lunes, 12 de mayo de 2025

LAS GAVIOTAS DE SAN PEDRO


     Qué duda cabe, que las gaviotas que el mundo entero pudo ver en el tejado de la capilla Sixtina durante el desarrollo del cónclave, del que salió elegido el papa León XIV, se han convertido en las aves más famosas de la historia. Y, si a eso añadimos que estaban cuidando y alimentando* a su cría, coincidiendo, además, con la fumata blanca de la chimenea, la cual informaba al orbe de que había un nuevo papa, la escena no podía ser más emotiva y alegre. De esta suerte, se ha hecho viral en todo el globo.

     La forma de comunicar mensajes a través de humo tiene un largo recorrido, ya que está documentada desde mediados del siglo II a. C. por los antiguos griegos, para lo cual encendían una hoguera y mezclando distintas hojas y ramas obtenían una amplia gama de grises entre el blanco y el negro, así como distintas formas. Con el mismo objetivo, los nativos indígenas de Norteamérica también utilizaron las señales de humo para comunicarse entre ellos; de enemigos a la vista, por ejemplo, que las películas del oeste se encargaron de popularizar.

     Nos podríamos preguntar por qué la Iglesia continúa con este antiguo ritual a la hora de comunicarse con sus fieles en los tiempos que corren, con la cantidad de medios de comunicación que existen actualmente, siguen con su famosa chimenea que utilizan desde hace tiempo. Para empezar, tienen que montarla y desmontarla cada nuevo cónclave, y aunque esto el espectador no lo ve, conlleva un trabajo enorme y meticuloso, en donde participan muchísima gente y hay que tomar demasiadas precauciones, entre otras razones para no dañar el techo que pintó Miguel Ángel en la Sixtina. Se trata de un proceso complicado, ya que actualmente se utilizan dos calderas, conectada una de ellas por un tubo a la salida principal que observamos en el tejado. En una de ellas se queman las papeletas de la votación, y en la otra, especialistas en la materia utiliza productos químicos suficientemente probados para producir humo negro o blanco, para evitar confusiones. Antiguamente, se quemaba paja húmeda para producir humo negro, o paja seca para le fumata blanca. Pero, a veces, el humo salía con tonalidades grises y despistaba al personal a la hora de interpretarlo. Luego, la fumata que vemos salir por la chimenea es la combinación de los gases producidos por dos calderas, fundamentalmente la que utiliza productos elaborados al efecto.

     El hecho de comunicarse a la antigua usanza, es decir, con humo, no es solo por tradición, también tiene un sentido teológico, como el hecho de quemar incienso, si seguimos las opiniones de la profesora de la Universidad de Birmingham, Cándida Moss, “como una forma de comunicación humana con lo divino", y añade: "En la tradición católica, las oraciones 'ascienden' hasta Dios. El uso del humo evoca estos rituales religiosos y la estética de asombro y misterio que los acompaña". También añade a la razón de las personas que se encuentran presentes en la plaza de San Pedro,  "sentirse incluidas, como si estuvieran incorporadas a este asunto misterioso y secreto". Por lo que podríamos deducir, que este antiguo ritual está colmado de motivos simbólicos.

*Aunque en las imágenes no se ve como la madre alimenta a la cría, hay varios vídeos circulando por las redes que así lo corroboran.

       R.R.C.