafila incompleta de puntos por ambas caras, por encontrarse un tanto descentrada la pieza. El dictador aparece mirando a la derecha con una corona de laurel (símbolo de poder) que el Senado le permitió utilizar siempre que lo considerase oportuno, lo cual le vino muy oportuno porque le permitía disimular una incipiente calvicie desde la parte anterior a la posterior, pues todos sabemos por las fuentes escritas que le gustaba presentarse en público perfectamente arreglado y un punto coqueto. La inscripción se reserva para el reverso, mientras esta faz permanece anepígrafa. Así que, la atención únicamente se centra en su efigie. 

     En el reverso leemos el nombre del magistrado monetario de la época: Q•VOCONIVS, encargado de acuñar la moneda, mientras advertimos un ternero caminando lentamente hacia la izquierda. Delante y tras él las letras S C (Senatus Consultum), o sea, con la autorización del Senado. Bajo el animal: VITVLVS•Q DESIGN (DISEÑO), precisamente, Vitulus significa ternero. Fue imprimido en la ceca de Roma y tiene un peso de unos 4 g y un diámetro medio de unos 19 mm aproximadamente, ya que no es completamente redonda. Tan solo aclarar que en la parte superior solo leemos “VOCO”, aunque la inscripción completa sería: Q•VOCONIVS, como hemos indicado más arriba. Es una pieza a tener en cuenta, porque nos muestra el tipo de monedas de esta época (final de la República) que se acuñaron en honor de Julio César.

      R.R.C.

viernes, 20 de junio de 2025

AS DE CARTAGO NOVA (CARTAGENA)


      Nos encontramos ante un as romano de la época del emperador Augusto acuñado en la ceca de Cartago Nova, la actual Cartagena en la Región de Murcia, que tiene poco más de dos mil años y presenta un buen estado de conservación. El material empleado fue el bronce, y cuenta con un diámetro próximo a los 30 cm y un peso superior a los 12.5 g, todavía podemos observar parte de una grafila que envuelve la pieza por ambas caras.
     En el anverso vemos el joven rostro de perfil de Octavio Augusto mirando hacia la derecha, con cabeza laureada y la leyenda a su alrededor: AVGVSTVS DIVI F que traducida al español manifiesta: AUGUSTO HIJO DEL DIVINO [CÉSAR]. Lo que comprobamos en la leyenda del reverso es más complicado, ya que aparece con los dos nombres propios y el cargo que ocupaban en la ciudad de forma abreviada y, precisamente, fueron los funcionarios responsables de esta emisión monetaria. Vamos a ello: C VAR FVR SEX IVL POL IIVIR Q, y traducimos como “Cayo Varo Rufo (duoviri quinquennalis); Sexto Julio Pol (duoviri quinquennalis))”. Estas magistraturas de los municipios romanos tenían la función de organizar los censos a nivel local, eran ejercidas por dos personas y tenían una duración de cinco años. En el campo del reverso vemos una serie de objetos de carácter religioso que se denominan: Aspérgilo (instrumento que se utilizaba para rociar agua bendita); símpulo (pequeño cucharón con mango vertical); segur (hacha que utilizaban los lictores romanos); y ápex (Gorro en forma de casquete semiesférico utilizado por los sacerdotes romanos).
     Bien, ahora añadiré en esta entrada otra moneda de la misma ciudad, época y caracteres que acabamos de ver, tan solo cambia el peso y el diámetro que es inferior a la anterior y se llama semis (medio as):

     No alcanza los 8 g de peso, con un diámetro de 22 mm aproximadamente, ya que no es completamente redonda.

            R.R.C.


lunes, 16 de junio de 2025

TETRADRACMA DE RODAS


      La conocida isla de Rodas, próxima a la costa turca, nos ha legado unas monedas de gran belleza, con el rostro en posición frontal y los cabellos sueltos movidos por el viento de Helios (asimilado con el sol), y la rosa típica de la polis en su reverso muy voluminosa, con sus destacados pétalos que, además, muestra las espinas de este tipo de flores. La sensación de movimiento la comprobamos en ambas caras de la moneda como la que observamos en la imagen. Nos encontramos ante un tetradracma fechado entre el siglo III y primera mitad del II a. C. y un peso superior a los de 13.5 g, con un pabellón (diámetro) que supera los 20 mm y en buen estado de conservación. Según sus creencias, esta isla surge de la unión de este dios y la ninfa Rodo (de ahí su nombre). Las piezas tan hermosas que emitió la isla en esta época son un índice de la prosperidad que vivió Rodas, como un gran centro comercial en el Mediterráneo oriental. En la parte superior del reverso leemos el nombre del magistrado responsable de la emisión de la pieza API TOKPITO, mientras que en la parte inferior vemos el apócope de Rodas: P – O, separadas por el tallo. Una grafila perlada recorre la parte derecha de la moneda.

     Precisamente, es la misma ciudad que albergó en la antigüedad una de las siete maravillas del mundo antiguo como fue el Coloso de Rodas, ya desaparecido, pues fue construido en el siglo III a. C. y destruido por un terremoto en la misma centuria, la cual coincide con la fecha de acuñación de esta moneda. El levantamiento de esta gran estatua como una ofrenda a su dios más importante, o sea, Helios, fue una prueba más de la época de esplendor comercial y económico que vivió la ciudad.

        R.R.C.

    

miércoles, 11 de junio de 2025

LA MONEDA GRIEGA MÁS CARA DE LA HISTORIA

 

     Como indica el título del post, el estátero de oro griego, concretamente de la polis de Pantikapaion (Παντικάπαιον) situada en la península de Crimea, en el estrecho que une el mar de Azov y el mar Negro (la actual Kerch). Con poco más de 9 g de peso y un diámetro de unos 20 mm, fue vendido a principios del 2012 por la desorbitante cantidad de 3 250 000 de dólares americanos, en la ciudad de Nueva York, cuando su precio de salida en la subasta era de tan “solo” de 650 000. En el anverso anepígrafo vemos la cabeza y el rostro con ojos un tanto saltones de un viejo sátiro  meticulosamente representado, que abarca casi la totalidad del campo de la moneda. Mientras, el reverso nos muestra un grifo (una figura mitológica) portando una lanza en su boca. También observamos las tres letras griegas: la letra pi; la letra alfa; y la letra ni, que si las juntamos todas obtenemos la apócope de la ciudad de acuñación, o sea, PANticapeo, en la segunda mitad del siglo IV a. C. Por último, y bajo las patas de la imagen advertimos una espiga de trigo como algo común en esa zona, de la que hoy en día todavía tenemos constancia de su riqueza en agricultura cerealística.

       R.R.C.


sábado, 7 de junio de 2025

MONEDA MACEDÓNICA DE FILIPO II

 

     Esta maravillosa moneda es un tetradracma de plata emitida por el rey Filipo II de Macedonia, acuñada en la ceca de Pella en el segundo tercio del siglo IV a. C. Presenta un peso de 14g y medio y un diámetro de unos 25 mm, teniendo en cuenta la dificultad de esta última cifra al no mostrar una forma redonda. La pieza se halla en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) de Madrid. Fueron muchas y de gran calidad la cantidad de monedas que este rey macedónico mandó a emitir y, posiblemente, la mayor parte de ellas fueron supervisadas por él mismo, con el objetivo de tener una buena carta de presentación en las polis griegas, que a los macedónicos no terminaban de aceptarlos como verdaderos griegos, aunque si admitían que tenían cosas en común, pero que también eran descendientes de antiguos pueblos bárbaros. Sin embargo,  los habitantes de Macedonia sí se consideraban griegos de propio derecho. Por ello, desde el principio quisieron participar en los juegos que se celebraban en la polis de Olimpia cada cuatro años desde el 776 a. C., aunque tuvieron que esperar unos tres siglos para poder competir en estos deportes, ya que para ello, tenías que ser griego. Por lo tanto, este hecho supuso un gran avance para que el mundo heleno reconociese como tal al reino de Macedonia. Y, si además, los caballos de Filipo ganaron las carreras que se realizaron hacia la mitad del siglo IV en tres olimpiadas consecutivas; en las modalidades de carrera de caballos, cuadrigas (carro tirado por cuatro caballos) y bigas (carro tirado por dos caballos), para qué queremos más. Aunque el participante no fuera el propio rey, el dueño de los corceles sí lo era.

     Si ahora nos fijamos en el anverso de la moneda, observamos que ocupa casi todo su campo una impresionante y monumental efigie, con un semblante sobrecogedor del propio Zeus, el dios helénico más importante, el dios más poderoso de todos los del Olimpo, incluso dejando al margen sus aventuras amorosas o sexuales con otras diosas o mujeres terrenales, en cuyas hazañas era imbatible. Además, lleva sobre su cabeza la corona de laurel que lo convierte en vencedor de los juegos de Olimpia. El reverso aparece ocupado por un jinete un tanto presuntuoso, que cabalga con seguridad y soltura con la leyenda: ΦΙΛΙΠΠΟΥ (Filipo). Mientras el anverso es anepígrafo, es decir, no muestra leyenda alguna. Todo indica que el caballero es el propio rey que desfila con su brazo derecho en alto saludando a sus contemporáneos. En fin, que se había ganado a pulso ser reconocido como griego, tanto él como a todo su pueblo.

     Por último, señalar que Filipo II de Macedonia fue uno de los mejores políticos de la historia de todos los tiempos. Sin duda, su fama sería mucho mayor de no haber sido eclipsado por su hijo Alejandro Magno educado, nada menos, que por Aristóteles.

       R.R.C.