jueves, 27 de agosto de 2026
TESORO DE VILLENA
sábado, 25 de abril de 2026
Ciudad Rey Felipe
En la saga
de películas de Indiana Jones, en la tercera de ellas en la que busca el Santo
Grial, los dos filmes que le siguieron son perfectamente prescindibles, el
protagonista afirma en una de sus clases que una X nunca marca el lugar de un
hallazgo arqueológico. Bien, en este caso no es una X sino una moneda de plata, concretamente un pequeño
"real de a ocho" de la época de Felipe II, el dólar de la época, ya
que era aceptado desde España hasta América, China o Filipinas, con un peso de
unos 27 gramos. En una de sus caras vemos una cruz de Jerusalén, y en la otra
el escudo de la Monarquía Hispánica, con lo cual se solicita la protección de
la Iglesia y la corona. Lo más extraordinario es que se halló fielmente en la
superficie de una piedra tal y como había descrito Sarmiento, y que podemos ver
todavía el círculo de la moneda en la imagen inferior. Lo cual permite poder
reconstruir con cierta aproximación el resto de la “ciudad”, en donde historia y
arqueología vuelven a abrazarse de nuevo. Ahora, sería interesante averiguar la
ceca donde fue acuñada la moneda localizada el pasado mes de marzo de este año
2026. Este hallazgo no fue fruto de la casualidad, sino de un proyecto con tecnología
de geolocalización y excavaciones muy precisas. Así que, este ritual de
fundación de un nuevo asentamiento con su iglesia Nuestra Señora de la
Encarnación ha sido determinante para su descubrimiento y pone fin a la
leyenda: cambió un mito en un hecho histórico documentado.
jueves, 9 de abril de 2026
TORO ALADO EN TRAFALGAR SQUARE
Nos
podríamos preguntar: ¿qué hacía Lamassu
en este plinto del centro de Londres? Puesto que es así como se les conocía a
estas esculturas en la antigüedad y que, lamentablemente, lo han retirado, ya
que era muy admirado, comentado y fotografiado, al menos cuando yo lo visité. Fue
elaborado por el artista Michael
Rakowitz, en homenaje a una deidad similar destruido por el fanatismo religioso en el actual Iraq. Cuando corría el año 2015 y empleando para ello más de diez
mil latas, por supuesto vacías, de sirope (un líquido dulce, aunque en este
caso eran de mermelada de dátiles), alcanzando los seis mil kilogramos de peso y
una altura de 4.5 metros.
Es, por tanto, una réplica a escala 1/1 de
una divinidad protectora asiria, pero también fue representada en otras
culturas mesopotámicas. Exhibe cabeza humana con una llamativa tiara con tres
pares de cuernos, cuerpo de toro y alas de águila; y vistos de frente aparentan
estar parados, mientras vistos de perfil parece que están andando. El artista
se inspiró en la Puerta de Nergal en
Nínive (antigua capital del Imperio asirio), circa 700 a. C. Estos Lamassu, también presentaban cuerpos de león y
eran guardianes de los palacios y templos asirios; asimismo como de la
población en general, pues se instalaban en las entradas de las ciudades. En la
actualidad los podemos visitar en exposiciones tan conocidas como las del museo Británico en Londres, el museo del
Louvre en París, el museo
Metropolitano en Nueva York, o el museo de Pérgamo en Berlín. Normalmente eran representados en parejas.
NOTA: Mi entrada nº 700 de este blog (Geografía,
Historia y Arte).
R.R.C.
domingo, 25 de enero de 2026
TANTO MONTA
Gordio
(Γόρδιον) era la antigua capital del reino de Frigia en la actual Turquía
situada en la península de Anatolia, ubicada a unos cien km de Ankara. Los
reyes de esta monarquía se llamaban Gordias, o bien Midas, muy conocido este
último por su amor al oro. Un oráculo advirtió a los habitantes de Frigia, que
ante un vacío de poder le dieran el mando al primero que llegase a su templo en
una carreta. Fue un campesino llamado Gordias el aventajado en hacerlo, en una
carreta tirada por bueyes, el cual fundó la capital del reino llamándola Gordio (no fue muy original con el
nombre, que digamos). Todo esto se puede situar hacia el siglo IX a. C. según
la mitología griega. Su carreta se guardó en la acrópolis conservando su enrevesado
y complicado nudo. A partir de aquí, la tradición o leyenda, como quieran, era
necesario desatarlo para poder conquistar Asia. Cuando a Alejandro Magno le
plantearon el problema intentó deshacerlo, y al ver que sus esfuerzos fueron
infructuosos echó mano de su espada y de un golpe lo partió, afirmando que “Es lo mismo cortarlo que desatarlo”, según
nos transmite el historiador romano Quinto Curcio Rufo del siglo I d. C.
En la España franquista se puso de moda el
eslogan: “Tanto monta monta tanto Isabel como Fernando”, tanto (perdonen la
redundancia) en las clases de historia que nos daban a los alumnos en escuelas
e institutos, como en la asignatura Formación del Espíritu Nacional, que
trataba de inculcarnos las bondades y ventajas del régimen, del que se vino a
llamar “Democracia Orgánica” (sonaba bien). La frase publicitaria la
interpretábamos como que los Reyes Católicos tenían el mismo poder, que no
estaba ninguno por encima del otro, en esta monarquía dual que recordaba a la
antigua Esparta que tenía dos reyes a la vez. Aunque sin negar lo anterior, la
verdadera explicación es otra.
El lema original es solo de Fernando el
Católico y no de su esposa Isabel. Lo podemos ver en la imagen que ilustra esta
entrada, tomada por mí en la Sala del Trono del
Alcázar de Segovia. Si dirigimos nuestra vista al dosel, nos encontramos
con la célebre consigna: “TANTO MONTA” que habría que deducir, al igual que la de Alejandro: “da
igual cortar como desatar", es decir, lo importante es conseguir el
objetivo marcado, no la forma de hacerlo que, por cierto, recuerda bastante a “El
fin justifica los medios” atribuida a Maquiavelo. Por otra parte, el yugo y las
flechas fueron utilizados como blasón desde los Reye Católicos, y en adelante
por los soberanos españoles encarnando la unidad de España. El yugo era el símbolo
de Isabel, ya que en su momento, su nombre comenzaba con Y igual que yugo
(Ysabel), y las flechas correspondían a Fernando, pues ambas palabras empiezan
por F. El yugo, y la cuerda rota que aparecen, también hacen alusión al Nudo
Gordiano, pues recuerda la yunta de los bueyes y el desgarro del mismo. Sin
embargo, cuando las flechas aparecen unidas son inquebrantables.
NOTA: A la derecha del escudo con el águila vemos el yugo y las flechas, mientras a la izquierda del mismo observamos la cuerda rota.
R.R.C.
domingo, 18 de enero de 2026
Los idus o las idus
Muy sencillo, las dos formas son correctas, ya que en español este término latino es un sustantivo masculino plural, por lo tanto si estamos escribiendo un texto en español, lo habitual es que utilicemos el masculino, aunque la Real Academia admite como buena la forma femenina del término, especialmente si se trata de un escrito académico, podríamos escribir las idus, puesto que en latín era un sustantivo femenino y nominativo plural de la cuarta declinación. Hay que recordar que nominativo, vocativo y acusativo plural de esta declinación se escriben ídem, y que asimismo sustantivos masculinos y femeninos se declinan igual. Mientras, los neutros de la cuarta mantienen las mismas reglas que los de las otras, luego son más fácilmente identificables. No obstante, el género masculino es el mayoritario en esta declinación, pero existen diferentes palabras que son femeninas, como el caso que nos ocupa. Además, el resto de las fechas que tenían nombre, esto es, las calendas y las nonas eran femeninas tanto en latín como en español.
Qué duda cabe, que si en latín hubiese existido el artículo, todo hubiera sido más fácil, ya que nos habría informado del genero del nombre al que precedía. Por último, los idus eran los días 15 de los meses de marzo, mayo, julio y octubre; del resto del año el día 13, por tanto siempre caían a mediados de mes. En latín arcaico se escribía “eidus” que según Varrón procedía del etrusco, y que hacía alusión a una noche luminosa por la luz de la luna. El asesinato de César en los idus de marzo ha popularizado esta palabra. En fin… cada cual que la escriba como quiera.
R.R.C.
lunes, 12 de enero de 2026
“PARTIDA” DE NACIMIENTO DE UN NIÑO SUMERIO
En la antigua
ciudad sumeria de Nippur, se halló esta pequeña tablilla de arcilla grabada en
escritura cuneiforme de unos nueve cm de largo, junto a otra pieza en la que
aparece marcado el pie de un recién nacido. Ambas equivaldrían a un auténtico certificado
de nacimiento que podría tener unos 4000 años de antigüedad. La tablilla
incorpora unos datos que nos recuerdan bastante a los de la ficha de un bebé
actualmente, como su sexo, su nombre (o apellidos) y el de sus padres, y lo que podríamos
considerar la firma del niño: la huella de su propio pie en arcilla fresca, al
igual que ahora que se hace con tinta. En el presente, la podemos ver
expuesta en el Museo de la Universidad de Pensilvania. Lógicamente, hay otros
certificados similares conservados en otros lugares, lo cual nos indica lo importante
que era para los sumerios este tipo de documentos, y así poder mantener una
administración adecuada, ya que no hay que olvidar que los sumerios constituyeron
la primera civilización urbana de la historia en la Antigua Mesopotamia, entre
los ríos Tigris y Éufrates, precisamente lo que significa el nombre. Fueron los
creadores de las primeras ciudades-Estado, y los primeros códigos legales para
garantizar la estabilidad de sus habitantes.
R.R.C.
sábado, 25 de octubre de 2025
EL DIAMANTE REGENTE
En la
galería de Apolo del Museo del Louvre, de París, se encuentra expuesto al
público uno de los diamantes más grandes y famosos del mundo, propiedad del
Estado francés, e inexplicablemente los ladrones pasaron de esta valiosa pieza
en su atraco cometido, concretamente, en esta galería del museo, cuando robaron
otras piezas de gran valor, pues la fiscalía francesa habla de más de 80
millones de euros, sin contar su importancia histórica, además, en su huida se
les cayó la obra más atractiva que era la corona de la reina Eugenia de
Montijo, esposa del emperador Napoleón III, que sufrió daños en su caída.
Aunque lo robado tiene una gran tasación, estas dos joyas: la que dejaron y la
que perdieron eran las más valiosas de todas. Esto sucedió el domingo, 19 de
octubre de 2025, en el museo más visitado del mundo cuando estaba abierto al
público. Algunos dicen, que parecía un robo de película. Sin embargo, en filmes
que he visto yo de robos en galerías famosas me han parecido más complicados y
sofisticados en el cine que en la realidad.
Centrándonos ahora en El Regente,
el diamante que da título a esta entrada, tiene un peso que sobrepasa los 140
quilates (con Q, aunque muchos lo escriben con K), presenta una gran color,
es decir, blancura y transparencia, facetado en forma de cojín,
para lo cual un tallador profesional le dedicó más de dos años, con la
intención de obtener el mayor brillo posible. También carece de inclusiones, y
un pequeño defecto que tenía en la superficie siendo una piedra en bruto fue
eliminado en la talla.
La historia de esta piedra se conoce
razonablemente bien. Su cronología comienza a finales del siglo XVII cuando un
esclavo encontró un diamante en una mina de la India que pesaba 410 quilates en bruto (recuerdo
que 5 quilates pesan un gramo), luego su peso total era de 82 g, pero en la
talla quedó reducido a lo que es hoy. De los pequeños trozos que sobraron se
hicieron otros diamantes más pequeños. El esclavo, conocedor del gran valor de
su hallazgo, se autolesionó en su pierna para ocultar en el vendaje de su
herida la supervisión de los vigilantes de la mina. Hizo un trato con un
capitán inglés, ofreciéndole la mitad de lo que diesen por la venta de la piedra
cambio de que lo llevase en barco a Madras. El británico lo asesinó y lo tiró
por la borda, y el solo se quedó con todo lo conseguido en la transacción, que
utilizó para llevar una existencia de borracheras y excesos que acabaron con su
vida. Más tarde un gobernador británico lo envió oculto a Londres, para que finalmente a principios del siglo XVIII el duque de Orleans, regente de Francia, lo
adquirió para la Corona. A partir de este momento, el diamante fue usado por
Luis XV, Luis XVI, María Antonieta y Napoleón Bonaparte para engastarlo en la
empuñadura de su espada.
A partir de aquí, en la Revolución
francesa fue robado y recuperado. También fue utilizado en el siglo XIX por Luis
XVIII, Carlos X, Napoleón III y la emperatriz Eugenia de Montijo como adorno.
Durante la II Guerra Mundial, cuando los Nazis tomaron Francia lo buscaron,
pero no lo hallaron. Y en el Louvre se encuentra actualmente.
R.R.C.
viernes, 17 de octubre de 2025
JESUCRISTO SOBRE UN PAN DE COMUNIÓN
En la antigua ciudad romana y más tarde bizantina de Irenópolis, en la región de Cilicia situada en la actual Turquía, un grupo de arqueólogos de este país ha llevado a cabo un descubrimiento de cinco hogazas carbonizadas de unos 1300 años de antigüedad. Lo más significativo es que en una de ellas aparece una imagen de Jesucristo como un agricultor que está sembrando la tierra, lo que supone una representación de Cristo muy alejada de lo habitual, aunque hay que tener presente, que en siglos anteriores se le personificó como pastor, con una oveja sobre sus hombros, o cuidando un rebaño. Los evangelios sinópticos narran en una parábola de como un sembrador esparce la semilla, tal y como vemos en este pan redondeado con una inscripción griega antes de ser horneado a su alrededor, que según he podido averiguar de un especialista expresa: "Con nuestro agradecimiento al Bendito Jesús". En las otras cuatro hogazas aparece impresa la cruz de Malta, muy utilizada en la Edad Media.
Parece evidente que nos encontramos con
panes de comunión para realizar la eucaristía, luego tendrían un fin
eucarístico, de una comunidad cristiana con una economía agrícola, muy alejada
de la ortodoxia oficial del momento, ya que coincide con la época de revueltas
iconoclastas, en la que se prohibía representar imágenes tanto del Antiguo como
del Nuevo Testamento. También podemos deducir, que esta imagen de Jesús es una
expresión de fe y agradecimiento, por los frutos que estas humildes gentes, que
con su labor, obtenían de la tierra para su manutención.
R.R.C.
domingo, 31 de agosto de 2025
Hispanoamérica, Iberoamérica o Latinoamérica
Para
empezar, me gustaría aclarar que el último término de esta entrada surgió a
consecuencia de los intereses políticos y económicos del emperador Napoleón III,
con el objeto de contrarrestar la ascendente influencia del mundo anglosajón,
en este caso de los Estados Unidos de América. Así que, en principio, el
concepto de Latinoamérica fue un invento francés. De hecho, Francia fue su
principal promotor, y respondía más a una cuestión defensiva por la mayor
presencia norteamericana, que de una identidad distinta de la misma. Hasta
mediados de la década de 1860 no empieza a utilizarse el término Latinoamérica.
Se lo debemos al economista, político, viajero, asesor de Napoleón III, e
influyente personaje francés Michel Chevalier, que ya en 1835 en sus “cartas” de
viaje, decía: Las dos razas, latina y
germana, se han reproducido, en el Nuevo Mundo. América del Sur es, como la
Europa meridional, católica y latina. La América del Norte pertenece a una
población protestante y anglosajona. Propuso la idea de una América Latina para
aunar a una Europa Latina, que compensara la pujanza anglosajona, e incluso
germánica. De esta manera unificaríamos las naciones americanas que compartiera
una lengua romance, incluido el francés, con aquellas que tenían el inglés como
idioma principal. No obstante, el primero en utilizar el término América Latina
en 1856 fue el intelectual y viajero colombiano José María Torres Caicedo, en
un poema escrito por él en Venecia, pero hubo que esperar a la década siguiente
para que se popularizara.
Para terminar, me gustaría recordar lo que
escribe el padre de la Geografía moderna, el alemán Alexander von Humboldt
decía: El continente americano está
repartido, hablando propiamente, solo en tres grandes naciones de raza inglesa,
española y portuguesa. Con ello me quedo.
Conclusión: Cada una de estas palabras representa unas circunstancias diferentes en cuanto
a su historia y cultura. Por lo tanto, cuando queramos referirnos a los países
de lengua española, diríamos HISPANOAMÉRICA; si incluimos a Brasil en donde se
habla portugués, diríamos IBEROAMÉRICA; mientras LATINOAMÉRICA, la utilizaremos
para los que difundieron el término, es decir, aquellas zonas en donde se habla
francés, como Quebec al norte de Canadá, Haití, Guyana y alguna pequeña isla
caribeña.
NOTA: Respecto si al idioma lo llamamos
ESPAÑOL o CASTELLANO, aunque la Real
Academia Española (RAE) admite ambos términos, yo prefiero el primero, que
engloba a una población cercana a los seiscientos millones de personas en todo
el mundo, que el segundo, que lo reservaría para el tipo de habla que se usa en
Castilla, y de ahí que lo denominemos castellano, pues en la misma España nos
encontramos con distintos tipos de habla como el español de Andalucía, o
Murcia, por ejemplo. Fuera ocurre igual, en Argentina o México tienen su propia
habla. Por cierto, en todos los países se le llama español, menos en España.
Como ocurre con el título de la entrada,
en este caso también hay razones políticas, pero dentro de la propia España, ya
que siempre tratan de evitar pronunciar su nombre, pues consideran que lleva
una carga negativa y excluyente, especialmente, por parte de los separatistas
interiores. Podría poner unos ejemplos a voz de pronto, ya que no recuerdo sus
nombres. Un ciclista declaraba en televisión que había corrido el Tour de Francia, el Giro de Italia y que
ahora iba a participar en la Vuelta ciclista a este país, se refería a España,
naturalmente; un famoso cantante afirmaba que había ofrecido conciertos en
varios países europeos mencionando sus nombres y que iba a hacer lo mismo en el
Estado español, o sea, pensé yo, que cantaría en la tribuna de oradores del
Congreso de los Diputados, o en el palacio del presidente del Gobierno,
instituciones ambas del Estado; o el hombre del tiempo de una cadena televisiva
que informó que, al día siguiente, llovería en gran parte del Estado español,
es decir, que podría llover sobre la constitución española, el código penal, o
vete a saber dónde. En fin, creo que le están comiendo la tostada a los
partidarios de llamar español al español.
R.R.C.
sábado, 5 de julio de 2025
ESCRITURA DE LA ISLA DE PASCUA (RONGORONGO)
Esta escritura tiene una antigüedad de
unos quinientos años aproximadamente, y se han hallado hasta ahora 27 tablas de
madera repartidas por todo el mundo, datadas por el carbono-14 algunas de ellas.
La paradoja es, que no se encuentra ninguna en la isla de Pascua, de donde
proceden, y los textos que aparecen en ellas son unos 17 000 glifos (los signos
que vemos en la imagen superior), de los cuales 400 son únicos (recordemos que
nuestro alfabeto solo tiene 26 letras). Estos signos tienen ciertos parecidos
con plantas, animales, personas y a algún otro objeto, y, a veces, presentan
formas muy similares que podrían inducir a un significado afín. Según afirma la
profesora Silvia Ferrara, de la Universidad de Bolonia, es una escritura en la
que cada signo representa un sonido, luego el rapanui, en su momento, sería la
lengua que se hablaba en esta isla y el rongo rongo sería el rapanui puesto por
escrito.
Hace unos años tuve la oportunidad de
pasar, precisamente, la semana de Pascua en la isla, y un nativo llamado
Katipare, si no recuerdo mal, me enseñó toda la isla y me informó pletórico de su cultura. Hablaba perfectamente la lengua de sus antepasados, la cual conocían y empleaban unas 1700 personas, ya que la mayoría de los habitantes de
la isla son de fuera, Pascua no alcanzaba en esos momentos los 5000 individuos y
en la actualidad ya ha superado la cifra de 7500. Tuve la suerte de asistir a
la misa del Domingo de Resurrección, que se celebraba en rapanui con cánticos
incluidos, excepto la lectura de las Santas Escrituras, y solo se celebraba ese
día cada año. Según me comunicaron otros asistentes que habían visitado otras
islas polinésicas, se escuchaba bastante parecido. Por cierto, rongo rongo lo
podemos traducir según Sebastian Englert, un pionero en estudiar esta cultura,
por recitar, o bien leer cantando. Recuerdo que el Doctor de la Iglesia San
Agustín decía que rezar cantando es como si rezáramos dos veces.
A todo esto, el rongo rongo sigue sin ser
descifrado a pesar de los esfuerzos que le han dedicado numerosos eruditos, con
las técnicas más avanzadas con las que contamos hoy en día (incluidas las
informáticas). Los últimos habitantes de la isla que sabían lo que decían estos
textos se llevaron el secreto a la tumba. Muchos de ellos se los llevaron de su
tierra a emplearlos en duros trabajos, y casi acaban con los viejos pobladores
de la isla. A lo máximo que se ha llegado es a que fueron escritos empezando
por la esquina izquierda inferior. La primera línea se escribía de izquierda a derecha, para
después girar la tabla 180 grados para transcribir el siguiente renglón, y así
sucesivamente. Parece ser, que el material que se utilizó para grabar los
glifos fue la piedra de obsidiana y repasarlos con dientes de tiburón. Ferrara
dice: "Estoy bastante segura de que lo que tenemos (en las tablas) son
narraciones"; “Que probablemente se trata de sagas que tienen que ver con
la población local, con sus rituales, sus historias"; y agrega: "Lo
que sea que esté escrito ahí era muy importante para su sentido de identidad y
su diferenciación de los europeos". Una vez que entraron en contacto con
ellos en el siglo XVIII, claro.
Las escasas dos mil personas pascuenses que hablan su idioma rapanui, utilizan nuestro alfabeto latino para escribirlo, incluso hay un diccionario para traducir del rapanui al español, por lo tanto, el problema lo tenemos con la escritura, no con el idioma. Y, por desgracia, una cultura que ha podido estar unos 1000 años aislada del resto del mundo, es muy improbable (yo diría imposible), que encontremos una piedra “Rosetta” que nos ofrezca las claves de estos glifos para interpretarlos y traducirlos. Para quién no sepa la piedra a la que me refiero, contiene un texto trilingüe con el mismo escrito en jeroglífico, demótico y griego antiguo. Como se conocía este último, se pudo establecer las conexiones con los otros dos relatos desconocidos, y de esta forma hoy podemos traducirlos. Para descifrar el rapanui, tendríamos que descubrir un ejemplar, al menos bilingüe, de rapanui y otro idioma conocido, tarea, creo yo, que inviable. Esperemos que la inteligencia artificial que tan de moda está ahora, con sus progresos nos dé una sorpresa algún día.
Por último, el 20 de noviembre de 1870 arribó a la isla el español Felipe González de Alhedo, que tomó posesión de ella en nombre de la Corona española y la denominó: San Carlos, en honor del soberano español del momento Carlos III. Puso a tres jefes que pasaban por allí a “firmar” un documento en papel, por el cual se incorporaba a la monarquía española. Se largó y no volvió por aquel lejano lugar. Ese escrito se conserva y es el siguiente:
Lo he puesto en vertical, como lo podría haber puesto en horizontal, pues en esto no hay acuerdo entre los especialistas, si es que hay alguno. Se observan tres renglones: uno con 8 signos, el siguiente con 4 y el último con uno. Evidentemente, si son una especie de firmas, los rapanui no sabían lo que estaban firmando. De todas maneras para lo que sirvió. Iorana (adiós).R.R.C.
domingo, 15 de junio de 2025
VENI, VIDI, VICI.
Veni, vidi, vici. (“Vine, vi, vencí”). Es una locución latina, y uno de los dichos más célebres de la historia, atribuida a Julio César, después de ganar con gran rapidez y facilidad la batalla de Zela, en la actual Turquía en el año 47 a. C. al rey del Ponto, hijo natural de su antecesor Mitrídates VI. Luego transmite una victoria clara y contundente, más breve de lo esperado por ambas partes. Yo conozco la expresión desde mis primeros años escolares, que el profesor de lengua la ponía como ejemplo de frases yuxtapuestas, ya que son tres verbos: venire, videre, vincere, en primera persona del singular del pretérito perfecto de indicativo. ¿Qué duda cabe de que nos encontramos ante una de las frases más poderosas y repetidas?, que en pocas palabras quiere transmitir un mensaje contundente, inequívoco y veloz. Se han hecho todo tipo de artículos y propaganda con ella: tatuajes, camisetas, pegatinas, chapas, en fin… hasta se ha utilizado en paquetes de tabaco (lo podemos ver en el rectángulo central añadido por mí), como expongo a continuación:
Conocidos
míos me han preguntado sobre las monedas* que hay por el mercado en las que
aparece esta cita de César, sobre su autenticidad y qué tienen de verdad, yo
también tengo una en mi poder que compré por Internet por menos de diez euros,
casi costó más los gastos de envío que la propia moneda. Evidentemente, ninguna
de ellas tiene nada que ver con Julio César, ni él mandó acuñarlas. Solo le
hubiese faltado eso, después de la fama de autoritario que ya mostraba en esos
tiempos, y la creencia generalizada en el Senado romano de sus tendencias
monárquicas y nombrarse rey, algo que detectaban en Roma desde que cayó la
monarquía hacía siglos. Además, se atribuía la victoria como un éxito personal
(soberbia no le faltaba), como podemos deducir de la locución, olvidándose de
la República por completo.
Está claro que mayor autopromoción no cabe
con esta breve y tajante frase, sin compartir éxito con nadie. La oratoria
propagandística gustaba mucho al autor, en la que era un verdadero
especialista, que estaba a la altura de su estrategia militar, sino más. Y como
recuerda Östenberg, más tarde llegaron los idus de marzo. Ya no faltaba mucho.
*Sobre las
monedas en cuestión hay una entrada en este blog titulada: “MONEDA VENI
VIDI VICI”, con fecha 9- 2- 2023, en donde aclaro este asunto.
R.R.C.
jueves, 5 de junio de 2025
EL ASESINATO DE CÉSAR
Qué duda
cabe que el asesinato de Julio César a mano de sus compatriotas fue uno de los
hechos más importantes y con mayor repercusión, no solo en los límites del territorio
romano: sur de Europa, Asia Menor y norte de áfrica, que daban al Mediterráneo,
sino también de los países limítrofes de esta extensa superficie. El 15 de
marzo del año 44 a. C. fue la fecha elegida por los asesinos para llevar a cabo
el magnicidio, en el propio Senado de Roma, cuando la víctima estaba a punto de
cumplir 56 años. No voy a centrar el post en este conocido acontecimiento, pues
me limitaré a los presagios que hablaban del mismo, tal y como recogen los
historiadores Suetonio y Plutarco, por ejemplo. No obstante, ganas le tenían,
por el temor de que se convirtiese en rey (institución muy odiada entre los
romanos desde que cayó la monarquía hacía más de 450 años). Además, desde enero
de ese mismo año ya había sido nombrado por el Senado DICTADOR PERPETUO, que en
opinión de G. Traina, no quiere decir hasta la muerte, más bien como una
dictadura sin fecha de caducidad. Precisamente, en esa jornada sangrienta el
propio Senado lo iba a proclamar rey, siempre que utilizase ese título con la corona
correspondiente en el exterior de la península italiana, aunque a César no le
entusiasmaba la idea. ¿Por qué los senadores tuvieron esta consideración con
él? Porque los romanos consultaban los Libros Sibilinos ante acontecimientos
importantes, y estos decían que para conquistar Partia solo podía hacerlo un
rey, y César tenía previsto salir de Roma para esa ardua tarea pocos días
después y duraría años, con el peligro añadido, de que la victoria sobre los
partos aumentaría más su fama y prestigio; y quedarse a vivir en una ciudad oriental,
desde la que se tomarían las decisiones más importantes, en detrimento
particular de Roma.
Es normal la creencia en el mundo antiguo
que todos los eventos trascendentales vinieran precedidos de augurios más o menos
claros, pero había que saber interpretar para poder adelantarse a los mismos en
caso de ser necesario. Por lo tanto, este asunto no iba a ser una excepción.
Nos cuenta Suetonio, que unos meses antes de esta señalada fecha, unos colonos
que habían recibido tierras en Capua del propio César, en la tumba del fundador
de la villa, encontraron una tablilla de bronce escrita en griego, que podría
predecir el suceso y grandes calamidades para Italia como castigo. Continúa
Suetonio informando que los caballos que Julio había liberado en el Rubicón,
para su libertad y disfrute, se negaban a pastar y solo lloraban. También nos
transmite un pequeño episodio en el que participan unas aves en la Curia de Pompeyo, en donde más tarde se
reunirían los senadores.
Una amenaza más seria y conocida se la
debemos al arúspice Espurina, el cual advirtió a César que se guardase de los
Idus de marzo (el día 15 de este mes). Cuando el propio César se cruzó con el
adivino, se dirigió a él en un tono burlesco diciéndole que el día había
llegado y él todavía continuaba allí, a lo que Espurina espetó: Que todavía no
habían pasado. Nos transmite Plutarco, que Artemidoro de Cnido, maestro de
griego, que debió estar al tanto de lo que se venía tramando, ya que tenía
amistad con algunos compañeros de Bruto, le entregó un escrito en un memorial
que César guardó para leerlo después de la sesión del Senado, entregándoselo a
un ayudante. En vista de ello, consiguiendo acercarse a él y le advirtió:
“Léelo tú solo y pronto…; te interesa”. No lo leyó, y ahí estaba la lista de
los conjurados. La muchedumbre de ese día en la calle interrumpía el paso y lo
impidió, aunque mostró gran interés, lo dejó para después.
Vamos a los sueños de la misma noche del
día del asesinato que presagiaban lo peor, tanto el del propio César, como el
de su mujer Calpurnia, que aún fue más revelador, y por ello se opuso
firmemente a que su esposo acudiera ese día al Senado, e incluso que no debería
salir de casa. Mientras, César no dio importancia al suyo, Calpurnia soñó que
se derrumbaba el techo de su casa y que su marido moría apuñalado en su seno.
Ya que había decidido no salir, Décimo Bruto fue en su busca y lo animó para
que fuese, ya que los senadores llevaban un tiempo esperándole y su ausencia
sería mal vista. Se puso en marcha alrededor de las 11 de la mañana. Lo que
ocurrió después ya lo sabemos, está “in mente” de todos.
Respecto a los sueños que nos transmiten
los historiadores, me gustaría recordar que para la mayor parte de los pueblos
de la antigüedad no eran una cuestión banal. Recordemos los famosos sueños del
faraón de las siete vacas gordas devoradas por las siete vacas flacas y que
tanto atemorizaban al monarca y que José, sabiamente, interpretó. Si ocurrió o
no, esa no es la cuestión, lo importante es que en las sociedades primitivas y
antiguas era un tema considerable, no solo entre las persones menos cultivadas,
también en afamados escritores y filósofos. Como siempre hay excepciones, de
Cicerón, mejor ni hablar, pues para él, los sueños no merecen ningún crédito ni
respeto. La voz del escepticismo más completo. Hay que esperar al siglo XIX
para que científicos como Freud se ocupe de ellos en su célebre libro sobre La interpretación de los sueños, que en
este caso no nos aporta nada. Sin embargo, otros científicos, como Jung,
piensan que todos los sueños son revelaciones de una sabiduría superior, o
Erich Fromm, por ejemplo, proponen que en los sueños participan las dos
características del hombre: La irracional y la racional. Y el análisis de los
sueños consistiría en averiguar, cuándo exponemos lo peor de nosotros mismos, o
bien, lo mejor y más elevado moral e intelectualmente. En fin, que podemos ser
más inteligentes durmiendo que despiertos, de cosas que nos han pasado
desapercibidas por el día y en la concentración de la noche las comprobamos.
Esto es lo que le pudo pasar a Calpurnia, que vio con más claridad el peligro
que corría su marido en sus sueños que en la realidad. Acabo con una
información de Plutarco, cuando al día siguiente Julio César se encontraba
rodeado en el Senado, solo se le ofrecía hierro por todas partes.
NOTA: Según la Real Academia Española, idus es masculino plural en nuestro idioma, mientras en latín, al igual que calendas y nonas es femenino. Por lo tanto, los idus o las idus son dos formas correctas de escribir esta palabra, aunque en la mayoría de las ocasiones se prefiere el masculino. El femenino se reserva para textos, digamos, más académicos. Por último, hay que tener presente que el latín no tiene artículos, ni definidos ni indefinidos.
R.R.C.
jueves, 22 de mayo de 2025
El anillo del Pescador (Anulum Piscatoris)
Es la sortija que simboliza el poder del papa y que todos vienen recibiendo desde hace unos 750 años, ya que las primeras referencias a esta pieza datan del siglo XIII, de 1265 para ser exacto. El material que se utiliza para esta obra de la orfebrería es el oro, y cada papa cuando comienza su pontificado recibe uno personal e intransferible hasta su fallecimiento, que será destruido para que no se pueda hacer un uso indebido de él. En aquellos tiempos, como se diría en el lenguaje bíblico, era habitual marcar los documentos papales con este anillo-sello, que lleva a San Pedro con las redes de pescador (Yo os convertiré en pescadores de hombre, como les dijo Jesucristo a sus apóstoles), y suele haber un hueco para las llaves del cielo que Jesús concedió a San Pedro, el primer papa y del que todos proceden de él hasta León XIV, el número 167 de la Iglesia católica descendiente directo de San Pedro (como todos los demás), y no del papa anterior como a muchos les gusta decir.
En latín, el Anulum Piscatoris (el anillo del Pescador), también lleva inscrito, en este caso en su interior, el nombre del papa actual. El oro que se emplea para el nuevo anillo procede del anillo anterior, que se funde con el objeto de hacer el nuevo. Luego si esto se ha hecho a lo largo de siglos, el oro empleado siempre es el mismo. Así que, aunque su antecesor prefirió la plata como signo de humildad, realmente no se ahorró oro, pues el anillo de Benedicto XVI simplemente se rayó y no llegó a fundirse (excepcionalmente), pero ahí estaba. R.R.C.
lunes, 19 de mayo de 2025
LA TUMBA DE SAN PEDRO
Era costumbre en el mundo antiguo fijar algún lugar en el que había ocurrido un hecho extraordinario, que sus seguidores, con la intención de que no cayera en el olvido y ante la falta de otros medios que, podríamos denominar, más modernos, levantaran algún tipo de monumento, o tratarlo con alguna significación especial de mayor o menor envergadura, según la capacidad de los interesados para que no cayera en el olvido de las futuras generaciones. Algo así, ocurrió con la tumba del apóstol Pedro, al que Jesús mismo nombró su representante en la tierra para cuando Él no estuviera. Además, en este caso de la tumba y restos de San Pedro, la tradición, la historia, la arqueología, la epigrafía y la antropología forense van de la mano.
En época de Nerón, en la segunda mitad del
siglo I tuvo lugar una persecución cruenta contra los cristianos en Roma, en la
que se vio envuelto el propio Pedro que fue crucificado boca abajo, pues él
mismo no se consideraba digno de morir como su Señor. Ejecutado en el circo,
fue enterrado cerca en la colina Vaticana en una humilde sepultura en el suelo.
El historiador Eusebio de Cesarea (siglos III-IV), nos transmite que en el
siglo II un pequeño monumento funerario (con el objeto que ya apunté al
principio), lo destacó en su tiempo el presbítero Gaio en el siglo II. A este
pequeño monumento (edículo) se le conoce precisamente como “Trofeo de Gaio”, lo
cual dio lugar a peregrinaciones a este lugar por parte de los antiguos
cristianos.
![]() |
| Trofeo de Gaio (maqueta) |
Excavaciones arqueológicas llevada a cobo
en 1939, descubrieron un gran número de tumbas paganas, pero una de ellas
presentaba ilustraciones cristianas, e incluso una pared coloreada de rojo en
la que se había levantado el Trofeo de Cayo, ya mencionado. En fin, se iba por
buen camino, pero el inconveniente era que no había restos óseos. Un hecho
afortunado permitió que Margherita Guarducci, epigrafista y arqueóloga de gran
prestigio, observara que sobre la pared del primitivo inmueble había unos
grafitis en lengua griega, que indicaban que Pedro estaba allí, especialmente
dos: “Cerca de Pedro” y “Pedro está aquí -Petros eni-”. Llegada a este punto,
fue informada que con anterioridad los trabajadores habían hallado un nicho en
la pared cubierto de mármol, y que habían sacado los huesos. Lo cual sugería
que tenían una alta probabilidad de ser las reliquias de San Pedro. Además, el
monograma que los primeros cristianos, e incluso los de hoy en día, utilizan
como señal de Pedro, es decir, una llave, que es lo que da a entender una “P” y
una “E” mayúsculas en el palo de la “P”.
En consecuencia, cuando el papa está
diciendo misa en el altar mayor de la Catedral de San Pedro, justo debajo, se
encuentra la tumba del apóstol.
R.R.C.
lunes, 12 de mayo de 2025
LAS GAVIOTAS DE SAN PEDRO
Qué duda cabe, que las gaviotas que el mundo entero pudo ver en el tejado de la capilla Sixtina durante el desarrollo del cónclave, del que salió elegido el papa León XIV, se han convertido en las aves más famosas de la historia. Y, si a eso añadimos que estaban cuidando y alimentando* a su cría, coincidiendo, además, con la fumata blanca de la chimenea, la cual informaba al orbe de que había un nuevo papa, la escena no podía ser más emotiva y alegre. De esta suerte, se ha hecho viral en todo el globo.
La forma de comunicar mensajes a través de
humo tiene un largo recorrido, ya que está documentada desde mediados del siglo
II a. C. por los antiguos griegos, para lo cual encendían una hoguera y
mezclando distintas hojas y ramas obtenían una amplia gama de grises entre el
blanco y el negro, así como distintas formas. Con el mismo objetivo, los
nativos indígenas de Norteamérica también utilizaron las señales de humo para
comunicarse entre ellos; de enemigos a la vista, por ejemplo, que las películas
del oeste se encargaron de popularizar.
Nos podríamos preguntar por qué la Iglesia
continúa con este antiguo ritual a la hora de comunicarse con sus fieles en los
tiempos que corren, con la cantidad de medios de comunicación que existen
actualmente, siguen con su famosa chimenea que utilizan desde hace tiempo. Para
empezar, tienen que montarla y desmontarla cada nuevo cónclave, y aunque esto
el espectador no lo ve, conlleva un trabajo enorme y meticuloso, en donde
participan muchísima gente y hay que tomar demasiadas precauciones, entre otras
razones para no dañar el techo que pintó Miguel Ángel en la Sixtina. Se trata
de un proceso complicado, ya que actualmente se utilizan dos calderas,
conectada una de ellas por un tubo a la salida principal que observamos en el tejado.
En una de ellas se queman las papeletas de la votación, y en la otra,
especialistas en la materia utiliza productos químicos suficientemente probados
para producir humo negro o blanco, para evitar confusiones. Antiguamente, se quemaba
paja húmeda para producir humo negro, o paja seca para le fumata blanca. Pero,
a veces, el humo salía con tonalidades grises y despistaba al personal a la hora
de interpretarlo. Luego, la fumata que vemos salir por la chimenea es la
combinación de los gases producidos por dos calderas, fundamentalmente la que
utiliza productos elaborados al efecto.
El hecho de comunicarse a la antigua
usanza, es decir, con humo, no es solo por tradición, también tiene un sentido
teológico, como el hecho de quemar incienso, si seguimos las opiniones de la profesora
de la Universidad de Birmingham, Cándida Moss, “como una forma de comunicación
humana con lo divino", y añade: "En la tradición católica, las
oraciones 'ascienden' hasta Dios. El uso del humo evoca estos rituales
religiosos y la estética de asombro y misterio que los acompaña". También añade
a la razón de las personas que se encuentran presentes en la plaza de San Pedro,
"sentirse incluidas, como si
estuvieran incorporadas a este asunto misterioso y secreto". Por lo que
podríamos deducir, que este antiguo ritual está colmado de motivos simbólicos.
R.R.C.
sábado, 10 de mayo de 2025
EL NUEVO PAPA LEÓN XIV
El 8 de mayo
de 2025 fue elegido un nuevo papa por los cardenales de la Iglesia católica en
el incomparable marco de la capilla Sixtina del Vaticano. No se hizo esperar
mucho, y en la cuarta votación hubo fumata blanca en la chimenea instalada para
este propósito, cuando tan solo llevaban reunidos desde la tarde del día
anterior. El papa 267 desde San Pedro, nombrado
por el propio Jesús para esta difícil tarea. Ha elegido eL nombre para
su pontificado de León XIV, el cardenal estadounidense Robert Prevost. Como
siempre suele ocurrir, había otros candidatos con más posibilidades “a priori”,
pero se ha cumplido la máxima de “quién entra papa al cónclave sale
cardenal”. También quiero aclarar desde el principio, que el nuevo papa es
sucesor de San Pedro, ante todo, y no del papa anterior o del papa que toma el
nombre. Se espera del nuevo sumo pontífice que marque su propia línea doctrinal,
como no puede ser de otra manera.
Volviendo al inicio del post, quién sabe qué pasó a Robert Prevost por su cabeza cuando eligió llamarse León para su mandato. Desde luego, yo no descartaría al pontífice número 45 de la Iglesia católica San León I el Magno. No obstante, horas después de escribir esta entrada, el propio papa ha comunicado a los cardenales, que la principal razón para elegir su nuevo nombre fue el pontífice León XIII. Si él mismo lo dice. Amén.
R.R.C.
miércoles, 30 de abril de 2025
HABEMUS PAPAM
Es la parte
más importante de la fórmula que con pequeñas variantes se viene utilizando
desde el siglo XV (Renacimiento) en adelante, cuando la Iglesia católica
anuncia a la ciudad de Roma y al mundo la elección de un nuevo papa, tras el
cónclave celebrado una vez fallecido el anterior. Esta notificación hecha en
latín (idioma oficial de la Iglesia católica), se manifiesta desde el balcón
principal de la basílica de San Pedro del Vaticano.
La fórmula completa, una vez traducida al
español, dice como sigue: “Les anuncio una gran alegría: ¡Tenemos Papa! El
eminentísimo y reverendísimo señor, Don (nombre anterior a la elección), el cardenal
de la Santa Iglesia Romana (el apellido correspondiente) quien se ha impuesto
el nombre (el que utilizará para su pontificado). Por cierto, es opción del
elegido mantener su mismo nombre, tal y como se hacía en los primeros siglos de
la cristiandad, hasta que llegó a la silla de Pedro el papa Juan II, cuyo
nombre de pila era Mercurio, un dios pagano romano que no le parecía adecuado
para el representante de Cristo en la tierra, y eligió para su pontificado el
nombre de un predecesor llamado Juan. Si profundizamos un poco más, el mismo
Jesucristo cambió el nombre al que se considera primer papa: a Simón, al que
llamó Pedro. Por respeto, ningún otro pontífice quiso llamarse igual, aunque no
hay ninguna ley que lo prohíba. El cambio de nombre del que es elegido
pontífice se interpreta como que, a partir de ese momento, inicia una nueva
vida y rompe con la anterior, ya que ahora se debe al mundo. Recordemos que la
palabra católica significa universal.
Volviendo a la fórmula completa para la
elección de un nuevo papa, sugiere bastante un par de versículos del cap. 2 del
evangelio de San Lucas, donde nos informa que el ángel dijo a los pastores que
se hallaban en el campo: “No temáis, os traigo una buena nueva que será motivo
de gran alegría para todos; hoy os ha nacido en el pueblo de David un Salvador,
que es el Mesías, el Señor”. Respecto a ¡HABEMUS PAPAM! Tenemos que tener
presente que es una frase latina que se adapta a la sintaxis de esta lengua, en
donde una misma palabra cambia de forma según la función que desempeña en la
oración. Empezando por la última, papam, hace de complemento directo y, por lo
tanto, tiene que estar en acusativo (ya que en latín existen declinaciones) y
se consigue añadiendo una m final a la palabra. Habemus es primera persona del
plural del presente indicativo del verbo habere, infinitivo que equivale al
verbo tener en nuestro idioma. En consecuencia, Habemus Papam lo traducimos por
“tenemos papa”. Si papa no llevara la m final, sería incorrecto, al no cumplir
su función gramatical.
R.R.C.
viernes, 25 de abril de 2025
EL CÓNCLAVE MÁS LARGO DE LA HISTORIA
El cónclave más largo de la historia tuvo lugar en la Baja Edad Media, concretamente entre 1268 y 1271 con una duración de dos años y nueve meses, desarrollado en una pequeña ciudad al norte de Roma llamada Viterbo. Aquí se reunieron en su catedral tan solo unos 19 o 20 cardenales (según las fuentes que se consulten), y se metieron en un callejón sin salida, ellos solitos, que levantó muchas ampollas; tanto en las autoridades de la ciudad, que se hacían cargo de todos los gastos, pues pertenecía a territorios de la Iglesia, como de los habitantes de la misma, que por “cortesía” también corrían con los gastos, tanto de las autoridades religiosas, como de sus séquitos.
Para ser elegido papa necesitabas una
amplia mayoría, en este caso de 14 votos de los cardenales presentes allí
reunidos, pero había dos facciones de unos 7 cardenales cada una, muy enconadas entre sí por cuestiones políticas. Además había otras dos sensibilidades
que tenían pocas opciones por su escasa representación. Mientras de las dos
facciones más importantes una prefería un papa francés (los carolinos), la otra
(los gibelinos) quería uno más acorde con el Sacro Imperio Romano Germánico,
que tenía unas relaciones complejas entre los mismos estados, ciudades… que lo
integraban, y un emperador de la confederación con más poder simbólico que
real.
El papa fallecido Clemente IV residía en
Viterbo, para librarse del ambiente enrarecido que se apoderó de Roma desde tiempo
atrás, y en su catedral se celebraban las votaciones diarias, para después
pasar a intervalos más largos conforme pasaba el tiempo sin alcanzar acuerdo
alguno. A si mismo las autoridades y ciudadanos en la ciudad estaban perdiendo
la paciencia ante esta historia interminable, también por los gastos que le
suponía a todos. Llegó un momento en el que cambiaron de sitio a los cardenales,
los llevaron a un edificio papal y los encerraron allí con llave (cum clave en
latín, y de aquí viene cónclave, como se le conoce ahora a la elección de un
nuevo papa), hasta que no eligieran un nuevo sumo pontífice.
A pesar de ello, no hubo avance alguno. No
obstante, tuvieron una idea: reducir la cantidad de pan, alimentos y agua que
recibían los enclaustrados. Ni aun así alcanzaban un acuerdo, y las autoridades
ordenaron despojar gran parte del techo donde se reunían, comían poco y
dormían. Así, que sin techo interpuesto entre los cardenales y el Espíritu
Santo, Dios los iluminaría mejor a la hora de la elección. Algunos cayeron
enfermos ante su nueva situación de estar las 24 horas bajo el sol y las
estrellas, soportando el frío, el calor o la lluvia. Tres de ellos murieron. El
problema continuaba irresoluble.
Al final, llegaron al acuerdo de que solo
6 miembros seleccionados de una manera equilibrada conseguirían el “milagro” de
elegir un nuevo papa, como así fue. Recayó sobre un diácono que se encontraba
luchando en una cruzada en Tierra Santa, que ni si quiera era sacerdote. Bueno,
al menos, era un diácono: T. Visconti, y puso punto final a la crisis, ya que
cuando fueron a comunicarle la decisión, aun con titubeos, aceptó el
nombramiento, para ser coronado el 27 de marzo de 1271 en Roma, donde trasladó
la sede papal, con el nombre de Gregorio X. Por último, el cónclave más breve
de la historia duró unas pocas horas, cuando fue elegido Julio II en pleno
Renacimiento, en octubre de 1503.
NOTA: Hoy día para ser papa tan solo
basta que seas hombre menor de 80 años y estar bautizado. Aunque eso nunca ha
ocurrido.
R.R.C.



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